| 23.
Diagnóstico microbiológico de las infecciones del
tracto respiratorio superior. 2006 |
| Coordinador: |
Oscar Díez
Gil |
| Autores: |
Ninive Batista Díaz
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Ana Bordes Benítez
|
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Oscar Díez
Gil |
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María
Lecuona Fernández |
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Magdalena Lara Pérez
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DOCUMENTO
CIENTÍFICO
- 1. INTRODUCCIÓN
- Los procesos infecciosos de las vías respiratorias
superiores constituyen seguramente la causa más frecuente de
consulta en la práctica clínica diaria y las
enfermedades que más ausencia escolar y laboral producen. Sólo
en Estados Unidos se calcula que se producen al año algo más
de tres episodios de resfriado común por habitante y año.
En España se ha comprobado que casi el 30% de las consultas médicas
relacionadas con la infección respiratoria son debidas a
resfriados y el 20% a faringitis.
- El sistema respiratorio se divide arbitrariamente en vías
altas o superiores, que comprenden las áreas anatómicas
anteriores a la laringe, incluyendo la nasofaringe, orofaringe,
laringe, epiglotis, oído externo y medio, y los senos
paranasales, y vías bajas o inferiores que incluyen todas las
estructuras posteriores a la laringe. En ocasiones es difícil
separar la etiología y la clínica en muchos de estos
procesos que finalmente acaban involucrando a ambas áreas
comportándose en la práctica como un único cuadro
microbiológico y clínico.
- En este procedimiento sólo se desarrollará lo que
concierne a las vías respiratorias superiores, intentando no
duplicar la información referente a aquellos procesos y
situaciones que lógicamente por su entidad deberían
estudiarse a fondo en un procedimiento exclusivo de vías
respiratorias inferiores. En el documento científico se
describen los síntomas clínicos, la etiología y
el papel que juega el laboratorio de microbiología en el manejo
de los principales síndromes clínicos que afectan a las
vías respiratorias superiores como son la faringitis, los síndromes
laríngeos, la otitis o la sinusitis, así como diversas
entidades clínicas cuyo origen primario son las vías
altas del sistema respiratorio. El documento analizará
principalmente aquellos cuadros producidos por microorganismos cuyo
diagnóstico, por ser relativamente fácil y económico
para el laboratorio de microbiología, tiene alto
beneficio/coste, ya que evita la prescripción de antibióticos
innecesarios, y puede prevenir las posibles complicaciones graves que
se pueden producir. En los documentos técnicos (PNTs) de este
procedimiento se describe específicamente el diagnóstico
microbiológico de los grandes síndromes infecciosos que
afectan a las vías respiratorias altas.
- 1.1. MICROBIOTA HABITUAL DE LAS VIAS
RESPIRATORIAS ALTAS
- Una cantidad importante y variada de micro-organismos forman
parte de la microbiota normal de las vías respiratorias
superiores. Esta microbiota está influenciada por multitud de
factores, como la edad, el estado inmunológico, la
antibioterapia, la hospitalización, y últimamente la
inmunización con las nuevas vacunas frente a Haemophilus
influenzae y Streptococcus pneumoniae.
- La microbiota habitual incluye distintos micro-organismos entre
los que destacan los estreptococos, estafilococos, micrococos,
neisserias, Moraxella catarrhalis, corinebacterias, Haemophilus
spp, Porphyromonas, Prevotella, Fusobacterium, Veillonela,
Peptostreptococcus, Actinomyces, etc. Bacterias potencialmente patógenas
como S. pneumoniae o Streptococcus pyogenes se
encuentran en no pocas ocasiones colonizando a las personas sanas. Los
bacilos gramnegativos también pueden a veces colonizar a
individuos sanos, principalmente si estos han estado hospitalizados o
han padecido alguna enfermedad respiratoria recientemente. Los senos
paranasales y el oído medio normalmente son zonas estériles.
1.2. PATOGENIA Y CLINICA DE LAS
INFECCIONES DE LAS VIAS RESPIRATORIAS ALTAS
Debido al fenómeno de la ventilación, el pulmón
y las vías aéreas están continuamente expuestos a
microorganismos ambientales que, en ocasiones, alteran o superan las
barreras anatómicas naturales con las que cuenta el sistema
respiratorio. Barreras como la nariz, y su intrincada estructura,
hacen que se formen corrientes de aire que favorecen el depósito
de partículas en la mucosa nasal. El aparato mucociliar o la
tos elimina los microorganismos que ingresan en el tracto respiratorio
y también actúan sustancias con acción
antimicrobiana, (lisozima, complemento, interferón e
inmunoglobulinas).
Cuando un patógeno invade el epitelio respiratorio produce
inicialmente en el huésped una respuesta inflamatoria aguda y
posteriormente puede cronificarse. Ambas son las causantes de la mayoría
de los signos y síntomas que acompañan a las infecciones
respiratorias.
2.
FARINGITIS
2.1. INTRODUCCIÓN
Se define la faringitis como la inflamación y/o la infección
de la faringe y/o área periamigdalar. Puede estar afectada
tanto la orofaringe como la nasofaringe, adenoides y amígdalas.
El término amigdalitis se refiere a la inflamación de
las amígdalas y puede utilizarse indistintamente junto con el
de faringitis. En ocasiones la faringitis es parte de un síndrome,
como el resfriado común o la gripe.
La faringitis aguda es uno de los motivos más frecuentes
de consulta y prescripción de antibióticos en las
consultas de atención primaria. En España se estima que
suponen un 20% de las consultas por infecciones respiratorias y el 75%
aproximadamente de las mismas generan prescripción de antibióticos.
- 2.2. CONSIDERACIONES CLÍNICAS
2.2.1. Cuadros clínicos Los
signos y síntomas de la faringitis causada por virus o por
bacterias son inespecíficos. Los hallazgos clínicos que
suelen acompañar a la faringitis aguda causada por S.
pyogenes son dolor de garganta, a menudo con aparición
brusca, fiebre, dolor de cabeza, nauseas, vómitos y dolor
abdominal, inflamación y/o presencia de exudado amigdalar y
adenitis cervical. Los factores epidemiológicos que sugieren
una infección estreptocócica son: edad entre 5 y 15 años,
presentación en invierno o principios de primavera y
antecedente de contacto previo con otro paciente infectado por S.
pyogenes. Sin embargo ninguno de estos factores es específico
de la faringitis por S. pyogenes. La aparición
concomitante de conjuntivitis, coriza, tos, exantema, estomatitis,
pequeñas lesiones ulceradas y diarrea se asocia más
frecuentemente con la etiología vírica.
- 2.2.2. Etiología. La
faringitis infecciosa puede estar causada por diversos
microorganismos:
- 2.2.2.1. Virus. Son la causa mas
frecuente de faringitis infecciosa aguda. Los virus respiratorios
(rinovirus, adenovirus, respiratorio sincitial, influenza,
parainfluenza, coronavirus) frecuentemente causan faringitis. Otros
virus asociados son: virus coxsackie, echovirus y virus herpes simple.
El de Epstein-Barr es causa frecuente de mononucleosis infecciosa;
cuadro clínico que cursa con faringitis aguda y suele acompañarse
de linfadenopatías y esplenomegalia. Las infecciones sistémicas
por citomegalovirus, virus de la rubéola, sarampión y
otros también pueden asociarse con faringitis aguda. El virus
de la inmunodeficiencia humana (VIH) también puede producirla;
no hay que olvidar que la presentación inicial de esta infección
puede ser de un cuadro catarral.
- 2.2.2.2. Bacterias. Causan el 5-40%
de las faringitis agudas. Las faringitis bacterianas, según la
etiología, se pueden dividir en:
- 2.2.2.2.1. Faringitis estreptocócicas
- S. pyogenes es la bacteria más frecuente
(responsable del 20-40% de los episodios de faringitis aguda en la
edad pediátrica y del 2-26% de los casos en adultos). Otros
estreptococos beta-hemolíticos, pertenecientes a los grupos C
y G y con tamaño grande de colonia, también se han
asociado con brotes de faringitis, pero se desconoce su importancia
en los casos esporádicos. Se han descrito numerosos brotes
causados por estreptococos del grupo C (Streptococcus equi
subsp. zooepidemicus) que tienen su origen en el consumo de
productos lácteos no pasteurizados. Las colonias pequeñas
de estreptococos del grupo C (Streptococcus anginosus) deben
ser consideradas como parte de la microbiota normal de la faringe.
- El papel de S. pyogenes en la faringitis aguda está
claramente establecido, aunque también existen portadores
asintomáticos, en particular entre
convivientes de un caso índice de infección estreptocócica.
- A pesar de que S. pyogenes es la causa bacteriana más
frecuente de faringitis, sólo un pequeño porcentaje de
pacientes están infectados. S. pyogenes es la única
causa frecuente de faringitis que requiere tratamiento antibiótico
específico, cuyos principales objetivos son: prevenir las
complicaciones supurativas locales (principalmente absceso
periamigdalar, linfadenitis cervical y mastoiditis) y las no
supurativas (fiebre reumática aguda y glomerulonefritis).
Además, el tratamiento antibiótico mejora la
sintomatología, disminuye la infectividad del paciente y por
tanto la transmisión de la infección, y puede
minimizar potenciales efectos adversos (rash, anafilaxia,
trastornos gastrointestinales) de tratamientos inadecuados. Por lo
tanto en un paciente con faringitis aguda es necesario descartar la
presencia de S. pyogenes como agente etiológico.
- No se ha descrito la fiebre reumática como complicación
de la faringitis por estreptococos del grupo C o G. Sin embargo se
han descrito casos de glomerulonefritis aguda como complicación
extremadamente infrecuente de faringitis por estreptococos del grupo
C, concretamente la especie S. equi subsp. zooepidemicus,
pero no por estreptococos del grupo G.
- 2.2.2.2.2. Faringitis no estreptocócicas
- a) Arcanobacterium haemolyticum. Se ha aislado a
partir de la piel y faringe de individuos sanos pero también
se ha descrito como causa de infección, especialmente
faringitis en adolescentes y adultos jóvenes. La faringitis
asociada a este patógeno se acompaña generalmente de
un rash similar al que se observa en la escarlatina. Se ha
implicado también en infecciones cutáneas e invasivas
como sinusitis, celulitis y septicemia, a menudo en combinación
con otros patógenos.
- b) Neisseria gonorrhoeae. Puede producir
faringitis de forma ocasional en pacientes que tienen contacto
sexual orogenital. A pesar de la baja incidencia, debe incluirse en
el diagnóstico diferencial de faringitis en adultos
sexualmente activos, en grupos de alto riesgo y entre pacientes con
gonorrea urogenital.
- c) Mycoplasma pneumoniae. Produce principalmente
traqueobronquitis y neumonía, aunque también se ha
asociado a casos de faringitis recurrentes.
- d) Chlamydophila pneumoniae y Chlamydophila psittaci.
Son causa de neumonía y en muchos casos se describe
la faringitis como manifestación inicial de la infección.
La verdadera incidencia de faringitis por estos microorganismos no
se conoce, ya que generalmente el diagnóstico se realiza
mediante técnicas serológicas.
- e) Treponema pallidum. La infección faríngea
se puede adquirir tras relaciones sexuales orogenitales. Aparece el
chancro faríngeo asociado a linfadenopatía. En el caso
de sospecha de sífilis habría que realizar las pruebas
serológicas correspondientes. Se puede examinar una muestra
del chancro mediante tinción con anticuerpos fluorescentes.
- f) Corynebacterium diphteriae. Consultar apartado
6.4 de este documento
- g) Yersinia enterocolitica. Muy poco frecuente. Sólo
hay descritos dos brotes de faringitis en la literatura: el primero
en el contexto de un brote de yersiniosis por consumo de leche
contaminada detectándose Y. enterocolitica en 14
muestras faríngeas de adultos cuyos síntomas son
fiebre y dolor de garganta sin enteritis; el otro brote se describe
en dos miembros de una familia con faringitis que no responde a
terapia con eritromicina.
- h) Francisella tularensis. La tularemia orofaríngea
puede adquirirse a través del contacto con artrópodos
o animales infectados. La recogida y el
procesamiento de muestras para el aislamiento de F. tularensis
suponen un elevado pues el microorganismo puede penetrar a través
de la piel intacta y mucosas durante la recogida de la muestra o
puede ser inhalado si se producen aerosoles sobre todo durante el
procesamiento de las muestras. Se describe con frecuencia la
tularemia como una infección adquirida en el laboratorio a
pesar de que los casos de enfermedad son infrecuentes.
- i) Anaerobios. Consultar el apartado 6 (síndromes
clínicos causados por otras bacterias) de este documento.
- 2.2.3. Diagnóstico. Papel del
laboratorio. El principal objetivo del diagnóstico de una
faringitis aguda es detectar la faringitis estreptocócica, así
como identificar las causas poco frecuentes pero frente a las cuales
se dispone de tratamiento específico. En la mayoría de
los pacientes los hallazgos clínicos son inespecíficos y
no orientan hacia el diagnóstico etiológico correcto.
2.3. RECOGIDA DE LA MUESTRA
El cultivo del exudado faringoamigdalar es la técnica de
referencia para realizar el diagnóstico etiológico. La
muestra debe obtenerse tan pronto como sea posible tras la aparición
de los síntomas y antes de instaurar la terapia antibiótica.
La muestra se debe obtener con hisopos de Dacron o alginato cálcico;
con la ayuda de un depresor se inmoviliza la lengua, y se realiza la
toma del área amigdalar y faringe posterior, así como de
cualquier zona inflamada o ulcerada. Es fundamental evitar rozar la
torunda con la úvula, la mucosa bucal, los labios o con la
lengua, tanto antes como después de la toma. La torunda se
introducirá en un tubo con medio de transporte tipo
Amies-Stuart. Incluso en las mejores circunstancias, el cultivo de las
muestras de exudado faríngeo presenta sus limitaciones debido a
la variabilidad en la obtención, la ausencia de métodos
de laboratorio estandarizados, la existencia de portadores asintomáticos
y el tiempo de diagnóstico.
2.4. TRANSPORTE Y CONSERVACIÓN
DE LA MUESTRA. MANEJO DE LA MUESTRA EN SU RECEPCIÓN EN EL
LABORATORIO DE MICROBIOLOGÍA
La muestra se trasladará lo más rápidamente
posible al laboratorio después de su obtención. El límite
para aceptar la muestra en el laboratorio es un máximo de 24 h
a temperatura ambiente. Esta debe estar correctamente identificada con
el nombre del paciente y tipo de muestra y se acompañará
siempre de una hoja de solicitud de análisis microbiológico.
Se debe comprobar siempre que el contenedor de la muestra es adecuado
(contiene medio de transporte) y en caso contrario se procederá
a rechazarla. Sería deseable que se hicieran constar en la
petición datos clínicos de interés. En el
laboratorio se comprobará que los datos de la solicitud
coinciden con los de la muestra y se procederá a su
procesamiento previa asignación de un número de
registro. Se puede consultar información más detallada
de este proceso en el Procedimiento 1a de la SEIMC (Recogida,
transporte y procesamiento general de las muestras en el laboratorio
de microbiología).
2.5. PROCESAMIENTO DE LA MUESTRA
Se debe inocular una placa de agar sangre (preferentemente de
carnero al 5%) con la torunda. Hay que asegurarse de rotar la torunda
de modo que toda su superficie quede en contacto sobre el primer
cuadrante de inoculación en la placa. A continuación se
extiende la muestra con un asa estéril por los tres cuadrantes
restantes de la placa, con el fin de obtener colonias bien aisladas.
Finalmente se harán varias incisiones en el medio con la misma
asa de siembra, para favorecer la visualización de la beta-hemólisis
que sugiere la presencia de S. pyogenes.
2.6. SELECCIÓN DE MEDIOS Y
CONDICIONES DE INCUBACIÓN
La placa con el medio de agar-sangre se incuba en estufa con 5%
de CO2 a 35ºC durante 24 h. En caso de negatividad se
reincubará hasta 48 h. Otra alternativa para el cultivo
consiste en sembrar la muestra de la forma anteriormente descrita en
una placa de agar sangre e incubarla en anaerobiosis 48 h a 35ºC
o bien sembrarla en medio de agar sangre selectivo (como por ejemplo
agar sangre con colistina y ácido nalidíxico, CNA). En
caso de sospecha de infección por neisserias, los medios de
cultivo utilizados para la siembra serán enriquecidos y
selectivos: Thayer-Martin, Martin-Lewis, New York City o GC. Todos
estos medios tienen antibióticos (vancomicina, colistina,
nistatina, trimetoprim) que inhiben el crecimiento de la microbiota
normal. Debe inocularse también una placa de agar chocolate,
dado que algunas cepas de N. gonorrhoeae pueden inhibirse por
los antibióticos que contienen los medios selectivos. Se deben
incubar las placas a 35ºC en atmósfera con 5% de CO2
durante 72 h.
2.7. CRITERIOS DE INTERPRETACIÓN
DE RESULTADOS
2.7.1. Estreptococos beta-hemolíticos
Las colonias de S. pyogenes miden >0,5 mm de diámetro,
son blancas o grises y algunas tienen apariencia mucosa. Los bordes
son enteros, están rodeadas por una zona relativamente amplia
de beta-hemólisis, que es mayor en zonas con baja tensión
de oxígeno, y no producen catalasa. Las pruebas definitivas
para la identificación de S. pyogenes una vez
confirmadas las características ya descritas son: la presencia
de cualquier halo de inhibición con un disco con 0,04 unidades
de bacitracina, la detección de pirrolidonilarilamidasa (PYR) y
la detección del antígeno A de Lancefield mediante la
utilización de sistemas comercializados. La identificación
de los estreptococos del grupo C y G relacionados con faringitis aguda
se indica en la tabla 1.
Tabla 1. Identificación de
estreptococos beta-hemolíticos con significado clínico
en pacientes con faringitis aguda
|
Especie |
Antígeno de Lancefield |
Bacitracina |
PYR |
Sorbitol |
Trehalosa |
|
S. pyogenes |
A |
Sensible |
+ |
- |
+ |
|
S. dysagalactiae
subsp. equisimilis |
C |
Resistente |
- |
- |
+ |
|
S. dysagalactiae
subsp. equisimilis |
G |
Resistente |
- |
- |
+ |
|
S. dysagalactiae
subsp. zooepidemicus |
C |
Resistente |
- |
+ |
- |
En la infección estreptocócica hay
que tener en cuenta que existen cepas de S. pyogenes y S.
dysgalactiae subsp. equisimilis denominadas variantes
hemolisina-deficientes que no producen hemólisis o producen
alfa-hemólisis en agar sangre. Para potenciar su actividad
hemolítica se recomiendan medios selectivos y diferenciales con
colistina, ácido nalidíxico y pH 7,5 ajustado con tampón
PIPES (CNA-P). Su contribución en la faringitis estreptocócica
está aún por dilucidar, ya que estas cepas en muchos
casos están infravaloradas si se emplean medios de agar sangre
convencionales.
La detección de anticuerpos antiestreptocócicos
mediante técnicas serológicas no es útil para el
diagnóstico de faringitis por S. pyogenes pues la
presencia de anticuerpos específicos refleja contacto previo
con el antígeno y no necesariamente infección activa. Sólo
sería útil la detección de dichos anticuerpos
para documentar la infección estreptocócica previa en
pacientes con sospecha de fiebre reumática aguda o
glomerulonefritis postestreptocócica.
2.7.2. Arcanobacterium haemolyticum
. Su detección no requiere un procesamiento especial de
la muestra. Es un bacilo grampositivo aerobio y de lento crecimiento,
por lo que se recomienda la incubación de los cultivos durante
72 h, es inmóvil y no produce catalasa. Esta especie perteneció
al género Corynebacterium hasta hace pocos años.
Produce beta-hemólisis en agar sangre. Se han descrito dos
morfotipos de colonia y el tipo rugoso es el que se aísla con más
frecuencia a partir de muestras respiratorias. Esta especie se
distingue por ser positiva en la prueba del CAMP inverso, utilizando
una cepa de Staphylococcus aureus productora de
beta-hemolisina. El laboratorio debe de informar la presencia de A.
haemolyticum en muestras faríngeas siempre que el
crecimiento sea moderado o abundante.
- 2.8. PROCEDIMIENTOS ADICIONALES A REALIZAR EN
SITUACIONES ESPECIALES
- 2.8.1. Neisseria gonorrhoeae .
Para su aislamiento es fundamental el procesamiento rápido de
la muestra; incluso en el mismo momento de su obtención. Si
esto no fuera posible, se debe introducir el hisopo en un medio de
transporte y mantener la muestra a temperatura ambiente. Dadas las
consecuencias sociales y médico-legales que puede tener el
diagnóstico de una infección de transmisión
sexual (ITS) en una localización extragenital es importante
confirmar su identificación a nivel de especie mediante dos métodos
independientes, como puede ser la identificación bioquímica
y mediante sondas de ADN [Accuprobe N. gonorrhoeae Culture
Confirmation Test (Gen Probe, Inc.)]. Las técnicas moleculares,
como la reacción en cadena de la ligasa (LCR) han mejorado la
detección en muestras faríngeas. Sin embargo este tipo
de técnicas, no basadas en el cultivo, no han sido aprobadas aún
por la FDA para su utilización en muestras rectales y faríngeas
y no se pueden recomendar para este tipo de diagnóstico.
- 2.8.2. Mycoplasma pneumoniae.
Su cultivo no se realiza en la mayoría de los laboratorios
asistenciales ya que los medios necesarios para el aislamiento son
caros y complejos, el procedimiento para cultivo es laborioso y el
tiempo de incubación es prolongado. Por este motivo, el diagnóstico
de la infección por M. pneumoniae sige basándose
en las técnicas serológicas. La fijación de
complemento fue la técnica de referencia durante años y
aún se utiliza en muchos laboratorios. Actualmente también
se dispone de técnicas de inmunofluorescencia o
enzimoinmunoensayo.
- 2.8.3. Chlamydophila pneumoniae y
Chlamydophila psittaci. No existe método de referencia
para su diagnóstico y en muchos laboratorios se emplean métodos
no estandarizados, lo que condiciona que el diagnóstico de la
infección por estos patógenos sea muy variable. Al ser
microorganismos de difícil aislamiento las técnicas
moleculares podrían tener utilidad, sin embargo aún no
se ha aprobado su comercialización.
- El diagnóstico serológico de la infección
por C. pneumoniae no afecta al manejo del paciente, ya que se
requieren dos muestras de suero para demostrar seroconversión;
sin embargo es la mejor herramienta para los estudios epidemiológicos.
La única técnica con la que se han obtenido buenos
resultados es la microinmunofluorescencia. Esta técnica utiliza
como antígeno cuerpos elementales purificados especie-específicos
y es la técnica serológica recomendada como referencia.
- 2.8.4. Treponema pallidum. El
diagnóstico es fundamentalmente serológico.
- 2.9. TÉCNICAS RÁPIDAS DE DIAGNÓSTICO
- Debido al tiempo requerido para la detección de S.
pyogenes mediante técnicas de cultivo, se han desarrollado
múltiples técnicas para su diagnóstico rápido.
La sensibilidad depende del método y de la cantidad de
microorganismos presentes en la muestra. Estas técnicas son de
dos tipos:
- 2.9.1. Técnicas de detección
de antígeno de estreptococo grupo A. La principal
desventaja del cultivo para el diagnóstico de la faringitis
estreptocócica es el tiempo que se tarda en obtener resultados.
En los años 80, y ante la necesidad de obtener resultados con
mayor rapidez, se desarrollaron técnicas de detección de
antígeno de S. pyogenes en muestras faríngeas
tomadas con torunda. Estas técnicas presentan la ventaja de la
disponiblidad del resultado en el mismo momento de la consulta. Se
basan en la detección del carbohidrato de la pared celular de
S. pyogenes, solubilizado tras su extracción ácida,
mediante una reacción inmunológica. Los primeros
sistemas comercializados utilizaban una técnica de aglutinación
con látex. A continuación se desarrollaron técnicas
de enzimoinmunoensayo con puntos de corte claramente definidos y que
tienen mejores resultados en cuanto a la sensibilidad.
- 2.9.2. Técnicas moleculares
- 2.9.2.1. Sondas de ADN. (Group A
Streptococcus Direct test; Gen Probe, Inc., San Diego, Calif.).
Detectan secuencias de ARN ribosómico específicos de
S. pyogenes por quimioluminiscencia. La sensibilidad y
especificidad son 86-94,8% y 95-100%, respectivamente, en comparación
con el cultivo. Los resultados están disponibles en 2 h
aproximadamente y se requiere de un equipo especializado para su
realización. Tiene la ventaja de que la lectura de los
resultados es objetiva.
- 2.9.2.2. PCR a tiempo real.
(LightCycler Strep-A assay; Roche Applied Science, Indianápolis,
Ind.). Comparando con el cultivo, la sensibilidad y especificidad son
93% y 98%, respectivamente. La duración de la realización
de la técnica es de 1,5 horas aproximadamente y se requiere de
un equipamiento especializado. Actualmente no se realiza de rutina en
los laboratorios asistenciales.
- 2.10. INFORMACIÓN DE RESULTADOS
- Los laboratorios deberían informar la presencia de Arcanobacterium
spp. en los cultivos faríngeos en aquellos casos en los que
se cultive en un número elevado (de moderado a abundante).
- La tinción de Gram no es adecuada para el diagnóstico
de la infección faríngea por N. gonorrhoeae, dada
la presencia de neisserias saprofitas en la microbiota faríngea
normal. Se debe informar la presencia de cualquier número de
colonias de N. gonorrhoeae en un frotis faríngeo.
- Es un tema controvertido la información de rutina de N.
meningitidis, ya que hacerlo implicaría que el
microorganismo es patógeno y que requiere tratamiento, cuando
de hecho la mayor parte de las veces forma parte de la microbiota
comensal. La presencia de N. meningitidis en cultivos faríngeos
sólo se debe informar si se aísla en abundancia o si el
clínico ha especificado su investigación con fines
epidemiológicos.
- Las técnicas rápidas empleadas para el diagnóstico
etiológico de la faringitis aguda únicamente detectan la
presencia de S. pyogenes pero no descartan otras etiologías,
como las producidas por estreptococos beta-hemolíticos de los
grupos C y G, cuyas manifestaciones clínicas pueden ser
similares a las que produce S. pyogenes. Los resultados están
influenciados tanto por la toma de muestra como por la cualificación
del personal que los interpreta. Deben efectuarse siempre los
controles necesarios para garantizar la calidad de los resultados.
Recientemente se han formulado diversas recomendaciones respecto a la
utilización de estas técnicas de diagnóstico rápido
para el diagnóstico de la faringitis estreptocócica. El
Comité de Enfermedades Infecciosas de la Sociedad Americana de
Pediatría y la Sociedad Americana de Enfermedades Infecciosas
establecen la necesidad de realizar el cultivo faríngeo en los
niños con resultados negativos con técnicas de diagnóstico
rápido y sospecha de faringitis estreptocócica. En los
adultos no parece necesaria la confirmación mediante cultivo de
resultados negativos con estas técnicas.
- 2.11. PROCEDIMIENTOS NO ACEPTABLES
- Se debe evitar la realización de técnicas rápidas
de detección de antígeno como prueba de confirmación
de curación en pacientes que se encuentran ya asintomáticos
y que han recibido un ciclo completo de antibióticos, ya que
pueden obtenerse resultados falsos positivos.
- 3. SÍNDROMES
LARÍNGEOS
- 3.1. LARINGITIS AGUDA Y LARINGOTRAQUEÍTIS
- 3.1.1. Introducción. La
laringitis es una manifestación frecuente de las infecciones
del tracto respiratorio superior, caracterizada por rinorrea, tos y
dolor de garganta, que normalmente afecta a niños mayores,
adolescentes y adultos. La laringitis aguda es un síndrome clínico
muy frecuente en las consultas de atención primaria. La duración
de los síntomas es variable según las diferentes series
de la bibliografía. Asimismo, las cifras de incidencia de
laringitis aguda que se registran en la literatura también son
variables y dependen de los métodos de estudio que se hayan
utilizado.
- La laringotraqueítis aguda o síndrome denominado
crup es una infección vírica de las vías
respiratorias superiores e inferiores específica de la
infancia, que produce inflamación en la zona de la subglotis y
un cuadro de disnea acompañada de una inspiración
estridente característica. El crup puede ser una
infección grave, influyendo en esta gravedad factores del huésped
como la edad y el sexo, así como el tipo de virus causante de
la infección. En muchos niños el crup sólo
se desarrolla una vez durante la infancia, aunque se produzcan múltiples
infecciones por los virus que la causan. En ocasiones, sin embargo,
estas infecciones víricas causan episodios repetidos de crup
en la primera infancia.
- 3.1.2. Consideraciones clínicas
- 3.1.2.1. Cuadro clínico. La
laringitis comienza como un catarro común sin fiebre asociada o
con febrícula. El paciente se queja de ronquera y las cuerdas
vocales aparecen hiperémicas, como consecuencia del edema. Por
lo general, el diagnóstico de la laringitis aguda se realiza
solo en función de los datos clínicos. El examen de la
laringe revela las cuerdas vocales hiperémicas y eritematosas
debido al edema y a la ingurgitación vascular de las mucosas.
El debut del crup es gradual, y va seguido de una infección
del tracto respiratorio superior. El distress respiratorio
severo, especialmente en niños pequeños, y la fiebre son
manifestaciones comunes. El crup produce estrechamiento de la
vía aérea y signos y síntomas similares a los de
la epiglotitis, pero los niños con crup tienden a tener
un curso de la enfermedad más largo, empeorando por las noches
y con tos "perruna". Sin embargo, en los niños con
edad inferior a 6 meses, la presentación del crup y de
la epiglotitis puede ser indistinguible.
- 3.1.2.2. Etiología. Los
agentes etiológicos primarios de ambas enfermedades son los
virus respiratorios; de este modo, en pacientes mayores de cinco años
con laringitis se ha aislado parainfluenza, rinovirus, virus de la
gripe o adenovirus. También se ha observado que la ronquera es
una manifestación destacada de la infección por
coronavirus y por el virus de la parainfluenza, identificándose
tanto en niños como en adultos jóvenes.
- Las infecciones bacterianas también se han asociado en
ocasiones a laringitis aguda, como son los casos de la faringitis
estreptocócica aguda, de infecciones por Bordetella
pertussis, Bordetella parapertussis, y de infecciones por M.
catarrhalis o H. influenzae.
- En muchas circunstancias, la infección inicial está
ocasionada por varios virus, y las bacterias juegan un papel como
agentes sobreinfectantes sobre la mucosa del tracto respiratorio
previamente dañada. Entre las causas poco frecuentes de
laringitis aguda se encuentran los herpesvirus, Candida spp.,
Coccidioides immitis, Cryptococcus neoformans y
estreptococos beta-hemolíticos del grupo G, tanto en pacientes
inmunocompetentes como en inmunocomprometidos. Entre los herpesvirus
se han visto implicados los virus del herpes simple 1 y 2, el virus
varicela-zóster y el citomegalovirus.
- La laringitis producida por Mycobacterium tuberculosis o
por una blastomicosis está asociada con la infección
pulmonar. Los hallazgos clínicos varían desde parálisis
de los nervios craneales y lesiones ulcerativas de la laringe
posterior, a masas similares a tumores en la laringe anterior. Dado
que este cuadro clínico es variable, es necesario que exista
una gran sospecha clínica para realizar el diagnóstico.
La histoplasmosis laríngea es una complicación de la
infección diseminada y se manifiesta como ronquera de aparición
indolente sin tos. La blastomicosis y la histoplasmosis de la laringe
pueden confundirse con el carcinoma escamoso. El diagnóstico
depende de la demostración del hongo en la submucosa.
- En la tabla 2 se indican los patógenos que con frecuencia
se asocian al desarrollo laringitis.
Tabla 2. Frecuencia de la laringitis
asociada a agentes patógenos respiratorios comunes
|
Agentes causales |
% |
|
Rinovirus |
25-29 |
|
Gripe |
28-35 |
|
Parainfluenza |
8,5-90 |
|
Adenovirus |
22-35 |
|
Coronavirus |
25-63 |
|
Mycoplasma pneumoniae |
3-37 |
|
Chlamydophila pneumoniae |
30 |
|
Streptococcus pyogenes |
2,3-19 |
|
Metapneumovirus humano |
4-91 |
- 3.1.2.3. Diagnóstico. Papel del
laboratorio. Debido a que el diagnóstico de laringitis y el
crup es fundamentalmente clínico, y de etiología
es vírica en la mayoría de los casos, los cultivos para
bacterias y hongos son sólo necesarios cuando no hay otra causa
aparente o cuando se realiza un diagnóstico diferencial de
infecciones crónicas (por ejemplo, histoplasmosis y
tuberculosis) con malignidad laríngea.
- 3.1.3. Recogida de la muestra. Para
un correcto diagnóstico virológico, es indispensable, la
selección adecuada de la muestra. Las muestras adecuadas son
fundamentalmente las respiratorias, siendo válidas el aspirado
nasofaríngeo, los exudados nasofaríngeos y el lavado faríngeo.
Dichas muestras deben contener el mayor número posible de células
epiteliales, que son las que fundamentalmente mantienen la replicación
del virus, de hecho la calidad de la muestra es crítica,
especialmente en las técnicas de aislamiento del virus o de
detección de sus antígenos. También se pueden
extraer muestras de sangre para estudio por métodos serológicos
o por métodos moleculares.
- 3.1.4. Transporte y conservación
de la muestra. Manejo de la muestra en su recepción en el
laboratorio de microbiología. La muestra se trasladará
lo más rápido posible al laboratorio después de
su obtención. Se puede conservar o transportar a un laboratorio
de referencia manteniéndola a 4ºC (hasta 72 h), o a -70ºC,
hasta su procesamiento. En el caso de envío a un laboratorio de
referencia o retraso en el procesamiento se debe utilizar un medio de
transporte específico para virus que consiste en una solución
salina con pH neutro con estabilizadores de proteínas, como
seroalbúmina y con antibióticos para reducir el
crecimiento de bacterias comensales. En estas condiciones se puede
guardar a -70ºC durante 6 meses o a 4ºC una semana antes de
su procesamiento.
- 3.1.5. Procesamiento de la muestra.
La identificación del agente vírico específico de
la laringotraqueobronquitis puede lograrse mediante su aislamiento en
los cultivos celulares o por técnicas de detección rápida
de antígenos. En la mayoría de las series publicadas, el
agente etiológico se determinó en aproximadamente un
tercio a dos tercios de los pacientes con crup. El aislamiento
e identificación del virus de la parainfluenza y del virus de
la gripe a partir de un raspado nasofaríngeo, o de un lavado
nasofaríngeo en los niños mayores, puede estar
disponible en 24-48 h utilizando cultivos celulares mediante
amplificación por centrifugado en vial cerrado. Se dispone de
pruebas comerciales rápidas para detección de antígenos
del virus influenza A y B en muestras respiratorias y son
especialmente útiles durante los brotes de los meses de
invierno.
- En los casos esporádicos en los que haya que realizar
cultivo celular para diagnóstico diferencial con tuberculosis o
histoplasmosis se deben seguir los Procedimientos 9a (Micobacterias),
y 21 (Diagnóstico microbiológico de las micosis y
estudios de sensibilidad a los antifúngicos) de la SEIMC.
- 3.2. EPIGLOTITIS
- 3.2.1. Introducción. La
epiglotitis es un proceso infeccioso que produce inflamación y
edema de las estructuras supraglóticas, lo que incluye la
epiglotis, la úvula, la base de la lengua, aritenoides, las
falsas cuerdas vocales y las paredes faríngeas adyacentes. En
contraste con la faringitis y el crup, la epiglotitis tiene
una etiología primariamente bacteriana. La mayoría de
los casos de epiglotitis en niños menores de cinco años
están causadas por H. influenzae tipo b.
- Desde la introducción de la vacuna frente a H.
influenzae tipo b (Hib) ha habido un gran descenso en el número
de casos de epiglotitis aguda ocasionada por este organismo. La mayoría
de los niños que presentan la enfermedad no están
vacunados. No obstante, se ha publicado un caso esporádico de
enfermedad de un niño previamente inmunizado con Hib, que
presentaba epiglotitis aguda por H. influenzae tipo b.
- 3.2.2. Consideraciones clínicas.+
- 3.2.2.1 Cuadro clínico. La
epiglotitis aguda se produce típicamente en niños entre
2 y 6 años y característicamente presenta un inicio
agudo con fiebre alta, dolor de garganta y obstrucción
respiratoria con estridor, disfagia, y agitación. Es importante
diferenciar esta situación del crup vírico por
las implicaciones terapéuticas (ver tabla 3). Los adultos con
epiglotitis a menudo tienen una presentación menos aguda
caracterizada por odinofagia y cambios en la voz. Otras
manifestaciones menos comunes en los adultos son disnea, estridor,
faringitis, fiebre, adenopatías cervicales, tos y hemoptisis.
La epiglotitis afecta aproximadamente a 1 de cada 100.000 adultos por
año.
- 3.2.2.2. Etiología. Aún
cuando la incidencia de enfermedad invasiva en la población
pediátrica debido a H. influenzae ha disminuido dramáticamente
como resultado de la vacunación, con menos de 100 casos anuales
en los Estados Unidos, la vacuna no es 100% eficaz y se han descrito
casos esporádicos de epiglotitis por H. influenzae en
niños previamente vacunados. Otras especies bacterianas que se
han asociado con epiglotitis son H. influenzae no tipable,
Haemophilus parainfluenzae, S. pneumoniae, S pyogenes
y S. aureus. En algunos casos se deben tener en cuenta también
varios virus respiratorios.
- 3.2.2.3. Diagnóstico. Papel
del laboratorio. Se pueden realizar una endoscopia o una laringoscopia
indirecta para evidenciar la supraglotitis en los adultos, pero no
deben realizarse en niños pequeños sin soporte anestésico
dado que una ligera agitación puede precipitar una obstrucción
aguda de las vías respiratorias que podría requerir
intubación. Sin embargo, los cambios en las características
radiológicas que revelan un alargamiento de la epiglotis y la
presencia de leucocitosis con desviación a la izquierda
sugieren el diagnóstico. El diagnóstico es esencialmente
clínico sin necesidad de realizar el aislamiento etiológico
de los organismos desde el lugar de la infección, más aún,
la manipulación de la epiglotis puede conducir a obstrucción
respiratoria, siendo por tanto una contraindicación absoluta.
- El cultivo de sangre puede ser con frecuencia confirmatorio, ya
que el 50% de los casos son bacteriémicos, y el único
que se puede realizar en el laboratorio de microbiología para
el diagnóstico de epiglotitis. Se puede consultar una información
más detallada de este proceso en el Procedimiento 1a
(Hemocultivos) de la SEIMC.
- 3.2.3. Procedimientos adicionales a
realizar en situaciones especiales. El aislamiento de H.
influenzae u otra bacteria asociada con epiglotitis en personas
sanas puede simplemente representar contaminación local.
- El tratamiento de la enfermedad invasiva por H. influenzae
tipo b podría no eliminar la colonización de las vías
respiratorias altas. El fracaso en erradicar la colonización de
las vías respiratorias altas podría suponer un riesgo
para el paciente y para los contactos familiares susceptibles. La
colonización persistente podría suponer una causa
recurrente de enfermedad invasiva por H. influenzae. Los
hisopados faríngeos pueden ser muestras útiles para
determinar la colonización de las vías respiratorias
altas por H. influenzae tipo b y se utilizan generalmente con
fines epidemiológicos.
- 4. OTITIS
- 4.1. INTRODUCCIÓN
- La otitis es la inflamación del oído, tanto del
canal auditivo externo como del oído medio, cuya causa más
frecuente es la infección bacteriana.
- La otitis media aguda (OMA) representa una de las patologías
más frecuentes en el niño, pero su diagnóstico
puede ser difícil; la OMA no siempre es sintomática y
los métodos y dispositivos de diagnóstico, escasos. Al
mismo tiempo, dado el alto índice de curación espontánea,
puede existir una subestimación del número real de
casos.
Tabla 3. Características
diferenciales de los síndromes laríngeos más
comunes
|
Síndrome |
Grupo de edad |
Agentes etiológicos |
Presentación clínica |
|
LARINGITIS |
Niños mayores, adolescentes y adultos
|
Virus Influenza, adenovirus, rinovirus, virus
parainfluenza, VRS*, M. catarrhalis, M. pneumoniae, C.
pneumoniae |
Ronquera, dolor de garganta, fiebre, congestión
nasal |
|
LARINGOTRAQUEO-BRONQUITIS (CRUP) |
Bebés y niños pequeños (3
meses-3 años) |
Virus parainfluenza, VRS*, adenovirus, H.
influenzae, M. pneumoniae, S. pyogenes, S. aureus, M. catarrhalis |
Fiebre, tos "perruna", dificultad
respiratoria, tiraje, estridor |
|
EPIGLOTITIS |
Niños de 2-6 años |
H. influenzae, H. parainfluenzae, S.
pneumoniae, S. pyogenes, S. aureus |
Aparición brusca de fiebre, dolor de
garganta y agitación |
*VRS: virus respiratorio sincitial
- 4.2. CONSIDERACIONES CLÍNICAS
- 4.2.1. Otitis externa. La infección
del conducto auditivo externo es similar a una infección de la
piel y los tejidos blandos en cualquier otra parte del organismo.
Generalmente está causada por humedad excesiva que permite a
las bacterias multiplicarse en el canal auditivo, dando lugar a
maceración e inflamación. El dolor y el prurito
resultantes pueden ser importantes debido al escaso espacio disponible
para la expansión de los tejidos inflamados. También
pueden ser el resultado de un traumatismo (al intentar limpiar el oído),
o de distintos cuadros dermatológicos (eczema, psoriasis).
- Aunque el cuadro de otitis no corresponde en sentido estricto al
tracto respiratorio superior, es importante distinguir la otitis
externa de la otitis media supurada secundaria a la ruptura de la
membrana timpánica.
- La otitis externa puede aparecer a cualquier edad, y puede
dividirse en varias categorías que, exceptuando los casos
invasivos, no suelen diferenciarse como tales en la práctica clínica.
- 4.2.1.1. Localizada aguda. Puede
manifestarse como una lesión pustulosa o un forúnculo,
causados generalmente por S. aureus. Las erisipelas causadas
por S. pyogenes pueden afectar al pabellón auricular y
al conducto auditivo externo.
- 4.2.1.2. Difusa aguda. Es un cuadro
común en adultos, que aparece en condiciones cálidas y húmedas,
denominado también "oído del nadador". El
principal agente etiológico es Pseudomonas aeruginosa.
- 4.2.1.3. Crónica. Aparece
como consecuencia de la irritación provocada por el drenaje del
oído medio en pacientes con una otitis media supurativa crónica.
- 4.2.1.4. Invasiva ("maligna").
Es una infección necrotizante grave que se propaga desde el
epitelio escamoso del conducto auditivo externo hacia los tejidos
blandos, los vasos sanguíneos, el cartílago y el hueso
circundantes.
- Esta enfermedad afecta principalmente a las personas de edad
avanzada, a los pacientes diabéticos e inmunocomprometidos. La
diseminación de la infección hacia el hueso temporal y
posteriormente al seno sigmoideo, la base del cráneo, las
meninges y el cerebro puede ser fatal. El agente causal es casi
siempre Pseudomonas aeruginosa.
- 4.2.1.5. Fúngica. Puede
formar parte de una infección micótica local o general y
en el canal auditivo externo puede presentarse de forma superficial,
crónica o subaguda. Las especies de Aspergillus son
responsables de la mayoría de los casos.
- 4.2.2. Otitis media. La otitis media
(OM) o inflamación del oído medio se asocia a presencia
de líquido en el oído medio, o con otorrea (secreción
desde el oído a través de una perforación de la
membrana timpánica o de un tubo de ventilación).
- Puede clasificarse por los síntomas asociados y duración,
frecuencia y complicaciones, así como por los hallazgos otoscópicos.
No parece haber consenso en la forma de denominar las distintas formas
de presentación de la OM, aunque los más comunes se
indican a continuación, así como sus características
clínicas y patogenia.
- 4.2.2.1. Otitis media aguda (OMA).
Es una otitis de comienzo brusco que se acompaña de signos y síntomas
que no siempre son específicos.
- La OMA se debe a la colonización del oído medio por
bacterias procedentes de la nasofaringe, que causa una reacción
aguda inflamatoria con producción de pus. Una vez resuelto el
episodio agudo, puede persistir en el oído medio cierta
cantidad de líquido por dificultades de drenaje. La presencia
de este fluido puede causar dificultades auditivas.
- Se sabe que la mencionada colonización se ve facilitada
por el incremento de la adherencia bacteriana al revestimiento de la
trompa de Eustaquio, debido a la presencia de virus y enzimas
bacterianas, endotoxinas y mediadores inflamatorios. Más de dos
tercios de los niños de tres años ya han padecido uno o
más episodios de OMA, y un tercio ha sufrido ya tres o más
episodios; la incidencia máxima se observa entre los 6 y 24
meses de edad. La mayor frecuencia en niños de estas edades se
atribuye a factores inmunológicos, tales como la ausencia de
anticuerpos antineumocócicos, a factores anatómicos,
incluyendo un menor ángulo de la trompa de Eustaquio en relación
a la nasofaringe, así como a la mayor incidencia de infecciones
víricas del tracto respiratorio, que pueden conducir al bloqueo
de la trompa de Eustaquio.
- 4.2.2.2. Otitis media serosa (OMS).
Se define como una secreción asintomática del oído
medio que puede asociarse a sensación de "oído
taponado". Se sabe que la eliminación incompleta de las
bacterias del oído medio después de una OMA puede ser
responsable de la inflamación persistente del oído
medio, que conduciría a la OMS.
- 4.2.2.3. Otitis media recurrente. Se
define como la aparición de tres episodios de OMA en seis
meses, o cuatro o más episodios en un año.
- 4.2.2.4. Otitis media crónica
supurada. Se debe a episodios recurrentes de infección
aguda y a una duración prolongada del derrame del oído
medio, generalmente producido por un episodio previo de infección
aguda.
- 4.2.2.5. Etiología de la otitis
media. Tres especies bacterianas representan el 80% de las causas
de OMA: S. pneumoniae, H. influenzae (no capsulado en la mayoría
de los casos), y M. catarrhalis. En nuestro medio, el
neumococo es responsable del 25-50% de los episodios, y H.
influenzae del 15-30%; en los países anglosajones, M.
catarrhalis está implicada hasta en el 20% de los casos,
sin embargo en el sur de Europa este porcentaje es mucho menor, siendo
prácticamente inexistente en nuestro medio. Otras bacterias,
como S. pyogenes y S. aureus también pueden ser
causa de otitis media.
- Hace aproximadamente 15 años se estableció la
presencia, mediante timpanocentesis, de una nueva bacteria, Alloiococcus
otitidis, en una serie de niños con otitis media crónica.
Desde entonces, se han realizado nuevos estudios mediante técnicas
de PCR que apoyan que la presencia de esta bacteria en el oído
medio es una causa de este tipo de otitis. Otras bacterias del grupo
de las corineformes, como Corynebacerium auris y sobre todo,
Turicella otitidis, también se han relacionado con la
otitis media, pero en este caso, no se han desarrollado trabajos
suficientes para apoyar esta teoría.
- La coinfección con virus se observa en el 30-40% de los
casos, pero menos del 10% de estos están causadas
exclusivamente por virus (VRS, adenovirus, enterovirus, virus
influenza y rinovirus). De forma ocasional, se asocian a la otitis
media Chlamydophila, Mycoplasma pneumoniae y Chlamydia
trachomatis en niños menores de seis meses. También
se han aislado especies bacterianas anaerobias del oído de niños
con OMA y otitis crónica. Hay otras formas muy infrecuentes de
otitis: otitis diftérica, tuberculosa, tétanos otógeno,
otitis por Mycobacterium chelonae y la otitis por Ascaris
lumbricoides.
- 4.3. RECOGIDA DE LA MUESTRA
- La toma de la muestra se realiza en función de la sospecha
diagnóstica. Al utilizar torundas, se recomienda usar dos por
separado, una para una tinción de Gram y otra para cultivo.
- 4.3.1. Otitis externa. Utilizando una
torunda se toma la muestra del canal del oído externo; en caso
de tomarse a partir de forúnculos se debe realizar por aspiración;
y si es necesario también podrían tomarse muestras por
desbridamiento quirúrgico. Para estudio de otitis fúngica
se prefieren las muestras obtenidas por raspado del canal ótico.
- 4.3.2. Otitis media. La muestra mas
representativa es la obtenida por timpanocentesis. El contenido del oído
medio se debe extraer por aspiración, evitando la contaminación
con la microbiota habitual del canal del oído externo. En el
caso de que exista perforación timpánica espontánea
puede utilizarse el exudado o pus que fluye al canal externo del oído
medio. Esta muestra se tomará mediante torunda.
- 4.4. TRANSPORTE Y CONSERVACIÓN DE LA
MUESTRA. MANEJO DE LA MUESTRA EN SU RECEPCIÓN EN EL LABORATORIO
DE MICROBIOLOGÍA
- La muestra se debe transportar al laboratorio y procesarse lo
antes posible. Si la muestra se recoge mediante torunda y no se va a
procesar en las dos horas siguientes, se debe utilizar un medio de
transporte (tipo Amies-Stuart). Se pueden mantener a temperatura
ambiente durante 48 h como máximo antes de su procesamiento.
- Los raspados para cultivo fúngico se transportarán
en recipiente estéril; se pueden mantener a temperatura
ambiente hasta 2 h; en caso de prolongación del tiempo antes de
su procesamiento, se deben mantener a 4ºC.
- Las muestras líquidas (obtenidas por timpanocentesis) o de
tejido deben refrigerarse a 4ºC si no se procesan antes de dos
horas.
- Si se solicita cultivo de bacterias anaerobias la muestra debe
transportarse mediante algún sistema (tubo, frasco) que
garantice la anaerobiosis, y mantenerse a temperatura ambiente.
- 4.5. PROCESAMIENTO DE LA MUESTRA
- Con la torunda se inocula en el agar, rotando toda la superficie
de la torunda sobre el primer cuadrante de la placa donde se inocula,
y a continuación extendiendo la muestra con un asa estéril
por los tres cuadrantes restantes de la placa, con el fin de obtener
colonias bien aisladas. En el caso de muestras líquidas se
deben depositar tres o cuatro gotas en la superficie del agar y
extenderlas posteriormente con el asa de cultivo.
- 4.6. SELECCIÓN DE MEDIOS Y CONDICIONES
DE INCUBACIÓN
- Con la torunda se inocula en el agar, rotando toda la superficie
de la torunda sobre el primer cuadrante de la placa donde se inocula,
y a continuación extendiendo la muestra con un asa estéril
por los tres cuadrantes restantes de la placa, con el fin de obtener
colonias bien aisladas. En el caso de muestras líquidas se
deben depositar tres o cuatro gotas en la superficie del agar y
extenderlas posteriormente con el asa de cultivo.
- 4.6.1. Medios de cultivo. En el caso
de otitis externa, se deben utilizar agar sangre y agar MacConkey; en
otitis media, agar sangre, agar MacConkey y agar chocolate
suplementado. En caso de sospecha de otitis fúngica, añadir
agar Sabouraud. Si se desea detectar la presencia de
anaerobios,emplear además agar selectivo y no selectivo para
anaerobios (tipo Schaedler y Schaedler neomicina-vancomicina).
- El líquido procedente de timpanocentesis debería
cultivarse en agar sangre, agar chocolate suplementado y tioglicolato
u otro medio líquido de enriquecimiento.
- 4.6.2. Condiciones de incubación.
Deben incubarse en aerobiosis el agar MacConkey, el agar Sabouraud y
el medio de tioglicolato, y en atmósfera enriquecida en CO2
el agar sangre y el agar chocolate, inicialmente durante 48 h; si se
considera necesario, se prolongará el tiempo para el agar
Sabouraud, y para el agar sangre si se desea descartar la presencia de
A. otitidis.
- Los medios de cultivo para anaerobios deben incubarse en
anaerobiosis durante cinco días. En todos los casos la
temperatura de incubación será de 35º-37ºC.
- 4.7. CRITERIOS DE INTERPRETACIÓN DE
RESULTADOS
- Debe tenerse en cuenta el tipo de otitis y la forma en que se tomó
la muestra, así como los microorganismos definidos previamente
como causantes de estos cuadros.
- Hay que considerar que los cultivos tomados con torunda pueden
reflejar la microbiota habitual del canal ótico externo,
constituida por bacterias aerobias (estafilococos coagulasa negativa,
corinebacterias, micrococos, neisserias no patógenas, Acinetobacter),
anaerobias (Propionibacterium, Peptostreptococcus, Clostridium,)
y hongos (Candida, Absidia, Mucor, Malassezia).
- Debe evaluarse el tipo y número relativo de
microorganismos potencialmente patógenos aislados en cultivo,
junto con el resultado de la tinción de Gram, en la que se
observaría la presencia y el tipo de células
inflamatorias.
- Todas las bacterias que se aíslen, a excepción de
las que compongan la microbiota habitual, deben identificarse hasta el
nivel de especie en la medida de lo posible.
- 4.7.1. Identificación.
- 4.7.1.1. Streptococcus pneumoniae.
Cocos grampositivos en parejas y cadenas; colonias alfa-hemolíticas;
catalasa negativa; optoquina y solubilidad en bilis, positivas.
- 4.7.1.2. Haemophilus. Pequeños
bacilos o cocobacilos gramnegativos que crecen en agar chocolate
incubado en 5% de CO2, pero no en agar sangre; las
especies pueden clasificarse por sus requerimientos de los factores X
(hemina) y V (NAD) y por su comportamiento bioquímico en
diferentes paneles comerciales (estos paneles permiten asimismo el
biotipado de las especies, pero esta determinación parece tener
más interés epidemiológico que clínico).
- 4.7.1.3. Moraxella catarrhalis.
Diplococos gramnegativos, oxidasa, ADNasa, catalasa y tributirina
positivas; no fermentación de carbohidratos;
habitualmente beta-lactamasa positiva.
- 4.7.1.4. Staphylococcus aureus.
Cocos grampositivos, catalasa y coagulasa positivas, colonias de color
amarillo en agar manitol salado.
- 4.7.1.5. Streptococcus pyogenes.
Descrito en el apartado 2 de este documento.
- 4.7.1.6. Pseudomonas aeruginosa y
otros bacilos gramnegativos. Crecimiento en agar MacConkey,
oxidasa y pruebas bioquímicas incluidas en numerosos sistemas
comerciales manuales y automatizados.
- 4.7.1.7. Hongos. Crecimiento en
Sabouraud, morfología colonial y observación microscópica
del aislado.
- 4.7.1.8. Anaerobios. Morfología
en la tinción de Gram, ensayos con discos de alta carga antibiótica
y pruebas bioquímicas incluidas en diversos paneles
comerciales.
- 4.7.1.9. Alloiococcus otitidis.
Cocos grampositivos, similares en disposición a los
estafilococos; crecimiento en agar sangre pero no en agar chocolate ni
en tioglicolato; requerimiento de incubación prolongada en atmósfera
enriquecida en CO2 (mínimo tres, hasta cinco días);
colonias muy pequeñas alfa-hemolíticas; catalasa
positiva (puede ser débil, y a veces negativa), PYR y
leucina-aminopeptidasa (LAP) positivas; sensible a vancomicina.
- 4.7.1.10. Corinebacterias. La
identificación de Turicella otitis puede hacerse
mediante la tinción de Gram (bacilos grampositivos largos, algo
irregulares) a partir del crecimiento en agar sangre o agar chocolate.
La prueba CAMP es positiva. La identificación bioquímica
puede realizarse mediante paneles comerciales (API CORYNE, API ZYM;
bioMèrieux).
- 4.8. INFORMACIÓN DE RESULTADOS
- Se debe informar en la tinción de Gram de la presencia de
células inflamatorias, bacterias, levaduras o estructuras fúngicas.
- El resultado del cultivo puede ser negativo, revelar la presencia
de microbiota habitual o de cualquier bacteria descrita como patógena
en el contexto de una otitis, tanto en cultivo puro como mixto.
- Si las bacterias aisladas reflejan la presencia de microbiota
mixta sin predominio de ningún microorganismo debe indicarse así
en el informe; si el cuadro clínico lo requiere, debería
comunicarse al médico esta circunstancia.
- En la lectura del resultado del cultivo para bacterias anaerobias
hay que ser cuidadoso al valorar la presencia de aquellos anaerobios
que forman parte de la microbiota habitual del canal auditivo externo.
- En el caso de bacterias cuyo carácter patógeno aún
está en estudio hay que ser especialmente cauto al informar de
su presencia en el cultivo, valorando si aparecen en cultivo puro, e
informando del posible significado clínico-microbiológico
del aislamiento.
- Se debe informar de cualquier aislamiento a partir de muestras
obtenidas por timpanocentesis, así como de células
inflamatorias y microorganismos observados en la tinción de
Gram.
- En ocasiones se han de realizar informes urgentes o preliminares,
a requerimiento médico o si se trata de un cuadro clínico
potencialmente grave, como es el caso de la otitis externa invasiva.
- 4.9. TÉCNICAS RÁPIDAS DE DIAGNÓSTICO
- En los últimos años se han desarrollado diversas técnicas
de PCR que han permitido detectar la presencia de los patógenos
más comunes en la otitis media (S. pneumoniae, H.
influenzae, M. catarrhalis) a partir de muestras que ofrecían
resultado negativo en el cultivo, de modo que ofrecían
resultados de sensibilidad significativamente superiores.
- Las técnicas de PCR, de tipo múltiple para las tres
especies mencionadas, permiten obtener resultados en el mismo día,
y además han permitido estudiar la presencia de bacterias de
cultivo más difícil, como el caso de A. otitidis,
en muestras obtenidas por timpanocentesis practicadas en pacientes con
otitis media serosa.
- 4.10. PROCEDIMIENTOS NO ACEPTABLES
- No deben procesarse para cultivo las muestras de exudado nasofaríngeo
recogidas para estudio de otitis.
- 5. SINUSITIS
- 5.1. INTRODUCCIÓN
- Los senos paranasales comprenden el seno frontal, el maxilar, el
etmoidal y el esfenoidal. Cada uno de ellos está recubierto por
un epitelio ciliado pseudo-estratificado con orificios de drenaje
(ostiums) que se abren a la nariz. Cualquier obstrucción de éstos
conduce a la alteración de la fisiología normal y
potencialmente puede producir sinusitis, cuyas causas son una infección
vírica, bacteriana o micótica. A menudo es difícil
distinguir de una simple rinofaringitis vírica o de una
inflamación sinusal de causa alérgica, y estos dos
procesos son importantes factores predisponentes para la aparición
de una infección bacteriana de los senos paranasales.
- 5.2. CONSIDERACIONES CLÍNICAS
- Los senos paranasales comprenden el seno frontal, el maxilar, el
etmoidal y el esfenoidal. Cada uno de ellos está recubierto por
un epitelio ciliado pseudo-estratificado con orificios de drenaje
(ostiums) que se abren a la nariz. Cualquier obstrucción de éstos
conduce a la alteración de la fisiología normal y
potencialmente puede producir sinusitis, cuyas causas son una infección
vírica, bacteriana o micótica. A menudo es difícil
distinguir de una simple rinofaringitis vírica o de una
inflamación sinusal de causa alérgica, y estos dos
procesos son importantes factores predisponentes para la aparición
de una infección bacteriana de los senos paranasales.
- 5.2.1 Cuadro clínico. Los síntomas
de la sinusitis aguda pueden ser inespecíficos y su diagnóstico
se fundamenta en una cuidadosa historia clínica y un buen
examen físico. La mayoría de los pacientes probablemente
sufren una sinusitis de causa vírica. Diferenciar la sinusitis
vírica de la sinusitis bacteriana es difícil, debido a
que las infecciones víricas preceden a las sinusitis
bacterianas. En general se dice que si los síntomas persisten
por más de 7 días, son más severos que en la
infección vírica o empeoran, se puede diagnosticar una
sinusitis bacteriana.
- La impresión clínica general es un indicador diagnóstico
más seguro de sinusitis aguda bacteriana. El diagnóstico,
depende de la presencia de al menos dos síntomas mayores, o un
síntoma mayor y dos menores. Los síntomas mayores son:
dolor o presión facial, obstrucción nasal, rinorrea
purulenta, hiposmia o anosmia. Los síntomas menores son:
cefalea, halitosis, dolor dental superior, tos (especialmente en niños),
otalgia o presión en oídos.
- 5.2.2. Etiología. Varios
factores pueden contribuir a la obstrucción de los orificios de
drenaje:
- a) Inflamación de la mucosa que obstruye el ostium
- b) Anormalidades en el sistema ciliar.
- c) Anormalidades anatómicas y estructurales.
- d) Sobreproducción de moco.
- Las infecciones víricas o los daños del epitelio
debilitan las defensas y facilitan la penetración de bacterias
a la mucosa sinusal. Las alergias, el decúbito prolongado y el
uso de sondas o tubos nasales, también contribuyen a la
inflamación de la mucosa nasal y pueden obstruir el ostium de
drenaje de los senos paranasales.
- La sinusitis puede estar causada por virus, bacterias u hongos.
La mayoría de las veces la etiología es vírica
(rinovirus, virus influenza, virus parainfluenza o adenovirus) o alérgica,
pero en un pequeño porcentaje de casos, puede aparecer una
infección bacteriana secundaria. Esto ocurre especialmente en
los niños pequeños en los que las infecciones
respiratorias víricas se complican en sinusitis bacteriana. En
adultos esta complicación se produce entre el 5-13% de los
casos. La probabilidad de que un paciente con síntomas
respiratorios sugerentes de sinusitis tenga realmente esta condición
no supera el 40%.
- Por convención se denomina sinusitis aguda a aquel proceso
infeccioso que dura hasta 4 semanas y sinusitis crónica a aquel
que dura al menos 3 meses, que recurre más de 3 o 4 veces al año
o en las que el tratamiento médico fracasa frecuentemente.
- Los agentes etiológicos involucrados en la sinusitis aguda
o crónica son diversos, aunque predominan dos especies que
explican el 40-90% de los casos. Estas son S. pneumoniae (20-35%)
y H. influenzae (6-26%). En menor frecuencia están los
anaerobios (tales como Bacteroides, Fusobacterium y cocos
anaerobios), M. catarrhalis, S. pyogenes, S. aureus y
los bacilos gramnegativos. Los bacilos gramnegativos son agentes
causantes de sinusitis nosocomial, especialmente en pacientes que
sometidos a ventilación mecánica o intubados durante
mucho tiempo.
- Los hongos son agentes causantes de sinusitis crónica que
se produce especialmente en pacientes inmunodeprimidos o con anomalías
mecánicas. Los hongos más frecuentes son Aspergillus
spp., Fusarium spp., los hongos dermatofitos (Bipolaris
spicifera, Cladosporium spp., Curvularia spp., y
Alternaria spp.) y los zigomicetos (Mucor spp.,
y Rhizopus spp.).
- 5.2.3. Diagnóstico. Papel del
laboratorio. La aspiración y el cultivo sinusal son de
referencia en el diagnóstico de la sinusitis bacteriana. Sin
embargo, es un procedimiento invasor, doloroso y que puede llevar a
complicaciones y sobre-infecciones. No se realiza de manera rutinaria
y se reserva este procedimiento a circunstancias que requieren un
diagnóstico microbiológico preciso como sinusitis grave,
sinusitis nosocomial, pacientes inmunodeprimidos, complicación
local-regional, o mala respuesta al tratamiento antibiótico.
- 5.3. RECOGIDA DE LA MUESTRA
- La obtención de muestras destinadas a establecer el diagnóstico
etiológico de la sinusitis puede llevarse a cabo mediante
diversos procedimientos:
- 1. Aspiración de secreciones nasales. Se considera un método
poco fiable dada la inevitable contaminación de la muestra
por la microbiota habitual del vestíbulo nasal. Es una
muestra inaceptable para el diagnóstico de sinusitis aguda,
siendo válida para el diagnóstico de invasión fúngica
de los senos.
- 2. Aspiración bajo visión endoscópica del
meato medio. Actualmente se considera la técnica de elección
dada la buena correlación con los resultados obtenidos
mediante aspiración directa del seno (90%). El procedimiento
es inocuo y de fácil realización por el especialista.
Se lleva a cabo a través de un endoscopio rígido
dirigido directamente al meato medio, lo cual permite visualizar la
salida de material purulento a través de dicho meato además
de la obtención de las muestras.
- 3. Punción aspirativa sinusal. Es una técnica
altamente fiable pero invasiva. Exige la aplicación de
anestesia local, causa una hemorragia moderada y no está
totalmente exenta de complicaciones. Su práctica debe
restringirse a los casos graves.
- 5.4. TRANSPORTE Y CONSERVACIÓN DE LA
MUESTRA. PROCESAMIENTO DE LA MUESTRA
- Todas las muestras clínicas se deben enviar al laboratorio
para ser procesadas lo antes posible.
- En el caso de los aspirados, se debe inocular una parte de la
muestra en un medio de transporte para anaerobios y el resto se
introducirá en un contenedor estéril o en la propia
jeringa para su envío al laboratorio. Las biopsias se deben
transportar en un envase estéril con solución salina. Lo
ideal es que todas las muestras clínicas se procesen lo antes
posible una vez recibidas en el laboratorio. De no ser posible, deben
conservarse a 4ºC por un periodo no superior a 24-48 h antes de
su procesamiento. Se puede consultar una información más
detallada de este proceso en el Procedimiento 1a de la SEIMC
(Recogida, transporte y procesamiento general de las muestras en el
laboratorio de microbiología).
- 5.5. SELECCIÓN DE MEDIOS Y CONDICIONES
DE INCUBACIÓN
- Se debe realizar una tinción de Gram al material obtenido
y sembrarlo en medios de agar sangre y agar chocolate. Los cultivos se
deben realizar de forma cuantitativa, ya que ninguno de los
procedimientos descritos para la toma de muestra, ni siquiera la punción-aspiración
sinusal, está totalmente exento del riesgo de contaminación
con la microbiota normal. La incubación de los medios se
realizará a 35ºC en atmósfera con 5% de CO2
y la lectura se realizará tras 24-48 h de incubación. Se
puede prolongar su incubación hasta 4 días si se
sospecha la presencia de organismos de crecimiento lento,
principalmente en los casos de sinusitis crónica.
- En el caso de que la sinusitis sea de origen nosocomial o que en
la tinción de Gram se observen bacilos gramnegativos, la
muestra también se debe sembrar en un medio de agar MacConkey.
Se realizarán cultivos para bacterias anaerobias en sinusitis
complicadas o en sinusitis nosocomiales. Se utilizarán medios
para cultivo de hongos en el caso de sinusitis crónica. Estos
medios deben contener antibióticos, como el medio de agar
glucosado de Sabouraud con cloranfenicol y gentamicina o el agar con
infusión cerebro-corazón y antibióticos que
permite el crecimiento selectivo de los hongos. Los medios con
cicloheximida (o actidiona) no se deben emplear debido a que en la
etiología de estas micosis predominan los hongos filamentosos
principalmente Aspergillus y zigomicetos, que pueden inhibirse
por estos antifúngicos. Estos medios se incubarán a 30ºC
y se realizarán lecturas diarias durante los 5 primeros y
posteriormente de forma periódica semanal durante 3-5 semanas
de incubación.
- 5.6. CRITERIOS DE INTERPRETACIÓN DE
RESULTADOS
- Debe evaluarse el tipo y número relativo de
microorganismos potencialmente patógenos aislados en cultivo,
junto con el resultado de la tinción de Gram, en la que se
observaría la presencia y el tipo de células
inflamatorias y que supone una ayuda para la interpretación del
cultivo.
- En la mayoría de los pacientes con sinusitis aguda se aíslan
más de 104 UFC/ml, mientras que el hallazgo de
menos de 103 UFC/ml suele corresponder a una contaminación.
- El aislamiento de S. pneumoniae, H. influenzae, M.
catarrhalis, o S. pyogenes generalmente indica infección,
y se deben realizar las pruebas ya descritas anteriormente en este
documento para su identificación. La identificación de
S. aureus o bacilos gramnegativos se realizará solo en
el caso de un aislamiento masivo de dichos microorganismos.
- Los hongos no se deben identificar a nivel de especie en el caso
de sinusitis aguda.
- Para una correcta identificación de microorganismos
anaerobios debe consultarse el Procedimiento 16 de la SEIMC (Bacterias
anaerobias).
- 5.7. PROCEDIMIENTOS ADICIONALES A REALIZAR EN
SITUACIONES ESPECIALES
- En casos graves en los que se está realizando un
tratamiento antibiótico que puede ocultar la presencia de una
infección activa, puede estar indicada la utilización de
técnicas de PCR para la detección de algunos
microorganismos causales.
- 5.8. PROCEDIMIENTOS NO ACEPTABLES
- En el diagnóstico de la sinusitis, las muestras nasofaríngeas
u orofaríngeas, muestras de esputo y de saliva no son
aceptables para el cultivo.
- 6. SÍNDROMES
CLINICOS PRODUCIDOS POR OTRAS BACTERIAS
- 6.1. SÍNDROME DE LEMIERRE
- 6.1.1. Introducción. El síndrome
de Lemierre es una entidad clínica caracterizada por una
infección orofaríngea aguda que origina una
tromboflebitis de la vena yugular interna, así como embolismos
sépticos múltiples que afectan preferentemente al pulmón.
Afecta principalmente a adolescentes y adultos jóvenes. Es
actualmente una enfermedad rara debido al uso generalizado de antibióticos;
no obstante es importante tenerla en consideración y mantener
un alto índice de sospecha diagnóstica, ya que un
tratamiento precoz es esencial para una evolución
satisfactoria.
- 6.1.2. Consideraciones clínicas.
- 6.1.2.1. Cuadro clínico. La
presentación típica de esta enfermedad es la fiebre,
malestar general, disfagia y antecedentes de faringitis en los días
previos. Puede haber induración del borde anterior del
esternocleidomastoideo y dolor cervical intenso, que son
manifestaciones de tromboflebitis de la vena yugular interna. Los émbolos
sépticos desde la vena yugular interna facilitan la diseminación
metastásica de la enfermedad y la formación de abscesos
en pulmón, hígado, articulaciones y otros lugares.
- 6.1.2.2. Etiología. El agente
causal en la mayor parte de los casos es Fusobacterium necrophorum,
bacilo gramnegativo, anaerobio estricto, saprofito habitual de la
microbiota de la boca. En algunos casos pueden aislarse asociados
otros anaerobios como Fusobacterium nucleatum, Bacteroides o
Peptostreptococcus.
- 6.1.2.3. Diagnóstico. Papel
del laboratorio. El diagnóstico puede ser difícil por la
rareza del cuadro, aunque debe sospecharse ante toda sepsis severa con
sintomatología pulmonar en personas jóvenes y con
antecedentes recientes de infección orofaríngea,
especialmente si existe tumefacción cervical dolorosa. Las técnicas
de imagen, como la ecografía doppler y la TAC con
contraste, se utilizan para diagnosticar la trombosis de la vena
yugular interna. El diagnóstico se confirma con el aislamiento
microbiológico, en hemocultivos fundamentalmente, del
microorganismo responsable.
- 6.1.3. Recogida de la muestra. El
organismo causante se puede aislar en hemocultivos o en cultivos de
otras muestras obtenidas de lugares de infección metastásica.
Las muestras de sangre se deben procesar según el Procedimiento
3a (Hemocultivos) de la SEIMC.
- En los abscesos, empiemas e infecciones de cavidades cerradas las
muestras se deben tomar, si es posible, mediante punción percutánea-aspiración.
En las infecciones abiertas se deben tomar de la parte profunda, quirúrgicamente
por aspiración percutánea o tras la eliminación
de los tejidos necróticos superficiales por curetaje o por
aspiración. En su defecto, se puede tomar la muestra con un
hisopo de la base de la lesión. Se puede consultar una
información más detallada de este proceso en el
Procedimiento 1a de la SEIMC (Recogida, transporte y procesamiento
general de las muestras en el laboratorio de microbiología).
- 6.1.4. Transporte y conservación
de la muestra. Las muestras se deben enviar en medios de
transporte para anaerobios. En el mercado se encuentran disponibles
tubos, frascos y viales con una atmósfera anaerobia que
contienen un medio de transporte reducido y resarzurina como indicador
de la presencia de oxígeno (Port-A-Cul®, Becton Dickinson).
El envío de las muestras al laboratorio de microbiología
debe ser inmediato. Se deben transportar manteniéndolas a
temperatura ambiente. Las temperaturas de incubación pueden
ocasionar el sobrecrecimiento de especies poco exigentes,
fundamentalmente anaerobias facultativas, y la pérdida de
algunas más sensibles, mientras que las temperaturas bajas
permiten un aumento de la difusión del oxígeno.
- 6.1.5. Procesamiento de la muestra.
Selección de medios y condiciones de incubación.
Consultar los Procedimientos 3a (Hemocultivos), y 16 (Bacterias
anaerobias), de la SEIMC.
- 6.1.6. Criterios de interpretación
de resultados e información de resultados. Se identificarán
los microorganismos presentes en los cultivos. En el caso de infección
polimicrobiana no es necesario realizar la identificación a
nivel de especie si crecen más de tres especies diferentes.
- 6.2. ANGINA DE VINCENT
- Es una infección de la cavidad oral caracterizada por
faringitis, presencia de exudado membranoso, aliento fétido y úlceras
orales. Es infrecuente en niños, pero sí se presenta en
adultos que tienen una mala higiene bucal, estrés o una
enfermedad sistémica grave. Está causada por ciertas
especies aerobias como Borrelia spp. y anaerobias como
Fusobacterium spp. Para confirmar el diagnóstico,
además de la clínica y la exploración, se debe
realizar una tinción de Gram de las úlceras bucales en
la que se observarán espiroquetas, bacilos fusiformes y
leucocitos polimorfonucleares. El cultivo no es útil para el
diagnóstico de esta enfermedad.
- 6.3. ABSCESOS PERIAMIGDALINO Y FARINGEO
- Es una infección de la cavidad oral caracterizada por
faringitis, presencia de exudado membranoso, aliento fétido y úlceras
orales. Es infrecuente en niños, pero sí se presenta en
adultos que tienen una mala higiene bucal, estrés o una
enfermedad sistémica grave. Está causada por ciertas
especies aerobias como Borrelia spp. y anaerobias como
Fusobacterium spp. Para confirmar el diagnóstico,
además de la clínica y la exploración, se debe
realizar una tinción de Gram de las úlceras bucales en
la que se observarán espiroquetas, bacilos fusiformes y
leucocitos polimorfonucleares. El cultivo no es útil para el
diagnóstico de esta enfermedad.
- 6.3.1. Introducción. El
absceso periamigdalino es una colección purulenta localizada
entre la cápsula amigdalar, el músculo constrictor
superior de la faringe y el músculo palatofaríngeo. Es
la complicación más frecuente de una infección
amigdalar. El absceso retrofaríngeo afecta fundamentalmente a
niños menores de 5 años, en los que se produce la
infección de los ganglios linfáticos situados entre la
pared posterior de la faringe y la fascia prevertebral. El absceso
parafaríngeo se sitúa lateralmente al músculo
constrictor superior de la faringe y cerca de la carótida, y
suele deberse a la complicación de un absceso periamigdalino,
aunque en ocasiones son de naturaleza idiopática.
- 6.3.2. Consideraciones clínicas
- 6.3.2.1. Cuadro clínico. El
absceso periamigdalino clínicamente se caracteriza porque en el
curso de una amigdalitis aguda, aparece odinofagia y disfagia intensa,
otalgia refleja, mal estado general y fiebre elevada, trismos, y voz
gangosa con sialorrea. A la exploración se aprecia un
abombamiento unilateral de la amígdala hacia la línea
media con el consiguiente desplazamiento de la úvula hacia el
lado sano. La palpación de los ganglios linfáticos de la
región mandibular suele ser dolorosa.
- El absceso retrofaríngeo se manifiesta con fiebre elevada,
odinofagia acentuada que puede comprometer la alimentación, e
incluso estridor y disnea por obstrucción de la vía aérea.
A la exploración se aprecia un abombamiento en la pared faríngea
posterior. Este signo es difícil de detectar en niños
pequeños debido al tamaño de la orofaringe y al acúmulo
de secreciones en la hipofaringe y en la cavidad oral. Los síntomas
más frecuentes del absceso parafaríngeo son el dolor y
tumefacción cervical, seguido por la odinofagia y en menor
medida por el trismus y tortícolis. Si un paciente con absceso
periamigdalino presenta una clínica atípica, como cierta
profusión de pared faríngea, edema de epiglotis, o los síntomas
anteriormente indicados, se debe sospechar una extensión al
espacio parafaríngeo. Asimismo, la imagen típica de
abombamiento amigdalar y el desplazamiento contralateral de la úvula
son signos menos evidentes si el absceso periamigdalino se ha
convertido en parafaríngeo.
- 6.3.2.2. Etiología. Suele
tratarse de una infección polimicrobiana con participación
de la microbiota aerobia (S. pyogenes, S. aureus, H. influenzae)
y anaerobia (Prevotella, Porphyromonas, Fusobacterium, y
Peptostreptococcus spp.).
- 6.3.2.3. Diagnóstico. Papel
del laboratorio. La presencia del absceso se confirma mediante la
punción-aspiración. La colección extraída
se enviará al laboratorio para cultivo. Las exploraciones de
imagen como la TAC o la resonancia magnética dan a conocer la
extensión del absceso.
- 6.3.3. Recogida de la muestra. Se
extraerá material purulento tras la punción con aguja o
bien por incisión o drenaje. Para una información más
detallada de este proceso puede consultarse el Procedimiento 1a de la
SEIMC (Recogida, transporte y procesamiento general de las muestras en
el laboratorio de microbiología).
- 6.3.4. Transporte y conservación
de la muestra. El material del absceso se debe introducir en un
medio de transporte para anaerobios. La conservación se deberá
efectuar a temperatura ambiente durante el menor tiempo posible.
- 6.3.5. Procesamiento de la muestra.
Selección de medios y condiciones de incubación. Se
debe realizar una tinción de Gram de la muestra y sembrarla en
medios de agar sangre, agar chocolate, agar MacConkey y en medios de
cultivo para anaerobios. Para una información más
detallada de este proceso puede consultarse en el Procedimiento 16 de
la SEIMC (Bacterias anaerobias).
- Los cultivos para bacterias aerobias se incubarán a 35-37ºC
en atmósfera con 5% de CO2 durante 24-48 horas y
los de bacterias anaerobias a 35-37ºC en el sistema de
anaerobiosis disponible.
- 6.3.6. Criterios de interpretación
de resultados e información de resultados. Se identificarán
los microorganismos presentes en los cultivos. En el caso de infección
polimicrobiana en el que ningún microorganismo es predominante
se identificarán los tres microorganismos más frecuentes
y se informará como "flora mixta".
- 6.4. DIFTERIA
- 6.4.1. Introducción. La
difteria es una enfermedad distribuida por todo el mundo,
fundamentalmente en zonas urbanas pobres donde el hacinamiento y el
grado de protección de la inmunidad inducida por la vacuna es
bajo. La mayor epidemia del final del siglo XX tuvo lugar en la
antigua Unión Soviética por haber descuidado la
administración sistemática de la vacuna, donde en 1994
se documentaron casi 48.000 casos con 1746 fallecimientos. Debido a
los programas de inmunización activa la difteria se ha
convertido en una enfermedad infrecuente en nuestro medio. La difteria
es fundamentalmente una enfermedad pediátrica, pero en las
zonas donde hay programas de inmunización activa para niños,
la incidencia más elevada se observa en los grupos de más
edad.
- 6.4.2. Consideraciones clínicas.
- 6.4.2.1. Cuadro clínico.
Cuando el microorganismo Corynebacterium diphtheriae llega al
sujeto susceptible, inicia su multiplicación. Su virulencia está
relacionada con la capacidad de elaborar y excretar toxina desde el
foco local, ya que no produce bacteriemia, lo cual explica las
manifestaciones locales y los efectos tóxicos a distancia
(miocardio, sistema nervioso, riñón, etc.). Las lesiones
se localizan en la mucosa respiratoria del tracto respiratorio
superior y tras 2-4 días de periodo de incubación, las
cepas lisógenas elaboran la toxina, que a nivel local dan lugar
a fenómenos necróticos, inflamatorios y exudativos que
condicionan un ambiente propicio para el crecimiento del
microorganismo y para que siga elaborando más toxinas. Por su
parte las células epiteliales necróticas, los
leucocitos, hematíes, material fibrinoide y los propios bacilos
diftéricos junto a otros microorganismos presentes en la mucosa
respiratoria dan lugar a las típicas membranas diftéricas
en las que se elabora y libera la exotoxina. Estas membranas en
ocasiones producen un auténtico molde del árbol
respiratorio.
- Las manifestaciones clínicas tóxicas, a distancia,
aparecen tras un periodo latente variable, de 10-14 días para
la miocarditis y de 3-7 semanas para las neuritis periféricas.
Hay que resaltar que es necesario instaurar precozmente el tratamiento
con antitoxina ya que esta puede neutralizar la toxina circulante o la
toxina absorbida por las células pero es ineficaz una vez que
la toxina ha penetrado la célula. Las complicaciones más
frecuentes son la miocarditis y la neuritis.
- 6.4.2.2. Etiología. El agente
etiológico de la difteria es C. diphteriae (del cual se
conocen 4 biotipos: gravis, mitis, intermedius y belfanti) así
como algunas cepas de C. ulcerans y C. pseudotuberculosis.
Todos pueden portar el gen de la toxina diftérica, que se
introduce en las cepas de C. diphteriae mediante un fago lisogénico.
Investigaciones posteriores a esta clasificación en biotipos
demostraron que todos los tipos producen la misma toxina con
diferencias más cuantitativas que cualitativas y que incluso
las formas graves y mortales pueden estar condicionadas por el tipo
mitis, por lo que esta clasificación, distinguiendo tipos,
no tiene mayor interés práctico.
- C. diphtheriae resiste bien la desecación y las
bajas temperaturas (hasta 1 año en los cultivos conservados en
la oscuridad), mientras que resiste poco la luz solar directa, por lo
que se trata de una enfermedad "heliófaga" y esto
explica que los microorganismos virulentos pueden permanecer con
capacidad de contagio en juguetes, libros, muebles, etc. durante largo
tiempo.
- 6.4.2.3 Diagnóstico. Papel
del laboratorio. En nuestro país, la difteria es una enfermedad
erradicada y su reaparición sería excepcional. El
cribado de especies de Corynebacterium se recomienda únicamente
en las siguientes circunstancias:
- 1) Paciente con uno de los siguientes factores de riesgo:
- - Faringitis membranosa.
- - Viaje en los 10 días previos o contacto con alguien que
haya viajado recientemente a países de la antigua Unión
Soviética, África, América del Sur o Sudeste
asiático.
- - Consumo de productos lácteos sin pasteurizar o contacto
con animales domésticos (C. ulcerans).
- - Trabajo en un laboratorio donde se manipulen cepas de C.
diphteriae.
- 2) Paciente con úlceras crónicas o lesiones cutáneas
y uno de los siguientes factores de riesgo:
- - Viaje reciente a regiones tropicales.
- - Contacto con viajeros recientes a zonas tropicales.
- - Trabajo en un laboratorio donde se manipulen cepas de C.
diphteriae.
- Dada la rareza de la enfermedad y su potencial gravedad, ante la
sospecha clínica debe alertarse al laboratorio y enviarse una
muestra para cultivo. El diagnóstico se confirma con el
aislamiento de C.diphtheriae en el cultivo y la comprobación
de su capacidad toxigénica, mediante el test de Elek o bien
mediante inoculación animal, en el caso de que el primero sea
negativo.
- 6.4.3. Recogida de la muestra. Se
debe recoger la muestra de secreción faríngea mediante
el empleo de un hisopo de algodón estéril. Si existe
presencia de pseudomembrana, se debe obtener desde el borde de la
misma, idealmente en profundidad. En caso de sospecha de difteria cutánea
se debe obtener una muestra de la zona de la piel afectada y también
una muestra faríngea.
- 6.4.4. Transporte y conservación
de la muestra. El hisopo se deberá introducir en un tubo
con medio de transporte (Amies gel, Cary Blair, Stuart o similar). La
conservación se deberá efectuar a temperatura ambiente
durante el menor tiempo posible.
- 6.4.5. Procesamiento de la muestra.
El procesamiento de la muestra es el siguiente:
- - Se realizará una tinción de Gram directa de
muestra donde se observarán bacilos grampositivos difterimorfos
dispuestos en V, letras chinas y/o empalizada.
- - Se sembrará en los siguientes medios de cultivo:
- a) Agar con sangre de cordero al 5%. En este medio C.
diphtheriae forma colonias de tamaño medio (1-2 mm de diámetro)
de color gris pizarra.
- b) Agar sangre con cistina y telurito (ASCT): es una modificación
del agar Tinsdale y ambos son medios selectivos y diferenciales para
C. diphtheriae en los que este microorganismo forma colonias
negro-grisaceas.
- c) Medio de Loeffler: es un medio enriquecido no selectivo.
- Los medios de cultivo se incubarán a 35-37ºC en atmósfera
con 5% de CO2 durante 24-48 horas.
- Sólo algunos laboratorios disponen de pruebas serológicas,
aunque estas no sirven de mucha ayuda para iniciar el tratamiento, ya
que la presencia de bajos niveles de anticuerpos no indican
necesariamente enfermedad, y altos niveles de anticuerpos inducidos
por la vacunación no suponen tampoco una enfermedad.
- 6.4.6. Criterios de interpretación
de resultados. De las colonias sospechosas en los cultivos se
realizará una tinción de Gram donde se observarán
bacilos grampositivos pleomórficos.
- Hay algunos sistemas comercializados que identifican C.
diphtheriae mediante pruebas bioquímicas. Este
microorganismo es catalasa positiva, ureasa negativa, reduce los
nitratos, y fermenta la glucosa, la maltosa y la ribosa.
- El diagnóstico de confirmación se efectúa en
laboratorios de referencia determinando la capacidad toxigénica
de la cepa mediante el test de Elek e inoculación animal en
caso que el primero sea negativo, como ya se indicó
anteriormente.
- 6.4.7. Procedimientos adicionales. El
Laboratorio de Referencia de la Difteria de los CDC (Diphtheria
Reference Laboratory at the Centers for Disease Control and Prevention)
de Atlanta diseñó y evaluó la detección rápida
de la toxina de la difteria mediante la prueba TaqMan® PCR y
consiste en la detección inmediata, en muestras clínicas,
de la secuencia del gen de la toxina por medio de una técnica
de PCR cuantitativa en tiempo real. Las investigaciones preliminares
subrayan las ventajas, entre las que se incluyen: una sensibilidad
diez veces superior que la detección del gen de la toxina por
PCR convencional estándar, eliminación de la manipulación
posterior a la amplificación, obtención de un
rendimiento elevado y la cuantificación sencilla de los
productos amplificados. Las evaluaciones realizadas adicionalmente
pueden convertir al formato TaqMan® PCR en una valiosa herramienta
que sustituya al método estándar de detección por
PCR del gen de la toxina directamente a partir de material clínico.
Sin embargo, el coste de inversión inicial limita su aplicación
a los laboratorios de referencia centrales.
- 6.4.8. Información de resultados.
Si en la tinción de Gram de la muestra se observan bacilos
grampositivos de morfología característica (dispuestos
en V, letras chinas y/o empalizada), el laboratorio debe entregar un
informe preliminar donde se indique: "bacilos grampositivos
difterimorfos". Posteriormente se enviará el informe
definitivo como C. diphtheriae cuando se haya confirmado.
- 7. CANDIDIASIS
- 7. 1. INTRODUCCIÓN
- Las micosis de la cavidad oral son frecuentes y habitualmente de
carácter leve o moderado. Se observan especialmente en
pacientes portadores de prótesis o con inmunodeficiencias.
- La mayor parte de las candidiasis orales son asintomáticas
y más frecuentes en lactantes, ancianos y personas con factores
predisponentes generales o locales. La infección por el virus
de la inmunodeficiencia humana (VIH) es un importante factor
predisponente y, en personas con SIDA, estas lesiones pueden ser
indicadoras de la evolución de la enfermedad.
- 7.2. CONSIDERACIONES CLÍNICAS
- 7.2.1. Cuadro clínico. La
candidiasis orofaríngea puede ser asintomática o
producir dolor o sensación de mal sabor de boca. Se describen
cuatro formas de candidiasis orofaríngea:
- -Candidiasis pseudomembranosa o muguet: se caracteriza
por las típicas lesiones blanquecinas cremosas, adheridas a
la mucosa bucal, que dejan un área eritematosa cuando se
desprenden. Afecta sobre todo a la mucosa bucal, labios y paladar.
- - Candidiasis atrófica: se manifiesta como un eritema
brillante con pérdida de papilas en la lengua y en toda la
cavidad oral.
- - Candidiasis hiperplásica crónica: se caracteriza
por áreas eritematosas de distribución simétrica
junto a lesiones blanquecinas sobreelevadas que no se desprenden. Es
la forma menos frecuente.
- - Queilitis angular: existe eritema y grietas o fisuras en las
comisuras labiales.
- 7.2.2. Etiología. La mayoría
están producidas por Candida albicans y, en menor
medida, por otras especies de Candida como C. tropicalis,
C. parapsilosis, y C. glabrata.
- 7.2.3. Diagnostico. Papel del
laboratorio. Para el diagnóstico de candidiasis orofaringea
suele ser suficiente la clínica. El cultivo no suele ser
necesario a menos que se produzca en un paciente con una enfermedad crónica
o con una mala respuesta al tratamiento.
- 7.3. RECOGIDA DE LA MUESTRA
- La recogida irá precedida de un enjuague con agua o solución
salina. Las lesiones pseudomembranosas y las secreciones se deben
recoger con una torunda o hisopo de algodón estéril.
Para una información más detallada de este proceso se
puede consultar el Procedimiento 1a de la SEIMC (Recogida, transporte
y procesamiento general de las muestras en el laboratorio de
microbiología).
- 7.4. TRANSPORTE Y CONSERVACIÓN DE LA
MUESTRA
- Todas las muestras clínicas deben ser enviadas al
laboratorio para su procesamiento lo antes posible (en menos de 2
horas desde su recogida). Las torundas o hisopos de algodón se
deben introducir en un medio de transporte para microorganismos
aerobios (medio de Stuart modificado, Amies o similar). Las muestras
recogidas mediante enjuague o lavado oral se transportarán en
un envase estéril. Estas muestras no necesitan refrigerarse
para su transporte ya que la temperatura ambiente no va a afectar a la
supervivencia de los hongos presentes en ellas.
- Lo ideal es que todas las muestras clínicas se procesen lo
antes posible una vez recibidas en el laboratorio. De no ser posible,
deben conservarse a 3-6ºC hasta media hora antes de su
procesamiento. El tiempo que se pueden mantener las muestras
refrigeradas es difícil de establecer, pero éste no
debería sobrepasar las 48 h.
- 7.5. PROCESAMIENTO DE LA MUESTRA
- El procesamiento de la muestra incluye la observación
directa al microscopio y el cultivo en un medio apropiado.
- La observación microscópica en fresco, se realiza
habitualmente utilizando un líquido de aclarado (KOH, NaOH),
colorantes (tinta, azul de metileno, fucsina), blanco de calcoflúor
o similares (blankophor, Univitex). Si se emplea el blanco de calcoflúor,
las levaduras, hifas y pseudohifas adquieren una fluorescencia blanco
azulada o amarillo verdosa, según el filtro utilizado,
resaltando nítidamente sobre el fondo más oscuro.
- Con las muestras obtenidas también se pueden realizar
frotis o improntas. Estas preparaciones son más duraderas y
permiten realizar lecturas posteriores para confirmar o desechar
anteriores conclusiones. Una tinción rápida de los
frotis, como la de Gram, puede facilitar la visión de las
levaduras y pseudomicelios de Candida o las estructuras de los
hongos filamentosos que se tiñen de color violeta o azul oscuro
intenso. También se puede utilizar una tinción de Giemsa
(de utilidad más limitada) o de PAS que permite apreciar mejor
las estructuras fúngicas.
- 7.6. SELECCIÓN DE MEDIOS Y CONDICIONES
DE INCUBACIÓN
- La mayoría de los organismos levaduriformes crecen fácilmente
en un gran número de medios de cultivo usados rutinariamente en
el laboratorio de microbiología (agar sangre, agar chocolate,
agar CLED, etc). Sin embargo el agar glucosado de Sabouraud (AGS), con
o sin antibióticos añadidos, es el medio de aislamiento
por excelencia para la identificación de levaduras. En el medio
AGS las colonias de levaduras suelen ser completas, ligeramente
abombadas o planas, de consistencia mantecosa, lisa o rugosa, con olor
dulzón agradable, volviéndose más pastosas a
medida que la colonia envejece. Por lo general, las colonias de
levaduras no desarrollan micelio aéreo, aunque en ocasiones
pueden aparecer prolongaciones aracneidoformes en la periferia de las
colonias.
- Los cultivos se incuban a 30ºC y 37ºC, si esto no fuera
posible, las muestras orales se incubarían a 37ºC.
- 7.7. CRITERIOS DE INTERPRETACIÓN DE
RESULTADOS
- Consultar el Procedimiento 21 de la SEIMC (Diagnóstico
microbiológico de las micosis y estudios de sensibilidad a los
antifúngicos).
- 7.8. INFORMACIÓN DE RESULTADOS
- La evaluación de un cultivo de muestras orales con
colonias fúngicas no puede realizarse de forma independiente de
la presencia de lesiones compatibles con candidiasis oral, ya que Candida
spp. forma parte de la microbiota habitual de la cavidad
oral. También es importante valorar el número de
colonias en los medios de cultivo y su relación con lo
observado en la tinción del frotis oral.
- 7.9. PROCEDIMIENTOS NO ACEPTABLES
- La evaluación de un cultivo de muestras orales con
colonias fúngicas no puede realizarse de forma independiente de
la presencia de lesiones compatibles con candidiasis oral, ya que Candida
spp. forma parte de la microbiota habitual de la cavidad
oral. También es importante valorar el número de
colonias en los medios de cultivo y su relación con lo
observado en la tinción del frotis oral.
- No se deben realizar pruebas de sensibilidad a antifúngicos,
salvo un fallo objetivo del tratamiento.
- 8. ZIGOMICOSIS
- 8.1. INTRODUCCIÓN
- Las zigomicosis son un grupo heterogéneo de infecciones
causadas por hongos oportunistas miceliares ubicuos y generalmente
saprofitos. Los zigomicetos son hongos ubicuos de distribución
mundial que tienen relativamente poco grado de patogenicidad, salvo
cuando existen factores predisponentes siendo la acidosis metabólica
el más implicado. Otros factores son la inmunosupresión,
ruptura de barreras, enfermedades crónicas debilitantes,
administración de corticoesteroides o antibióticos de
amplio espectro. El uso de desferroxamina se ha asociado con distintas
presentaciones de la zigomicosis pero no con la cutánea. La
infección se origina al germinar las esporas del hongo y al
producirse el crecimiento invasor de las hifas.
- 8.2. CONSIDERACIONES CLÍNICAS
- 8.2.1. Cuadro clínico. El
cuadro típico de la mucormicosis es la rinocerebral,
que se caracteriza por una sinusitis aguda, rápidamente
progresiva, que invade los vasos sanguíneos y se extiende a la
zona orbital y el cerebro. La especie que causa con mayor frecuencia
esta infección es Rhizopus oryzae. Se han descrito
otros tipos de mucormicosis, como la cutánea, la subcutánea,
la gastrointestinal, la pulmonar e infecciones diseminadas.
- Las entomoftoramicosis son cuadros crónicos que
suelen afectar al tejido subcutáneo o a la mucosa nasofaríngea.
Basidiobolus ranarum origina micosis subcutáneas en la
cara, en el cuello y en el tórax y Conidibolus coronatus
causa una infección caracterizada por pólipos nasales.
Ambos hongos son endémicos en zonas tropicales de América
del Sur, África, Sudeste asiático y Australia. En los últimos
años se han descrito infecciones diseminadas mortales en
enfermos con SIDA.
- 8.2.2. Etiología. Los
zigomicetos pertenecen a la división Zygomycota, clase
Zygomycetes, la cual está formada, según las últimas
revisiones taxonómicas, por tres órdenes: Mucorales,
Entomophthorales y Mortierellales. Las infecciones por
Mucorales reciben el nombre de mucormicosis, entre las
que existen infecciones localizadas y diseminadas. Los Entomophthorales
causan infecciones cutáneas y subcutáneas crónicas,
que reciben el nombre de entomoftoramicosis. Los Mortierellales
son patógenos animales, principalmente del ganado bovino, y
hasta la fecha no existen casos confirmados de infección en
humanos.
- 8.2.3. Diagnóstico. Papel del
laboratorio. El diagnóstico de las zigomicosis se basa en
el aislamiento e identificación del hongo causal, en el curso
de un cuadro clínico compatible.
- 8.3. RECOGIDA, TRANSPORTE Y PROCESAMIENTO DE
LA MUESTRA
- La mayor rentabilidad se consigue con el material de biopsia de
los tejidos necróticos, aunque lo ideal es realizar diagnósticos
más precoces a partir de material extraído por punción
aspiración o drenaje de los senos en caso de alta sospecha clínica.
Consultar el Procedimiento 21 de la SEIMC (Diagnóstico
microbiológico de las micosis y estudios de sensibilidad a los
antifúngicos).
- 8.4. SELECCIÓN DE MEDIOS DE CULTIVO Y
CRITERIOS DE INTERPRETACIÓN DE RESULTADOS
- Debido a que los Zygomycota son muy sensibles a los
cambios medioambientales, no crecen bien en los cultivos y en el 50%
de las zigomicosis no se consigue aislar el organismo causal, aunque éste
se haya observado en los exámenes microscópicos. No
obstante, los Zygomycota se caracterizan por presentar hifas
coenocíticas, es decir, hifas gruesas escasamente tabicadas,
por lo que la visión de una hifa de estas características
en una biopsia puede ayudar a diagnosticar una zigomicosis. Las técnicas
serológicas no colaboran en el diagnóstico, aunque se
están diseñando pruebas de detección de antígenos
que quizá tengan utilidad en un futuro. Existen estudios
novedosos en diagnóstico por PCR.
- Consultar el Procedimiento 21 de la SEIMC (Diagnóstico
microbiológico de las micosis y estudios de sensibilidad a los
antifúngicos)
- 8.5. INFORMACIÓN DE RESULTADOS
- Cualquier aislamiento presuntivo de un zigomiceto con clínica
compatible debe informarse inmediatamente, dada la gravedad de esta
infección. Posteriormente se continuará en el
laboratorio con la identificación de la especie implicada.
- 9. BIBLIOGRAFIA
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