| 26.
Cultivos de vigilancia epidemiológica de bacterias
resistentes a los antimicrobianos de interés nosocomial.
2007 |
| Coordinador: |
Luis Martínez
Martínez |
| Autores: |
María
Eliecer Cano |
|
Mª Ángeles
Domínguez |
|
Carmen Ezpeleta
Baquedano |
|
Luis Martínez
Martínez |
|
Belén
Padilla Ortega |
|
Encarnación
Ramírez de Arellano |
|
DOCUMENTO
CIENTÍFICO
- 1. INTRODUCCIÓN
- La infección nosocomial es en la actualidad uno de los
principales problemas sanitarios, teniendo particular importancia las
infecciones causadas por bacterias multirresistentes. Aunque no hay
una definición precisa de bacteria multirresistente, se ha
sugerido que el término debiera aplicarse a aquellos
microorganismos que son resistentes a dos o más grupos de
antimicrobianos habitualmente empleados en el tratamiento de las
infecciones producidas por el microorganismo considerado y que esta
resistencia tenga relevancia clínica. Probablemente es también
razonable aplicar el término a los microorganismos que
presentan de forma natural resistencia a múltiples
antimicrobianos de uso clínico habitual y que han sido capaces
de adquirir resistencia a alguno de los restantes grupos de
antimicrobianos con posible utilidad clínica.
- La multirresistencia aparece como consecuencia de mecanismos
bioquímicos codificados a nivel del cromosoma o por diversos
elementos móviles. Esta última posibilidad añade
mayor gravedad al problema, pues la diseminación del
correspondiente elemento móvil favorece la aparición de
brotes nosocomiales.
- Muchos estudios han demostrado que es útil realizar
cultivos de vigilancia epidemiológica para conocer la verdadera
dimensión del problema de la multirresistencia en un centro o
en una unidad, pues la información que puede inferirse de los
resultados de los cultivos de muestras clínicas obtenidas con
fines diagnósticos sólo representa una parte (con
frecuencia la menor) de este. Estos estudios deben considerarse una
herramienta adicional en los programas de control de la transmisión
nosocomial de estos microorganismos. Desgraciadamente la puesta en
marcha de estos programas supone una carga económica
importante, tanto en personal como en medios materiales, por lo que
debieran aplicarse en el contexto de un programa global, encaminado en
última instancia al control de la infección nosocomial.
- Sería demasiado complejo intentar abordar en este
documento todos los agentes etiológicos implicados (por la gran
diversidad de los mismos), pero de entre ellos, los de mayor interés
por su frecuencia y por las dificultades terapéuticas que
suponen incluyen:
- 1. Staphylococcus aureus resistente a la meticilina
(SARM)
- 2. Enterococcus spp. resistente a los glucopéptidos
- 3. Enterobacterias productoras de beta-lactamasas de espectro
extendido (BLEE)
- 4. Acinetobacter baumannii multirresistente
- 5. Pseudomonas aeruginosa resistente a carbapenemas
- La importancia de SARM y de las enterobacterias con BLEE es
relevante en España. Sin embargo, por el momento las
infecciones por Enterococcus spp. resistentes a los glucopéptidos
son las de menor importancia cuantitativa en nuestro país (a
diferencia de lo que sucede en EE.UU. y en algunos otros países
europeos), pero bien es cierto que la situación está
cambiando y que en los últimos años se han descrito ya
varios brotes en distintos centros españoles.
- De entre los diversos problemas de multirresistencia de P.
aeruginosa, la resistencia a carbapenemas es quizá el más
complejo desde un punto de vista microbiológico o epidemiológico.
Esta resistencia con frecuencia se debe a la coexistencia de varios
mecanismos bioquímicos, incluyendo la producción de
beta-lactamasas (AmpC, metalo-enzimas,...), alteraciones de la
permeabilidad y expresión de bombas de expulsión activa.
Para el propósito de este documento el análisis de la
detección de metalo-beta-lactamasas (MBL) es el de mayor interés,
por su novedad, las dificultades para su detección y la
trascendencia epidemiológica.
- No se abordará el estudio de otros microorganismos que en
determinadas circunstancias pueden tener especial importancia en un
centro dado, como las enterobacterias productoras de beta-lactamasa
cromosómica o plasmídica de clase C, Stenotrophomonas
maltophilia, Staphylococcus coagulasa negativa resistentes
a meticilina o Clostridium difficile.
- En este documento se expondrán los métodos que
permiten la detección de los diferentes microorganismos antes
considerados mediante técnicas microbiológicas
convencionales, basadas en el cultivo de muestras clínicas.
Aunque en muchos casos se han desarrollado métodos moleculares
(incluyendo la PCR en tiempo real) que permiten la detección en
tiempos más cortos, aún no hay tanta información
como la referida a la detección por cultivo, y además,
es posible que estas técnicas no estén disponibles en
todos los laboratorios en los que sí se pueden aplicar los métodos
basados en cultivo. Además, la detección mediante
cultivo tiene la ventaja adicional de permitir realizar estudios
posteriores de tipificación molecular con fines epidemiológicos.
- Caben múltiples posibilidades metodológicas para
realizar cultivos de vigilancia, que estarán en consonancia con
las necesidades a cubrir en cada caso. La información que se
recoge en este documento pretende aportar una aproximación
general al problema y puede considerarse como punto de partida para
que cada laboratorio pueda desarrollar sus propias directrices, en
función de las necesidades acordadas con el equipo
multidisciplinar de control de la infección nosocomial del
centro.
- 2. MUESTRAS PARA
CULTIVOS DE VIGILANCIA: CONSIDERACIONES GENERALES
- La toma de la muestra, su transporte y su conservación
para cultivos de vigilancia epidemiológica se realizarán
siguiendo las recomendaciones generales de la SEIMC en su documento "Recogida,
transporte y procesamiento general de las muestras en el laboratorio
de Microbiología" (http://www.seimc.org/documentos/protocolos/microbiologia/).
- En el momento de la recepción de las correspondientes
muestras en el laboratorio de microbiología se comprobará
si el tipo de muestra es el adecuado para cultivo de vigilancia que se
pretende realizar. Además, se llevarán a cabo las
comprobaciones habituales de cualquier otra muestra incluyendo la
correcta identificación, la comprobación de que se
recibe cantidad necesaria y que se han observado las condiciones de
transporte y conservación adecuadas, así como la
correcta cumplimentación del volante de petición en el
que se debe hacer constar explícitamente que la solicitud
corresponde a un "cultivo de vigilancia epidemiológica".
Si tras estas comprobaciones no existen motivos para el rechazo de la
muestra se procederá a su numeración y registro en el
sistema de gestión del laboratorio.
- A título orientativo, en la tabla 1 se recogen las
localizaciones de mayor interés para la búsqueda con
fines epidemiológicos de los patógenos multirresistentes
considerados.
Tabla 1. Indicaciones orientativas sobre el
interés cualitativo de diferentes muestras clínicas para
la investigación de patógenos multirresistentes con
fines epidemiológicos.
| |
Muestras clínicas |
|
Organismo |
Heces/Rectal |
Perineal |
Faringe |
Nasal |
Otras |
|
Staphylococcus aureus resistente a
meticilina |
+a |
+++ |
+++ |
++++ |
++b |
|
Enterococcus spp. resistente a glucopéptidos |
++++ |
++++ |
(+) |
- |
++ |
|
Enterobacterias productoras de BLEE |
++++ |
++++ |
+ |
- |
++ |
|
Acinetobacter baumannii multirresistente |
++++ |
++ |
++++c |
- |
+++d, e |
|
Pseudomonas aeruginosa resistente a
carbapenemas por producción de MBL |
+ |
+++ |
++++c |
- |
+++d |
aNo parece de interés para su
estudio sistemático, aunque algunos estudios sí recogen
esta utilidad.
bAspirado traqueal en pacientes con ventilación
mecánica (++), úlceras crónicas (+++), orina en
pacientes sondados (++).
cMás habitual: esputo, exudado de traqueostomía,
etc. en vez de muestras faríngeas.
dEn especial muestras de exudado de herida (+++).
eMuestra perineal (++++).
- 3. Staphylococcus
aureus RESISTENTE A METICILINA (SARM)
- Se definen como SARM las cepas para las que la correspondiente
CMI de oxacilina es > 4 mg/L o la de meticilina es >
16 mg/L. La resistencia es cromosómica y se debe a la
transcripción del gen mecA que genera una nueva proteína
fijadora de penicilina (PBP) denominada PBP2a o 2, con muy baja
afinidad por los antibióticos beta-lactámicos
actualmente disponibles para uso clínico. El gen mecA
es transportado por un elemento genético móvil
denominado cassette cromosómico mec (SCCmec).
- Los primeros aislamientos de SARM se comunicaron en 1961, poco
tiempo después de comenzar a usar en clínica la
meticilina y otras penicilinas resistentes a penicilinasas. En las últimas
dos décadas la expansión y prevalencia de este
microorganismo ha aumentado de forma importante en todos los países,
convirtiéndose en uno de los patógenos nosocomiales de
mayor trascendencia. En España, la prevalencia ha aumentado del
1,5% en 1986 al 31,2% en el 2002. La importancia de este
microorganismo se debe a su resistencia a múltiples
antimicrobianos (no sólo a beta-lactámicos), lo que hace
difícil el tratamiento de las infecciones que produce.
- SARM ocasiona brotes epidémicos en los hospitales y en
muchos casos se está comportando ya como un microorganismo endémico,
con el consiguiente aumento de morbi-mortalidad y coste hospitalario.
- En los últimos años se está documentando, de
manera cada vez más frecuente, la aparición de
infecciones extrahopitalarias causadas por SARM en pacientes
ingresados en centros de crónicos, residencias, etc; estas
infecciones, que muchos autores consideran "asociadas al sistema
sanitario" se relacionan estrechamente, desde un punto de vista
epidemiológico, con las infecciones clásicamente
definidas como nosocomiales. Además, en la última década
se están describiendo auténticas infecciones
comunitarias por cepas de SARM pero con características
microbiológicas (sensibilidad antimicrobiana, virulencia) y clínicas
claramente diferentes a las cepas de adquisición nosocomial. Más
recientemente, se está comprobando que estas cepas comunitarias
están comenzando a describirse como causantes de infecciones
nosocomiales.
- 3.1. CONSIDERACIONES CLÍNICAS
- La colonización del hospedador juega un papel importante
en la epidemiología de las infecciones causadas por S.
aureus, tanto sensible como resistente a meticilina. En
la figura 1 se muestra la importancia de la colonización en la
transmisión desde los reservorios.
- Figura 1. Papel de la colonización en la
epidemiología de las infecciones por S. aureus.
- Los reservorios son principalmente los pacientes colonizados,
pero el personal sanitario (que puede estar colonizado de forma
permanente o temporal) también puede actuar como tal. La
transmisión se produce fundamentalmente de forma cruzada, a
través de las manos del personal sanitario. No obstante, no hay
que olvidar, aunque con menor importancia, el papel que juega el
propio ambiente hospitalario (superficies, objetos de uso común,
etc).
- Los tipos de infecciones causadas por SARM no son diferentes de
las causadas por S. aureus sensible a meticilina. Sin embargo,
los pacientes hospitalizados con infecciones por SARM suelen estar
graves y presentan una mayor comorbilidad. Las infecciones más
importantes en las que esta implicado SARM son la bacteriemia
primaria, la relacionada con catéter, o secundaria, la infección
quirúrgica, la neumonía, especialmente la asociada a
ventilación mecánica y otras infecciones (infección
de piel y tejidos blandos, osteomielitis, endocarditis, etc).
- El papel del laboratorio de microbiología es importante en
dos sentidos: (1) identificación de SARM en las muestras clínicas
y (2) detección de SARM en las muestras de vigilancia epidemiológica,
que es el objetivo de este documento.
- 3.2. RECOGIDA DE LA MUESTRA
- La toma de muestras en la vigilancia epidemiológica de
SARM va encaminada a detectar pacientes o personal sanitario
colonizados por este microorganismo. En diferentes estudios, se han
evaluado múltiples muestras, desde el exudado nasal y faríngeo,
perineal, axilar, hasta orina, heces, o exudado vaginal. Aunque muchas
de estas muestras pueden ser válidas, es aconsejable emplear
las que son más rentables para el objetivo perseguido (que no
incluye en este caso el diagnóstico etiológico de un
cuadro concreto, sino sólo la vigilancia de la situación
en el conjunto de una unidad o de un centro). En un estudio de
colonización por SARM, la sensibilidad de las muestras tomadas
fue la siguiente: exudado nasal 78,5%, nasal y faríngeo 85,6%,
nasal y perineal 93,4%, nasal, faríngeo y perineal 98,3%. Con
menos sensibilidad, como muestras únicas aparecían el
exudado inguinal 15,6%, el axilar 10,1%, el perineal 38,1% y el faríngeo
30,8%. Teniendo en cuenta estos resultados se recomiendan las
siguientes muestras:
- - Exudado nasal: es la más adecuada si se elige una única
muestra para los cultivos de vigilancia. En ocasiones, podría
sustituirse por un exudado faríngeo, pero la toma de esta
muestra es más incómoda para el paciente. Con una
mayor sensibilidad está la triple muestra de exudados nasal,
faríngeo y perirrectal o perineal.
- - Exudado de piel de la zona perineal-perirrectal: tiene una alta
sensibilidad, pero no se aconseja como muestra única.
- - Muestras respiratorias: en pacientes con ventilación mecánica
o traqueostomía.
- - Exudados de úlceras o heridas: en pacientes con solución
de continuidad en la piel.
- - Urocultivo: en pacientes con sonda vesical.
- 3.3. TRANSPORTE Y CONSERVACIÓN DE LA
MUESTRA
- Para los exudados nasal, faríngeo y de piel se empleará
una torunda con medio de transporte. Estas muestras se pueden
conservar durante un tiempo inferior o igual a 24 horas a temperatura
ambiente o en nevera entre 2-8°C.
- 3.4. PROCESAMIENTO DE LA MUESTRA
- Las muestras de vigilancia epidemiológica para detectar
SARM no precisan la realización de tinción de Gram, dado
que los cocos grampositivos en racimos forman parte de la microbiota
normal de la mayoría de las localizaciones de interés
para estos cultivos. Las muestras no precisan ningún tipo de
preparación ni pretratamiento (centrifugación,
homogeneización) previo a la inoculación de los medios
de cultivo.
- Para realizar la siembra se procederá a rotular los medios
adecuados (previamente atemperados) para la búsqueda de SARM
con el número de la muestra, la fecha y el tipo de muestra. Con
la torunda se descargará la muestra en aproximadamente un
tercio de cada placa, rotando la torunda sobre sí misma, y
finalmente se procederá a extender la muestra con un asa estéril
de manera cualitativa para obtener colonias aisladas.
- 3.5. SELECCIÓN DE MEDIOS DE CULTIVO Y
CONDICIONES DE INCUBACIÓN
- Se deben emplear medios selectivos y, preferiblemente
diferenciales, donde SARM se identifique fácil y rápidamente.
De entre las múltiples posibilidades existentes, los medios más
empleados son el de agar manitol-sal (medio de Chapman) y los de agar
cromogénico. Aunque se dispone de distintos tipos de medios
cromogénicos, para el propósito que nos ocupa es
recomendable usar los medios selectivos que están suplementados
con oxacilina (o con cefoxitina), que actúa como agente
selectivo impidiendo el crecimiento de las cepas de S. aureus
sensibles a meticilina. Se han usado diferentes concentraciones de
oxacilina (desde 0,5 a 6 mg/L) o de cefoxitina (desde 4 a 8 mg/L) como
agentes selectivos para las cepas resistentes a meticilina. Estos
medios selectivos son de gran utilidad en la detección de SARM
en pacientes que también están colonizados por S.aureus
sensible a meticilina, en estos casos los medios selectivos ponen de
manifiesto la presencia de colonias de SARM que, de otro modo, podrían
pasar desapercibidas entre la masa estafilocócica obtenida en
un medio no selectivo sin oxacilina o cefoxitina. Los medios cromogénicos
tienen la ventaja sobre el medio de manitol-sal de una identificación
presuntiva más rápida de SARM. Estos medios existen ya
preparados comercialmente.
- Los medios se almacenarán a 2-8ºC, vigilando la fecha
de caducidad. Las placas inoculadas deben incubarse en estufa a 35-37°C.
La elección de uno de estos medios de cultivo para la siembra
primaria se basará en la organización interna de cada
servicio y en la tasa de incidencia de SARM en el hospital.
- Se recomienda realizar controles de calidad de los medios con las
cepas S. aureus ATCC 29213 (sensible a meticilina) y S.
aureus ATCC 43300 (resistente a meticilina).
- 3.6. CRITERIOS PARA LA INTERPRETACIÓN
DE LOS RESULTADOS
- Se realizará una primera lectura a las 24 horas del
cultivo; si en las placas no se detecta crecimiento de
microorganismos, se prolongará la incubación hasta las
48 horas, y se volverá a realizar la lectura de las placas en
ese momento.
- Si se ha empleado agar manitol-sal:
- 1. A las 24 y 48 horas se realizará la lectura de los
cultivos. Cualquier organismo manitol positivo (color amarillo) será
sospechoso de ser S. aureus.
- 2. Se realizará un subcultivo de la colonia sospechosa en
medio de agar sangre y en agar MRSA (Methicillin-resistant-screening-agar)
que se leerá 24 horas después. El crecimiento en agar
MRSA nos indicará que el microorganismo es resistente a
meticilina.
- 3. El microorganismo en agar sangre se someterá a
identificación definitiva realizando tinción de Gram,
catalasa y coagulasa (en tubo o mediante aglutinación). En
caso de resultar un coco grampositivo, catalasa y coagulasa positivo
con crecimiento en agar MRSA, el microorganismo se identificará
como SARM y se podrán realizar pruebas de sensibilidad a
antimicrobianos y los estudios que se consideren oportunos
(tipificación molecular, etc).
- Si se ha empleado agar cromogénico selectivo:
- 1. A las 24 y 48 horas se realizará la lectura de los
cultivos. Dependiendo del proveedor comercial que haya suministrado
el medio de cultivo, cualquier microorganismo con una coloración
compatible con lo especificado por el fabricante, se identificará
como SARM.
- 2. Se realizará un subcultivo de esta cepa en agar sangre
para realizar pruebas de sensibilidad a antimicrobianos y los
estudios que se consideren oportunos (tipificación molecular,
etc).
- Algunos autores recomiendan, en cualquier caso, una identificación
definitiva, siguiendo un esquema similar al señalado
previamente, al menos cuando se detecte el microorganismo en un
paciente por primera vez.
- Algunos autores recomiendan, en cualquier caso, una identificación
definitiva, siguiendo un esquema similar al señalado
previamente, al menos cuando se detecte el microorganismo en un
paciente por primera vez.
- Para la confirmación de la resistencia a meticilina
mediante el método de disco-difusión, es importante
recordar la utilidad del disco de cefoxitina (30 µg) recomendado
por el CLSI. La cefoxitina es un potente inductor de la producción
de PBP2a, ello hace que sea más precoz que la propia oxacilina
en la detección de resistencias a la vez que la lectura de su
halo de inhibición es más fácil. Además,
no se han observado diferencias en relación a variaciones en el
inóculo, temperatura de incubación o medio de cultivo,
lo cual es de gran utilidad en la detección de cepas de SARM
con expresión heterogénea de la resistencia a
meticilina. La presencia de un halo de inhibición a cefoxitina
inferior o igual a 21 mm en S.aureus significa que la cepa en
estudio es un SARM (CLSI, 2007).
- Muchos laboratorios de microbiología utilizan sistemas
automatizados o comerciales para el estudio de la sensibilidad a
antibióticos en S.aureus. La mayoría de estos
sistemas utilizan sólo oxacilina para la detección de
SARM, sólo los sistemas Vitek 2 (BioMérieux) y Phoenix
(BD) han incluido cefoxitina con este propósito. Para el
estudio de la sensibilidad a oxacilina en S. aureus en
general, los sistemas que contienen oxacilina ofrecen buenos niveles
de sensibilidad y especificidad, sin embargo, en cepas con una expresión
heterogénea de la resistencia (mecA positivas) la
capacidad de estos sistemas puede verse disminuída. Por tanto,
se debería contemplar la necesidad de confirmar la resistencia
o sensibilidad obtenida por estos sistemas en determinadas
circunstancias como por ejemplo ante aislamientos importantes
(obtenidos de hemocultivos, líquidos estériles),
sospecha de fallo terapeútico o cuando se aíslan cepas
con resistencias asociadas a otros grupos de antibióticos. Una
forma de confirmación recomendable sería el uso de un
disco de cefoxitina o alguno de los métodos rápidos que
se exponen a continuación.
- Con independencia de estos métodos fenotípicos, la
confirmación de la resistencia a meticilina en S. aureus
en una placa de cultivo se puede realizar detectando el gen mecA
por PCR convencional o en tiempo real (método que en la
actualidad se considera de referencia). Esta metodología además
de tener el potencial de disminuir el tiempo de detección, es
muy sensible y específica. Las cepas de SARM también se
pueden reconocer más rápidamente mediante la aglutinación
con látex para detectar la presencia de la PBP2a. Ésta
es una prueba que no precisa de un equipo especial y que puede
facilitar una respuesta rápida, siendo así un buen "informe
preliminar" de un estudio de sensibilidad más completo que
incluya, por ejemplo, la sensibilidad a cefoxitina .
- Tanto la confirmación de la resistencia a meticilina
mediante PCR del gen mecA como mediante la detección de
la PBP2a requieren de una identificación previa del
microorganismo a nivel de especie (S. aureus), puesto que la
resistencia a meticilina en cepas de estafilococos coagulasa negativa
también está mediada por el gen mecA y su
producto, la PBP2a.
- 3.7. INFORMACIÓN DE LOS RESULTADOS
- La información de los resultados dependerá de las
placas utilizadas en la detección de este microorganismo.
- Si se ha empleado agar manitol-sal:
- 1. Si a las 48 horas no hay colonias manitol positivas, ni
compatibles con S. aureus se informará: "No se aísla
S. aureus".
- 2. En caso de aislarse un microorganismo manitol positivo, coco
en racimo grampositivo, catalasa y coagulasa positivos sin
crecimiento en agar MRSA, se informará: "Se aísla
S. aureus sensible a meticilina".
- 3. Si se aísla un microorganismo manitol positivo, coco
grampositivo en racimo, catalasa y coagulasa positivo con
crecimiento en agar MRSA, se informará: "Se aísla
S. aureus resistente a meticilina"
- Sí se ha empleado agar cromogénico selectivo:
- 1. Sí a las 48 horas no hay colonias con la coloración
característica definida por el fabricante para S .aureus
resistente a meticilina, se informará: "No se aísla
S. aureus".
- 2. En caso de aislarse un microorganismo con la coloración
característica definida por el fabricante para S. aureus,
se informará: "Se aísla S. aureus
resistente a meticilina".
- 3.8. TÉCNICAS RAPIDAS DE DIAGNÓSTICO
- La identificación de SARM por métodos tradicionales
de cultivo es lenta. Con los cultivos en medio cromogénico este
tiempo se ha acortado a 24-48 horas. Debido al aumento de las
infecciones nosocomiales causadas por SARM y con la consiguiente
necesidad de establecer aislamiento de contacto para limitar su
expansión y pautar un tratamiento antimicrobiano adecuado, en
la última década se han empezado a describir métodos
rápidos, con resultados disponibles en horas. Estos metódos
incluyen esencialmente la PCR a tiempo real en muestras clínicas
para detectar SARM. Los estudios realizados hasta el momento dan a
esta técnica una sensibilidad y especificidad muy altas (>90%).
Uno de los problemas de esta aproximación es que al realizar la
toma de exudado nasal o de piel, pueden coexistir de forma habitual,
cepas de S. aureus sensible a meticilina y de Staphylococcus
coagulasa negativo resistente a meticilina. Si se emplea el gen
mecA para realizar la detección, la técnica
puede ser positiva tanto en ese caso como en el caso de que existiera
verdaderamente SARM. Por este motivo, algunos estudios se basan en la
detección del cassette cromosómico SCCmecA,
con una sensibilidad del 98% y una especificidad prácticamente
del 100%. Probablemente, a nivel de vigilancia epidemiológica,
este sea el futuro en la detección rápida de SARM en
cultivos de vigilancia.
- 4. Enterococcus
spp. RESISTENTE A LOS GLUCOPÉPTIDOS
- El género Enterococcus está integrado por más
de 20 especies, de las que E. faecalis es la que se ha venido
aislando con mayor frecuencia en muestras clínicas (80-90%),
seguida de E. faecium (5-10%). En los últimos años,
sin embargo, se viene observando un aumento en el aislamiento de E.
faecium, llegando a suponer hasta un 20% de los aislados.
- Los enterococos forman parte de la microbiota intestinal normal
del ser humano. E. faecalis se aísla en altas
concentraciones en el colon en más del 90% de los individuos
sanos, mientras que el resto de especies se encuentran menos
frecuentemente y en menor cantidad. También se pueden encontrar
colonizando la cavidad oral, vagina, área perineal, tracto
hepatobiliar y tracto respiratorio superior. Otros reservorios en
pacientes hospitalizados incluyen la piel, las heridas abiertas y las
úlceras de decúbito.
- El enterococo posee la capacidad de sobrevivir largos periodos de
tiempo en condiciones desfavorables, por lo que también puede
recuperarse del suelo, alimentos y agua. En los hospitales, tanto el
equipamiento médico como el ambiente que rodea a pacientes
colonizados o infectados constituyen otro reservorio.
- Los enterococos son intrínsecamente resistentes a un gran
número de antibióticos, incluyendo los beta-lactámicos,
lincosamidas, aminoglucósidos, quinolonas y cotrimoxazol. Además
han adquirido resistencia a otros muchos antibióticos, tanto
por mutaciones como por su elevada capacidad para intercambiar
material genético con otros microorganismos mediante
transferencia de plásmidos o transposones.
- En 1988 se describen las primeras cepas de Enterococcus
resistentes a glucopéptidos (ERG) en Europa. En la actualidad
se conocen diferentes fenotipos de resistencia a los glucopéptidos
(VanA, VanB, VanC, VanD, VanE y VanG) con distinto nivel de
resistencia a vancomicina y teicoplanina. Los fenotipos más
frecuentes son el VanA (alto nivel de resistencia a vancomicina y
teicoplanina) y el VanB (resistencia de moderado a alto nivel a
vancomicina pero no a teicoplanina). En ambos casos el fenotipo se
debe a un mecanismo adquirido, inducible y capaz de ser transferido a
otros cocos grampositivos, incluyendo S. aureus. El gen vanA
(asociado al fenotipo VanA) se encuentra en el transposón Tn1546
o en elementos relacionados y suele localizarse en plásmidos,
lo que facilita su diseminación. El gen vanB (asociado
al fenotipo VanB) se localiza habitualmente en el transposón
compuesto Tn1547 o en el transposón conjugativo
Tn5382. Este último se suele insertar cerca del gen pbp5
(que confiere resistencia a penicilina y ampicilina), lo que ayuda a
explicar la transferencia simultánea de resistencia a
vancomicina y ampicilina en cepas de E. faecium.
- Algunas especies, como E. gallinarum y E.
casseliflavus presentan resistencia intrínseca de bajo
nivel a vancomicina, mediada por el gen vanC, y carecen de la
importancia epidemiológica en el ambiente hospitalario que
tienen E. faecium y E. faecalis cuando adquieren
resistencia a glucopéptidos.
- La mayor parte de los ERG corresponden a E. faecium con
el genotipo vanA, pero también se han descrito
epidemias debidas a esta especie con el genotipo vanB y a E.
faecalis, en el que son igualmente más frecuentes esos dos
genotipos. En nuestro país, donde por el momento los ERG son
poco frecuentes, las cepas más habituales han sido E.
faecium vanA.
- Se ha prestado particular atención en los últimos años
a los E. faecium vanA incluidos en el denominado complejo
clonal 17 (CC17), que además de resistencia a los glucopéptidos
presentan resistencia a ampicilina y a fluoroquinolonas, varios
determinantes de patogenicidad y están particularmente bien
adaptados al entorno hospitalario.
- 4.1. CONSIDERACIONES CLÍNICAS
- A pesar de que a los enterococos se les ha atribuido una escasa
virulencia, estos se han considerado como microorganismos de
importancia creciente en la infección nosocomial,
fundamentalmente en pacientes críticos, quirúrgicos o de
áreas especiales como quemados, hemato-oncológicos y
trasplantados. Causan infecciones urinarias, bacteriemias, infecciones
de herida quirúrgica y de quemaduras, úlceras de pie
diabético y úlceras de decúbito.
- La vía más importante de transmisión
nosocomial de ERG es el contacto directo o indirecto a través
de las manos contaminadas del personal sanitario. Otras vías
incluyen el contacto paciente-paciente y el contacto con el
equipamiento médico y las superficies que rodean al paciente.
En el caso de pacientes colonizados que presentan diarrea el riesgo de
transmisión aumenta.
- El papel del laboratorio en la prevención y control de la
diseminación de estos microorganismos pasa necesariamente por
la correcta identificación de las cepas de ERG en las muestras
clínicas que se procesan diariamente, así como su
detección en muestras de vigilancia epidemiológica
dentro de programas de control de la transmisión nosocomial.
- 4.2. RECOGIDA DE LA MUESTRA
- El tracto gastrointestinal de los pacientes ingresados constituye
sin duda el principal reservorio de ERG en el ambiente hospitalario.
Por este motivo, las muestras más habituales para el cultivo de
vigilancia epidemiológica de ERG son las muestras de frotis
rectal o perianal y las muestras de heces. En ocasiones se pueden
aceptar otras muestras como la orina y los exudados de herida. En
circunstancias especiales en que se requiera el estudio de contaminación
ambiental se analizarán muestras procedentes de las superficies
próximas al paciente y del instrumental médico en
contacto con él.
- 4.3. TRANSPORTE Y CONSERVACIÓN DE LA
MUESTRA
- Enterococcus spp. puede sobrevivir durante mucho tiempo
en ambientes desfavorables por lo que la muestra no va a requerir
condiciones especiales de transporte y conservación. Si embargo
debido a las características de las muestras habitualmente
seleccionadas para su detección (heces o frotis rectal), si el
procesamiento no va a ser inmediato se recomienda su conservación
a 4ºC para evitar el sobrecrecimiento de la microbiota comensal
acompañante.
- 4.4. PROCESAMIENTO DE LA MUESTRA
- Las muestras para vigilancia epidemiológica de ERG se
inocularán directamente en los medios de cultivo, ya que no
requieren la realización de medidas previas de pretratamiento.
- Los medios de cultivo se identificarán con el número
de la muestra y la fecha. La inoculación de los medios de
cultivo sólidos debe realizarse por agotamiento con el fin de
obtener colonias aisladas. Para ello se realiza la descarga de la
muestra en un cuadrante de la placa, rotando el hisopo por la
superficie del agar, y a continuación se extiende en zigzag con
asa estéril por el resto de la placa.
- 4.5. SELECCIÓN DE MEDIOS DE CULTIVO Y
CONDICIONES DE INCUBACIÓN
- Los medios más frecuentemente utilizados son los
selectivos y diferenciales que permiten la detección rápida
de ERG a partir de muestras altamente contaminadas. Estos últimos
contienen vancomicina (como agente selectivo, habitualmente a
concentración de 6 a 8 mg/L) y esculina, que es hidrolizada por
enterococos y estreptococos grupo D dando lugar a esculetina, que al
reaccionar con el citrato férrico del medio forma un complejo
de color negro o marrón. Este fenómeno se traduce en un
oscurecimiento del medio que rodea a las colonias crecidas en medio sólido,
y un oscurecimiento completo del caldo si se trata de medios líquidos.
Además contienen sales biliares para inhibir el crecimiento de
otras bacterias grampositivas y azida sódica para inhibir el
crecimiento de bacterias gramnegativas. En función de la
concentración de vancomicina presente en el medio podrá
inhibirse o no el crecimiento de enterococos con bajo nivel de
resistencia, como algunos aislamientos cofenotipos VanB o VanC.
- Existen diferentes tipos de medios comercializados, líquidos
y sólidos, que se pueden utilizar en el cribado de ERG. Aunque
existen medios cromogénicos que permiten la detección de
Enterococcus spp. (con independencia de su sensibilidad a
glucopéptidos), no se dispone de información suficiente
sobre el empleo de los mismos para el reconocimiento específico
de ERG. Las placas inoculadas deben incubarse a 35-37 ºC durante
48 h y se deben realizar lecturas a las 24 y 48 h.
- Se recomienda realizar controles de calidad de los medios con las
cepas Enterococcus faecalis ATCC 51299 (resistente a
vancomicina) y Enterococcus faecalis ATCC 29212 (sensible a
vancomicina).
- 4.6. CRITERIOS PARA LA INTERPRETACIÓN
DE LOS RESULTADOS
- En el medio de cultivo selectivo y diferencial anteriormente
descrito, la aparición de pequeñas colonias translúcidas
acompañadas de una pigmentación negra o marrón a
su alrededor hará sospechar de la presencia de ERG. Si se ha
empleado caldo de cultivo se observará un oscurecimiento del
medio. Si se utiliza otro medio de cultivo se buscarán colonias
con las características que especifique el fabricante.
- Las colonias sospechosas se someterán a tinción de
Gram y catalasa. Si se trata de cocos grampositivos, catalasa
negativo, serán subcultivadas en una placa de agar sangre y en
otra de cribado de resistencia a vancomicina (agar BHI suplementado
con 6 mg/L de vancomicina) según las recomendaciones del CLSI.
- A partir del crecimiento en agar sangre se realizarán los
estudios oportunos para su identificación a nivel de especie y
estudios de sensibilidad. La identificación definitiva se
llevará a cabo mediante la utilización de pruebas clásicas
(PYR, LAP, movilidad, pigmentación, fermentación de azúcares),
utilizando galerías comerciales o sistemas automatizados de
identificación, o bien mediante técnicas de microbiología
molecular.
- 4.7. INFORMACIÓN DE LOS RESULTADOS
- Si el cultivo es positivo para ERG se informará como "se
aísla Enterococcus resistente a glucopéptidos".
- Si después de 48 horas el cultivo es negativo para ERG se
informará como "no se aísla Enterococcus
resistente a glucopéptidos".
- El aislamiento de E. gallinarum y E. casseliflavus,
con bajo nivel de resistencia intrínseca a vancomicina (vanC),
no debe informarse como Enterococcus resistentes a glucopéptidos
cuando se aíslen en cultivos de vigilancia, por no conocerse su
verdadero significado epidemiológico ni su trascendencia clínica.
- 4.8. TÉCNICAS RÁPIDAS DE DIAGNÓSTICO
- En los últimos años se han desarrollado técnicas
de PCR a tiempo real que permiten detectar la presencia de los genes
vanA y vanB directamente de muestras clínicas.
Los diferentes estudios realizados al respecto parecen demostrar una
mayor sensibilidad de estas técnicas con respecto al método
de cultivo en medios selectivos, además de una mayor rapidez en
la obtención de los resultados y la posibilidad añadida
de detectar ERG tanto de la muestra directa como del crecimiento en
cultivo convencional.
- 5. ENTEROBACTERIAS
PRODUCTORAS DE BETA-LACTAMASAS DE ESPECTRO EXTENDIDO (BLEE)
- El mecanismo de resistencia más frecuente a beta-lactámicos
en enterobacterias es la producción de beta-lactamasas. Las dos
principales clasificaciones de estas enzimas son la de Ambler, basada
en homología estructural (similitud de aminoácidos), y
la de Bush-Jacoby-Medeiros, que se basa en homología funcional
(perfil de sustrato e inhibidores). La clasificación de Ambler
considera cuatro clases moleculares: A, B, C y D; las clases A, C y D
corresponden a las beta-lactamasas que presentan una serina en su
centro activo y la clase B a las metalo-beta-lactamasas (ver apartado
7). La clasificación de Bush-Jacoby-Medeiros divide a las beta-
lactamasas en cuatro grupos principales y múltiples subgrupos
funcionales.
- Uno de los grupos de beta-lactamasas con mayor trascendencia clínica
es el de las BLEE, codificadas por plásmidos. Estas enzimas se
inhiben por los denominados inhibidores de beta-lactamasas de serina
(como ácido clavulánico, tazobactan y sulbactam) e
hidrolizan in vitro todos los beta-lactámicos de uso clínico,
salvo las carbapenemas y las cefamicinas. Las BLEEs corresponden a la
clase molecular A (grupos funcionales 2be) y D (grupo funcional 2de).
- La mayoría de los autores coinciden en que las enzimas
plasmídicas que estructuralmente se relacionan con las
beta-lactamasas de clase C de algunas enterobacterias (Citrobacter
freundii, Enterobacter cloacae, Morganella morganii,...)
no deben considerarse estrictamente BLEEs, pues a diferencia de estos
enzimas no hidrolizan con eficacia las cefalosporinas anfóteras
(como cefepima) y además no se inhiben por inhibidores de
serina (con algunas excepciones para tazobactam). De igual forma,
aunque se han descrito beta-lactamasas de clase A que hidrolizan
carbapenemas y que se inhiben parcialmente por el ácido clavulánico,
estas otras enzimas deben considerase genéricamente
carbapenemasas, y tampoco se incluirían dentro de las BLEEs.
- La primera BLEE se describió en Alemania en los primeros años
de la década de los años 1980, derivaba de la
beta-lactamasa de amplio espectro SHV-1 y fue denominada SHV-2. Esta
BLEE difiere de su progenitor en el cambio de una serina en la posición
238. Posteriormente se describieron nuevas BLEEs derivadas de las
beta-lactamasas TEM-1 y TEM-2, de las que también se
diferenciaban por cambios puntuales en un aminoácido. Existen
en la actualidad infinidad de BLEEs incluidas en estas dos grandes
familias SHV y TEM. Más recientemente se ha descrito un nuevo
gran grupo de BLEEs genéricamente conocido como CTX-M, cuyo
origen se relaciona con la beta-lactamasa cromosómica de Kluyvera
spp. y que recibieron este nombre por una mayor actividad hidrolítica
sobre cefotaxima que sobre ceftazidima, aun cuando con posterioridad
se describieron enzimas CTX-M que también hidrolizan
ceftazidima muy eficazmente. Se han descrito otras BLEE aisladas con
menor frecuencia que pertenecen a diferentes familias como OXA, PER,
VEB, BES, GES, SFO, IBC, etc. Aunque las BLEEs son en su gran mayoría
sensibles al ácido clavulánico, se han descrito
variantes que siendo capaces de hidrolizar oxiimino-beta-lactámicos
no se inhiben por los inhibidores de serina habituales. Puede
encontrarse una relación detallada de las diferentes enzimas
incluidas en las distintas familias de BLEEs en la dirección de
internet: http://www.lahey.org/studies/webt.htm
- Es importante tener en cuenta que en un mismo microorganismo
pueden coexistir una o más BLEEs con otras beta-lactamasas de
amplio espectro (TEM-1, TEM-2, SHV-1), con beta- lactamasas de tipo
AmpC (cromosómicas o plasmídicas) o con otros mecanismos
de resistencia, como pérdida de porinas, lo que ocasiona una
modificación del patrón fenotípico de resistencia
habitual en las cepas que tan sólo expresan una BLEE
determinada.
- 5.1. CONSIDERACIONES CLÍNICAS
- Tras su detección inicial en Alemania y posteriormente en
Francia, las BLEEs se describieron también en un breve espacio
de tiempo, en el resto de Europa (en España en 1988), y con
posterioridad se han reconocido en todas las regiones de América,
en el norte de África, Oriente Medio, Asia y Australia.
- Hasta hace pocos años la mayoría de las infecciones
por enterobacterias productoras de BLEE estaban causadas por K.
pneumoniae o por E. coli, y se producían en
pacientes hospitalizados o en centros de enfermos crónicos. Sin
embargo, en los últimos años han cobrando gran
relevancia las infecciones de origen estrictamente comunitario
producidas por estos microorganismos, en particular E. coli
productor de enzimas de la familia CTX-M. También están
adquiriendo importancia creciente las infecciones producidas por otras
especies de enterobacterias (Enterobacter spp., Proteus
mirabilis, Salmonella enterica,...) que presentan estos
enzimas. En un estudio multicéntrico sobre microorganismos
productores de BLEE realizado en España en el año 2000,
el 93% de las K. pneumoniae se aislaron en pacientes
hospitalizados, pero el 51% de E. coli con BLEE se aislaron en
pacientes que en el momento de toma de la muestra clínica no
estaban hospitalizados.
- La causa del súbito aumento de microorganismos productores
de BLEE en la comunidad no está clara pero podría estar
relacionada con la co-selección y el amplio uso de
antimicrobianos (incluyendo su uso en animales), la mayor eficacia de
los elementos genéticos que albergan los genes que codifican
las BLEE para su transmisión entre diferentes microorganismos y
la mayor utilización de los servicios sanitarios hospitalarios
por parte de la población general. Varios autores han descrito
un aumento del número de portadores fecales de BLEE en la
comunidad, lo que podría incrementar la probabilidad de
colonización en otros individuos.
- El principal mecanismo de transmisión de estos
microorganismos se produce a través de las manos del personal
sanitario, que se coloniza cuando entra en contacto con pacientes que
a su vez están colonizados. El aparato digestivo es el
principal reservorio de estas cepas. La tasa de portadores fecales en
situaciones de endemia en unidades de cuidados intensivos puede llegar
a ser del 30-70% de los pacientes ingresados, de ahí la
importancia que tiene detectar los portadores fecales, ya que no sólo
son una fuente de infección para otros enfermos, sino que es más
probable que los enfermos colonizados sufran una infección por
estos microorganismos. Se han descrito otros mecanismos de transmisión
que incluyen los objetos que rodean a los pacientes o los productos
utilizados en la higiene de los mismos, pero la contribución
real de estas fuentes en el desarrollo del brote es difícil de
determinar.
- Los pacientes con mayor riesgo de desarrollar colonización
o infección por microorganismos productores de BLEE son
aquellos que tienen una enfermedad de base grave, estancias
prolongadas en el hospital, diferentes objetos médicos de
soporte vital (sonda urinaria, catéteres intravasculares, tubos
endotraqueales) y reciben tratamiento antimicrobiano durante periodos
prolongados. Varios estudios han relacionado el uso de cefalosporinas
de amplio espectro, fluoroquinolonas, cotrimoxazol y aminoglucósidos
con la adquisición de infección por cepas productoras de
BLEE. En el caso particular de las infecciones causadas por E.
coli productor de CTX-M, los factores de riesgo asociados con
mayor frecuencia incluyen diabetes, uso previo de quinolonas, infección
urinaria de repetición, estancias previas en el hospital y edad
avanzada.
- El laboratorio de microbiología tiene un papel relevante
en el control de las enterobacterias productoras de BLEE, siendo
responsable de la identificación de los microorganismos
productores de estas enzimas tanto en muestras diagnósticas
como en las obtenidas de portadores asintomáticos. En
situaciones de brote epidémico es útil investigar
posibles fuentes ambientales de la infección.
- 5.2. RECOGIDA DE LA MUESTRA
- Muchos pacientes sufren una colonización asintomática
por enterobacterias productoras de BLEEs, siendo el principal
reservorio el aparato digestivo, por lo que las muestras de elección
son el frotis rectal o las heces.
- En algunos centros tras producirse una epidemia inicial por estos
microorganismos se llega a una situación de endemia, que con
frecuencia representa una situación de muy difícil
control. En una unidad en la que no se hubieran detectado previamente
cepas productoras de BLEE se aconseja tomar un frotis rectal/heces de
los pacientes ingresados para determinar el grado de colonización.
También deben tomarse muestras ambientales para evaluar la
posible presencia de una fuente común, que en caso de poder
determinarse (lo que pocas veces suele ocurrir) resulta fundamental
para controlar el brote. La identificación de pacientes
colonizados permite poner en marcha medidas de control de infección
(aislamiento de contacto) que ayudarán a frenar la expansión
del problema. Una vez que la situación se hace endémica,
el control es mucho más complejo, pero la toma de muestras de
vigilancia sigue siendo importante para determinar la utilidad de las
medidas de control que puedan implementarse.
- 5.3. TRANSPORTE Y CONSERVACIÓN DE LA
MUESTRA
- No se precisan condiciones especiales de transporte y conservación
para el cultivo de enterobacterias productoras de BLEE.
- 5.4. PROCESAMIENTO DE LA MUESTRA
- Una vez seleccionados los medios de cultivo en los que se va a
inocular la muestra (ver más adelante), estos se inocularán
siguiendo las directrices habituales que ya se han indicado en
apartados anteriores para otras bacterias multirresistentes.
- 5.5. SELECCIÓN DE MEDIOS DE CULTIVO Y
CONDICIONES DE INCUBACIÓN
- Para asegurar un rendimiento óptimo en la recuperación
de enterobacterias productoras de BLEE a partir de frotis rectales y
heces es necesario emplear medios selectivos, que eviten el
crecimiento de la microbiota sensible. Hay descritos en la literatura
diferentes medios de este tipo, siendo los más habituales los
que están suplementados con cefotaxima o ceftazidima. Los
medios base a los que se añaden estos antibióticos
suelen ser agar MacConkey, agar de Driglasky o agar nutritivo con
vancomicina y anfotericina B. También se ha comercializado
recientemente un medio cromogénico (ESBL-Bx) que permite una
identificación preliminar de las enterobacterias productoras de
BLEE en 24 horas y que, en función de la coloración de
las colonias, disminuye la necesidad de identificar algunos de los
microorganismos que crecen en el medio.
- Se han publicado estudios en los que las concentraciones de
cefotaxima o ceftazidima empleadas han oscilado entre 0,5 y 4 mg/L,
aunque una concentración demasiado alta (4 mg/L) podría
determinar una menor sensibilidad en la detección. La elección
del medio y del agente de selección debe tener en cuenta la
situación epidemiológica de la unidad o el centro donde
se lleve a cabo el estudio. Aunque las BLEEs hidrolizan con mayor o
menor eficacia tanto cefotaxima como ceftazidima, debe tenerse en
cuenta que algunas enzimas del grupo CTX-M hidrolizan muy poco este último.
- Las placas se incubarán a 35ºC en aerobiosis, y se
realizarán lecturas a las 24 y 48 horas de la siembra.
- Como cepas control se pueden utilizar E. coli ATCC 25922
(no productor de BLEE) y K. pneumoniae ATCC 700603 (productor
de BLEE).
- 5.6. CRITERIOS PARA LA INTERPRETACIÓN
DE LOS RESULTADOS
- Aunque los medios selectivos están diseñados para
garantizar una alta sensibilidad en la detección de cepas con
BLEE, es obvio que el criterio de selección resulta poco específico,
pues los microorganismos que crezcan en las placas pueden haberlo
hecho como consecuencia de muy diferentes mecanismos de resistencia, y
desde luego, no todos ellos serán necesariamente
enterobacterias. Es fundamental, por tanto, cuando se emplee un medio
selectivo de los anteriormente descritos, seleccionar las colonias con
morfología de enterobacteria, y proceder a su identificación
a nivel de especie, lo que puede realizarse mediante pruebas bioquímicas
convencionales, galerías comerciales o paneles de sistemas
(semi)automatizados. Esta información será de gran ayuda
para evaluar la posible presencia de BLEE en el microorganismo
estudiado.
- El CLSI ha estandarizado métodos de cribado y de
confirmación fenotípica de producción de BLEE en
E. coli, Klebsiella spp. y Proteus mirabilis.
La caracterización de la presencia de BLEE en otras
enterobacterias (o incluso en bacterias gramnegativas no
fermentadoras) es mucho más compleja y no se desarrollará
en este documento. En cualquier caso, la detección de BLEE en
otras especies sin AmpC cromosómica, como Salmonella
enterica, podría estar basada en los criterios que se
exponen a continuación, mientras que en aquellos
microorganismos que expresan habitualmente AmpC (Enterobacter
spp., C. freundii, M. morganii, S. marcecens)
la sospecha de BLEE puede inferirse (entre otros marcadores) de la
actividad comparada de cefepima y cefepima con ácido clavulánico,
de forma similar a como se interpretan las pruebas con
cefotaxima/ceftazidima solas y con ácido clavulánico que
se exponen a continuación. La demostración de que una
cepa aislada en las placas de selección es capaz de transferir
el fenotipo BLEE a una cepa receptora mediante un experimento de
conjugación es una demostración definitiva de la
presencia del enzima en la cepa parental, con independencia de la
especie considerada. Desgraciadamente este tipo de estudios escapa a
las necesidades del trabajo diario en un laboratorio clínico,
pero puede plantearse como una medida necesaria a desarrollar en el
propio laboratorio o con la ayuda de un centro de referencia.
- Para E. coli, K. pneumoniae y P. mirabilis,
el CLSI ha propuesto sendos métodos de cribado para la detección
de BLEEs mediante la realización de un antibiograma por el método
de disco difusión o mediante el método de dilución.
En este último caso se indica el uso de ceftazidima, aztreonan,
cefotaxima o ceftriaxona a una concentración de 1 mg/L. Puesto
que las placas con medio selectivo de alguna forma remedan esta última
situación, es razonable asumir que los microorganismos que
crecen en las placas selectivas son sospechosos de producir BLEE, por
lo que es aconsejable realizar directamente una prueba de confirmación
de la producción de BLEE. Para llevar a cabo esta confirmación
el CLSI también propone dos opciones, basadas en los métodos
de disco difusión y de microdilución, respectivamente.
- Para la confirmación de la producción de BLEE
mediante disco difusión, se recomienda la utilización de
discos de cefotaxima (30 µg) o ceftazidima (30 µg) con y sin
ácido clavulánico (10 µg). La prueba se realiza en
agar Mueller-Hinton con un inóculo de 0,5 McFarland y un tiempo
de incubación de 16-18 horas. Una diferencia de> 5
mm en el diámetro del halo de cualquiera de las cefalosporinas
y el correspondiente halo del disco con ácido clavulánico
confirma la producción de BLEE. Los resultados de los trabajos
realizados para determinar la eficacia de este método en
aislamientos clínicos de K. pneumoniae indican que en
el 89% de los casos la producción de BLEE se confirma con
cefotaxima y ceftazidima; en el 9% se confirma con ceftazidima
solamente, y en el 2% con cefotaxima solamente. Atendiendo a los
resultados de estos trabajos y teniendo presente que si sólo se
utiliza el disco de ceftazidima podrían no detectarse cepas con
producción de CTX-M, es necesario utilizar las dos
cefalosporinas en las pruebas fenotípicas de confirmación.
- La confirmación mediante microdilución en caldo se
basa en el uso de ceftazidima (0,25 -128 mg/L) y cefotaxima (0,25-64
mg/L) con y sin ácido clavulánico a una concentración
fija de 4 mg/L. Se considera que la prueba es positiva cuando la CMI
de una o de las dos cefalosporinas disminuye 3 ó más
diluciones en presencia de ácido clavulánico. Igual que
en el método de disco difusión es necesario utilizar las
dos cefalosporinas.
- Las cepas recomendadas por el CLSI para el control de calidad
tanto en la prueba de cribado como en la de confirmación son
E. coli ATCC 25922 (cepa no productora de BLEE) y K.
pneumoniae ATCC 700603 (cepa productora de SHV-18, que además
presenta pérdida de porinas Omp K35 y Omp K37).
- La confirmación fenotípica puede ocasionar falsos
positivos en cepas de K. pneumoniae y de E. coli que
hiperproducen SHV-1 y que han sufrido una pérdida de porinas y
en cepas de Klebsiella oxytoca que hiperproducen la
beta-lactamasa cromosómica K1, enzima que tiene una actividad
hidrolítica similar a la de las BLEE. El incremento de la CMI
de aztreonam junto con CMIs de ceftriaxona y de cefotaxima mucho
mayores que la CMI de ceftazidima ayuda a sospechar esta última
posibilidad. Se han descrito falsos negativos en cepas de K.
pneumoniae que producen además de BLEE una beta-lactamasa
plasmídica de tipo AmpC, por la incapacidad del ácido
clavulánico para inhibir este último enzima. El uso de
inóculos inferiores al recomendado también es una causa
de falsos negativos en la prueba de confirmación.
- Con independencia de los métodos propuestos por el CLSI,
la detección de BLEE se puede determinar también con
otras pruebas (difusión del doble disco, difusión con
discos comparando los resultados en agar Mueller-Hinton y en agar
Mueller-Hinton suplementado con ácido clavulánico,
prueba tridimensional) o mediante pruebas comerciales diseñadas
específicamente con este fin. Entre estas últimas se
incluyen las tiras de Etest que contienen ceftazidima o cefotaxima
(0,5-32 mg/L) en un extremo y la misma cefalosporina con ácido
clavulánico (4 mg/L) en el otro. El fabricante recomienda que
para considerar el resultado como positivo, se produzca una disminución
de > 8 veces en la CMI de la cefalosporina en presencia de ácido
clavulánico. Existe también una tira de cefepima con y
sin ácido clavulánico. El principal inconveniente de
este método es su elevado coste. Varios sistemas automatizados
de antibiograma como Vitek (BioMerieux), MicroScan (Dade Behring) y BD
Phoenix (Becton Dickinson Biosciences) disponen en sus
paneles/tarjetas comerciales de pocillos específicamente diseñados
para el reconocimiento de enterobacterias productoras de BLEEs. En
general se obtienen buenos resultados con estos sistemas, que además
suelen disponer de un sistema experto que alerta de la presencia de
este mecanismo de resistencia.
- 5.7. INFORMACIÓN DE LOS RESULTADOS
- Si el cultivo es positivo para E. coli, Klebsiella
spp. o P. mirabilis y se confirma la producción de BLEE
se informará como "se aísla [nombre de
especie] productora de BLEE".
- Si tras 48 horas el cultivo es negativo, o si en algunas de las
tres especies indicadas no se demuestra la producción de BLEE
se informará como "no se aísla E. coli,
Klebsiella spp. o P. mirabilis productores de BLEE".
- La identificación de alguna otra enterobacteria en la que
sin género de duda se haya demostrado la presencia de BLEE se
informará de igual forma "se aísla [nombre
de especie] productora de BLEE", teniendo en cuenta los objetivos
perseguidos en el programa de vigilancia que se esté llevando a
cabo.
- 5.8. PROCEDIMIENTOS ADICIONALES
- Para el propósito de la vigilancia de la infección
nosocomial es suficiente en la mayoría de los casos conocer si
un determinado microorganismo produce o no BLEE, sin requerirse la
identificación del enzima en cuestión. Esto último
puede ser necesario para analizar en detalle los aspectos moleculares
de la situación epidémica o endémica que pueda
existir en un centro, contribuyendo a aclarar si los microorganismos
productores de BLEE están relacionados clonalmente entre sí
y si todos ellos producen el mismo enzima.
- Este tipo de estudios no suelen realizarse en todos los centros
donde es posible llevar a cabo los métodos que se han descrito
sucintamente en este documento y que se detallan en el correspondiente
documento técnico.
- La caracterización de la relación clonal puede
realizarse por alguno de los métodos que se detallan en el
correspondiente procedimiento microbiológico de la SEIMC (http://www.seimc.org/documentosprotocolos/microbiologia/).
La caracterización de los plásmidos que contienen el gen
que codifica la BLEE también puede ayudar a analizar la
epidemiología molecular del problema. Mediante
isoelectroenfoque se puede determinar el punto isoeléctrico de
las beta-lactamasas (BLEEs y de otro tipo) que puedan existir en la
cepa clínica estudiada. La caracterización de la BLEE se
lleva a cabo habitualmente mediante secuenciación del gen que
codifica la enzima, partiendo preferiblemente de un transconjugante
que contenga el plásmido correspondiente, lo que evita la
interferencia de otros genes de beta-lactamasas de la cepa parental.
- 6. Acinetobacter
baumannii MULTIRRESISTENTE
- El género Acinetobacter incluye un amplio número
de especies/genospecies entre las que destaca Acinetobacter
baumannii por su mayor importancia clínica. La compleja
taxonomía de estos microorganismos dificulta bastante su
identificación precisa a nivel de especie, lo que con
frecuencia requiere el uso de métodos moleculares que pudieran
no estar disponibles en todos los laboratorios clínicos. Muchos
métodos bioquímicos (tanto convencionales como
comerciales) que con frecuencia se emplean con éxito para
identificar a nivel de especie bacterias gramnegativas de interés
clínico son insuficientes para identificar con fiabilidad A.
baumannii, y a lo sumo permiten definir el llamado "complejo
A. baumanniI", del que además de A. baumannii
también forma parte Acinetobacter calcoaceticus y las
especies 3 y 13 de Tjerneberg y Ursing.
- Hasta hace algunas décadas las especies de Acinetobacter,
incluyendo A. baumannii, se aislaban con poca frecuencia de
muestras clínicas. Se acepta que, en general, estos
microorganismos tienen un bajo poder patógeno, y suelen actuar
como oportunistas, sobre todo en unidades de cuidados intensivos.
Desgraciadamente, A. baumannii ha sido capaz de desarrollar
resistencia a los antimicrobianos, de persistir en el medio ambiente
durante largos períodos y de extenderse a la gran mayoría
de los (grandes) hospitales, donde ha ocasionado graves epidemias y
situaciones de endemia. Con gran frecuencia las cepas de A.
baumannii nosocomiales son resistentes a beta-lactámicos
(incluyendo las carbapenemas en bastantes ocasiones),
fluoroquinolonas, aminoglucósidos, tetraciclinas, cotrimoxazol
y otros antimicrobianos. Algunas cepas sólo son sensibles a las
polimixinas, pero incluso se han descrito aislados resistentes también
a estos compuestos.
- Las cepas de A. baumannii multirresistente presentan
simultáneamente varios mecanismos de resistencia expresados a
partir de genes tanto cromosómicos como adquiridos. La
resistencia a beta-lactámicos se relaciona con la producción
de diferentes beta-lactamasas (AmpC, oxacilinasas,
metalo-beta-lactamasas), con alteraciones de la permeabilidad y con la
expresión de PBPs de baja afinidad. La producción de
enzimas modificadoras de aminoglucósidos y de mecanismos de
expulsión activa se relaciona con la resistencia a aminoglucósidos.
En el caso de la resistencia a las fluoroquinolonas se han descrito
mutaciones cromosómicas que conducen a alteraciones de las
topoisomerasas de clase II (ADN-girasa y topoisomerasa IV) y
mecanismos de expulsión activa. Muchas cepas albergan
integrones de clase 1 que contienen los genes que codifican
oxacilinasas, metaloenzimas y enzimas modificadoras de aminoglucósidos.
- Los porcentajes de sensibilidad a distintos antimicrobianos entre
211 aislados de A. baumannii procedentes de un estudio multicéntrico
español (25 centros), en el que se recogieron microorganismos
en noviembre de 2000 fueron: polimixina B 100%, minociclina 66%,
imipenem 52%, rifampicina 49%, sulbactam 47%, meropenem 43%, amicacina
35%, doxiciclina 32%, tobramicina 21% y para piperacilina,
ceftazidima, cefepima, gentamicina, cotrimoxazol, tetraciclina,
ciprofloxacino y gemifloxacino la sensibilidad fue inferior al 20%.
Esta situación de multirresistencia recuerda un tanto lo que
sucede en SARM, y de hecho algunos autores consideran que A.
baumannii podría ser considerado como un "SARM
gramnegativo". Afortunadamente, su importancia en términos
de morbilidad y de mortalidad es mucho menor que la de S. aureus.
- En la mayoría de los centros, tras una primera fase de
epidemia que no llega a controlarse se produce una situación de
endemicidad. Los estudios de epidemiología molecular indican
que incluso en esta última situación sólo
persisten uno o dos clones mayoritarios, aunque también se han
descrito situaciones en las que en un mismo centro coexisten múltiples
clones.
- 6.1. CONSIDERACIONES CLÍNICAS
- Como A. baumannii es capaz de sobrevivir en el medio
ambiente durante largos períodos, la contaminación
ambiental es importante porque permite la transmisión del patógeno
al paciente directamente o a través de las manos del personal
sanitario, que suele estar colonizado sólo de forma
transitoria. Además, los pacientes colonizados o infectados son
un importante reservorio del microorganismo.
- A. baumannii puede causar una amplia variedad de
infecciones, incluyendo la bacteriemia, neumonía nosocomial (en
particular en el paciente con ventilación mecánica),
meningitis, infecciones urinarias, infecciones de heridas quirúrgicas
e infecciones de tejidos blandos.
- A. baumannii es típicamente un patógeno
nosocomial. Aunque se han descrito brotes en unidades médicas y
quirúrgicas, la mayoría han tenido lugar en UCIs. Los
factores de riesgo relacionados con su adquisición incluyen una
estancia hospitalaria prolongada, empleo de maniobras invasoras,
inmunosupresión, enfermedad de base grave y uso previo de
antimicrobianos. Cuando se consideran las cepas de A. baumannii
resistentes a carbapenemas, los resultados de un estudio de cohortes
en España han demostrado que los factores de riesgo
relacionados eran: hospitalización en centros con más de
500 camas, tratamiento antimicrobiano previo, intervención quirúrgica
previa y uso de sonda urinaria.
- Se ha observado que las infecciones nosocomiales por A.
baumannii (y en particular la bacteriemia) siguen cierta
estacionalidad, con un incremento de casos en los meses de verano. Tal
vez ello guarde relación con los cambios de temperatura y
humedad, sin descartar el posible papel de los cambios en el personal
sanitario durante esa época del año.
- A diferencia de lo que ocurre con SARM, no parece que la expansión
de A. baumannii multirresistente al medio extrahospitalario
haya sido muy importante. Aun así, recientemente se han
documentado infecciones por este patógeno en pacientes
traumatizados tras terremotos y en soldados de las recientes guerras
del Golfo, de Afganistán y de Irak.
- El papel del laboratorio de microbiología en el control de
las infecciones por A. baumannii multirresistente, como en los
casos anteriormente indicados, se relaciona con la identificación
del patógeno en muestras clínicas con fines diagnósticos
y en muestras obtenidas de pacientes que puedan estar colonizados o
del medio ambiente hospitalario. Para establecer el origen de los
brotes es conveniente realizar estudios de epidemiología
molecular con los aislados que se obtengan tanto de muestras clínicas
como de cultivos de vigilancia.
- 6.2. RECOGIDA DE LA MUESTRA
- Dada la complejidad de la epidemiología de las infecciones
por A. baumannii multirresistente, es adecuado considerar la
toma de muestras tanto del paciente como de muestras ambientales.
- Las muestras de vigilancia en pacientes que se han evaluado más
frecuentemente incluyen esputo y exudado de traqueostomía,
heridas, axila/ingle y frotis rectal. En un estudio español
sobre detección de A. baumannii en distintas muestras
de vigilancia en pacientes de UCI, se identificó el
microorganismo en el 75% de las muestras axilares o faríngeas y
en el 77% de los frotis rectales; la combinación de muestras
axilar-faríngea y axilar-rectal permitió la identificación
en un 90% de los pacientes, cifra que alcanzó el 96% para la
combinación de muestra faríngea-rectal.
- Las muestras ambientales a considerar pueden ser muy diversas. Se
ha descrito contaminación por A. baumannii en
componentes de los equipos de respiración asistida, líquidos
diversos, medicaciones multidosis, ropa de cama, transductores de
presión no desechables y se ha encontrado también en las
superficies de mobiliario (carros de curas o de mediciación)
que rodea a los pacientes.
- 6.3. TRANSPORTE Y CONSERVACIÓN DE LA
MUESTRA
- Como hemos indicado, A. baumannii logra sobrevivir fácilmente
en el medio ambiente, por lo que no es necesario observar condiciones
especiales de transporte y conservación de las muestras de
vigilancia epidemiológica. Como en otros casos, si el
procesamiento de los frotis rectales no va a ser inmediato se
recomienda su conservación a 4ºC para evitar el
sobrecrecimiento de la microbiota comensal acompañante
- 6.4. PROCESAMIENTO DE LA MUESTRA
- Las muestras procedentes de pacientes se procesarán
siguiendo las pautas habituales. Las muestras ambientales tomadas con
torunda en medio líquido se cultivarán en un medio sólido
para identificación de colonias, manteniendo la punta de la
torunda en el tubo con medio líquido para asegurar el
crecimiento de pequeñas cantidades de inóculo que
pudieran no detectarse en el subcultivo.
- 6.5. SELECCIÓN DE MEDIOS DE CULTIVO Y
CONDICIONES DE INCUBACIÓN
- A. baumannii crece sin dificultad en los medios de
cultivo habituales. Las muestras de vigilancia procedentes de los
pacientes se pueden sembrar en cualquiera de los medios selectivos
habituales para bacterias gramnegativas, por ejemplo agar MacConkey.
Ahora bien, teniendo en cuenta que el objetivo del estudio es la
detección de las cepas multirresistentes es preferible emplear
medios de cultivo diferenciales suplementados con un antimicrobiano al
que el microorganismo sea resistente. Se ha empleado el medio LAM
(Leeds Acinetobacter Medium), que está suplementado de
vancomicina (10 mg/L), cefsulodina (15 mg/L) y cefradina (50 mg/L)
para el aislamiento selectivo de Acinetobacter en muestras clínicas
o ambientales. Como una gran mayoría de cepas son resistentes a
gentamicina, muchos protocolos aconsejan también el uso de agar
MacConkey suplementado con gentamicina a una concentración de 8
mg/L.
- Con independencia de ello, es posible que el laboratorio esté
interesado no sólo en la detección de A. baumannii
multirresistente, sino también de otros gramnegativos de interés
nosocomial; en estos casos podría aprovecharse el uso de placas
de agar MacConkey suplementado con cefalosporinas de amplio espectro
(cefotaxima o ceftazidima; ver anteriormente) para aislar el
microorganismo, sin necesidad de emplear una placa selectiva
adicional. A la hora de diseñar la estrategia más
pertinente se podrán tener en cuenta, si es que son conocidas,
las características microbiológicas del clon o clones
objeto de estudio, junto con los aspectos económicos y de carga
de trabajo más razonables. Las muestras ambientales pueden
procesarse en caldo BHI, y el subcultivo puede realizarse en el mismo
tipo de medio sólido empleado para las muestras clínicas
descritas en el párrafo anterior. Como en otros casos, los
medios de cultivo se incubarán en aerobiosis a 35ºC
durante 48 horas.
- 6.6. CRITERIOS PARA LA INTERPRETACIÓN
DE LOS RESULTADOS
- Se realizará lectura de los cultivos a las 24 y a las 48
horas de su inoculación. La identificación presuntiva de
las colonias de A. baumannii se basará en la morfología
de las colonias, que suelen ser brillantes, a veces de aspecto mucoso,
y de color blanco amarillento, a veces ligeramente marronáceo.
El microorganismo es productor de catalasa pero no de oxidasa.
- La identificación a nivel de especie, como se ha dicho, es
compleja y mediante el uso de galerías o de paneles comerciales
no se garantiza completamente. Por esta razón en muchos
laboratorios la identificación bioquímica se completa sólo
con un tubo de TSI (A. baumannii es no fermentador y crece
visiblemente en la superficie de la lengüeta del medio) y a lo
sumo de movilidad (A. baumannii es inmóvil). Si se
emplean los referidos métodos bioquímicos comerciales y
el método en cuestión señala la identificación
de A. baumannii, es recomendable casi siempre hacer referencia
en la identificación al "complejo A. baumannii"
antes que a la especie A. baumannii propiamente dicha. La
identificación de especie definitiva se realiza mediante métodos
moleculares, habitualmente en centros de referencia.
- Una vez que se ha identificado "A. baumannii",
o simplemente "Acinetobacter spp.", los resultados
del antibiograma (ya sea por difusión con disco, o los
procedentes de paneles comerciales si se ha considerado su uso)
permitirán definir el fenotipo de resistencia y en función
del mismo la catalogación del aislado como multirresistente.
- 6.7. INFORMACIÓN DE LOS RESULTADOS
- La identificación de Acinetobacter spp. (o A.
baumannii si se ha realizado una identificación precisa)
multirresistente se informará: "se aísla Acinetobacter
spp. multirresistente".
- Si tras 48 horas de incubación no se aísla el
microorganismo, se informará "no se aísla Acinetobacter
spp.".
- Si la cepa aislada no fuera multirresistente se informará
"no se aíslaAcinetobacter spp. multirresistente".
- 7. Pseudomonas
aeruginosa MULTIRRESISTENTE PRODUCTORA DE METALO-BETA-LACTAMASA (MBL).
- P. aeruginosa es la especie de mayor importancia clínica
del género Pseudomonas. Es un microorganismo que
sobrevive fácilmente en el ambiente hospitalario, y en la
actualidad constituye uno de los principales patógenos
nosocomiales oportunistas, sobre todo en pacientes inmunodeprimidos y
grandes quemados.
- P. aeruginosa presenta resistencia natural a muchos
antimicrobianos (la mayoría de las penicilinas, cefalosporinas
de primera, segunda y muchas de las de tercera generación,
tetraciclinas, cloranfenicol, cotrimoxazol, rifampicina), y con gran
facilidad desarrolla mutaciones cromosómicas y adquiere
material genético que incrementan su resistencia.
- En un estudio multicéntrico español sobre 1.014
cepas procedentes de 136 hospitales se comprobó que ninguno de
los antimicrobianos evaluados era activo frente a todos los aislados.
Las tasas de resistencia para los principales compuestos fueron:
piperacilina-tazobactam 7%, meropenem 8%, amicacina 9%, tobramicina
10%, imipenem 14%, ceftazidima 15%, cefepima 17%, aztreonam y
ciprofloxacino 23% y gentamicina 31%. Las cepas comunitarias eran más
frecuentemente resistentes a fluoroquinolonas, mientras que las
resistentes a carbapenemas procedían del entorno hospitalario.
Las cifras de resistencia son similares, aunque algo inferiores, a las
que se conocen en otros países como Francia o Italia, pero
suponen un incremento en los niveles de resistencia con respecto a lo
observado en estudios previos realizados en nuestro país.
- La resistencia intrínseca de P. aeruginosa depende
de la baja permeabilidad de su membrana externa y de varios sistemas
de expulsión activa. Casi la totalidad de los aislamientos clínicos
de P. aeruginosa expresan la beta-lactamasa AmpC, cuya
desrepresión puede ser parcial o total, lo que se traduce en la
expresión constitutiva de niveles altos o muy altos,
respectivamente, del enzima y por tanto en un nivel variable de
resistencia a penicilinas y cefalosporinas. La práctica
totalidad de cepas clínicas poseen también el enzima
OXA-50, aunque su contribución a la resistencia parece
irrelevante. Algunas cepas producen, además, otras
beta-lactamasas adquiridas, de las que son particularmente importantes
las MBL, carbapenemasas que se inhiben por EDTA pero no por ácido
clavulánico. En P. aeruginosa se han descrito varios
grupos de MBL: IMP, VIM, SPM, GIM y SIM; de ellos los de mayor
importancia son IMP y VIM.
- La pérdida de la porina OprD causa una disminución
drástica en la penetración de carbapenemas, lo que junto
con la expresión de AmpC y de sistemas de expulsión
activa acaba determinando también la aparición de
resistencia clínica a estos compuestos.
- El sistema de expulsión MexAB-OprM se expresa de forma
basal y su actividad afecta a meropenem, pero no a imipenem. Las cepas
que sobreexpresan el sistema MexEF-OprN, también suelen ser
resistentes a imipenem, pero ello no se debe a la eliminación
del antibiótico por el sistema de expulsión sino a que
en estas mutantes no se expresa OprD, probablemente por la acción
de un único regulador que activa la producción de la
bomba e inhibe la expresión de la porina. Los mecanismos de
resistencia expuestos previamente se combinan de forma variable en
aislamientos clínicos; ello explica que muchas cepas de P.
aeruginosa deficientes en OprD sean a la vez resistentes a
imipenem y a meropenem, pero que algunas sólo sean resistentes
a una de las dos carbapenemas. Como la desrepresión de AmpC es
más frecuente que la hiperexpresión de MexAB-OprM, en
cepas clínicas la frecuencia de resistencia a imipenem es mayor
que la de resistencia a meropenem.
- La resistencia a aminoglucósidos se debe a la producción
de enzimas modificadoras y al sistema de expulsión activa
MexXY-OprM mientras que la resistencia a quinolonas depende de de las
citadas bombas de expulsión y de alteraciones en las
topoisomerasas.
- Como en el caso de A. baumannii la multirresistencia en
P. aeruginosa es consecuencia de la expresión de múltiples
mecanismos que, frecuentemente, interactúan de forma sinérgica
para incrementar el nivel de resistencia a un compuesto o grupo de
compuestos. La combinación de estas múltiples
posibilidades se traduce en distintos fenotipos de multirresistencia.
Como en otros patógenos nosocomiales una de las circunstancias
más desfavorables es el desarrollo de resistencia a
carbapenemas, que no necesariamente se acompaña de resistencia
a cefalosporinas anti-Pseudomonas (ceftazidima o cefepima),
pues la pérdida de OprD no supone una disminución de la
penetración de estos últimos compuestos. Aunque la
detección de resistencia a carbapenemas en P. aeruginosa
no es difícil empleando los métodos estandarizados
habituales en el laboratorio clínico, sí es complejo
precisar cual es el mecanismo subyacente. La caracterización de
estos mecanismos tiene importantes implicaciones epidemiológicas,
siendo deseable aclarar si obedecen a mutaciones cromosómicas
(hiperproducción de AmpC, hiperexpresión de MexAB-OprM,
pérdida de OprD) o a la producción de carbapenemasas, en
especial de MBL, cuyos correspondiente genes suelen estar codificados
por elementos móviles, en especial integrones (de clase 1 y en
ocasiones de clase 3) y transposones.
- Las MBL no hidrolizan las monobactamas, por lo que la combinación
de resistencia a carbapenemas y sensibilidad a aztreonam sugiere la
presencia de estas enzimas. Por desgracia, el microorganismo puede
expresar otros mecanismos que, independientemente, causan resistencia
a aztreonam; por ello, no siempre que existen MBL se observa el
fenotipo indicado. Se han desarrollado diferentes métodos que
permiten la detección fenotípica de MBL en P.
aeruginosa (y por analogía en otros microorganismos),
basados en la inhibición del enzima por EDTA o por otro tipo de
inhibidores (fenantrolina, derivados del ácido mercaptoacético,
del ácido mercaptopropiónico, etc). A diferencia de lo
que sucede con la detección de BLEEs en enterobacterias, no se
dispone de un método perfectamente estandarizado para la
detección de MBL, y además los métodos fenotípicos
indicados no son completamente sensibles ni específicos, por lo
que la confirmación definitiva de la presencia del enzima
depende por el momento de métodos moleculares.
- 7.1. CONSIDERACIONES CLÍNICAS
- P. aeruginosa posee múltiples factores de
virulencia, en ocasiones redundantes desde el punto de vista
funcional, pero más allá de su producción, la
patogenia de las infecciones por este agente se relaciona
estrechamente con la situación del huésped. Son
importantes en este sentido la rotura de la barrea cutáneo-mucosa,
los trastornos de la inmunidad humoral y la neutropenia.
- El análisis de los factores de riesgo para la aparición
de multirresistencia en P. aeruginosa es muy complejo, dada la
diversidad de los mecanismos implicados y la variabilidad de las bases
genéticas que los sustentan. De forma genérica, los
principales factores relacionados con la multirresistencia han sido la
gravedad de la infección, el uso de dispositivos invasores, la
hospitalización prolongada y la exposición previa a
antimicrobianos, en particular (y como para otras bacterias
gramnegativas) a beta-lactámicos y a quinolonas.
- P. aeruginosa puede producir una amplísima
variedad de infecciones, como bacteriemia, neumonía asociada a
ventilación mecánica, infecciones respiratorias en
pacientes con fibrosis quística y neumonía de la
comunidad, infecciones urinarias, endocarditis, meningitis, diversas
formas de otitis, queratitis y endoftalmitis, osteomielitis,
enterocolitis, infecciones perianales, etc.
- Aunque el microorganismo no suele formar parte de la microbiota
normal del ser humano, puede producirse la colonización a nivel
del tracto gastrointestinal y de otras zonas, como faringe, axila, y
periné. Puede producirse contaminación de productos y
equipos hospitalarios, en particular de aquellos que poseen
componentes en contacto con la humedad. También puede
encontrarse en la superficie de frutas y verduras.
- A pesar de la amplia distribución que puede tener P.
aeruginosa en el medio ambiente, varios estudios sugieren que el
reservorio de los pacientes colonizados es de gran importancia para el
ulterior desarrollo de brotes epidémicos.
- El laboratorio de microbiología es fundamental para
detectar la aparición de cepas multirresistentes de P.
aeruginosa en muestras clínicas, y, al igual que para otros
microorganismos multirresistentes, contribuir al diseño e
implementación de programas de vigilancia y control. La
aplicación de métodos de epidemiología molecular
que ayuden a establecer la relación clonal de los aislamientos,
y la caracterización de los mecanismos de resistencia
implicados y de los elementos genéticos que los codifican son
también de gran utilidad en este caso.
- 7.2. RECOGIDA DE LA MUESTRA
- Los cultivos de vigilancia epidemiológica para P.
aeruginosa multirresistente deben contemplar la toma de muestras
de pacientes y muestras del medio ambiente y equipos de atención
sanitaria. Son válidas las consideraciones realizadas para A.
baumannii.
- 7.3. TRANSPORTE Y CONSERVACIÓN DE LA
MUESTRA
- No son necesarias consideraciones especiales para P.
aeruginosa multirresistente aunque, como en los casos anteriores,
debe evitarse el retraso de la siembra para impedir el
sobrecrecimiento de posibles microorganismos acompañantes.
- 7.4. PROCESAMIENTO DE LA MUESTRA
- Las muestras de vigilancia epidemiológica se procesarán
siguiendo las pautas habituales. Son válidas las mismas
consideraciones realizadas para A. baumannii.
- 7.5. SELECCIÓN DE MEDIOS DE CULTIVO Y
CONDICIONES DE INCUBACIÓN
- P. aeruginosa sobrevive en la mayoría de ambientes
y temperaturas propias del entorno clínico y crece con
facilidad en los medios de cultivo habituales, incluyendo los
diferenciales para bacterias gramnegativas, como agar MacConkey. Se
han diseñado medios con agentes selectivos (esencialmente con
cetrimida) para favorecer el crecimiento de P. aeruginosa a
partir de muestras clínicas que puedan contener microbiota
mixta y muestras ambientales. El uso de medios que incluyan
antimicrobianos como agentes selectivos estará guiado por los
fines de los cultivos de vigilancia. La gran mayoría de las
cepas clínicas de P. aeruginosa son resistentes a las
concentraciones de cefotaxima que habitualmente se emplean en los
medios selectivos de vigilancia epidemiológica diseñados
para el aislamiento de otros microorganismos multirresistentes, por lo
que su uso garantizaría el crecimiento de P. aeruginosa
con independencia de si el correspondiente aislado es o no
multirresistente. La adición de ceftazidima, aminoglucósidos
o carbapenemas al agar MacConkey u otro medio equivalente favorecerá
específicamente la selección de cepas con mayor nivel de
resistencia.
- Para el cultivo de muestras ambientales y de equipos médicos
pueden seguirse las recomendaciones señaladas para A.
baumannii, con las particularidades que acaban de indicarse.
- Los medios de cultivo deben incubarse en aerobiosis a 35ºC
durante 48 horas.
- 7.6. CRITERIOS PARA LA INTERPRETACIÓN
DE LOS RESULTADOS
- La lectura de los medios de cultivo en busca de P. aeruginosa
(de cepas resistentes al antimicrobiano deseado si se han empelado
medios selectivos específicos) se realizará a las 24 y a
las 48 horas.
- P. aeruginosa se identifica fácilmente en función
del aspecto de la colonia, la pigmentación y algunas pruebas
bioquímicas sencillas: producción de oxidasa, oxidación
de la glucosa pero no fermentación de la misma, presencia de
arginina-dehidrolasa y crecimiento a 42ºC. Los sistemas
comerciales de identificación habitualmente empleados en el
laboratorio son también bastante fiables para la identificación
del microorganismo, excepto en el caso de cepas mucoides.
- La confirmación de la resistencia a los diferentes
antimicrobianos (y de la multirresistencia, por tanto) se hará
en función de los resultados del antibiograma.
- La identificación de cepas que presuntamente producen MBL
se basará en los resultados de pruebas fenotípicas. En
ausencia de un método estandarizado para llevar a cabo esta
detección se han empleado múltiples ensayos, basados en
la capacidad de inhibir la actividad de la MBL con un agente quelante.
Como agente indicador se han usado las carbapenemas, pero también
ceftazidima (que es hidrolizada por la MBL) lo que aumenta la
sensibilidad del estudio. Con relación a los métodos de
difusión, se han empleado el método de doble disco con
EDTA e imipenem o ceftazidima, o con ácido mercaptopropiónico
e imipenem o ceftazidima, comprobando que el EDTA es capaz de aumentar
el diámetro del halo del beta-lactámico. En otros casos,
empleando una aproximación similar a la que recomienda el CLSI
para la detección de BLEE, se han usado discos que incorporan
simultáneamente EDTA y una carbapenema o ceftazidima,
comparando el diámetro del halo de inhibición con el del
correspondiente disco sin EDTA. En otros casos, en vez de inocular la
placa de cultivo con el microorganismo a evaluar, se ha obtenido un
extracto del mismo por sonicación y este material se ha usado
para impregnar discos de la carbapenema o de ceftazidima con y sin
EDTA, comparando luego los correspondientes halos de inhibición.
- Otro método alternativo basado en la microdilución
se basa en la comparación de la CMI de imipenem solo y en
combinación con dos inhibidores, EDTA (0,4 mM) y 1,10
fenantrolina (0,04 mM). Por analogía con el ensayo de detección
de BLEE, la disminución de la CMI de imipenem en combinación
con los quelantes de al menos 8 veces sugiere la presencia de MBL. Con
el mismo fundamente metodológico se dispone de tiras de Etest
que contienen imipenem e imipenem+EDTA. Una disminución de la
CMI de imipenem en presencia de EDTA de al menos 8 veces es sugestivo
de la presencia de MBL. Como en otros casos el principal inconveniente
de esta opción es el elevado precio de las tiras.
- Estos métodos no son completamente sensibles ni específicos
y en ciertos casos tienen una difícil interpretación,
con frecuencia subjetiva. Por esta razón se han puesto a punto
métodos de detección molecular de IMP y de VIM (en
principio sería extensible a otros grupos de MBL) mediante PCR.
Además, como las MBL suelen estar incluidas en integrones,
también se ha demostrado la presencia de un gen que codifica
MBL empleando cebadores específicos para los integrones de
clase 1 en combinación con cebadores específicos para
MBL. Aun con las limitaciones de los métodos genéticos
de detección de mecanismos de resistencia, la demostración
del gen de una MBL puede considerarse suficientemente específico
para aceptar la presencia del enzima correspondiente.
- 7.7. INFORMACIÓN DE LOS RESULTADOS
- En función de la metodología empleada el informe de
resultados cuando se haya identificado P. aeruginosa será:
"Se aíslaPseudomonas aeruginosa
[multirresistente/productoras de metalo-beta-lactamasa]".
- Si tras 48 horas de incubación no se aísla el
microorganismo se informará "No se aísla Pseudomonas
aeruginosa".
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