| 21.
Diagnóstico microbiológico y de la micosis y estudios
de sensibilidad a los antifúngicos. 2006 |
| Coordinador: |
Ignacio Gadea
Gironés |
| Autores: |
Manuel Cuenca
Estrella |
|
Ignacio Gadea
Gironés |
|
Estrella Martín
Mazuelos |
|
Javier Pemán
García |
|
José Pontón
|
|
Juan Luis Rodríguez
Tudela |
|
DOCUMENTO
CIENTÍFICO
- 1. INTRODUCCIÓN
Durante las últimas décadas, el aumento en la
prevalencia de las infecciones fúngicas ha sido constante,
relacionado fundamentalmente con el incremento de pacientes
inmunocomprometidos y con el uso generalizado de antimicrobianos, la
utilización de inmunosupresores, maniobras diagnósticas
invasoras y la implantación de alimentación parenteral.
- Junto a estas micosis invasoras, que podríamos llamar
oportunistas, coexisten otras micosis, que podríamos considerar
primarias, causadas por hongos muy adaptados para la supervivencia en
los tejidos infectados. Algunas de ellas se comportan como micosis
profundas, y se caracterizan porque se distribuyen en determinadas
zonas geográficas, donde resultan endémicas. Otras,
ubicuas, se caracterizan por afectar a piel y mucosas: se trata de las
dermatomicosis y candidosis de las mucosas. Con menos frecuencia, se
encuentran las micosis subcutáneas, caracterizadas por la
agresividad local y poca tendencia a la diseminación a
distancia, y que suelen contar con antecedentes traumáticos que
justifican la inoculación del hongo.
- El cultivo sigue siendo el "gold standard" del
diagnóstico microbiológico, ya que permite la
identificación del agente etiológico y la realización
del estudio de sensibilidad. Sin embargo, no está exento de
inconvenientes: la necesidad de obtener muestras por métodos
invasores, la posible contaminación de la muestra, su
dificultad para diferenciar fácilmente entre infección y
colonización, la baja sensibilidad que presenta y su lentitud
para el diagnóstico.
- En los últimos años se han desarrollado nuevas técnicas
diagnósticas independientes del cultivo con la intención
de mejorar la sensibilidad y reducir el tiempo necesario para realizar
el diagnóstico. Las principales técnicas podemos
clasificarlas de la siguiente manera: a) detección en sangre de
antígenos y/o anticuerpos, y b) detección de otros
componentes fúngicos. Algunas de estas técnicas se han
convertido en herramientas básicas en el laboratorio de
Microbiología Clínica para el diagnóstico de las
infecciones fúngicas invasoras, como la detección del
antígeno capsular de Cryptococcus neoformans, la
detección de antígeno galactomanano en pacientes con
aspergilosis invasora, la detección de antígeno manano,
anticuerpos anti-manano y anticuerpos anti-micelio para el diagnóstico
de la candidosis invasora, y por último, la detección de
otros componentes fúngicos no antigénicos, como el (1®
3)-ß-D-glucano, para la detección de las infecciones fúngicas
invasoras en general (excepto criptococosis y mucormicosis). Junto a
estos métodos rápidos, que podríamos denominar no
convencionales, coexisten métodos clásicos que permiten
el diagnóstico rápido, en ocasiones permitiendo la
diferenciación entre colonización e infección, si
bien con baja sensibilidad. Nos referimos a los distintos métodos
de tinción, incluyendo las preparaciones histológicas.
- En la última década se han desarrollado varios métodos
para realizar pruebas de sensibilidad in vitro a los antifúngicos.
Estas técnicas han mostrado una buena reproducibilidad
inter-laboratorio y cierta capacidad para detectar la resistencia in
vitro a estos fármacos, por lo que la mayoría de los
expertos creen que las pruebas de sensibilidad a los antifúngicos
tienen utilidad clínica. Existen varios métodos de
referencia para realizar estas pruebas con levaduras y con hongos
filamentosos. Los más difundidos son los del CLSI
estadounidense (Clinical and Laboratory Standards Institute,
antiguo NCCLS), aunque otras sociedades e instituciones también
han desarrollado métodos de referencia, como el EUCAST, European
Committee on Antibiotic Susceptibility Testing perteneciente a la
Sociedad Europea de Microbiología Clínica y Enfermedades
Infecciosas (ESCMID).
- Las pruebas de sensibilidad a los antifúngicos están
basadas en las técnicas de microdilución en caldo, que
se desarrollaron para conocer la actividad in vitro de los
antibacterianos. Estas técnicas determinan la CMI (concentración
mínima inhibitoria), que se obtiene calculando porcentajes de
inhibición respecto a un control de crecimiento. Los estándares
incluyen recomendaciones para la conservación, la preparación
y la interpretación de las pruebas, así como un sistema
para controlar la calidad de los resultados. La introducción de
estas técnicas produjo un cambio cualitativo en los estudios de
sensibilidad a los antifúngicos. Por primera vez se disponía
de métodos reproducibles para detectar la resistencia in
vitro a estos antimicrobianos, por lo que se podía evaluar
su utilidad clínica. La aplicabilidad práctica de una técnica
de determinación de sensibilidad reside en la fiabilidad de sus
resultados; si estos no son reproducibles no pueden establecerse
puntos de corte que guíen las recomendaciones terapéuticas.
Además, la aparición de estos estándares ha
permitido diseñar y validar varios métodos de difusión
en agar y técnicas comerciales para realizar pruebas de
sensibilidad a los antifúngicos, que pueden utilizarse para
detectar la resistencia a los azoles, particularmente la resistencia a
fluconazol en levaduras, que es el reto asistencial más
destacable en este campo. En el presente documento también se
describen los procedimientos de referencia más utilizados en la
actualidad para realizar estas pruebas de sensibilidad. Además,
se recogen las técnicas comerciales que se podrían
utilizar, dada su buena correlación con los métodos de
referencia.
- 2. CONSIDERACIONES
CLÍNICAS
- Las infecciones fúngicas pueden causar un gran número
de entidades clínicas, con manifestaciones variadas que
dependen del lugar de infección y del tipo de paciente. En
general, podrían clasificarse según un criterio de
profundidad, en superficiales, cutáneo-mucosas, subcutáneas
y profundas (endémicas y oportunistas). Son las micosis
profundas oportunistas las que han adquirido un protagonismo especial
en los últimos tiempos debido, entre otros motivos, al aumento
de incidencia, gravedad y trascendencia del diagnóstico precoz,
a lo que habría que añadir la dificultad para
diferenciar la colonización de la infección invasora. El
aumento significativo de las infecciones fúngicas sistémicas
oportunistas es debido, entre otras causas, a las medidas de soporte
vital, al aumento del uso de antibióticos de amplio espectro, a
la implantación de material protésico, a la terapia con
corticoides y, en general, cualquier tipo de inmunosupresión
(terapéutica o adquirida). Sin el tratamiento adecuado, la
mortalidad de las infecciones fúngicas sistémicas es muy
alta, lo que unido a los costes de hospitalización que este
tipo de infecciones genera, las convierten en entidades de gran
trascendencia en la práctica diaria en el medio hospitalario.
- El diagnóstico micológico tradicional, basado en el
cultivo, se caracteriza por su lentitud y, en el caso de las micosis
sistémicas, por su baja sensibilidad y por la necesidad de
obtener muestras por métodos invasores. El hemocultivo, por
ejemplo, es, sin lugar a duda, un buen método diagnóstico
de las micosis sistémicas; pero requiere incubación
prolongada y posee una sensibilidad global de alrededor del 50% en el
caso de la infección producida por levaduras, que en el caso de
la aspergilosis invasora no llega al 10%. Sigue siendo, sin embargo,
el método de elección para el diagnóstico de las
micosis superficiales y mucocutáneas. En los últimos años
se han desarrollado nuevas técnicas diagnósticas
independientes del cultivo con la intención de mejorar la
sensibilidad y reducir el tiempo necesario para realizar el diagnóstico.
El papel del laboratorio de microbiología es de gran
importancia, siendo fundamental para la elección de un
tratamiento adecuado la identificación del agente causal de la
infección.
- 2.1. MICOSIS SUPERFICIALES Y CUTANEAS
- Estas micosis incluyen infecciones muy frecuentes que afectan al
estrato córneo de la piel, a la epidermis y a los anejos cutáneos:
pelo y uñas. Son infecciones que constituyen una parte
importante de las consultas dermatológicas y cuyo diagnóstico
de elección sigue siendo el examen directo y el cultivo de las
muestras de piel y anejos cutáneos.
- 2.2 MICOSIS SUBCUTÁNEAS
- Están causadas por hongos ambientales inoculados
directamente en el tejido celular subcutáneo mediante un
traumatismo. Presentan una agresividad local variable. Característicamente
no se diseminan a distancia. Entre ellas se incluyen la
cromoblastomicosis, esporotricosis, micetomas y una serie de cuadros
raros: rinosporidiosis, entomophtoramicosis y lobomicosis. El diagnóstico
de estas infecciones suele realizarse por examen microscópico
directo y cultivo. En algunas de ellas, como la lobomicosis, el hongo
causal no ha podido cultivarse y el diagnóstico es histológico.
- 2.3. MICOSIS TROPICALES ENDÉMICAS
- Conforman un grupo de infecciones cuyos agentes causales acumulan
una serie de características curiosas: 1) presentan dimorfismo
de temperatura, 2) son patógenos primarios, 3) causan patología
diseminada, incluso en pacientes no inmunocomprometidos, 4) tienen una
distribución geográfica característica. Aunque
pueden afectar a individuos inmunocompetentes, las infecciones en
pacientes inmunodeprimidos son más frecuentes y graves. El
diagnóstico se realiza por una combinación de métodos
convencionales: histología, cultivos y serología; y no
convencionales, como la detección de antígenos específicos
en sangre y orina (histoplasmosis).
- 2.4. CRIPTOCOCOSIS
- La criptococosis es una enfermedad infecciosa generalmente sistémica
que afecta a animales y al hombre, sobre todo en situaciones de
inmunosupresión. La criptococosis se adquiere por vía
inhalatoria. El hongo responsable es una levadura capsulada, que posee
gran afinidad por el sistema nervioso central, siendo la
meningoencefalitis la presentación clínica más
habitual. Otras presentaciones menos frecuentes son las afectaciones
cutánea, ocular, ósea, articular y de la próstata,
entre otras, que suelen ser consecuencia de una criptococosis
diseminada. La criptococosis adquirió una importancia mayor
coincidiendo con la aparición de la infección por el
VIH, previamente era una complicación característica de
los pacientes hematológicos. Con la introducción de los
tratamientos antirretrovirales de alta eficacia, la criptococosis ha
vuelto a su situación de micosis rara.
- 2.5. ASPERGILOSIS
- Las aspergilosis son un amplio y heterogéneo grupo de
enfermedades oportunistas causadas por hongos filamentosos del género
Aspergillus. Tiene un ciclo biológico muy simple, con
alta capacidad de esporulación y por ello alcanza altas
concentraciones de conidias en el aire. La inhalación continua
de conidias por el hombre no supone en condiciones normales ningún
problema, ya que son eliminadas muy eficazmente por los diferentes
mecanismos de defensa. Existen presentaciones clínicas de
diferente gravedad, siendo las formas viscerales y diseminadas de
extrema gravedad y evolución aguda, principalmente en pacientes
que presentan neutropenias graves y prolongadas. Todas ellas exigen un
diagnóstico y tratamiento precoces.
- 2.6. CANDIDOSIS
- Las levaduras del género Candida poseen una amplia
distribución y pueden originar infecciones de distinta
localización y gravedad, generalmente asociado a factores
predisponentes por parte del huésped, por lo que se las
considera patógenos oportunistas. La infección endógena
tiene gran importancia y suele suceder a la colonización de
diferentes localizaciones del paciente predispuesto. Las
manifestaciones clínicas más frecuentes son la
candidosis superficial, estomatitis crónica, candidosis mucocutánea,
vulvovaginitis, y en ocasiones cuadros más graves con
manifestaciones de diseminación en el paciente crítico o
inmunocomprometido, apareciendo como entidades características,
la candidosis diseminada, candidemia, endoftalmitis y peritonitis.
- 2.7 OTRAS MICOSIS OPORTUNISTAS
- Constituyen un grupo muy heterogéneo de enfermedades que
tienen en común la situación del paciente, la gravedad y
la relativa dificultad de diagnóstico. Por otra parte, el diagnóstico
etiológico es muy importante, pues la respuesta a los distintos
antifúngicos varía con las especies implicadas. En este
grupo se incluyen: pneumocistosis, fusariosis, penicilinosis,
zigomicosis, pseudalescheriasis, pitosis, infecciones por Dipodascus
capitatus, trichosporonosis, infecciones por Scedosporium
prolificans y otras. Algunas de estas infecciones se diagnostican
con mas facilidad, porque los hongos crecen en abundancia de muestras
accesibles, como ocurre en la infección por Penicillium
marneffei, mientras que otras requieren procedimientos muy
invasores y cierta dosis de fortuna.
- 2.8. ESTUDIOS DE SENSIBILIDAD
- Existe una cierta controversia sobre la utilidad clínica
de las pruebas de sensibilidad a los antifúngicos. La mayoría
de los expertos coinciden en señalar que los estudios de
sensibilidad no son necesarios en todos los enfermos, ya que la
información epidemiológica establece cuál puede
ser el tratamiento empírico más adecuado. Otros
especialistas opinan que estas pruebas deberían realizarse en
todas las cepas procedentes de infecciones profundas, particularmente
cuando se aíslan en hemocultivos o en muestras tisulares. Por
tanto, es difícil decidir cuándo se deben realizar estas
pruebas por parte de un laboratorio asistencial. Quizá deberían
hacerse rutinariamente en cepas procedentes de enfermos en los que se
ha producido un fracaso terapéutico, en casos de pacientes que
han recibido profilaxis o tratamiento antifúngico previo, y en
cepas pertenecientes a especies poco frecuentes, de las que se
desconoce su espectro de sensibilidad in vitro. En estos
casos, el estudio de sensibilidad puede ayudar a elegir la mejor
alternativa terapéutica. Tampoco debe olvidarse que las
personas que suelen desarrollar micosis graves son pacientes
debilitados, con enfermedades crónicas o con inmunodepresión.
En estos casos, el diagnóstico y el manejo de la infección
fúngica es muy complicado, por lo que los resultados de los
estudios de sensibilidad deben considerarse como un dato más a
la hora de tratar la infección, un dato que debe integrarse
entre las variables a tomar en consideración cuando nos
enfrentamos a una micosis.
- 3. RECOGIDA DE LA
MUESTRA
- Para alcanzar el éxito en el diagnóstico micológico
partiendo de una sospecha clínica, es fundamental realizar
adecuadamente la recogida de la muestra a partir de la lesión,
su correcta manipulación para mantener la viabilidad del agente
etiológico y evitar posibles contaminaciones en su transporte y
procesamiento, la siembra de la misma en los medios idóneos y a
la temperatura adecuada, así como la identificación e
interpretación correcta de los aislamientos. Únicamente
con el procesamiento adecuado se puede recuperar el hongo claramente
asociado con el proceso infeccioso. A la hora de valorar un
crecimiento fúngico hay que tener siempre presente la necesidad
de diferenciar un "aislamiento significativo" de otros que
no lo son, ya que no es lo mismo identificar una especie fúngica
que diagnosticar una micosis.
- Consejos generales para optimizar la recogida de las
muestras:
- 1. Debe disponerse de un protocolo de recogida de muestras que
será actualizado periódicamente.
- 2. Es responsabilidad del médico asegurar una correcta
recogida y envío en condiciones adecuadas de las muestras,
funciones que no deben ser delegadas en personal no cualificado.
- 3. Es necesario recoger las muestras asépticamente,
utilizando contenedores estériles, remitirlas al laboratorio
antes de 2 horas y sembrarlas lo antes posible.
- 4. La muestra debe recogerse antes de instaurar el tratamiento y
siempre de la parte activa de la lesión (cuando se sospecha
una micosis pulmonar es preferible una muestra respiratoria que un
hemocultivo).
- 5. Se debe evitar la utilización de hisopos siempre que el
tipo de lesión lo permita, pues están contaminados
frecuentemente con microbiota bacteriana. Sin embargo, algunas
muestras (conducto auditivo, faringe, vagina, cérvix) no
pueden ser recogidas de otra forma.
- 6. Las muestras de lesiones cerradas y abscesos suelen presentar
un gran rendimiento. Deben aspirarse con jeringa y transferirse a un
contenedor estéril con solución salina, prestando
atención a la recogida de gránulos, si los hubiese.
- 7. El raspado de lesiones de piel y faneras puede realizarse con
distintos materiales; los más utilizados son bisturí,
moqueta o cepillo.
- 8. En situaciones que requieran un estudio epidemiológico,
debe establecerse la necesidad de una recogida de muestras
ambientales, familiares o animales.
- 9. El recipiente de recogida se identificará con los datos
del enfermo (nombre y localización), y debe protegerse para
que no se rompa en su transporte al laboratorio.
- 10. Las muestras deben ir acompañadas obligatoriamente del
volante de petición para Microbiología. En el cual, al
menos, debe hacerse constar la siguiente información: datos
del paciente (nombre y apellidos, número de historia clínica,
fecha de nacimiento y sexo); datos clínicos (orientación
diagnóstica, tratamiento antimicrobiano, enfermedad de base y
antecedentes de interés); datos del médico
solicitante.
- 11. Al laboratorio se le debe informar de la sospecha de
presencia de hongos peligrosos. También si se sospecha la
presencia de hongos con requerimientos especiales, Malassezia spp,
por ejemplo, así como de viajes u origen de paciente.
- Los envases para la recogida de las muestras pueden
variar según el tipo de muestra a recoger y transportar:
- - Tubos estériles con tapón de rosca: LCR y otros líquidos
biológicos.
- - Frascos estériles de boca ancha con tapón de
rosca: orinas, esputos, heces, fragmentos de tejidos, etc.
- - Torundas o hisopos de algodón estériles: Se usan
para tomar muestras de superficies y orificios corporales (exudados,
secreciones).
- - Jeringas estériles: sólo se admiten cuando su
volumen no permita transferir la muestra a un medio de transporte
adecuado.
- - Frascos de hemocultivo para líquidos biológicos.
- - Placas de Petri estériles.
- 4. TRANSPORTE
- Todas las muestras deben enviarse al laboratorio rápidamente,
sin conservantes. Las muestras deben transportarse en un recipiente
estéril, humidificado y a prueba de vertidos; sin embargo, las
muestras dermatológicas pueden transportarse en un recipiente
seco (placa de Petri, papel de fotografía negro, entre dos
portas). En general, no deben introducirse en medios de transporte, a
no ser que sea fácil retirar la muestra del medio. Las muestras
en que se sospeche la presencia de dermatofitos u hongos dimórficos
se conservarán a temperatura ambiente, nunca refrigerados. Los
raspados corneales y hemocultivos deben sembrase directamente en el
medio de cultivo adecuado. Si esto no fuera posible, se usarán
medios de transporte adecuados o se conservaran a 4 ºC.
- 5. MANEJO
- Todas las muestras deben manejarse como si tuvieran
microorganismos potencialmente peligrosos. Cuando una muestra se
recibe en el laboratorio, y antes de procesarse, debe someterse a una
inspección previa para asegurarse que ha sido bien
seleccionada, recogida y transportada. Se rechazará en los
siguientes casos: a) muestra no identificada, b) transporte inadecuado
o demasiado prolongado, c) muestra derramada, d) cantidad insuficiente
o inadecuada. En todos estos casos se contactará con el médico
solicitante para pedir nueva muestra o solucionar el problema de la
misma.
- 6. PROCESAMIENTO DE
LA MUESTRA
- Para realizar un buen diagnóstico micológico es
importante que la muestra se recoja y se transporte en condiciones idóneas
y que no se demore su cultivo. Aunque hay pocos estudios sobre la
disminución de la viabilidad de los hongos a temperatura
ambiente o por la acción del hielo seco, es conocida la
dificultad de recuperar Rhizopus arrhizus en muestras en las
que se demora el cultivo, y también, la pérdida de
viabilidad de algunos hongos por la desecación, temperatura
elevada (>37 ºC) o baja (<10 ºC), sobrecrecimiento
bacteriano, presencia leucocitos, etc. La refrigeración puede
comprometer el aislamiento de hongos dermatofitos, Malassezia spp.
e H. capsulatum. Las muestras que están potencialmente
contaminadas con microbiota bacteriana (muestras de piel, aspirados
trans-traqueales, aspirados de oído interno, muestras de
conjuntiva) deben enviarse a temperatura ambiente.
- En términos generales, los procedimientos utilizados en el
laboratorio de bacteriología son adecuados para el cultivo de
hongos, pero hay que tener en cuenta que, habitualmente, la carga
microbiana es inferior en el caso de los hongos con respecto a las
bacterias. Esto obliga a recoger mayor cantidad de muestra para
obtener un rendimiento óptimo. Las muestras inaceptables no
deben procesarse y el facultativo debe ser informado inmediatamente.
Todo laboratorio debe distribuir por escrito las normas de rechazo de
muestras.
- Consejos generales para optimizar el procesamiento de
muestras
- 1. Comprobar que el etiquetado de la muestra es correcto.
- 2. Registrar toda la información necesaria que pudiera
afectar a la calidad de la muestra y que represente interés
diagnóstico (aspecto, color, olor, consistencia, coágulos,
etc.), así como todo lo relacionado con su recogida,
transporte y conservación.
- 3. Durante el procesamiento, deben seguirse todas las medidas de
seguridad necesarias, tanto para el personal como para la muestra.
- 4. El procesamiento debe llevarse a cabo tan pronto como sea
posible para garantizar la viabilidad del hongo, utilizando el medio
de cultivo y la temperatura de incubación más
adecuada.
- 5. La recuperación de los hongos es imprescindible para su
identificación y la realización de pruebas de
sensibilidad.
- 6. El tipo de procesamiento y los medios utilizados dependen de
las características de cada muestra.
Tabla 1. Muestras más comunes,
etiología más probable, recogida y transporte
|
Muestra |
Hongo probable |
Recogida y transporte |
Tiempo y temperatura de
transporte y conservación |
Notas |
|
Abscesos subcutáneos |
|
Aspirar con jeringa y aguja. Transporte
anaerobio o inoculación directa > 1 ml. |
£ 24 h,
temperatura ambiente (TA). |
Muestra de la base de la lesión y pared
del absceso |
|
Biopsias |
Levaduras, hongos filamentosos. Siempre que se
sospeche micosis profunda. |
Usar estrictas condiciones de asepsia y tomar la
muestra de la zona central de la lesión.
Colocar la muestra en un tubo o frasco estéril con
suero fisiológico estéril no bacteriostático
para prevenir la desecación. |
< 24 h, TA. Almacenar a 4 ºC. |
Sospecha de zigomicetos y hongos dimórficos,
procesar inmediatamente. Biopsias obtenidas por Punch: pueden
utilizarse para las lesiones de piel. |
|
Catéter |
Candida spp.
Malassezia spp. |
5 cm. distales colocarlos en contenedor estéril. |
|
No estandarizado actualmente. |
|
Conjuntival y exudado lacrimal |
|
Tomar la muestra con torunda estéril de
algodón o alginato cálcico, humedecida en medio de
cultivo o suero fisiológico estéril, frotar la zona
lesionada suavemente e introducir la torunda en el medio de
transporte. |
Si se dispone de los medios de cultivo es
preferible hacer la inoculación directamente. |
|
|
Corneal, raspado |
C. albicans, C. neoformans.
Hongos filamentosos muchas especies (Aspergillus spp.,
Fusarium spp.; Paecilomyces spp., Penicillium spp.,
hongos dematiáceos) |
Inocular directamente en el medio y en el porta,
mediante raspado con espátula.
Obtención de la muestra por el oftalmólogo en
quirófano; después de raspar varias veces la córnea
con un asa de Kimura o con bisturí, se debe sembrar en
placa Petri en X o en C clavando el asa en el agar. Otra parte de
la muestra se fija en portaobjetos para el estudio anatomopatológico
|
Se puede guardar a temperatura ambiente si se
retrasa su envío al laboratorio. |
Sembrar tocando con ambos lados de la espátula
dibujando una C en el medio. |
|
Espacios interdigitales |
Dermatofitos |
Limpiar la zona con alcohol al 70%.
Raspar con un bisturí estéril y
depositar en placa de Petri estéril.
En el caso de que haya exudado, tomar con
torunda. |
El transporte de estas muestras debe ser
inmediato.
Conservación de estas muestras: a
temperatura ambiente mejor que a 4ºC, ya que algunos
dermatofitos no sobreviven a la refrigeración.
|
No usar torundas, excepto cuando la lesión
sea purulenta o se encuentre en zonas húmedas de la piel o
en membranas mucosas. Si la toma se hace con torunda, el examen
directo no es válido y el cultivo no será todo lo óptimo
que sería deseable. |
|
Gránulos subcutáneos |
Gránulo blanco: Acremonium
falciforme, Acremonium recifei, Aspergillus nidulans, Neotestudina
rosatii, Pseudoallesheria boydii;
Gránulo negro: Exophiala jeanselmei, Leptosphaeria
senegalensis, Madurella grisea, Madurella mycetomatis,
Pyrenochaeta romeroi |
Recoger pus, exudado, biopsia, y drenaje de
tractos sinuosos. Lavar los gránulos con solución
salina que contenga antibióticos. |
< 24 h, TA. |
Granos o gránulos en eumicetoma. |
|
Heces |
Sólo se recomienda en caso de candidosis
diseminada. |
Si las heces son formes, homogenizar con suero
fisiológico estéril. Para el diagnóstico de
infecciones fúngicas del tracto gastrointestinal es más
útil tomar muestras de biopsia. |
Transporte inmediato. Almacenamiento a 4 ºC. |
|
|
Herida |
Levaduras, micetomas, actinomicosis y
esporotricosis |
Muestra aspirada de la parte profunda y
transporte en jeringa sin aguja.
Remitir en contenedor estéril |
Transporte inmediato. |
Muestra del margen activo.
Si la muestra se recoge por cirugía, remitir también
una porción de la pared del absceso.
Si se utiliza hisopo, deberían remitirse varios.
|
|
Lentes de contacto: |
|
Siempre que sea posible enviar la lente al
laboratorio, si no es posible prescindir de la lente, frotar con
torunda la superficie de contacto corneal. |
Almacenamiento a 4 ºC. |
|
|
Líquido intraocular |
Endoftalmitis y celulitis orbitaria |
Las muestras tienen que recogerse por el oftalmólogo
en el quirófano, mediante punción y aspiración
del fluido. Si la muestra es muy densa se recoge con bisturí
y se coloca en contenedor de boca ancha estéril. También
se recomienda inoculación directa en los medios de cultivo
y la preparación de dos o más preparaciones para
tinción. |
< 24 h TA. |
Si es lavado intraocular, centrifugar antes de
sembrar. |
|
Líquidos estériles (LCR,
pleural, peritoneal...) |
Candida spp.
H. capsulatum, C. neoformans |
Tras la preparación adecuada de la zona,
obtener el líquido con jeringa en condiciones de
esterilidad.
Transferir a tubo estéril.
Recoger como para bacterias, al menos 2 ml en contenedor estéril.
|
Procesamiento inmediato. < 24h, TA.
Nunca refrigerar. |
El aspirado o biopsia cerebral pueden ser
necesarios |
|
Médula ósea |
Histoplasmosis, candidosis, criptococosis.
(C. neoformans, H. capsulatum) |
Preparar para incisión quirúrgica.
Lisis centrifugación.
Medio apropiado en la cabecera del enfermo |
Como la sangre. |
Si se usa un sistema automatizado, revisar las
normas del fabricante. |
|
Oído externo |
Aspergillus niger, Aspergillus flavus |
Girar con firmeza el hisopo en el canal externo. |
<2 h, TA
<24 h, 4ºC |
|
|
Oral |
Candida spp., Paracoccidioides
brasiliensis |
Tomar con hisopo de la lesión activa;
enjuagar con solución salina para Candida. Medio de
transporte para el hisopo o contenedor estéril. |
< 24 h, TA |
Medio selectivo para levaduras. |
|
Orina |
Sospecha de candidosis urinaria, candidosis
diseminada y criptococosis.
Levaduras
C. neoformans, C. immitis, H. capsulatum, B. dermatitidis.
|
Primera orina de la mañana en contenedor
estéril. Orina obtenida por sondaje. Orina postmasaje prostático.
Volumen necesario entre 10 y 50 ml. |
< 15 min, TA
< 24 h, 4 ºC |
Usar la orina de la parte media de la micción.
Puede utilizarse para detección de antígeno de Histoplasma. |
|
Pelos |
Sospecha de tiña de la cabeza: Trichophyton
spp. Microsporum spp. (tinea capitis) |
Limpiar la lesión con alcohol al 70% o
con agua destilada estéril.
Seleccionar el área, arrancar con pinzas al menos
10-12 pelos frágiles que estén fragmentados, o que
presenten fluorescencia a la lámpara de Wood y recoger
escamas.
En niños con exudado puede ser útil frotar con
un hisopo. |
Contenedor seco.
Si se hace con hisopo sembrar directamente.
< 72 h, TA. |
Depositar en una placa Petri estéril.
Para el transporte no usar tubos que mantengan la humedad,
favorece el sobrecrecimiento bacteriano. |
|
Piel lampiña |
Sospecha de infección por dermatofitos y
candidosis cutánea
Trichophyton spp.
E. floccosum
Microsporum spp.
Candida spp.
Sporothrix schenkii |
Desinfectar con alcohol de 70%.
Raspar el borde de la lesión con un
escarpelo, bisturí o porta. La muestra debe tomarse de la
parte periférica de la lesión que va a ser donde van
a estar los hongos en su fase proliferativa, mientras que en el
centro de la lesión la mayoría de estos hongos
pueden ser no viables. |
Colocar una gota de agua sobre la lesión
para evitar que las escamas "vuelen".
Directamente sobre el medio o en contenedor estéril o
entre dos portas.
< 72 h, TA. |
La humedad, favorece el sobrecrecimiento
bacteriano. |
|
Piel lampiña, pitiriasis versicolor
|
Malassezia spp. |
Adherir cinta adhesiva (scotch) de varias zonas
de la piel para observación directa al microscopio. |
Raspar varias lesiones de la piel sobre placa
Petri. |
|
|
Respiratorias: esputo, aspirado traqueal,
aspirado bronquial, lavado broncoalveolar |
Micosis profundas (blastomicosis, candidosis,
coccidiomicosis, histoplasmosis, aspergilosis, mucormicosis...) y
actinomicosis (actinomicosis, nocardiosis) de localización
pulmonar.
Levaduras, hongos filamentosos. |
Recoger 3 esputos en 3 días consecutivos.
La recogida del esputo es igual que en el diagnóstico
bacteriano. Puede ser obtenido por expectoración espontánea
o bien inducido, este último es muy útil para el
diagnóstico de neumonía por Pneumocystis
jiroveci.
La utilidad de esta muestra viene condicionada por su "calidad"
en función del número de leucocitos
polimorfonucleares e histiocitos en la muestra, igual que en el
caso de investigación de bacterias, excepto cuando se
buscan hongos dimórficos patógenos primarios como
Histoplasma capsulatum, Coccidioides immitis, Blastomyces
dermatitidis, Paracoccidioides brasiliensis, y Penicillium
marneffei, en cuyo caso el esputo es válido "per
se".
Cuando sea posible lavado broncoalveolar, cepillado
bronquial. |
Contenedor estéril >1 ml.
< 2 h, TA / < 24 h, 4 ºC |
Esputo de 24 h no es aceptable. Los hongos dimórficos
sobreviven poco tiempo. Requieren procesamiento inmediato.
Hacer las extensiones para tinciones de Gram, Giemsa.
|
|
Sangre |
Cuando se sospecha criptococosis, candidosis,
histoplasmosis diseminada y otras fungemias (Fusarium spp.,
Scedosporium spp., Paecilomyces spp., Aspergillus
spp.).
Candida spp., Malassezia spp., C.
neoformans, H. capsulatum. |
Desinfectar la zona con compuesto iodado.
Lisis centrifugación.
Sistemas automatizados.
Medios bifásicos de infusión cerebro-corazón.
Extraer la máxima cantidad de sangre recomendada.
|
< 24 h, TA. |
La mayoría de las Candida spp. se
puede recuperar en los hemocultivos. Si se usa un sistema
automatizado determinar qué hongos se pueden detectar. Para
los hongos dimórficos: lisis centrifugación.
Puede detectarse antígeno criptocócico, de Histoplasma
o Aspergillus. |
|
Seno nasal |
|
Recoger el contenido del seno quirúrgicamente.
Inocular directamente o transportar en una gasa estéril húmeda. |
< 24 h, TA. |
|
|
Uñas |
Sospecha de onicomicosis.
Trichophyton spp.
Epidermophyton floccosum
Microsporum spp.
Candida spp.
Scopulariopsis brevicaulis
Otros hongos filamentosos de más difícil
interpretación. |
Desinfectar con alcohol 70%.
Lesiones dorsales: raspar la superficie y
desecharla, recoger la parte profunda.
Lesiones subungueales o dístales: recoger
los residuos de debajo de la uña con bisturí,
eliminando las primeras porciones y cortar la uña con unas
tijeras estériles y posteriormente raspar con un bisturí
estéril la parte inferior de la uña.
Lesiones periungueales: tomar escamas o exudado. |
Depositar la muestra en placa Petri estéril
o en tubo.
< 72 h, TA. |
La humedad, favorece el sobrecrecimiento
bacteriano. |
|
Vaginal |
C. albicans, C. glabrata, Candida spp. |
Como para bacterias. |
Medio de transporte.
<24 h, TA o refrigerado |
|
- 6.1. PREPARACIÓN DE LAS MUESTRAS
- Para optimizar tanto la observación microscópica
como el cultivo, es necesario preparar la muestra, aunque algunas se
pueden inocular directamente sin que sea necesaria su manipulación
previa. Todas las muestras deben observarse macroscópicamente y
seleccionar la parte más representativa. Buscándose en
los tejidos las zonas con pus, caseificación o necrosis.
- 6.1.1.Tejidos. Deben ser troceados e
inoculados en pequeños trozos en el medio de cultivo con el fin
de facilitar el crecimiento o la penetración de algunos
colorantes como el blanco de calcoflúor. La utilización
de homogenizadores no está aceptada ya que puede destruir a los
hongos no septados. El troceado puede realizarse con tijeras o bisturí,
el proceso puede realizarse en una placa de Petri añadiendo
unas gotas de agua destilada estéril.
- 6.1.2. Esputo y secreciones
respiratorias. El esputo y las secreciones respiratorias
claramente purulentas, hemáticas o caseificadas pueden
sembrarse directamente en los medios de cultivo. Las fluidas deben
concentrarse por centrifugación (1500xg durante 10
minutos) desechando el sobrenadante y sembrando el sedimento
resuspendido en solución salina. Cuando la muestra sea muy
viscosa habrá que fluidificarla, sin diluirla excesivamente,
usando un agente mucolítico, como N-acetil cisteína al
0,5% o ditioeritritol, (mezclada con igual volumen de la muestra y dejándola
actuar a temperatura ambiente hasta que se consiga la fluidificación),
posteriormente puede concentrarse la muestra por centrifugación.
- 6.1.3. Líquidos orgánicos
(LCR, PLEURAL, PERITONEAL, ARTICULAR, etc.). Deben concentrase por
centrifugación (1500-2500xg durante 10 min.) o filtración
(0,2 µm de poro), siempre que haya suficiente cantidad. Sembrar
el sedimento. Estas muestras pueden requerir un procesamiento
especial, o sembrarse directamente en el medio de cultivo.
- 6.1.4. Fragmentos ungueales. Se
trocean progresivamente con un bisturí y se pulverizan.
- 6.1.5. Orina. No está claro qué
recuento de levaduras en orina es significativo. Para algunos, un
recuento > 10³ UFC/ml sería indicativo de
patología; pero algunos autores sostienen que cualquier
recuento sería válido, sobre todo si se acompaña
de signos de enfermedad. Por ello, se puede hacer la siembra
directamente para recuento (igual que para bacterias, con un asa
calibrada) o bien centrifugar y sembrar el sedimento.
- 6.1.6. Biopsias. Cortar con escarpelo
en pequeñas fracciones de 1 mm, sobre todo si no hay sospecha
de ningún hongo en concreto o si la sospecha es de un mucoral.
En el caso de sospecha de Histoplasma, hay que macerar y
homogeneizar el tejido, como en el caso de investigación de
bacterias. Hacer improntas para tinciones. Contar también con
el estudio anatomopatológico.
- 6.2. EXAMEN DIRECTO
- El diagnóstico definitivo de la mayoría de las
micosis requiere el aislamiento e identificación del hongo a
partir del cultivo, lo que supone con frecuencia, varios días o
semanas de dilación. Las muestras para estudio micológico
deben examinarse tanto macroscópica como microscópicamente.
El método más rápido para la detección de
estructuras fúngicas en una muestra clínica es el examen
microscópico de la misma. Este examen puede aportar, en
ocasiones, un diagnóstico definitivo (pitiriasis versicolor) y
en otras, un diagnóstico de sospecha previo a la confirmación
definitiva por cultivo. Por lo tanto, es un procedimiento que debería
realizarse en todos los laboratorios ya que utiliza técnicas
sencillas, permitiendo un cultivo mejor dirigido, seleccionando los
medios más apropiados. Sin embargo, si la muestra es escasa, el
cultivo debe ser prioritario. Las técnicas moleculares
comienzan a ser una realidad y permitirán un diagnóstico
más rápido que el cultivo, si bien están menos
desarrolladas que para las bacterias o los virus.
- 6.2.1. Observacion macroscopica. Las
muestras, antes de ser procesadas, tienen que observarse macroscópicamente,
en busca de material caseoso, purulento, hemorrágico, necrótico
o gránulos.
- 6.2.2. Observacion microscopica. El
examen microscópico directo de una muestra clínica
correctamente tomada es el medio más simple y rápido de
detectar una infección fúngica. Cuando los elementos fúngicos
están presentes en número suficiente se puede establecer
una orientación diagnóstica presuntiva, en ocasiones
definitiva, y en pocos minutos informar al clínico, lo cual
permitirá la instauración temprana de una terapia antifúngica,
siendo éste uno de los factores esenciales en el pronóstico
de las micosis en los pacientes inmunocomprometidos.
- La microscopía sigue siendo una de las herramientas más
antiguas y útiles del micólogo clínico. Con
frecuencia los hongos tardan en desarrollar las estructuras conidiógenas
características para su identificación definitiva. Por
lo tanto, es de gran utilidad que a la vez que se inoculan los medios
de cultivo, se realicen las técnicas microscópicas que,
en tiempo real (menos de 10 min), puedan orientar de forma preliminar
la etiología del proceso.
- El examen microscópico directo proporciona un diagnóstico
definitivo si se observan elementos fúngicos patognomónicos:
cápsula de Cryptococcus neoformans, células
fumagoides en cromoblastomicosis, levaduras pequeñas
intracelulares de Histoplasma capsulatum, quistes/ascas típicos
de P. jiroveci, levaduras con brotes de base ancha de Blastomyces
dermatitidis, levaduras con gemación multipolar en rueda de
timón de Paracoccidiodes brasiliensis o las esférulas
de Coccidiodes immitis. En algunos casos, el diagnóstico
microscópico puede ser la única evidencia de infección
fúngica y, en otros, su negatividad puede sustentar la
interpretación de aislamientos como contaminantes. La escasez
de la muestra es, en la práctica, la única razón
para no efectuar la observación microscópica en
beneficio del cultivo. El examen microscópico puede también
orientar la técnica de cultivo (medios, temperatura, tiempo de
incubación, precauciones especiales de bioseguridad) e,
incluso, su inutilidad por tratarse de patógenos enigmáticos
no cultivables como Rhinosporidium seeberi, Lacazia loboi o
Pneumocystis jiroveci.
- Los métodos usados para la visualización fúngica
difieren en algunos aspectos de los de las bacterias; el mayor tamaño
de los hongos hace, generalmente, innecesarios la tinción de
frotis secos; en su lugar son más utilizadas las preparaciones
directas en fresco con o sin líquidos de montaje y clarificación.
La observación microscópica se realiza con bajo aumento,
seguida de alto aumento en seco y, si es necesario, con aceite de
inmersión. Las dos formas observadas habitualmente son
levaduras y/o elementos miceliares. La mayoría de los hongos se
pueden detectar sin tinción, en la mayor parte de las muestras
clínicas como esputos, orinas, exudados y LCR, usando siempre
que sea posible microscopia de contraste de fases. No obstante, se han
desarrollado una serie de tinciones (tinta china, Giemsa, argénticas,
agentes quimiofluorescentes, etc.) para mejorar la sensibilidad de la
técnica. Las técnicas microscópicas directas son
de gran utilidad en el estudio de muestras clínicas de
pacientes con micosis que afectan a la piel y mucosas, pero también
son muy útiles en el diagnóstico de micosis subcutáneas
y profundas.
- Son múltiples las técnicas de observación
microscópica para el diagnóstico de las micosis. Se
utilizan montajes húmedos, tinciones fijas y diversas técnicas
histológicas para las muestras de tejidos. En los montajes húmedos,
la adición de KOH y dimetil-sulfóxido (DMSO) permiten la
clarificación de la muestra, mientras que la adición de
glicerol, mejora la conservación de las estructuras fúngicas.
La sensibilidad de las diferentes técnicas en montaje húmedo
es semejante, aunque la observación requiere menos experiencia
en el caso de las tinciones basadas en métodos fluorescentes.
De entre las tinciones fijas e histológicas, las tinciones argénticas
y el PAS son las más adecuadas para la observación de
estructuras fúngicas. En la tabla 2 se resumen las técnicas
que se pueden utilizar.
- Los procedimientos de preparación de los colorantes y los
diferentes métodos de tinción se desarrollan en los
documentos técnicos correspondientes de este procedimiento
(PNT-MIC-01, PNT-MIC-02, PNT-MIC-03, y PNT-MIC-04).
- Las limitaciones y los problemas del examen microscópico
también deben tenerse en cuenta:
- a.- Un examen directo negativo nunca descarta una infección
fúngica. La sensibilidad de la técnica puede estar
entre 103-105 elementos fúngicos por
ml y puede depender del lugar anatómico, tipo de paciente,
tinción y experiencia del observador.
- b.- El examen microscópico puede originar falsos positivos
al confundirse ciertas estructuras con elementos fúngicos
(linfocitos lisados que se confunden con C. neoformans en la tinción
con tinta china, fibras de colágeno o del hisopo que se
confunden con elementos fúngicos, gotas de grasa con
levaduras en gemación, etc.). Estos posibles errores pueden
minimizarse con un segundo examen o con la experiencia del
observador.
- c.- El examen microscópico debe realizarse, al menos, en
todas las muestras con alta sospecha de micosis; aunque lo ideal sería
realizarlo siempre que fuese posible.
- d.- Posee una relativamente baja sensibilidad diagnóstica.
- e.- En la mayoría de los casos, no es posible identificar
la especie fúngica.
- f.- No permite la realización de estudios de sensibilidad
a los antifúngicos.
- 7. SELECCIÓN
DE MEDIOS Y CONDICIONES DE INCUBACIÓN
- El objetivo fundamental de la utilización de los medios de
cultivo es optimizar el crecimiento de los microorganismos. En los
medios de cultivo micológicos, los antimicrobianos se utilizan
tanto para inhibir el crecimiento bacteriano como el de otros hongos
ambientales.
- 7.1. CLASIFICACIÓN
- Atendiendo a su composición, los medios de cultivo pueden
ser generales, enriquecidos, selectivos, diferenciales y
especializados:
- Generales: El más característico y clásico
es el agar glucosado de Sabouraud (AGS). Se utiliza como medio de
cultivo general y fundamentalmente para la realizar la descripción
de las características morfológicas de la mayoría
de los hongos.
- Enriquecidos: Se utilizan especialmente en micosis sistémicas
endémicas (histoplasmosis, blastomicosis), para la recuperación
de la fase levaduriforme. Un ejemplo de estos medios es el agar
cerebro-corazón con sangre (BHI).
- Selectivos: Son medios que favorecen el crecimiento de
los microorganismos deseados impidiendo el de otros. Los componentes
más utilizados como agentes selectivos son antibacterianos
(cloranfenicol, gentamicina, penicilina, estreptomicina) y también
inhibidores de hongos como la cicloheximida que es especialmente útil
en las muestras cutáneas y respiratorias para el diagnóstico
de micosis sistémicas endémicas.
- Diferenciales: Se utilizan para ayudar a la identificación
del hongo basada en la apariencia de éste en dicho medio,
merced a la adición de determinados componentes como por
ejemplo sustancias cromógenas, o indicadores de pH como en el
DTM.
- Especializados: Son aquellos medios que contienen algún
componente (por ejemplo, ácido cafeico) destinado a aislar un
agente concreto ( C. neoformans), favorecer la identificación
de ciertas especies (por ejemplo, el medio de Czapeck), u obtener
estructuras de reproducción sexual (por ejemplo, agar
acetato, agar patata-zanahoria).
Tabla 2. Exámenes microscópicos
más frecuentes
|
En fresco: |
Tinciones: |
|
-KOH
-KOH + tinta Parker
-KOH + blanco calcoflúor
-Tinta china (Cryptococcus) |
-KOH, KOH + tinta Parker, KOH + blanco calcoflúor:
uso general.
-Giemsa: uso general.
-PAS: uso general.
-Tinciones argénticas: uso general.
-Fontana Masson: Pneumocystis, dematiáceos.
|
- 7.2. PREPARACIÓN
- La buena calidad de los medios es indispensable para conseguir el
aislamiento y la identificación de los hongos; por lo tanto,
cuando se utilicen medios comerciales es necesario tener en cuenta la
garantía que aporta el proveedor y la calidad de la distribución.
Cuando se prepara un medio deshidratado deben seguirse rigurosamente
las instrucciones del fabricante, evitando errores en la forma de
disolverlos o suspenderlos, en la temperatura y duración de la
esterilización para que no se afecte la calidad del producto
final. Algunos antibióticos deben añadirse al medio una
vez esterilizado y a la temperatura adecuada, para que no se inactiven
por las altas temperaturas de la esterilización.
- 7.3. CONTROL DE CALIDAD
- Para asegurar la correcta utilización de los medios, deben
controlarse periódicamente sus características más
importantes: apariencia, esterilidad, pH y funcionamiento. El
funcionamiento se puede evaluar utilizando las cepas de control
adecuadas para cada medio (ver PNT-MIC-05).
- 7.4. SOPORTE El soporte habitual para los
medios de cultivo en Micología suelen ser tubos de cristal o
placas de Petri (90 mm). Los tubos tienen la ventaja de soportar
incubaciones prolongadas y aumentan la seguridad en el caso de
sospecha de micosis endémicas. Si se utilizan tubos, deben
incubarse en posición horizontal las primeras 24 horas para que
el inóculo no se concentre en el fondo. Los tubos deben de ser
de boca más ancha que los habituales en bacteriología,
porque en ellos, las colonias no son fáciles de aislar. Si los
tubos utilizados son de tapón de rosca, el cierre debe
mantenerse parcialmente abierto para garantizar las mejores
condiciones atmosféricas. Cuando se eligen placas, es
conveniente que contengan 40 ml de medio para evitar que se sequen, y
deben cerrarse con cinta adhesiva para que no se abran
involuntariamente, protegiendo al personal de los hongos patógenos
y evitando la contaminación con hongos externos. El precintado
debe ser permeable al aire, ya que cuando el aire circula libremente
se favorece la producción de pigmento y la superficie del agar
se seca, permitiendo el desarrollo de micelio aéreo y esporas.
- 7.5. ALMACENAMIENTO
- Los medios se deben guardar refrigerados a 2-8ºC. Para
mejorar su conservación y prevenir la desecación, es
aconsejable invertir las placas e introducirlas en bolsas de plástico.
Las placas de Petri suelen conservarse en buen estado unos tres meses,
mientras que los medios semisólidos o líquidos en tubo
de tapón de rosca se conservan bien hasta 6 meses. Sin embargo,
ciertos medios, al contener sustancias inestables (antibióticos,
vitaminas, sangre, etc.), no se conservan en buen estado tanto tiempo.
También hay que tener presente que algunos componentes de
ciertos medios pueden verse afectados por la luz, por lo que estos
medios deben almacenarse en contenedores opacos. Como norma general,
todos los medios deben utilizarse antes de la fecha de caducidad
indicada por el fabricante y, antes de su utilización, deben
atemperarse, durante unos minutos, a temperatura ambiente.
- 7.6. ELECCIÓN DE LOS MEDIOS DE CULTIVO
- Los medios más utilizados en el cultivo de hongos son:
agar Sabouraud glucosa (AGS), habitualmente con la modificación
de Emmons, con cloranfenicol y con/sin actidiona; agar infusión
cerebro corazón (BHI) con o sin sangre de cordero al 5%, con o
sin antibacterianos; agar inhibidor para mohos (MIA); y agar patata
glucosa (APG). Sin embargo, los hongos también pueden crecer en
medios no selectivos, incluidos la mayoría de los medios
bacteriológicos, si se incuban el tiempo suficiente. La elección
y el número de medios a utilizar están condicionados por
el coste, la disponibilidad y las preferencias personales, pero
siempre se deben incluir medios con antibacterianos y sin ellos. La
incorporación de cicloheximida (actidiona), inhibidor de muchos
hongos considerados contaminantes, ayuda especialmente en las micosis
de la piel, aunque pueda inhibir algunos patógenos fúngicos
importantes; por ello, debe utilizarse siempre en combinación
con otro medio sin cicloheximida.
- Los medios de cultivo más empleados en micología
pueden agruparse en dos categorías en función de su
utilidad: aislamiento e identificación. Para el aislamiento, la
utilización de 3-4 medios prácticamente cubre todas las
necesidades: AGS con/sin antimicrobianos; un medio con cicloheximida y
agar infusión cerebro corazón, para las micosis sistémicas
endémicas. Para la identificación, puede ser necesario
un número mayor de medios que dependerá del número
de muestras, las etiologías más probables en la zona
geográfica, las posibilidades del laboratorio y el nivel diagnóstico
esperable según el tipo de centro.
- 7.6.1. Agar Czapek Dox: se utiliza en
el cultivo de hongos saprofitos, especialmente Aspergillus
spp. y Penicillium spp. Es el medio de referencia para la
identificación de Aspergillus spp.
- 7.6.2. Agar de patata glucosa (APG):
es un medio utilizado para la estimulación de la formación
de conidias, en la preparación de inóculos de hongos
miceliales y en la estimulación de producción de
pigmentos: rojo en Trichosporum rubrum, rosa salmón en
Microsporum audouinii y amarillo en Microsporum canis.
Se utiliza con frecuencia en microcultivos para observar las características
morfológicas.
- 7.6.3. Agar de Staib. Agar semillas de níger
( Guizottia abyssinica): utilizado para aislar Cryptococcus
spp. y C. neoformans. Este último es el único
que posee fenol oxidasa, que le permite la formación de un
pigmento similar a la melanina a partir del ácido cafeico, un
catecol, que posee la semilla. El cloranfenicol lo convierte en medio
selectivo. Existen medios semisintéticos que incorporan el ácido
cafeico y evitan la utilización de esta semilla.
- 7.6.4. Agar Dixon modificado:
utilizado en el cultivo de Malassezia spp. Puede modificarse añadiendo
cloranfenicol o bien cloranfenicol y cicloheximida.
- 7.6.5. Agar glucosado de Sabouraud
modificado por Emmons: es el medio estándar para el
aislamiento, esporulación y conservación de muchos
hongos. Su pH y la concentración de glucosa favorecen la
esporulación.
- 7.6.6. Agar infusión de cerebro
corazón: puede utilizarse como medio enriquecido para
facilitar el crecimiento de C. neoformans a partir de muestras
estériles como el LCR y el mantenimiento de la fase
levaduriforme de algunas micosis sistémicas, ya sea con sangre
o sin ella. En general, está indicado para el aislamiento de
una gran variedad de patógenos, incluyendo levaduras, mohos y
bacterias como Nocardia. Enriquecido con sangre de carnero al
10%, se utiliza para el aislamiento de todos los hongos, incluyendo
los hongos dimórficos. Pueden añadirse antibacterianos
(cloranfenicol y/o gentamicina) para convertirlo en selectivo. En
algunas ocasiones también puede completarse con cicloheximida
(facilita el aislamiento de Histoplasma capsulatum y Blastomyces
dermatitidis).
- 7.6.7. Agar inhibidor de mohos: es un
medio enriquecido que contiene cloranfenicol o gentamicina, pero no
actidiona. Se utiliza en el aislamiento de hongos sensibles a la
cicloheximida ( Cryptococcus, zigomicetos, etc.) a partir de
muestras contaminadas. Permite el desarrollo de la mayoría de
los mohos y de las levaduras.
- 7.6.8. Agar Leeming y Notman (ALN): utilizado
en el cultivo de Malassezia spp. Puede modificarse añadiendo
cloranfenicol o bien cloranfenicol y cicloheximida.
- 7.6.9. Agar Sabouraud con cicloheximida y
cloranfenicol: es un medio selectivo utilizado para el aislamiento
de hongos patógenos a partir de muestras muy contaminadas con
hongos saprofitos y bacterias. Se utiliza fundamentalmente en el
aislamiento de dermatofitos y hongos dimórficos. Inhibe algunas
especies de hongos de interés médico ( Candida
no albicans, Aspergillus, zigomicetos, C.
neoformans, etc.).
- 7.6.10. Agar Trichophyton (1 a 7):
son siete medios que se utilizan en la identificación de
especies de Trichophyton basándose en sus
requerimientos nutricionales.
- 7.6.11. Agar urea de Christensen: se
utiliza en la identificación de algunos dermatofitos,
especialmente Trichophyton rubrum de Trichophyton
mentagrophytes y de algunas levaduras ( C. neoformans).
- 7.6.12. Medios cromogénicos para
levaduras: contienen diversos sustratos enzimáticos que están
unidos a compuestos cromogénicos. Muy útil para el
estudio de levaduras.
- 7.6.13. Dermatophyte test medium:
medio utilizado para el aislamiento de dermatofitos en muestras muy
contaminadas, proporcionando una identificación presuntiva. Los
dermatofitos producen alcalinización, virando el medio de
amarillo a rojo. Algunas bacterias y algunos hongos también
pueden producir alcalinización. Debido a que se trata de un
medio coloreado, no es un medio útil para la caracterización
de los pigmentos producidos por los dermatofitos. La cicloheximida
inhibe muchos de los hongos saprofitos.
- 7.6.14. Agar harina de maíz
con/sin Tween 80: se utiliza en el cultivo y diferenciación
de especies de Candida basándose en las características
miceliales. El Tween 80 se incorpora para demostrar la formación
de clamidoconidias. Si se le añaden 10 g de glucosa puede
utilizarse en la diferenciación de T. rubrum y T.
mentagrophytes basándose en la producción de
pigmento.
- 7.7. INCUBACIÓN
- La temperatura óptima de crecimiento de la mayoría
de los hongos patógenos es 30 ºC. Sin embargo, Sporothrix
schenckii es una excepción, crece más rápido
a 2728 ºC. Hay laboratorios que utilizan la temperatura
ambiente en lugar de 30ºC, pero no es recomendable, ya que los
cambios de temperatura son notables entre el día y la noche en
la mayoría de los laboratorios. La temperatura de 37ºC no
se recomienda por dos razones principales: 1) muchas muestras
contienen abundantes bacterias que crecen muy bien a esta temperatura;
2) algunos hongos crecen mal a esta temperatura o no crecen,
especialmente los hongos que infectan la piel. No hay ventaja en
incubar simultáneamente a 30°C y a 37°C. La
temperatura de 37°C debe reservarse para hongos dimórficos
o algún hongo que se desarrolle mejor a esta temperatura. No
obstante, también es necesaria una estufa a 37°C para
verificar la tolerancia a esta temperatura. Sin embargo, utilizar 37°C
para el aislamiento del estadio levaduriforme de Histoplasma o
Blastomyces no aporta ventajas y, además, son morfológicamente
indistinguibles de otras levaduras. Los cultivos de hongos deben
incubarse durante 3-4 semanas antes de ser desechados, y no deben
desecharse cuando se aísla un hongo, sino que debe completarse
el periodo de incubación. Sin embargo, hay muestras que se
pueden eliminar antes (por ejemplo, exudado vaginal), a los 7 días,
cuando se realizan cultivos habituales.
- 8. IDENTIFICACIÓN
- 8.1. HONGOS FILAMENTOSOS
- Cuando el crecimiento detectado corresponda a un hongo
filamentoso, la identificación se hará: 1) examen
macroscópico de la colonia: forma, color, textura, velocidad de
crecimiento y reverso. 2) Si el hongo tiene abundantes formas de
reproducción se emplea la técnica del scotch o
papel de celofán, que consiste en tocar la superficie de la
colonia con la cinta adhesiva y colocarla sobre un porta, en el que se
ha depositado una gota de azul de lactofenol y observar al
microscopio. Mejora ostensiblemente la visión microscópica
si se añade, además, una gota de azul de lactofenol
sobre el celofán y se deposita un cubre sobre ella.
- Cuando no se puede conseguir una buena observación de las
formas de reproducción por las técnicas anteriores, es
necesario hacer un microcultivo. Esta técnica consiste en
depositar sobre un porta un trozo de agar de Sabouraud, o del medio
recomendado según el género de hongo filamentoso que se
presume, de 1 cm2 de superficie aproximadamente, en cuyos
extremos se inocula el hongo problema (en profundidad). Posteriormente
se le coloca un cubre encima y se incuba en cámara húmeda
a 25ºC hasta observar crecimiento; entonces se toma el cubre, que
es donde se han depositado las formas de reproducción, y se
coloca sobre un porta que lleva una gota de azul de lactofenol y se
observa al microscopio.
- Los criterios de identificación son fundamentalmente
morfológicos basados en la presencia de estructuras de
reproducción sexual, estructuras de reproducción asexual
y características especiales de las hifas, cuya descripción
excede los propósitos de este documento y que pueden ser
consultados en atlas micológicos. En ocasiones, la identificación
se complementa con pruebas bioquímicas, como la investigación
de la ureasa, que diferencia T. mentagrophytes (positivo) de
T. rubrum (negativo).
- Todavía limitada a determinados laboratorios
especializados, pero en continuo desarrollo, está la
identificación molecular de los aislamientos fúngicos,
basada en los mapas de restricción de fragmentos del operón
ribosomal, digeridos con un panel de enzimas de restricción,
que permite la elaboración de árboles filogenéticos.
- 8.2. LEVADURAS
- La identificación de la especie de toda levadura aislada
en sangre o en cualquier otro líquido corporal estéril
está plenamente justificada. También es conveniente la
identificación de las levaduras de otras procedencias, sobre
todo cuando ocurre de forma reiterada en diferentes muestras clínicas
del mismo paciente, y siempre que se asuma que se trata de un
organismo responsable de patología.
- La mayoría de los organismos levaduriformes crecen fácilmente
en un gran número de medios de cultivo usados rutinariamente en
el laboratorio de microbiología (agar sangre, agar chocolate,
agar Cled, etc.). Sin embargo, el AGS, con o sin antibióticos añadidos,
es el medio de aislamiento por excelencia para la identificación
de levaduras. En el medio AGS las colonias de levaduras suelen ser
completas, ligeramente abombadas o planas, de consistencia mantecosa,
lisa o rugosa, con olor dulzón agradable, volviéndose más
pastosas a medida que la colonia envejece. Por lo general, las
colonias de levaduras no desarrollan micelio aéreo, aunque en
ocasiones pueden aparecer prolongaciones aracneiformes en la periferia
de las colonias.
- 8.2.1. Identificación
convencional. Si se visualiza crecimiento en cualquier medio que
sugiera posibilidad de levaduras, se realiza una extensión en
fresco. Si en la misma se observan levaduras, se procede a la
identificación mediante subcultivo a un medio cromogénico,
de los que hay varios comercializados. En el caso que no se trate de
ninguna de las especies que este medio identifica, se procede a hacer
la identificación mediante auxonograma de carbono preparado en
el propio laboratorio, o mediante alguno de los métodos
comerciales basados en él. La identificación bioquímica
debe completarse con una identificación morfológica
mediante un subcultivo al medio agar harina de maíz con o sin
Tween 80.
- Si se observa un micelio aéreo definido, debe considerarse
la posibilidad de que se trate de un hongo dimórfico o de
ciertas especies de levaduras que pueden formar micelio verdadero como
Geotrichum, Dipodascus o Trichosporon. Una colonia de
aspecto y consistencia mucoide sugiere la formación de cápsulas
y puede ser el paso inicial para la identificación de C.
neoformans. Las colonias de color rojoanaranjado o naranja,
de aspecto cremoso o rugoso son características de las especies
del género Rhodotorula ( rhodo: rojo), color
que manifiesta esta levadura por su riqueza en carotenoides.
- 8.2.1.1. Otros medios diagnósticos
complementarios
- - Prueba del tubo germinal o filamentación precoz:
el tubo germinal es una extensión filamentosa de la levadura,
sin estrechamiento en su origen, cuyo ancho suele ser la mitad de la
célula progenitora y su longitud tres o cuatro veces mayor
que la célula madre. Sólo C. albicans, y en
menor medida C. dubliniensis, son capaces de producir
verdaderos tubos germinales; sin embargo, otras especies como C.
tropicalis pueden producir pseudohifas precoces de aspecto
similar a los tubos germinales pero con una zona de constricción
característica adyacente a la célula madre, por lo que
esta prueba es útil para diferenciar C. albicans y
C. dubliniensis del resto de las especies de Candida.
- Falsos negativos: aproximadamente un 5% de cepas de C.
albicans dan negativa la prueba de los tubos germinales. Si se
utiliza un inóculo demasiado abundante de levaduras, también
pueden obtenerse falsos resultados negativos.
- Metodología: 1) emulsionar una porción de la
colonia aislada en 0,5 ml de suero humano, de caballo o de conejo.
2) Incubar a 35ºC durante 2 horas. 3) Depositar una gota de la
emulsión sobre un portaobjetos limpio y desengrasado, colocar
un cubre-objetos y visualizar a 100 X, 400 X ó 1000 X.
- Interpretación: La prueba es positiva si se visualizan
tubos germinales.
- - Detección de ureasa: una levadura con reacción
positiva a la prueba de la ureasa es sugestiva de pertenecer al género
Cryptococcus. Concretamente, las cepas de C. neoformans
comienzan a provocar cambio de color a las 2 horas de incubación
a 35ºC en un tubo de urea de Christensen inoculado con una
colonia del aislado sospechoso. Esta prueba también puede
utilizarse para diferenciar Trichosporon (ureasa positiva)
de Geotrichum (ureasa negativa).
- - Prueba de la enzima nitrato-reductasa: la capacidad de
C. neoformans de reducir nitratos a nitritos es una prueba
de utilidad cuando se pretende identificar esta levadura.
- Procedimiento: 1) pasar la punta de un hisopo por la superficie
de 2-3 colonias aisladas de un cultivo de 48-72 horas de crecimiento
en cualquiera de los medios habituales. 2) Incubar el tubo con el
hisopo a 45ºC durante 10 min. 3) Sacar el hisopo y agregar al
tubo 2 gotas de alfa-naftilamida y 2 gotas de ácido sulfanílico.
4) Reintroducir el hisopo en el tubo para que absorba los reactivos.
- Interpretación: el desarrollo inmediato de un color rojo
indica una reacción positiva.
- - Prueba de la fenol-oxidasa: C. neoformans
produce fenol-oxidasa, una enzima necesaria para el metabolismo de
la 3,4-dihidroxifenilanina (DOPA) y otros compuestos fenólicos
en la síntesis de la melanina. Esto se evidencia por la
producción de un pigmento marrón oscuro o negro
alrededor de la colonia de C. neoformans en el medio que
contenga catecoles, como el ácido cafeico, o el medio
preparado con semillas de níger ( Guizotia abyssinica).
- Interpretación: el desarrollo de una pigmentación
marrón oscura alrededor del crecimiento es característico
de C. neoformans.
- 8.2.2. Medios comerciales basados en la
asimilación de nutrientes, en pruebas enzimáticas o
inmunológicas.
- - AUXACOLOR: en la galería Auxacolor (Bio-Rad) la
asimilación se visualiza por el cambio de un indicador de pH.
Además, incorpora una prueba de resistencia a la actidiona y
otra para la detección de la actividad fenol-oxidasa de C.
neoformans.
- - Sistema UNI-YEAST-TEK: el sistema Uni-Yeast Tek (Remel)
está constituido por una placa plástica con múltiples
compartimentos que contienen un medio con agar para la asimilación
diferencial de siete hidratos de carbono. También incorpora
una cubeta central con agar harina de maíz-Tween 80 para
determinar el crecimiento micelial y la producción de
clamidosporas. Además, está provisto de agar urea,
agar para la asimilación y reducción de nitratos y de
un caldo con extracto de carne al 2,6% (con 0,05% de glucosa) para
realizar la prueba del tubo germinal.
- - API 20 C AUX: la galería API 20 C AUX (bioMérieux)
se compone de 20 cúpulas con sustratos deshidratados que
permiten realizar 19 pruebas de asimilación. Las cúpulas
se inoculan con un medio mínimo semisólido y las
levaduras sólo se reproducen si son capaces de utilizar el
sustrato correspondiente. Permite identificar un total de 34
especies diferentes. La lectura de estas reacciones se hace por
comparación con un control de crecimiento y la identificación
se obtiene, a partir de un código numérico, mediante
un catálogo analítico o un programa informático.
- - Galería ID 32 C: la galería ID 32 C (bioMérieux)
está compuesta por diferentes pruebas de asimilación y
por una base de datos especialmente adaptada. Permite identificar 63
especies diferentes de organismos levaduriformes o relacionados y
puede ser utilizada manualmente o bien de forma automatizada
mediante los sistemas ATB Expresión o mini API. La galería
se compone de 32 cúpulas: 29 contienen cada una un sustrato
carbonado deshidratado, 1 es el control negativo, 1 detecta la
sensibilidad a la cicloheximida y la última es una prueba
colorimétrica para la esculina.
- - Sistema Vitek 2: el sistema Vitek 2 (bioMérieux)
es un sistema totalmente automático para la detección
del metabolismo fúngico que puede identificar levaduras y
organismos afines en tan sólo 15 horas. Está basado en
tecnología de fluorescencia y se compone de las tarjetas de
análisis con 63 pocillos, una consola satélite para la
recogida de información, un módulo incubador, un módulo
principal donde se procesa la información gracias a un software
de análisis y un sistema experto avanzado. Permite la
identificación de 51 especies diferentes, incluida C.
dubliniensis, y, al igual que los sistemas semiautomáticos,
requiere pruebas adicionales (fundamentalmente morfológicas)
en caso de baja discriminación.
- - Sistema Biolog YT MicroPlate: el sistema Biolog YT
MicroPlate (Biolog) permite la identificación de organismos
levaduriformes mediante 94 pruebas bioquímicas, llegando a
identificar hasta un total de 267 especies diferentes pertenecientes
a 53 géneros.
- - Rapid Yeast Identification Panel MicroScan: el Rapid
Yeast Identification Panel MicroScan (Dade Behring) es un método
automatizado para la identificación rápida de 40
especies de levaduras y otros microorganismos afines. Se basa en la
utilización de pruebas convencionales y cromogénicas
en una placa de microdilución de 96 pocillos que utiliza 27
sustratos deshidratados.
- - RapID Yeast Plus System: el RapID Yeast Plus System
(Innovative Diagnostic Systems) es un sistema compuesto por un panel
de 18 pocillos; cada uno contiene un sustrato convencional o cromogénico
que detecta la asimilación de carbohidratos, ácidos
orgánicos o aminoácidos, así como la hidrólisis
de la urea y de ácidos grasos. Permite identificar hasta 43
especies diferentes de levaduras.
- - Fungiscreen 4H: Fungiscreen 4H (BIO-RAD) es un sistema
basado en el estudio del perfil enzimático de algunas
levaduras, permitiendo identificar en 4 horas C. albicans, C.
glabrata, C. tropicalis y C. neoformans. La utilización
de sustratos deshidratados por las enzimas fúngicas se
manifiesta por un cambio de color, ya sea espontáneamente o
después de añadir un reactivo de revelado.
- - BICHRO-LATEX ALBICANS (Fumouze): es un método
para la identificación rápida de aislados de C.
albicans por aglutinación de partículas de látex
utilizando un anticuerpo monoclonal específico de C.
albicans. La prueba se realiza con dos reactivos distintos: a)
bolas de látex recubiertas con anticuerpos monoclonales que
reaccionan específicamente con el antígeno de C.
albicans localizado en su pared celular, y b) un agente
disociante que permite la exposición al antígeno.
- - KRUSEI-COLOR (Fumouze): es un método para la
identificación de aislamientos de C. krusei por
aglutinación de partículas de látex, mediante
un anticuerpo monoclonal específico que reacciona específicamente
con el antígeno localizado en su pared. El kit contiene un
reactivo Krusei-color y 5 portaobjetos.
- - BICHRO-DUBLI (Fumouze): es un método para la
identificación rápida de C. dubliniensis
basado en la coaglutinación de blastosporas de esta especie
con partículas de látex recubiertas con anticuerpos
monoclonales, el cual permite la detección específica
de un antígeno de C. dubliniensis localizado en la
superficie de la célula. La emulsión de colonias de
C. dubliniensis en el reactivo Bichro-Dubli revela una
coaglutinación, visible a simple vista, entre las
blastosporas que portan el antígeno y las partículas
de látex sensibilizadas con anticuerpos monoclonales,
aglutinados azules que progresivamente se extienden hacia la
periferia, formando un borde azul alrededor de un área
central roja/rosa.
- 9. INFORME DE LOS
RESULTADOS
- El diagnóstico micológico no acaba con el
aislamiento y la identificación del agente causal. Finaliza
cuando la información sobre el mismo llega al conocimiento del
médico responsable del paciente. Esta última etapa del
procedimiento diagnóstico no es menos importante que las
anteriores, por lo que deben cuidarse al máximo todos los
detalles de la misma.
- - Observación microscópica: debe informarse
en el día ya que aporta una importante ayuda al clínico;
sus pacientes pueden salir de la consulta de dermatología con
un diagnóstico presuntivo (dermatofitosis), que habrá
que confirmar con el cultivo, o definitivo (pitiriasis versicolor).
Otras observaciones positivas permiten una orientación terapéutica
(mucormicosis, aspergilosis, etc.).
- - Cultivo: el cultivo negativo se informa, generalmente,
a las cuatro semanas de incubación, con las excepciones
citadas en el tiempo de lectura. La prolongación de la
incubación después de tres semanas aporta poca
información adicional y, dependiendo del sistema de lectura,
puede suponer una sobrecarga de trabajo que hay que valorar
adecuadamente en cada laboratorio. Los cultivos positivos se
informan de la misma manera que la observación microscópica
en el momento en el que se disponga del crecimiento. Cuando el
significado del aislamiento del hongo sea dudoso o se requieran
aislamientos sucesivos, debe hacerse constar así en el
informe.
- En todo informe escrito debe figurar si es un informe provisional
o un informe definitivo.
- En los aislamientos poco habituales, un pequeño resumen de
las características del hongo puede ser fundamental para el
manejo clínico.
- 10. ESTUDIOS DE
SENSIBILIDAD
- 10.1. RECOGIDA, TRANSPORTE Y CONSERVACION DE
LA MUESTRA
- Todo el proceso de recogida de muestras, transporte y conservación
de las cepas/muestras sigue los procedimientos habituales del
laboratorio de microbiología. Obviamente, la forma de
procesamiento de las cepas dependerá de si el estudio de
sensibilidad se realiza para aportar información terapéutica
en un caso individual o si se hace diferido en el tiempo con el
objetivo de obtener información epidemiológica en
nuestro medio.
- 10.2. MANEJO DE LA MUESTRA A SU RECEPCIÓN
EN EL LABORATORIO
- Las especies fúngicas en las que se realizan estudios de
sensibilidad están clasificadas en el grupo-2 desde el punto de
vista de la bioseguridad, por lo que no deben manejarse en condiciones
especiales. Si las pruebas de sensibilidad se hacen para conocer la
mejor alternativa terapéutica en un enfermo concreto, deberían
realizarse de forma rápida, intentando ofrecer una información
útil para el manejo del enfermo. Esta capacidad de respuesta rápida
sólo suelen tenerla las instituciones sanitarias que hacen las
pruebas de forma habitual. En los laboratorios en los que se hacen
estudios epidemiológicos diferidos, las cepas deben conservarse
siguiendo procedimientos habituales. Pueden mantenerse alrededor de
ocho semanas a 4ºC en un subcultivo en medios para hongos como
agar Sabouraud o agar patata glucosado. Si se van a conservar durante
más tiempo deben emplearse la liofilización, medios de
congelación comerciales, glicerol, leche, agua destilada u
otros procedimientos, según especies y posibilidades del
laboratorio. Si se van a remitir las cepas/muestras a un laboratorio
de referencia, debe utilizarse un sistema de envío homologado,
que cumpla la normativa europea sobre transporte de muestras y cepas
clínicas. El envío debe acompañarse de un impreso
o volante con información para identificar la muestra,
indicando el nivel de bioseguridad que debe aplicarse en su
procesamiento.
- 10.3. PROCESAMIENTO DE LA MUESTRA
- El procesamiento de las cepas a las que se les va a hacer el
estudio de sensibilidad no requiere consideraciones especiales. En las
muestras cutáneas, de mucosas o de exudados es conveniente
asegurarse de que no existe un cultivo mixto, con varias especies fúngicas.
En el caso de las levaduras, los agares cromogénicos pueden
ayudar a distinguir las infecciones mixtas.
- Para preparar el inóculo debe partirse siempre de un
subcultivo fresco de la cepa en cuestión. No deben utilizarse
subcultivos más antiguos ni preparar el inóculo a partir
de reservas de levaduras o conidias refrigeradas o congeladas. Los
subcultivos para preparar el inóculo se realizan en medios
habituales para hongos.
- 10.4. SELECCIÓN DE MEDIOS Y
CONDICIONES DE INCUBACIÓN. CULTIVOS
- Los medios de cultivo necesarios para hacer las pruebas de
sensibilidad dependerán del método que se siga. En
general son medios sintéticos definidos, como el RPMI con o sin
glucosa. Se deben hacer pruebas de esterilidad del medio así
como de medida del pH, que debe situarse alrededor de 7,0 ± 0,3.
En caso contrario, los antifúngicos pueden perder parte de su
capacidad inhibitoria. Los antifúngicos deben obtenerse en
forma de sustancia valorada solicitándolos al laboratorio que
los produce o en aquellos casos en los que sea posible, adquiriéndolos
a través de un distribuidor acreditado. Debe conocerse el número
de lote, potencia, fecha de caducidad y condiciones de conservación.
Las formulaciones preparadas para uso clínico no deben
emplearse, pueden tener excipientes o formulaciones indeseables.
- Los métodos de referencia describen con precisión
todo el proceso de preparación de soluciones madre de los
antimicrobianos, de las placas o tubos con concentraciones
decrecientes, del inóculo, de la forma de inoculación y
de lectura. Se aconseja realizar recuentos en placa a partir de las
suspensiones inoculadas para comprobar que no se han cometidos errores
en la preparación del inóculo. Deben incluirse cepas
control (ver PNT-MIC-05) en todas las pruebas para poder validar los
resultados. Si se decide utilizar un método comercial deben
seguirse fielmente las instrucciones del fabricante. Las condiciones
de incubación no son especiales. Generalmente se cultivan en
atmósfera normal, a 30 ó 35ºC, durante 24-72 horas,
dependiendo del método y de las especies fúngicas.
- 10.5. CRITERIOS PARA LA INTERPRETACIÓN
DE LOS RESULTADOS
- Una de las finalidades de los estudios de sensibilidad in
vitro es la detección de las resistencias de los
microorganismos a los antimicrobianos y, de esta forma, poder predecir
la resistencia clínica. Sin embargo la correlación entre
los resultados de las pruebas de sensibilidad in vitro a los
antifúngicos y la respuesta al tratamiento de los enfermos con
micosis no es muy buena, por lo que no existen unos criterios claros
para su interpretación. El CLSI ha establecido puntos de corte
para interpretar los resultados de estas pruebas con fluconazol,
itraconazol, fluorocitosina y voriconazol (tabla 3). Estos puntos de
corte sólo son aplicables en infecciones por levaduras y tienen
una utilidad clínica limitada. Se basan en datos farmacocinéticos,
estudios realizados en pacientes con candidosis orofaríngeas y
datos de pacientes con infecciones profundas. En la mayoría de
los estudios sobre candidosis orofaríngea, se observa falta de
respuesta clínica a los azoles cuando se emplean estos antifúngicos
para tratar infecciones por cepas que presentan CMIs elevadas, >16
mg/l para el fluconazol y >0,25 mg/l para el itraconazol. Sin
embargo no se ha encontrado una correlación tan clara en las
infecciones profundas. Las causas de esta incoherencia residen en las
numerosas variables que influyen en la respuesta al tratamiento y en
la complejidad de los enfermos que presentan micosis invasoras. Los
estudios de correlación en pacientes con infecciones profundas
se han realizado sin estratificación por enfermedad de base e
incluyendo pocas cepas con resistencia in vitro. Otros comités
como el EUCAST van a proponer puntos de corte en breve, que serán
muy similares a los del CLSI y también de utilidad limitada.
- Otros expertos prefieren interpretar los resultados de estas
pruebas con variables farmacodinámicas. Los cocientes entre la
concentración plasmática o el área bajo la curva
(AUC) y la CMI se están empezando a emplear como factores
predictivos de la respuesta a los antifúngicos.
- Tabla 3. Puntos de corte para interpretar las pruebas de
sensibilidad en levaduras, según el CLSI estadounidense. Datos
en mg/l.
|
Antifúngico |
Sensible |
Sensible dependiente de la
dosis |
Intermedio |
Resistente |
|
Fluconazol |
< 8 |
16-32 |
- |
> 64 |
|
Itraconazol |
< 0,125 |
0,25-0,5 |
- |
> 1 |
|
Voriconazol |
< 1 |
2 |
- |
> 4 |
|
Flucitosina |
< 4 |
- |
8-16 |
> 32 |
- Así para fluconazol, un cociente AUC/CMI >25 se asocia
con índices de respuesta superiores al 90%, mientras que un
cociente <6,5 reduce la probabilidad de respuesta al 57%. Basándose
en estas cifras deberían emplearse dosis de 800 mg al día,
para tratar una infección por una cepa que presenta una CMI de
fluconazol de 32 mg/l. Los estudios de correlación con
anfotericina B se encuentran en fases menos avanzadas de desarrollo. Sólo
se ha encontrado una cierta correlación entre el fracaso terapéutico
y CMIs >2 mg/l en modelos murinos de candidosis diseminada.
Respecto a los hongos filamentosos debe señalarse que no
existen puntos de corte para interpretar las pruebas de sensibilidad.
No obstante, en los últimos años se han comunicado
fallos terapéuticos con itraconazol en infecciones producidas
por cepas de Aspergillus con CMI de >8 mg/l. Para
anfotericina B, algunos autores han comprobado que cepas de Aspergillus
spp. y de Rhizopus spp. se comportan como resistentes en
modelos animales, cuando tienen una CMI de anfotericina B >
2 mg/l.
- 10.6. PROCEDIMIENTOS ADICIONALES A REALIZAR
EN SITUACIONES ESPECIALES
- Una de las principales limitaciones de las actuales pruebas de
sensibilidad a los antifúngicos es que no son aplicables a
todas las especies. Los hongos de crecimiento lento como Cryptococcus,
Geotrichum, Trichosporon y muchas especies filamentosas no
crecen bien en los medios de cultivo recomendados para hacer estudios
de sensibilidad, lo que influye sobre la fiabilidad de la CMI,
disminuyendo su utilidad terapéutica. Por ello se han propuesto
modificaciones para hacer pruebas con estas especies, como cambios en
el medio de cultivo, el inóculo, el pH, la molaridad o
incubaciones en agitación continua. Ninguna de estas
modificaciones ha sido validada, por lo que si se decide utilizarlas,
los resultados deberían ser interpretados con prudencia.
- 10.7. INFORMACIÓN DE LOS RESULTADOS
- Los resultados de los estudios de sensibilidad a los antifúngicos
deben informarse como los de otros antibiogramas, dando el valor de la
CMI. En caso de utilizar el método del CLSI, podría
informarse como sensible o resistente, siguiendo los
puntos de corte recogidos en la tabla 3. Sin embargo, dadas las
limitaciones antes expuestas sobre la correlación de estas
pruebas con la clínica, se aconseja que los laboratorios que
realicen estas pruebas de sensibilidad mantengan una relación
estrecha con los médicos que las solicitan, individualizando
cada caso y colaborando en la toma de decisiones terapéuticas.
En caso de realizar estudios epidemiológicos periódicos,
se debería informar a toda la institución sanitaria
sobre la distribución de especies y el perfil de sensibilidad,
lo que ayudaría a elegir los tratamientos empíricos más
adecuados.
- 10.8. METODOS RÁPIDOS ACEPTADOS PARA
LA DETERMINACIÓN DE LA SENSIBILIDAD A ANTIFÚNGICOS
- La determinación de la CMI por técnicas de dilución
en caldo no es un método aplicable para laboratorios clínicos
que deben hacer estudios de sensibilidad a diario, que sufren la presión
asistencial y que deben ofrecer información rápida para
que tenga utilidad terapéutica. Por ello se han desarrollado técnicas
de difusión en agar, como la descrita en el documento M44-A del
CLSI, y métodos comerciales con la intención de ofrecer
una alternativa rápida, práctica y barata para realizar
estudios de sensibilidad a los antifúngicos.
- El documento M44-A recoge un procedimiento de difusión
sencillo y práctico, validado para realizar estudios con
fluconazol y voriconazol, que utiliza discos cargados con el
antimicrobiano. El medio de cultivo recomendado es Mueller-Hinton con
un 2% de glucosa y con azul de metileno, ya que parece mejorar la
lectura de las placas, al aumentar la nitidez de los halos de inhibición.
En lo que se refiere a los métodos comerciales, debe destacarse
que para que un procedimiento de este tipo pueda ser utilizado en los
laboratorios asistenciales tiene que existir una buena correlación
entre la técnica de referencia y la comercial, ya que en teoría,
los puntos de corte sobre sensibilidad o resistencia se establecen con
las técnicas de referencia. Si una técnica comercial no
se correlaciona con la de referencia, no debería emplearse en
los laboratorios asistenciales, ya las que recomendaciones terapéuticas
pueden tener escasa credibilidad. Existen varios métodos
comerciales que han demostrado una buena correlación con los
estándares de referencia. Esta correlación es aun más
apreciable con los azoles, fármacos para los que se han
descrito la mayor parte de las resistencias. Por tanto, los
laboratorios asistenciales pueden emplear estos métodos para
detectar con fiabilidad y rapidez la resistencia a los azoles, sobre
todo la resistencia in vitro a fluconazol en levaduras. Entre
los métodos comerciales que pueden emplearse en un laboratorio
clínico destacan las técnicas de difusión en agar
con discos o tabletas de antifúngicos como el NeoSensitabs (A/S
Rosco) o el BIOMIC V3 (Giles Scientific Inc.), un método de
lectura automatizado para las pruebas realizadas siguiendo la técnica
M44-A del CLSI. Otro método de difusión es el E-test (AB
Biodisk), que consiste en una tira de plástico con un gradiente
de concentraciones del antifúngico, lo que permite que el
resultado incluya la CMI. Otras técnicas incorporan una
adaptación de la microdilución en caldo con o sin
colorantes como el Sensititre YeastOne (TREK Diagnostic Systems Ltd.),
el Fungitest (Bio-Rad) y el ATB Fungus 2 (bioMerieux). Todas ellas han
mostrado una fiabilidad elevada para detectar la resistencia a
fluconazol. Otras galerías comerciales menos evaluadas, pero
que también podrían utilizarse son el ASTY (Kyokuto
Pharmaceutical Industrial Co), el Mycostandard (InstitutPasteur,
Paris, France), el Mycototal (Behring Diagnostic), el Candifast
(International Microbiol) y el Integral System Yeasts (Liofilchem
Diagnostics). Por último, un enfoque novedoso es automatizar la
lectura de las placas de microdilución mediante una cámara
de video y un programa informático. Esta técnica es la
que incorpora el sistema WIDER I (Soria Melguizo), que también
ha mostrado una gran fiabilidad en la detección de resistencias
en levaduras.
- 10.9. PROCEDIMIENTOS NO ACEPTABLES
- Deben considerarse como inaceptables todos los resultados
obtenidos mediante modificaciones no validadas de las técnicas
de referencia. Los cambios en el inóculo, los medios de cultivo
o el método de lectura pueden tener efectos notables sobre la
CMI, alterando la fiabilidad del resultado. Debe evitarse toda
modificación salvo que se realice un proceso comparativo de
estandarización. Tampoco deben realizarse pruebas de
sensibilidad sin incluir cepas control, pues es el único modo
de validar los resultados. Estos no deben aceptarse si las CMIs de las
cepas control no coinciden con los recogidos por los estándares.
Debe evitarse realizar pruebas de sensibilidad con preparados
comerciales de los antifúngicos, ya que los excipientes y otras
sustancias presentes en la formulación pueden modificar los
resultados obtenidos in vitro. Las pruebas deben realizarse
con sustancia valorada. Es aconsejable que todo el procedimiento de
las pruebas esté sometido a un control de calidad riguroso de
los antifúngicos, lotes de medios y otros reactivos, así
como de las cepas control. No deben utilizarse reactivos sin validar o
sin conocer su fecha de caducidad. Por último, si se va a
utilizar un método comercial, deben seguirse estrictamente las
recomendaciones del fabricante. Variaciones en el protocolo pueden
alterar significativamente los resultados de la prueba, reduciendo su
aplicabilidad.
- 11. MÉTODOS
DE DIAGNÓSTICO RÁPIDO. TÉCNICAS NO CONVENCIONALES
- 11.1. TRANSPORTE, MANEJO Y CONSERVACIÓN
DE LA MUESTRA
- Las técnicas de diagnóstico rápido que hemos
denominado no convencionales suelen utilizar el suero y el LCR como
muestras de elección. Todas las muestras deben enviarse rápidamente
al laboratorio. La conservación de las muestras también
es importante que se realice adecuadamente, mediante refrigeración
o congelación, dependiendo del tipo de determinación y
la periodicidad con que se realice. Por último es importante
realizar una seroteca con los sueros procesados, que será el
reflejo de la situación clínica del paciente en ese
momento para poder confirmar posibles resultados atípicos o
dudosos. El suero y el LCR pueden almacenarse a 2-8ºC si se van a
procesar en las primeras 24 h. Si la determinación solicitada
se va a demorar por más tiempo se recomienda la congelación,
a -80ºC, si es posible. El procesamiento de la muestra va a
depender de la determinación solicitada y de la técnica
que se vaya a realizar, por lo que se recomienda seguir fielmente las
instrucciones del fabricante, si se trata de un "kit". Para
más información consultar el documento técnico
correspondiente (PNT-MIC-10).
- 11.2. CRITERIOS PARA LA INTERPRETACIÓN
DE RESULTADOS
- Es importante recordar que, aunque la sensibilidad y
especificidad absolutas son parámetros que debemos considerar
en cada técnica, los valores predictivos positivo y negativo,
que variarán en función de la población
estudiada, son los más importantes en la práctica clínica.
También destacar que el laboratorio de microbiología ha
de emitir un informe que interprete el conjunto de resultados
obtenidos en el estudio de cada muestra.
- 11.3. DESCRIPCIÓN DE LAS DIFERENTES
INDICACIONES
- 11.3.1.- Diagnóstico de la
criptococosis
- La detección de antígeno capsular en líquidos
orgánicos y especialmente en líquido cefalorraquídeo
es de especial interés ante la sospecha de meningitis criptocócica.
Ello se debe en gran parte a la rapidez, sencillez técnica y
especificidad de la prueba que permite el diagnóstico, en 10-15
minutos, de aproximadamente el 99% de las meningitis criptocócicas
y el 67% de las criptococosis diseminadas, mientras que el cultivo e
identificación de C. neoformans puede requerir varios días.
Habitualmente se utilizan dos tipos de técnicas, una
cualitativa y otra cuantitativa. La técnica cualitativa se
emplea para diagnosticar nuevos casos de criptococosis o para
confirmar reinfección especialmente en el paciente infectado
por el VIH. La técnica consiste en la detección de antígeno
capsular criptocócico, que es de naturaleza polisacarídica,
mediante anticuerpos monoespecíficos dirigidos frente a él
y unidos a partículas de látex. La aglutinación
de las partículas de látex tras la reacción antígeno-anticuerpo
se detecta a simple vista. Esta técnica emplea como control de
aglutinación (látex de control) partículas de látex
con inmunoglobulinas inespecíficas de conejo con el fin de
detectar reacciones positivas falsas y así aumentar la
especificidad de la técnica. La técnica cuantitativa se
emplea habitualmente para el seguimiento de la evolución de
pacientes ya diagnosticados mediante el título de antígeno
capsular presente en la muestra clínica, que generalmente es
suero o LCR. Es útil para conocer la eficacia del tratamiento
antifúngico aplicado.
- 11.3.2. Diagnóstico de la
aspergilosis
- 11.3.2.1. Detección del antígeno.
La detección de galactomanano, un antígeno
específico del género Aspergillus, se considera
la posibilidad más interesante para el diagnóstico de la
aspergilosis invasora en pacientes neutropénicos. La detección
de galactomanano mediante un ELISA comercializado, Platelia Aspergillus
de Bio Rad , permite el diagnóstico de la
aspergilosis invasora con una especificidad del 89,6 % y una
sensibilidad del 87,5 %. Esta prueba es más sensible que el látex
Pastorex Aspergillus y en algunos estudios se ha demostrado
que es positiva antes de que aparezca la sintomatología clínica.
Actualmente se han modificado los puntos de corte establecidos,
unificando el criterio americano y el europeo, y facilitándose
de esta manera los estudios comparativos sin modificarse la
especificidad y sensibilidad de la técnica.
- En la ultima década se ha avanzado mucho en la
caracterización de los antígenos de A. fumigatus
(el agente etiológico más importante). Entre los cientos
de antígenos descritos se ha conseguido caracterizar 4 de los más
importantes: la catalasa CAT1 (90 kDa), la dipeptidildipeptidasa también
llamada quimotripsina (79 kDa), la restrictocina (18 kDa) y el
galactomanano (residuo polisacarídico unido a distintas proteínas).
Los dos primeros son fuertemente inmunogénicos y se utilizan
ampliamente para la detección de anticuerpos. En la
aspergilosis broncopulmonar alérgica (ABPA) se detectan
anticuerpos anti A. fumigatus específicos de la clase
IgG en casi el 100% de los casos.
- 11.3.2.2. Detección de
anticuerpos. La detección de anticuerpos frente a
organismos del género Aspergillus en el suero es, desde
hace muchos años, una prueba complementaria clásica para
confirmar el diagnóstico de aspergiloma pulmonar y de la
aspergilosis broncopulmonar aguda (ABPA). Las técnicas
empleadas han sido muy diversas, siendo la más clásica
la inmunodifusión (ID) en sus diferentes variantes y
modificaciones. Sin embargo, estas técnicas clásicas
disponibles comercialmente presentan una serie de problemas:
- - Falta de estandarización en los procedimientos de
extracción de los antígenos de Aspergillus,
debido a los medios de cultivo empleados, las condiciones de
incubación (tiempo de incubación, temperatura, etc.) y
a los procedimientos de extracción y purificación.
- - Variabilidad antigénica generada por estas mismas
causas, que origina una falta de concordancia en los resultados
obtenidos por los diferentes laboratorios y reacciones cruzadas
entre diferentes especies de Aspergillus o con otros hongos.
- Se pueden utilizar varias técnicas para poner en evidencia
la presencia de anticuerpos específicos frente a Aspergillus
en pacientes con aspergiloma pulmonar. Las más utilizadas se
basan en la inmunoprecipitación y detectan la formación
de líneas de precipitación llamadas precipitinas que se
forman por la reacción antígeno-anticuerpo. Hay
numerosas variantes de esta técnica, pero las dos más
ampliamente empleadas son la inmunodifusión (doble difusión,
técnica de Ouchterlony) y la contrainmunoelectroforesis, que es
una aceleración de la anterior utilizando campos eléctricos.
- 11.3.3. Diagnóstico de la
candidosis
- 11.3.3.1. Detección de antígeno.
A pesar del gran número de antígenos estudiados, la
detección de antígeno en pacientes con candidosis
invasora no ha permitido solucionar el problema diagnóstico que
presenta esta micosis y no existe una prueba aceptada universalmente.
La detección de manano por ELISA es más sensible y
especifica que por aglutinación de partículas de látex.
La comercialización de pruebas para la detección de antígenos
de Candida debería de haber facilitado el diagnóstico
serológico de la candidosis invasora al disponerse de pruebas
estandarizadas, sin embargo, los resultados obtenidos hasta el momento
son poco esperanzadores. Dado que la antigenemia en los pacientes con
candidosis invasora es transitoria, es posible que se necesite la
combinación de técnicas que detecten diferentes antígenos
o epitopos para aumentar la sensibilidad diagnóstica.
- 11.3.2.2. Detección de
anticuerpos. En los últimos años, se ha
cuestionado la utilidad de la detección de anticuerpos anti-
Candida en pacientes con candidosis invasora debido a que
puede presentar dos limitaciones importantes:
- i) La detección de títulos altos de anticuerpos en
pacientes que están solamente colonizados por Candida.
- ii) La respuesta de anticuerpos puede estar retrasada, reducida o
no existir en pacientes inmunodeprimidos.
- Sin embargo, estos problemas podrían resolverse eligiendo
los antígenos apropiados y utilizando técnicas lo
suficientemente sensibles para detectar títulos bajos de
anticuerpos. Las pruebas comercializadas actualmente detectan
anticuerpos contra el manano y la enolasa y los antígenos del
micelio de C. albicans. Estas pruebas deben utilizarse para
estudiar muestras seriadas del paciente, lo que permite analizar la
evolución de los títulos de anticuerpo y su correlación
con los datos clínicos y microbiológicos. La detección
simultánea de manano y anticuerpos anti-manano mejora
ostensiblemente la sensibilidad y especificidad en el diagnóstico
de candidosis invasora.
- 11.4. DETECCIÓN DE COMPONENTES NO
ANTIGÉNICOS
- La detección de componentes no antigénicos
liberados por los hongos durante la infección es otra
posibilidad en el diagnóstico de las micosis. Esta posibilidad
es más reciente que la detección de anticuerpos y antígenos
y se encuentra en desarrollo. Actualmente se basa en la detección
de D-arabinitol, (1 ® 3)- ß-D-glucano
y ADN. El D-arabinitol es un metabolito producido por C. albicans,
C. tropicalis, C. parapsilosis y C. kefyr que
puede detectarse mediante cromatografía gas-líquido o
mediante una técnica enzimática comercializada en Japón.
Se han detectado niveles elevados de D-arabinitol en pacientes con
candidosis invasora y su monitorización se ha mostrado útil
en el seguimiento de estos pacientes. La técnica presenta
falsos positivos en pacientes con insuficiencia renal o en tratamiento
con esteroides y suele ser necesario ajustar las concentraciones de
D-arabinitol con respecto a las de creatinina o L-arabinitol. El
D-arabinitol también puede detectarse en orina. La detección
de (1 ® 3)- ß-D-glucano en
plasma es otra posibilidad diagnóstica en las micosis
producidas por Candida, Aspergillus, Pneumocystis
y otros hongos. No es eficaz para la detección de C.
neoformans, Mucorales, Trichosporon y basidiomicetos, en
general. El ser humano carece de glucanasas para digerir (1
® 3)- ß-D-glucano y por tanto su
eliminación es lenta. Existen varias pruebas comercializadas
para la detección (1 ® 3)- ß-D-glucano,
siendo el Fungitell® (anteriormente denominada Glucatell®,
Associates of Cape Cod) la más recientemente comercializada y
la que puede obtenerse en nuestro país. Las pruebas para
detectar (1 ® 3)- ß-D-glucano
pueden presentar falsos positivos en pacientes sometidos a hemodiálisis
con aparatos que tengan membranas de acetato de celulosa, o en
tratamiento con albúmina, inmunoglobulinas, algunos agentes
anticancerosos y sulfamidas. La aparición de nuevas técnicas
moleculares abre un nuevo camino en el diagnóstico de la
infección fúngica, la detección de ácidos
nucleicos. Se utilizan métodos de hibridación y
amplificación convencionales junto a nuevos sistemas de PCR a
tiempo real (Light Cycler). El inconveniente fundamental de dichas técnicas
es el elevado coste, la necesidad de personal especializado, falta de
pruebas normalizadas comerciales y la falta de estudios que demuestren
que tipo de muestra y procedimiento es el más indicado.
- 11.5. INFORMACIÓN DE LOS RESULTADOS
- El laboratorio de microbiología no ha de ser un emisor de
datos cualitativos o cuantitativos de las determinaciones realizadas,
ha de emitir un informe que interprete el conjunto de dichos datos,
sobre todo cuando aparezcan resultados dudosos o de difícil
interpretación. El microbiólogo ha de conocer la situación
clínica del paciente en estudio para de esta manera realizar
una adecuada interpretación y realizar una certera explicación.
La mayoría de estos resultados serológicos han de ir
acompañados de una alta sospecha clínica y de la
utilización simultánea de distintas técnicas para
aumentar la sensibilidad diagnóstica. La realización de
las técnicas serológicas descritas anteriormente no
supone una gran demora a la hora de emitir el resultado, el único
inconveniente es, en alguna de ellas, la necesidad de procesar sueros
seriados de cada paciente, como es el caso del antígeno
galactomanano y manano. Esto no es así en el caso de la detección
de antígenos capsulares de Cryptococcus neoformans, en
el que un único resultado positivo es suficiente para realizar
el diagnóstico.
- 11.6. PROCEDIMIENTOS NO ACEPTADOS
- No se deben aplicar para el diagnóstico ensayos fabricados
en el propio laboratorio que no garanticen la adecuada calidad de los
resultados. Se deben seguir las instrucciones del fabricante en los
ensayos comerciales y, en caso contrario, se deben notificar los
cambios que se produzcan en el procedimiento normalizado de trabajo.
No deben ser aceptables informes que no sean inteligibles para el clínico
o no quede reflejado claramente el ensayo que se ha realizado con la
adecuada interpretación.
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