rocedimientos
en Microbiología Clínica Recomendaciones
de la Sociedad Española de Enfermedades Infecciosas y Microbiología
Clínica
Editores:
Emilia Cercenado y Rafael Cantón
34. Diagnóstico
microbiológico de las infecciones osteoarticulares. 2009
Coordinadora:
Mercedes
Marín
Autores:
Jaime
Esteban
Mercedes
Marín
María
Antonia Meseguer
Mar Sánchez
Somolinos
DOCUMENTO CIENTÍFICO
1. INTRODUCCIÓN
Las infecciones osteoarticulares (osteomielitis, artritis e
infecciones asociadas a implantes) son procesos poco frecuentes en
comparación con otros tipos de infecciones, pero son importantes al
estar asociadas a un difícil manejo médico-quirúrgico
y a numerosas complicaciones. Además, plantean importantes retos
diagnósticos y de tratamiento que deben ser abordados de forma
multidisciplinar con la colaboración de distintos especialistas,
sobre todo cuando se trata de infecciones asociadas a implantes.
En general, su diagnóstico requiere una completa aproximación
clínica y hasta el momento se ha basado en datos radiológicos,
de medicina nuclear, en resultados de anatomía patológica y,
microbiológicamente, en la tinción de Gram y el cultivo. En
este sentido, la forma más eficaz de conocer el agente etiológico
de cualquiera de estos procesos, es hasta el momento, su aislamiento en
cultivo que además es el único método que permite
instaurar un tratamiento correcto. El manejo clínico de la infección
osteoarticular se beneficia en gran medida de un diagnóstico
microbiológico rápido y preciso que permita instaurar un
tratamiento antibiótico adecuado de forma precoz y así
disminuir las importantes complicaciones que pueden derivar de un diagnóstico
y tratamiento tardíos.
En este procedimiento se revisarán principalmente los métodos
de diagnóstico microbiológico, haciendo pocas referencias al
diagnóstico clínico y tratamiento, que en el caso de las
infecciones osteoarticulares suele ser complejo y requerir la intervención
de diferentes especialistas. En los últimos años, se han
publicado excelentes revisiones sobre el diagnóstico y tratamiento
de este tipo de infecciones, que se deben consultar para una mayor
información sobre estos aspectos y como complemento al presente
procedimiento (ver bibliografía).
2. ARTRITIS SÉPTICA.
2.1. INTRODUCION
La artritis séptica o artritis infecciosa, representa la
invasión directa del espacio articular por diversos microorganismos
que incluyen bacterias, virus y hongos. En oposición, la artritis
reactiva es un proceso inflamatorio estéril, consecuencia de un
proceso infeccioso localizado en otra parte del cuerpo.
Aunque cualquier agente infeccioso puede causar artritis séptica,
los más frecuentes son los patógenos bacterianos de
naturaleza piógena, por lo que la artritis séptica es la
forma potencialmente más peligrosa y destructora de las artritis
agudas, dando lugar en pocos días a la destrucción del cartílago.
Por ello, requiere un tratamiento antibiótico empírico
urgente, ya que el retraso en el diagnóstico y tratamiento conduce
a la lesión irreversible de la articulación y a la
incapacidad permanente. La artritis séptica conlleva tasas
significativas de morbilidad y puede, a pesar de un tratamiento correcto,
conducir a una bacteriemia e incluso a la muerte del paciente.
2.2. DEFINICIONES Y CLASIFICACIÓN
Se define como artritis séptica la infección de la
articulación nativa causada por la llegada de bacterias patógenas
de forma directa o, con mayor frecuencia, por vía hematógena.
El término artritis séptica generalmente se refiere a
las infecciones causadas por bacterias piógenas, no incluyéndose
en él las producidas por microorganismos que habitualmente no
conducen a un deterioro articular tan rápido, como son las causadas
por Mycobacterium tuberculosis y otras micobacterias, Brucella
spp., Candida spp., Cryptococcus neoformans, los
microoganismos asociados a la enfermedad de Lyme, parvovirus y VIH.
Tampoco se incluyen aquí las infecciones relacionadas con las prótesis
articulares, que se exponen en elapartado 4 de este Procedimiento.
Clásicamente, las artritis bacterianas supurativas se han
clasificado a tenor de sus importantes diferencias epidemiológicas,
clínicas y pronósticas en dos grandes grupos: gonocócicas
y no gonocócicas. En la actualidad, esta clasificación ha
perdido vigencia, ya que la artritis gonocócica es actualmente poco
frecuente en nuestro medio. Sin embargo, hace 20 años, Neisseria
gonorrhoeae era el patógeno más frecuente (75% de los
casos) en los individuos sexualmente activos más jóvenes.
Los factores de riesgo que aumentan la probabilidad de padecer
artritis séptica incluyen: edad superior a 65 años, diabetes
mellitus, artritis reumatoide, cirugía articular previa, prótesis
de rodilla y de cadera, traumatismos abiertos, infecciones cutáneas,
drogadicción parenteral y, en menor medida, la infección por
el VIH.
Los microorganismos causantes varían con la edad y las
características del paciente. En general, Staphylococcus aureus
es el microorganismo más frecuente tanto en los adultos de
cualquier edad, como en los niños. Además, S. aureus
es el agente causal en el 80% de las articulaciones infectadas en
pacientes con artritis reumatoide.
No obstante, puede ser de utilidad agrupar a los pacientes según
criterios epidemiológicos en relación con los agentes etiológicos
más frecuentes, lo que permite abordar de forma empírica el
tratamiento. Esta aproximación se indica a continuación:
- Niños menores de 5 años. Los microorganismos
más frecuentes son Streptococcus pyogenes Haemophilus
influenzae, Streptococcus pneumoniae y S. aureus.
- Niños mayores, adolescentes y adultos jóvenes.S. aureus (principal agente causal), S. pneumoniae y
S. pyogenes.
- Ancianos e inmunodeprimidos. Globalmente el agente más
frecuente es S.aureus, aunque también deben
tenerse en cuenta las infecciones por bacilos gramnegativos, incluyendo
Pseudomonas aeruginosa y diversas especies de estreptococos como
S. pyogenes, S. pneumoniae y Streptococcus
agalactiae. El agente etiológico puede variar notablemente
según el tipo de paciente:
- Los pacientes diabéticos y
aquellos los que padecen artritis reumatoide muestran una particular
predisposición a la infección por S. aureus (80%).
En los pacientes diabéticos también es frecuente la
infección por S. agalactiae.
- En los pacientes con mieloma múltiple,
hay que tener en cuenta S. pneumoniae.
- En los pacientes cirróticos, S.
agalactiae, Escherichia coli y otras enterobacterias.
- En los pacientes neutropénicos
predominan las infecciones por bacilos gramnegativos incluyendo P.
aeruginosa.
- Los pacientes leucémicos muestran
predisposición a la infección por Aeromonas spp.
- En los pacientes en tratamiento con
corticoesteroides puede darse la posibilidad de infección por
Salmonella enteritidis.
- Los pacientes con hipogammaglobulinémia
muestran predisposición a la infección por Mycoplasma
pneumoniae, Ureaplasma urealyticum y otras especies de micoplasmas.
- Adictos a drogas por vía parenteral. Predominan las
artritis producidas por S. aureus, en ocasiones en el contexto
de una sepsis estafilocócica con o sin endocarditis. Más
infrecuentemente, en algunos colectivos se han descrito infecciones por
bacilos gramnegativos, incluidos P. aeruginosa o Serratia
spp. (articulaciones sacroilíaca y esternoclavicular).
En estos pacientes, y más raramente en otros, pueden afectarse
las articulaciones axiales (esternoclavicular, condrocostal, sacroilíacas
y la sínfisis del pubis), originándose, en realidad, una
osteoartritis.
En todo caso, para tener una orientación sobre el agente
causal es necesario tener en cuenta las características clínicas
y la presencia concomitante de otros focos de infección.
2.3. PREVALENCIA
Tanto en los Estados Unidos como en Europa se producen
aproximadamente 20.000 casos al año de artritis séptica (7,8
casos por 100.000 personas/año), mientras que la incidencia de la
artritis por infección gonocócica diseminada es de 2,8 casos
por 100.000 personas/año.
La artritis séptica se presenta en todos los grupos de edad,
pero su prevalencia es mayor en los pacientes mayores de 65 años
(45%) y en los que padecen una enfermedad subyacente inmunosupresora o
anomalías articulares previas (especialmente artritis reumatoide).
Para esta infección constituyen un grupo aparte los individuos
adictos a drogas por vía parenteral, no presenta predisposición
racial, y se distribuye con un discreto predominio en el género
masculino.
La morbilidad primaria de la artritis séptica consiste en una
disfunción significativa de la articulación, incluso si se
realiza aspiración del material purulento y tratamiento antibiótico
apropiado. La tasa de mortalidad global oscila entre el 7 y el 15%, a
pesar de un tratamiento correcto y se relaciona principalmente con el
microorganismo causante. En la artritis séptica por N.
gonorrhoeae es extremadamente baja, mientras que en la artritis por
S. aureus se aproxima al 50%.
2.4. MANIFESTACIONES CLÍNICAS
Las manifestaciones clínicas varían según la
edad y las condiciones del paciente.En lospacientes
ancianos y en los inmunodeprimidos la enfermedad comporta una mayor
gravedad y mortalidad (con frecuencia en el contexto de una sepsis).
En la artritis séptica, los pacientes presentan típicamente
la tríada: fiebre (40-60% de los casos), dolor (75%) y restricción
de los movimientos en la articulación afectada. Estos síntomas
tienen una duración media de 1-2 semanas. La fiebre suele ser de
bajo grado (< 39º C) y sin escalofríos (< 20%). La
fiebre en picos y con escalofríos es más frecuente en la
artritis cristalina.
Las artritis presentan características que pueden ayudar a su
diferenciación de otros procesos reumatológicos u ortopédicos
como:
- Comienzo agudo.
- Dolor que se superpone a un dolor articular crónico.
- Antecedentes previos de enfermedad articular (sobre todo artritis
reumatoide), traumatismo articular, artrocentesis, aspiración
articular o inyección de corticoesteroides.
- Generalmente, proceso monoarticular.
- Presencia de síntomas extraarticulares.
- Posibilidad de invasión vascular previa por cateterizaciones
o consumo de drogas por vía parenteral.
- Afecciones o situaciones que disminuyen las defensas hepatopatía,
diabetes mellitus, linfoma, neoplasia, alteraciones del complemento,
hipogammaglobulinemia, alcoholismo, tratamiento inmunosupresor con
corticoesteroides).
- Presencia de prótesis articulares
En la artritis puede afectarse cualquier articulación, pero se
suelen afectar más las grandes que las pequeñas
articulaciones: la rodilla es la más frecuente (50% de los casos),
seguida de la cadera (20%), hombro (8%), tobillo (7%) y la muñeca
(7%). Las otras articulaciones, codo, interfalángica,
esternoclavicular y sacroilíaca se afectan con menor frecuencia
(1-4%).
En la exploración física, cuando la articulación
afectada es periférica, el diagnóstico es manifiesto por la
presencia de tumefacción franca (90%), eritema, calor e inflamación.
Cuando la articulación es profunda (cadera, hombro), estos signos
pueden ser mucho menos evidentes. Igualmente, los signos y síntomas
de infección pueden ser más discretos en personas de edad
avanzada, inmunodeprimidos y en los usuarios de drogas por vía
parenteral.
En cuanto al el número de articulaciones afectadas, clásicamente
se acepta que la artritis séptica no gonocócica es,
mayoritariamente, monoarticular (85-90% de los casos). Sin embargo, los
datos actuales sugieren que hasta en un 22% de los casos la presentación
es poliarticular. Cuando esto sucede, la infección suele deberse a
S. aureus y se da especialmente en los pacientes con artritis
reumatoide, en los que en algunas ocasiones, se presentan conjuntamente un
brote de enfermedad reumática y una artritis séptica. La
presentación poliarticular suele ser más típica de la
enfermedad gonocócica, infecciones víricas, enfermedad de
Lyme, artritis reactiva y otros procesos no infecciosos.
La infección articular gonococócica puede tener dos
formas de presentación:
-Afectación poliarticular, acompañada de fiebre y múltiples
lesiones cutáneas (síndrome dermatitis-artritis), que se
desarrolla inmediatamente después de la diseminación del
gonococo a partir del cuello uterino, uretra o faringe. La afectación
articular consiste en artralgias o tenosinovitis de distribución
asimétrica. Típicamente se afectan las articulaciones de
las manos, además de la rodilla, muñeca, tobillo y codo.
Las lesiones cutáneas son múltiples pero nunca tan
abundantes como las que se producen en la meningococemia y evolucionan
de pápulas a pústulas o de vesículas a lesiones
necróticas.
-Artritis monoarticular sin asociación de síntomas sistémicos,
tenosinovitis, ni lesiones cutáneas, que se desarrolla más
tarde en el tiempo después de la diseminación gonocócica.
Puede ir precedido o no de un síndrome de dermatitis-artritis.
La artritis por S. agalactiae es más frecuente en las
articulaciones sacroilíaca y esternoclavicular.
En la artritis tuberculosa los síntomas son bastante
indolentes, por lo que el diagnóstico se puede retrasar durante años.
Generalmente la prueba del derivado de proteína purificada (PPD) es
negativa y no existen signos de tuberculosis pulmonar pasada o presente.
Las artritis víricas generalmente muestran una afectación
asimétrica de las pequeñas articulaciones, especialmente de
las manos, acompañada de un exantema cutáneo concomitante.
En la hepatitis B y C aparece en la fase preictérica y se resuelven
a medida que se desarrolla la ictericia. En la hepatitis B, la artritis
puede evolucionar a la cronicidad.
Las artritis por Candida spp., tienden a producirse en un
grupo de pacientes seleccionados que incluye a inmunodeprimidos,
portadores de catéter venoso central, receptores de antibióticos
de amplio espectro y usuarios de drogas por vía parenteral. Candida
albicans es la especie más frecuente, pero también se
han encontrado involucradas Candida glabrata y Candida
tropicalis. En la mayoría de los pacientes la infección
articular se produce por diseminación hematógena a partir de
un episodio de candidemia previo y las localizaciones preferentes son los
discos intervertebrales y la rodilla. En el resto de los pacientes, la
inoculación es exógena después de un traumatismo,
inyección intraarticular, procedimiento quirúrgico, inyección
de drogas por vía parenteral (sobre todo heroína). En este último
caso, se desarrolla un síndrome único que consiste en
artritis (condrocostal o esternoclavicular), endoftalmitis y foliculitis
(facial, en cuero cabelludo o en el tórax).
La enfermedad de Lyme puede presentarse como una artritis aguda. En
el 60% de los pacientes, la artritis puede desarrollarse semanas o meses
después del exantema característico con fiebre y artralgias
migratorias. La artritis afecta a una o dos grandes articulaciones simultáneamente
(con frecuencia a la rodilla). El patrón típico consiste en
ataques que duran de semanas a meses separados por períodos de
remisión completa en un curso de recaídas que casi siempre
preceden al estadio crónico (inflamación articular de > 1
año de duración) de la artritis de Lyme. Típico de
este cuadro es la desproporción entre el grado de inflamación
y la sensación de dolor. Los pacientes, generalmente, son o
proceden de un área endémica y el antecedente de picadura de
garrapata y una exposición estacional puede ayudar al diagnóstico.
La artritis por Brucella spp. se produce en el 10-30% de los
pacientes con brucelosis y afecta preferentemente a las articulaciones de
la columna lumbosacra.
La artritis reactiva generalmente comienza varias semanas después
de que la infección subyacente se haya resuelto. Hay muy pocos síntomas
sistémicos concurrentes y suele afectar a varias articulaciones
grandes de forma asimétrica.
La bursitis séptica, que afecta con mayor frecuencia al olécranon
y a la bolsa prerrotuliana, es una infección (generalmente causada
por S. aureus) limitada, que cursa con inflamación y dolor,
pero no representa una verdadera infección de la articulación
subyacente.
2.5. ETIOPATOGENIA
Los agentes etiológicos de la artritis séptica más
frecuentes (91% de los casos) son S. aureus (la causa más
frecuente) y las especies de estreptococos (Streptococcus del
grupo viridans, S. pneumoniae y estreptococos del grupo
B). La artritis por S. pneumoniae se encuentra especialmente
relacionada con los pacientes con anemia drepanocítica o mieloma.
Los bacilos gramnegativos aerobios están involucrados en el 20-25%
de los casos (sobre todo en niños, ancianos, inmunodeprimidos o
usuarios de drogas por vía intravenosa).
En cuanto a N. gonorrhoeae, en la actualidad en España,
como en otros países europeos, se estima que la artritis gonocócica
supone menos de 11% del total, e incluso entre los usuarios de drogas por
vía parenteral no supera el 3% de las infecciones osteoarticulares.
Otros agentes etiológicos asociados con mucha menor frecuencia
incluyen Pasteurellamultocida y Capnocytophaga
spp. (mordeduras de perros y gatos); Eikenella corrodens,
anaerobios, especialmente Fusobacterium nucleatum y estreptococos
(mordedura humana); Aeromonas hydrophila (leucemia mieloide);
estafilococos coagulasa negativa, bacilos gramnegativos y Propionibacterium
spp. (articulaciones protésicas); Candida spp.
(especialmente frecuente en usuarios de drogas por vía parenteral);
Brucella spp., M. pneumoniae, Ureaplasma urealyticum,
M. hominis y M. fermentans (pacientes con
hipogammaglobulinemia, inmunosupresión, linfoma); Mycobacteriummarinum (exposición al agua) y Sporothrix schenckii
(jardineros).
Las infecciones articulares polimicrobianas (5-10% de los casos) y la
infección por microorganismos anaerobios (5% de los casos) suelen
aparecer como consecuencia de un traumatismo o una infección
abdominal.
Entre los microorganismos que pueden producir infección
articular no supurativa se encuentran Borrelia burgdorferi, una
gran variedad de virus (como los virus de la coriomeningitis linfocitaria,
VIH, hepatitis B, rubéola), micobacterias, micoplasmas y hongos (Histoplasma
spp., Sporothrix schenckii, Coccidioides immitis, Blastomyces
dermatitidis) entre otros.
Debido a una combinación de factores, la etiología de
la artritis séptica está cambiando. Entre ellos se encuentra
el aumento de artroplastias quirúrgicas, en las que la presencia de
una prótesis favorece la infección por estafilococos
coagulasa negativa, Corynebacterium spp. y Propionibacterium
spp., agentes totalmente inusuales en la infección de las
articulaciones nativas. Por otra parte, también son causa de
infección las cepas comunitarias de S. aureus resistentes a
la meticilina (SARM) y el aumento de pacientes con inmunosupresión
iatrogénica o infección por el VIH, favorece el aumento de
las infecciones articulares por microorganismos inusuales.
La principal consecuencia de la invasión bacteriana de la
articulación es la lesión del cartílago articular.
Los microorganismos acceden a la articulación por vía hematógena
(lo más frecuente), por inoculación directa (traumatismo,
mordedura, cirugía) o por extensión directa de una infección
ósea adyacente al espacio articular.
Inicialmente, las bacterias que penetran en la articulación se
depositan en la membrana sinovial produciendo una respuesta celular
inflamatoria aguda. El tejido sinovial no tiene una membrana basal
limitante, por lo que los organismos infectantes pueden pasar fácilmente
al líquido sinovial y dar lugar a la inflamación purulenta
de la articulación. En los 5-6 días siguientes se produce
una marcada hiperplasia de las células de la membrana sinovial.
Además, las células inflamatorias liberan citocinas,
proteasas y otros productos inflamatorios, lo que da lugar a la hidrólisis
del colágeno y de proteoglucanos esenciales que causan la degradación
del cartílago e inhiben su síntesis. A esto se añaden
las particulares propiedades patogénicas de cada microorganismo,
como en el caso de S. aureus, que además del tropismo que
promueve su unión a la membrana sinovial (mediante unión a
la sialoproteína articular, fibronectina del colágeno,
elastina, ácido hialurónico) posee proteasas condrocíticas
y toxinas que inducen una potente respuesta inflamatoria.
Investigaciones recientesapoyan el concepto de queel
tratamiento eficaz requiere no sólo la eliminación del
agente patógeno sino también, la regulación a la baja
de la respuesta inmunitaria exagerada, que parece ser un impedimento, en
lugar de una ayuda, a los mecanismos defensivos del hospedador.
A medida que el proceso destructivo continua, comienza la formación
de tejido de granulación sinovial (paño sinovial) y se
produce la erosión del cartílago en los márgenes
laterales de la articulación. Los grandes derrames, que pueden
producirse en las articulaciones mayores (cadera), impiden el aporte de
sangre y tienen como consecuencia la necrosis aséptica del hueso.
Todos estos procesos destructivos pueden aparecer precozmente en el curso
de una infección no tratada. De ahí, que se considere la
artritis séptica como una urgencia médica.
Por el contrario, la infección por otros microorganismos (N.
gonorrhoeae) induce un flujo de leucocitos polimorfonucleares
relativamente moderado dentro de la articulación. Este hecho
explica, en parte, la mínima destrucción articular observada
en la infección por estos microorganismos, cuando se compara con la
destrucción asociada a la infección por S. aureus.
En los adultos, la anastomosis arteriolar entre la epífisis
del hueso y la membrana sinovial permite la diseminación de la
osteomielitis dentro del espacio articular.
La articulación normal posee varios componentes protectores.
Por una parte, las células sinoviales ejercen una actividad fagocítica
importante y por otra, el líquido sinovial tiene una actividad
bactericida significativa. En la artritis reumatoide y en el lupus
eritematoso sistémico las funciones defensivas del líquido
sinovial se encuentran alteradas y hay una disminución de la
quimiotaxis y de la fagocitosis por los leucocitos polimorfonucleares lo
que hace que este tipo de pacientes sean más susceptibles a la
infección del espacio articular. La membrana sinovial de estas
articulaciones muestra una neovascularización y un aumento de los
factores de adhesión; ambas situaciones aumentan la posibilidad de
que si se produce una bacteriemia, ésta tenga como consecuencia la
infección de la articulación.
La artritis de la enfermedad de Lyme se produce generalmente por un
mecanismo inmunológico, siendo una minoría los casos
producidos por invasión directa por el organismo.
Las artritis reactivas, se observan con más frecuencia en los
pacientes con antígenos de histocompatibilidad de tipo HLA-B27.
Aunque la artritis reactiva puede producirse en asociación con
varias infecciones, los procesos gastrointestinales son con mucho los más
frecuentes. Los patógenos gastrointestinales que se asocian
incluyen: Salmonellaenteritidis, Salmonella
typhimurium, Yersinia enterocolitica, Campylobacter jejuni,
Clostridium difficile, Shigella sonnei, Entamoeba
histolytica y Criptosporidium spp. Las infecciones
genitourinarias, especialmente las debidas a Chlamydia trachomatis,
son la segunda causa más frecuente de artritis reactiva. En mucha
menor medida, se han descrito asociadas también a infecciones por
Mycoplasmas, particularmente Mycoplasma pneumoniae,
Ureaplasma urealyticum, y Mycoplasma hominis.
2.6. DIAGNÓSTICO NO MICROBIOLÓGICO
El "patrón de referencia" para el diagnóstico
no microbiológico de la artritis séptica es sobre todo el
grado de sospecha clínica. Típicamente, la artritis séptica
se presenta como una historia de dolor, inflamación, calor y
limitación de movimientos en la articulación afectada, pero
en la práctica ninguna característica clínica es
significativamente específica para el diagnóstico de la
artritis séptica. Muchas otras afecciones, incluidas la artritis
por cristales y la artritis reumatoide, pueden también presentar
fiebre, inflamación, dolor y rigidez articular.
El diagnóstico diferencial de la artritis séptica
bacteriana incluye cuadros clínicos como la gota, pseudogota,
artritis reactiva, artritis reumatoide (y sus reagudizaciones), artritis víricas
y la enfermedad de Lyme, cada uno de los cuales puede presentarse con una
afectación aguda de una o varias articulaciones. No son específicos
para el diagnóstico de la artritis séptica ninguno de los
parámetros habituales en sangre periférica (velocidad de
sedimentación eritrocitaria, recuento leucocitario), ni tampoco las
determinaciones en el líquido sinovial de las concentraciones de
glucosa y proteínas.
La determinación de la velocidad de sedimentación
eritrocitaria y de la proteína C reactiva pueden tener utilidad
para el seguimiento de la respuesta al tratamiento, así como para
detectar un proceso agudo en las articulaciones afectadas crónicamente.
Igualmente, pueden ser de utilidad las pruebas serológicas para
diagnóstico de alteraciones reumatológicas.
De las citocinas inflamatorias presentes en líquido sinovial únicamente
el factor de necrosis tumoral-a (TNF-a
) presenta una sensibilidad (95%) y especificidad (71%) para el diagnóstico
de artritis séptica, pero no se recomienda su determinación.
En cuanto al diagnóstico por imagen:
- La radiografía simple tiene un valor limitado en la evaluación
de la infección, sólo permite mostrar la inflamación
del tejido periarticular y excluir una osteomielitis periarticular o
subyacente.
- La ecografía es útil para diagnosticar los derrames
articulares.
- La tomografía computerizada y la resonancia magnética,
más sensibles para distinguir osteomielitis, abscesos
periarticulares y derrames articulares, pueden dar imágenes
imprecisas que también se observan en artropatías
inflamatorias no infecciosas. Sin embargo, donde muestran su mayor
utilidad es en los pacientes con infección articular sacroilíaca
o esternoclavicular, porque permiten excluir la extensión de la
infección dentro del mediastino o de la pelvis.
- La gammagrafía con Tecnecio 99m, Galio 67 o Indio 111 se
emplea para localizar áreas de inflamación especialmente
en las articulaciones de la cadera y sacroilíaca.
Por lo tanto, el diagnóstico no microbiológico se basa
en:
- La obtención de una historia minuciosa que incluya todos los
antecedentes del paciente, en particular la existencia de una enfermedad
articular subyacente (especialmente artritis reumatoide), la posible
presencia de enfermedades de transmisión sexual, exposición
a picaduras de garrapatas (enfermedad de Lyme), diabetes,
inmunodeficiencias, aspiraciones e inyecciones intraarticulares,
enfermedad diarreica, etc.
- El examen cuidadoso de la articulación en cuanto a signos de
eritema, inflamación (90% de los casos), calor y dolor a la
palpación.
- Presencia de un derrame aparente, asociado con una marcada limitación
de los movimientos activos y pasivos. No obstante, hay que tener en
cuenta que en las articulaciones profundas (cadera, vertebrales) estos
hallazgos pueden encontrarse atenuados o pobremente localizados y que
los signos y síntomas de infección pueden estar
silenciados en las personas de edad avanzada, inmunodeprimidos
(especialmente si además tienen una artritis reumatoide) y en los
usuarios de drogas por vía parenteral.
- La aspiración urgente del líquido articular.
- La evaluación del aspecto macroscópico del líquido
obtenido por artrocentesis:
- El líquido de una articulación
normal es de volumen escaso, claro, sin color y consistencia viscosa.
- Un líquido transparente y viscoso
corresponde, en general, a un problema mecánico.
- Un líquido con aspecto macroscópico
turbio, de color amarillo-verdoso es sospechoso de infección
articular.
- El recuento leucocitario en el líquido sinovial junto con la
determinación del porcentaje de polimorfonucleares constituyen el
principal dato diagnóstico, mientras se esperan los resultados
del estudio microbiológico. Existe cierta controversia en cuanto
al valor del recuento leucocitario para la diferenciación entre
infección y otras causas de inflamación articular, por lo
que este dato debe usarse en conjunción con los hallazgos clínicos
para establecer un tratamiento, hasta que se conozcan los resultados de
la tinción de Gram y el cultivo del líquido sinovial. No
obstante se admite que:
- Un recuento celular entre 10.000-30.000
células/mm3, es poco probable que corresponda a una
artritis séptica, debiéndose plantear otras artritis
infecciosas o artritis no infecciosas (depósito de
microcristales, artritis reactivas u otras enfermedades traumáticas).
- Un recuento celular de > 50.000 células
/mm3 (habitualmente entre 50.000150.000 células/mm3),
con más del 75% de polimorfonucleares es altamente sugestivo de
artritis séptica.
- A medida que aumenta el recuento de
leucocitos, aumenta la probabilidad de artritis séptica.
- La presencia de eosinofilia en el líquido
sinovial, sugiere infección parasitaria, neoplasia o enfermedad
de Lyme.
- Investigación de la presencia de microcristales (urato monosódico
y pirofosfato cálcico) mediante la observación por
microscopia de luz polarizada para el diagnóstico de la gota o
pseudogota.
2.7. DIAGNÓSTICO MICROBIOLÓGICO
El diagnóstico microbiológico se basa en la positividad
de la tinción de Gram, el cultivo del líquido sinovial o de
la membrana sinovial y en la presencia de un cuadro clínico
compatible asociado a dos o más hemocultivos positivos para el
mismo microorganismo.
En los pacientes en los que se produce una osteoartritis por afectación
de las articulaciones axiales (esternoclavicular, condrocostal, sacroilíacas
y sínfisis del pubis) y en los que no se produce un acúmulo
significativo de líquido articular y no se puede obtener muestra
para cultivo, el diagnóstico se basa en la positividad de los
hemocultivos y en las pruebas radiológicas y gammagráficas.
Sólo en algunos casos seleccionados en los que se practica la punción
o la biopsia puede realizarse el cultivo de estas muestras.
El estudio microbiológico del líquido articular
incluye: la tinción de Gram y la siembra en medios de cultivo
convencionales con incubación aerobia y anaerobia. La inclusión
de otras tinciones y cultivos específicos depende de los diagnósticos
diferenciales considerados.
Tinción de Gram:
- Proporciona una información útil e inmediata en
relación con el diagnóstico y la orientación del
tratamiento. En ocasiones, puede ser el único dato de infección
cuando se debe a organismos exigentes que no son capaces de crecer en el
cultivo. A pesar de su utilidad, la sensibilidad y especificidad de la
tinción de Gram no están bien definidas.
- En la artritis bacteriana no gonocócica, se estima que la
sensibilidad oscila del 29% al 50% (máxima sensibilidad en la
infección por S. aureus). En la artritis gonocócica,
la sensibilidad es mucho más baja, probablemente < 10%. Por el
contrario, la especificidad es siempre muy elevada.
El cultivo del líquido o de la membrana sinovial es el
método diagnóstico definitivo de la artritis séptica,
por lo que deben ser rutinariamente enviados para cultivo cuando se
obtengan. En los pacientes con artritis séptica no tratada, el
cultivo del líquido articular resulta positivo en el 80-90% de los
casos. En la infección gonocócica, los cultivos del líquido
articular son positivos en sólo un 25% de los casos.
Hay que tener en cuenta que la ausencia de resultados positivos en
el cultivo y en la tinción de Gram, no excluye una artritis séptica.
En relación con el recuento leucocitario del líquido
sinovial y aunque la probabilidad de artritis séptica aumenta con
el aumento del recuento de leucocitos, hay que tener en cuenta que, un
elevado número de leucocitos en el líquido sinovial no
siempre se corresponde con una infección articular. Otros procesos
estériles, denominados "pseudoartritis" (como reacciones
a inyecciones intraarticulares, infiltración leucémica y la
gota) pueden producir un grado de infiltración leucocitaria
similar.
En los casos confirmados por cultivo, debe instaurarse tratamiento
antibiótico considerando la sensibilidad de los aislados. Pero si
los cultivos son negativos y el recuento celular en el líquido
articular es > 50.000 células/mm3 y se han excluido
otras enfermedades reumáticas, así como en los casos en los
que no se disponga de recuento celular, pero exista una alta sospecha clínica,
se debe mantener el diagnóstico e instaurar tratamiento antibiótico
empírico. En los casos con cultivo negativo en los que no se
cumplan las condiciones anteriores debe considerarse el diagnóstico
como poco probable.
Otros aspectos que deben tenerse en cuenta en el diagnóstico
microbiológico son:
- Las limitaciones más frecuentes de la positividad del
cultivo son la administración de antibióticos previa a la
artrocentesis y la infección por microorganismos atípicos.
- El cultivo del tejido sinovial está principalmente indicado
para la detección de micobacterias y hongos.
- Los hemocultivos son positivos en el 50-70% de los casos. En el síndrome
dermatitis-artritis gonocócico, el microorganismo puede aislarse
del hemocultivo o de las superficies mucosas; sin embargo, los cultivos
del líquido articular suelen ser negativos.
- Ante una posible infección gonocócica, deben
obtenerse cultivos del recto, cuello uterino, uretra, faringe y de las
lesiones cutáneas.
- También se considera criterio etiológico la
positividad de las pruebas serológicas para Brucella
spp.o Salmonella typhi en conjunción con un cuadro
compatible.
- En la enfermedad de Lyme, el cultivo tiene el máximo valor
diagnóstico, ya que una serología positiva no
necesariamente establece una conexión entre los síntomas y
la enfermedad. Sin embargo, B. burgdorferi generalmente no se suele
cultivar del líquido sinovial. Las tinciones de plata detectan el
microorganismo en sólo el 5% de los casos y la PCR para la
detección del ADN del microorganismo no se utiliza de modo
rutinario. Todo ello dificulta el establecimiento del diagnóstico,
a menos que exista un antecedente de picadura por garrapata.
- En la artritis causada por M. tuberculosis, el líquido
sinovial muestra un número elevado de leucocitos, sin embargo la
tinción para bacterias ácido-alcohol resistentes suele ser
negativa (sensibilidad del 20%). Los cultivos del líquido
sinovial son positivos en el 80% de los casos y los del tejido sinovial
en el 94% de los casos. El diagnóstico recae en la tríada
de cultivo del líquido o de biopsia de la membrana sinovial,
tinción de ácido-alcohol resistencia y el examen histológico.
Las técnicas de PCR han demostrado ser más sensibles que
el cultivo en algunos estudios.
3. OSTEOMIELITIS
3.1. INTRODUCCIÓN
La osteomielitis se define como la infección de la cortical,
la médula o ambas estructuras del hueso. Actualmente, se observa un
aumento de su incidencia en relación con el aumento de pacientes
politraumatizados, diabéticos con lesiones en los pies, pacientes
con úlceras por presión y portadores de implantes
osteoarticulares.
3.2. CLASIFICACIÓN
Existen dos clasificaciones de importancia, una descrita por Cierny y
Mader y otra por Lee y Waldvogel. Cierny y Mader definen doce grupos
diferentes al combinar la localización anatómica en el hueso
(medular, superficial, localizada, o difusa), el grado de inmunosupresión
del huésped, y la existencia de factores locales. Lee y Waldovgel
clasifican la osteomielitis según la duración de los síntomas,
aguda o crónica, y según el mecanismo de infección,
hematógena o por contigüidad. La infección por contigüidad
la subdividen según el grado de insuficiencia vascular asociada.
3.3. PREVALENCIA
La osteomielitis hematógena predomina en niños y
asienta en la metáfisis de huesos largos (fémur y tibia). En
los adultos sin embargo, predomina en vértebras dorsales y
lumbares, afectando más frecuentemente dos cuerpos contiguos y el
disco intervertebral (espondilodiscitis). La osteomielitis hematógena
suele ser monomicrobiana. Menos del 10% se cronifican.
La osteomielitis por contigüidad, desde un foco infeccioso
adyacente o causada por inoculación directa tras traumatismo
abierto o cirugía, es en la actualidad la más prevalente.
Todas se consideran por definición como osteomielitis crónicas.
La osteomielitis por insuficiencia vascular es la que se produce en el pie
diabético.
3.4. ETIOLOGÍA
La osteomielitis se puede producir en general, por cualquier
microorganismo aunque lo más frecuente es que su etiología
sea bacteriana y con un claro predominio de los cocos grampositivos siendo
S. aureus sensible el agente más frecuente. En los últimos
años, se ha descrito un aumento de incidencia de las osteomielitis
causadas por SARM) S. epidermidis es el microorganismo más
frecuente en las formas asociadas a material de osteosíntesis o prótesis
articulares.
En general los estreptococos y los enterococos son poco comunes como
agentes causales de la osteomielitis aunque S. agalactiae se ha
observado en las edades extremas de la vida y en pacientes
inmunodeprimidos.
Las enterobacterias producen generalmente osteomielitis postquirúrgicas
o postraumáticas, de evolución crónica y adquisición
nosocomial. P. aeruginosa es frecuente en osteomielitis asociadas
a pie diabético y osteomielitis de huesos del pie tras heridas
punzantes.
Otras bacterias como Brucella spp. y Salmonella spp.
son poco frecuentes en la actualidad. La primera suele causar
osteomielitis vertebral y la segunda se puede observar en pacientes con
inmunodepresión o drepanocitosis.
La osteomielitis por anaerobios se considera poco frecuente, y los
anaerobios habitualmente aparecen en infecciones polimicrobianas. Suele
afectar huesos de la cara, pie diabético, en lesiones asociadas a
mordeduras y en úlceras por presión. Es posible que la
prevalencia de las bacterias anaerobias en la infección ósea
no esté bien estimada debido a una incorrecta toma y procesamiento
de las muestras.
La manifestación más clásica de la infección
ósea por M. tuberculosis es laespondilodiscitis,
aunque también puede afectar a otro tipo de articulaciones.
Los hongos que producen osteomielitis suelen ser Candida spp.
y Mucor spp., habitualmente en pacientes inmunodeprimidos.
Equinococcus granulosus es causa de infección ósea
parasitaria en zonas endémicas, aunque actualmente su incidencia es
muy baja.
3.5. MANFESTACIONES CLÍNICAS
En la osteomielitis hematógena de los niños es
frecuente la fiebre brusca con escalofríos, malestar general,
inflamación y dolor local. En la osteomielitis hematógena
vertebral del adulto aparece dorsalgia aguda o insidiosa y puede aparecer
fiebre.
La osteomielitis por contigüidad se manifiesta generalmente de
forma precoz tras la inoculación. No siempre aparece fiebre, pero sí
es constante el dolor, la tumefacción local y en ocasiones la
supuración a través de una fístula.
En la osteomielitis asociada a insuficiencia vascular, pueden
observarse áreas de celulitis o úlceras profundas infectadas
apareciendo la mayoría de ellas en los pies.
3.6. DIAGNÓSTICO NO MICROBIOLÓGICO
La osteomielitis aguda es difícil de diagnosticar ya que, al
principio de la infección, no aparecen signos radiológicos
definitivamente sugerentes. Se debe sospechar si existe dolor o inflamación
localizado en el hueso, asociado fiebre o a aumento de reactantes de fase
aguda (PCR, VSG). Puede aparecer leucocitosis en sangre periférica
y en ocasiones los hemocultivos pueden ser positivos.
El diagnóstico clínico de la osteomielitis crónica
es sencillo, suele existir una fístula que comunica el hueso con el
exterior y en la radiología simple se pueden observar signos tales
como reabsorción ósea, secuestro o involucro (neoformación
ósea). El diagnóstico no microbiológico de la
osteomielitis se basa en la realización de las siguientes pruebas:
- Radiología simple. Siempre es necesario realizar una
radiografía simple a pesar de las limitaciones que se describen a
continuación: en los primeros días suele ser de poca
utilidad, sólo muestra alteraciones de partes blandas por la
extensión de la infección a estas zonas. Las lesiones óseas
iniciales se aprecian cuando ya existe una pérdida de contenido cálcico
de al menos el 35%, esto no ocurre hasta después de la segunda
semana desde el comienzo de la infección. Los primeros signos son
osteoporosis, lesiones líticas, despegamiento del periostio y
reacción perióstica. Posteriormente, aparecerán las
lesiones características de los procesos crónicos ya
mencionado.
- Técnicas gammagráficas. Es el método
diagnóstico más rápido. Tiene una sensibilidad del
90% pero una especificidad del 50%. El Tecnecio-99
meta-estable-metilen-difosfonato es captado por el hueso donde aparece
aumento de vascularización y diferencia lesión ósea
de tejido blando. Si se asocia con Citrato de Galio 67 la especificidad
mejora. Las técnicas que utilizan los leucocitos marcados con Indio
111 o con Tecnecio 99 meta-estable-hexametilpropil-enamina-oxima (99m
Tc-HMPAO) son un poco más específicas que las anteriores. Lo
importante es el alto valor predictivo negativo de estas técnicas,
que permite excluir infección si la prueba es negativa.
- TAC y RMN. La tomografía computerizada (TAC) y la
resonancia magnética nuclear (RMN) son las pruebas con mayor
especificidad y sensibilidad. Permiten detectar la presencia de edemas,
destrucción medular, reacción perióstica, lesión
cortical, daño articular, y alteración de partes blandas, aún
cuando la radiología simple es normal. La TAC puede presentar
artefactos por el propio hueso o por la presencia de metal y la RMN está
contraindicada si existen implantes ferromagnéticos. La RMN está
especialmente indicada en el diagnóstico de osteomielitis de
columna vertebral.
- Ecografía. Los criterios ecográficos para el
diagnóstico de osteomielitis son: colección adyacente al
hueso y elevación del periostio de 2 mm, engrosamiento del
periostio con zonas hipoecoicas, e inflamación de la musculatura y
los tejidos blandos adyacentes
- Estudios histopatológicos. Pueden ser necesarios
para la confirmación del diagnóstico de osteomielitis en
biopsia ósea, donde se observa necrosis ósea, reabsorción
y exudado inflamatorio.
3.7. DIAGNÓSTICO MICROBIOLÓGICO
El diagnóstico microbiológico es crucial para instaurar
el tratamiento antibiótico. En general se debe evitar la toma de
muestras con torunda de heridas, úlceras o exudados de fístula,
ya que pueden estar contaminados con los microorganismos habituales de la
piel. El valor predictivo del cultivo de exudados de fístulas es
inferior al 50% para S. aureus y aún más bajo para
otros microorganismos.
Las muestras adecuadas para el diagnóstico de la osteomielitis
son:
1. Hemocultivos
2. Muestra obtenida por punción de absceso cerrado
3. Biopsia ósea
Los hemocultivos pueden ser positivos en aproximadamente la mitad de
las osteomielitis agudas. Sin embargo, no se puede obviar la obtención
de muestras óseas si se cultiva un microorganismo en sangre que
habitualmente no produciría osteomielitis.
La obtención de muestras de abscesos cerrados asociados a
infección ósea es muy útil para establecer el diagnóstico
etiológico; si la obtención de la muestra es adecuada se
puede evitar el sobrecrecimiento de microorganismos de la piel, como
sucedería en los cultivos de exudados de fístulas.
La biopsia ósea puede realizarse de forma percutánea o
abierta. Cuando existe secuestro óseo accesible, identificado
adecuadamente con técnicas de imagen, la biopsia ósea tiene
un importante valor. Los cultivos de este tipo de muestra son positivos
hasta en el 87% de los casos de osteomielitis. La biopsia abierta es
preferible a la percutánea, sobre todo si se precisa desbridamiento
y limpieza quirúrgica de la zona. Idealmente la biopsia se debe
obtener antes del inicio de la antibioterapia y el envío de más
de una muestra ósea aumenta la rentabilidad diagnóstica.
4. INFECCIONES ASOCIADAS
CON IMPLANTES
4.1. INFECCIÓN RELACIONADA CON PRÓTESIS
ARTICULARES
4.1.1 Introducción. El empleo de
prótesis articulares ha sido uno de los grandes avances de la cirugía
ortopédica de las últimas décadas y ha mejorado la
calidad de vida de muchos pacientes. Actualmente, en los países
desarrollados un gran número de pacientes son portadores de una prótesis
articular (se ha calculado que más de 1,3 millones de personas en
Estados Unidos).
Las complicaciones asociadas con la implantación de una prótesis
articular son poco frecuentes, siendo la principal la movilización
aséptica de la prótesis seguida de la infección. En
muchas ocasiones, es muy difícil distinguir entre ambas, sin
embargo su diferenciación es fundamental ya que el tratamiento
requerido por cada una de ellas es muy diferente.
De todas las complicaciones que se pueden presentar tras la
implantación de una prótesis articular, la más grave
es la infección, que requiere tratamientos largos y complejos con
una elevada morbilidad asociada. La infección de prótesis
articular (IPA) se asocia a un alto índice de recidivas y produce
un elevado número de fracasos quirúrgicos que hacen
necesarias las reintervenciones y en muchas ocasiones, la retirada de la
implante con la pérdida total de la funcionalidad articular y
consiguiente limitación de la movilidad, lo que deteriora en gran
medida la calidad de vida de los pacientes. La IPA se asocia a un elevado
incremento de costes sanitarios y contribuye a aumentar la mortalidad al
afectar en general a pacientes de edad avanzada y con enfermedades de base
debilitantes.
4.1.2 Clasificación y manifestaciones
clínicas. Uno de los principales retos a la hora de abordar el
fracaso de una prótesis articular es distinguir cuando se produce
por una movilización aséptica y cuando está presente
una infección. En el caso de las IPA es necesario instaurar un
tratamiento antibiótico adecuado de forma precoz y elegir el
abordaje quirúrgico más conveniente en cada caso, para
mejorar el pronóstico y minimizar las complicaciones.
El diagnóstico clínico de la IPA no es fácil, ya
que las manifestaciones clínicas que se producen pueden ser muy
variables y no son siempre específicas de una infección.
Además, por el momento no hay ninguna prueba diagnóstica con
suficiente sensibilidad y especificidad para permitir decidir cuando una
prótesis está infectada, de modo que actualmente el diagnóstico
se realiza considerando un conjunto de datos analíticos, de imagen,
microbiológicos e histopatológicos.
Se han sugerido distintas clasificaciones de la IPA, considerando la
ruta posible de adquisición de la infección (hematógenas,
por contigüidad o perioperatorias) y el tiempo de aparición de
la misma desde la cirugía (precoces, intermedias o tardías),
pero la más aceptada es la establecida por Tsukayama y cols. que
tiene sobre todo en cuenta el tiempo de aparición de la infección
tras la colocación de la prótesis y que las clasifica en:
Infección post-quirúrgica precoz: cuando los primeros síntomas
de la infección aparecen dentro del primer mes desde la
implantación de la prótesis (algunos autores consideran el
periodo de tres meses). Las manifestaciones clínicas aparecen de
forma aguda y se caracterizan por inflamación local de la
articulación, dolor, infección de la herida quirúrgica
con supuración, presencia de una fístula que comunica con
la prótesis y a veces celulitis y fiebre. Generalmente es difícil
distinguir cuando la infección es superficial o afecta a la prótesis.
- Infección post-quirúrgica tardía: aparece de
forma crónica después de los dos meses de la cirugía.
Los síntomas principales suelen ser el dolor y la movilización
de la prótesis que aparecen de forma larvada, lo que hace difícil
su diferenciación con la movilización aséptica de
la prótesis. La fiebre suele estar presente sólo en la
mitad de los casos.Infección hematógena: puede aparecer de
forma precoz o tardía y se asocia a una bacteriemia previa, que
da lugar a una "siembra" del implante. Normalmente da lugar a
manifestaciones clínicas agudas. La bacteriemia que la origina
suele tener un foco en la piel (S. aureus y S. pyogenes),
en catéteres (S. epidermidis), en infecciones o
manipulaciones odontológicas (Streptococcus del grupo
viridans y anaerobios) o en infecciones urinarias o
gastrointestinales (E. coli, Enterococcus spp.,
anaerobios).
- Infección asociada a cultivos intraoperatorios positivos: se
define cuando el paciente llega a la cirugía de revisión
sin sospecha clara de IPA, pero los cultivos de las muestras tomadas
durante la cirugía son positivos. Suelen ser infecciones subclínicas
y normalmente se descubren cuando ya se ha realizado el recambio de la
prótesis. En estos casos es muy importante diferenciar si los
cultivos son verdaderamente positivos o el crecimiento de
microorganismos se debe a una contaminación en la obtención
o manipulación de la muestra.
- Algunos autores reconocen un tipo de infección intermedia
que se produce entre el segundo mes y los dos años después
de la cirugía. En este caso muy posiblemente microorganismos "poco
virulentos" llegan a la articulación durante la cirugía
pero sus manifestaciones clínicas se producen de forma tardía.
4.1.3. Prevalencia. El empleo en los últimos
años de profilaxis antibiótica y flujo laminar durante la
cirugía han disminuido en gran medida la incidencia de IPA en las
dos últimas décadas. En distintas publicaciones
internacionales se ha descrito que las complicaciones asociadas con la
implantación de prótesis articulares aparecen en menos de un
10% de los casos, siendo la infección infrecuente entre ellas, con
un 1% en prótesis de cadera en los primeros 2 años, 2% en prótesis
de rodilla y un porcentaje menor en el caso de las prótesis de
hombro, cuando se habla de artroplastias primarias. En el caso de
reimplantación de una prótesis el porcentaje de infección
puede aumentar hasta el 40%.
El elevado número de artroplastias que se realizan en los países
desarrollados hace que aunque los porcentajes de infección sean
pequeños, el número de pacientes afectados sea muy
importante. Se ha calculado que en Estados Unidos se implantaron unas
700.000 prótesis durante el año 2005, y el número de
casos de IPA fue de 9.800 predominando la infección de prótesis
de rodilla. En España hay pocos datos, pero se ha descrito que se
realizan unas 30.000 artroplastias/año y que la incidencia media de
infección es del 3-4%. La IPA se asocia a una gran morbilidad con
una mortalidad asociada del 2-7% en pacientes de edad avanzada. El coste
económico del manejo de una artroplastia infectada puede ascender a
10 veces su valor inicial.
Los principales factores de riesgo que se han relacionado con una
mayor probabilidad de sufrir una IPA están asociados con las
enfermedades de base del paciente como artritis reumatoide, psoriasis,
inmunodepresión, diabetes, obesidad, edad muy avanzada,
enfermedades malignas y en gran medida con haber sufrido el recambio
previo de una prótesis o una infección de la herida quirúrgica.
La bacteriemia es también un factor de riesgo para sufrir una
infección de prótesis hematógena, aunque en algunos
estudios se destaca que este riesgo es bajo (0,3%), otros estudios
describen que en el caso de bacteriemia por S. aureus el riesgo
aumenta considerablemente (hasta un 30%). El riesgo de infección
hematógena parece ser mayor en prótesis de rodilla que de
cadera.
4.1.4. Etiopatogenia. En principio, casi
cualquier microorganismo puede causar una IPA. Las especies de
microorganismos asociados con IPA varían en función del tipo
de prótesis, el tiempo transcurrido desde la cirugía de
implantación, de los factores de riesgo de paciente y de la
localización de la prótesis. En general, hay un claro
predominio de los cocos grampositivos y entre ellos de los estafilococos,
que causan alrededor del 60% de los casos de IPA (30-40% los
estafilococcos coagulasa negativa y 12-23% S. aureus). Los
estreptococos, enterococos y bacilos gramnegativos (incluida P.
aeruginosa) representan en torno al 10% de los casos. La proporción
de anaerobios es baja (2-4%), siendo el más frecuente Propionibacterium
acnes. Se ha descrito que cerca de un 10% son infecciones mixtas y en
el 11% de los casos, sorprendentemente no se aísla ningún
microorganismo en cultivo. Las IPA causadas por otras bacterias, hongos o
micobacterias son más raras. El bajo porcentaje de bacterias
anaerobias y la elevada proporción de casos en los que nos se
obtiene ningún microorganismo, son muy posiblemente el reflejo de
las limitaciones de los métodos microbiológicos empleados en
los distintos estudios.
Los microorganismos pueden alcanzar la prótesis sobre todo
durante su implantación por contaminación con la microbiota
de la piel del paciente, del personal que interviene en la cirugía
o del ambiente del quirófano. En menor medida, las infecciones se
pueden producir vía hematógena, por contigüidad desde
un foco infeccioso adyacente (principalmente la infección de la
herida quirúrgica) o por una infección preexistente en el
hueso antes de la cirugía (M. tuberculosis).
En general, las infecciones precoces se adquieren durante la cirugía
o por infección de la herida quirúrgica y suelen estar
causadas sobre todo por microorganismos virulentos, como S. aureus
y los bacilos gramnegativos. Las infecciones tardías aparecen
principalmente por siembra hematógena, por contaminación
durante la cirugía con microorganismos "poco virulentos"
como S. epidermidis y estafilocococos coagulasa negativa, por
inoculación mediante un procedimiento diagnóstico o por
extensión desde un foco infeccioso adyacente. Pueden estar causadas
por diferentes microorganismos como S. aureus, enterobacterias,
enterococos y estreptococos en el casode bacteriemia o por S.
epidermidis, otros estafilocococos coagulasa negativa o P. acnes
en el caso de otros orígenes.
La patogénesis de la infección de prótesis es un
fenómeno complejo en el que intervienen principalmente tres
elementos: el implante, el microorganismo y el paciente. La cirugía
y la implantación de un cuerpo extraño dan lugar a cambios
en los tejidos y a una disminución de la microcirculación,
que disminuye su capacidad de defensa frente a la infección aunque
esta se produzca a inóculos bajos, e impide una correcta llegada de
los antibióticos.
En algunas ocasiones, los microorganismos que alcanzan la prótesis
se desarrollan de forma organizada inmersos en una matriz extracelular
compleja llamada biofilm, biopelícula o biocapa. En el interior de
la biopelícula los microorganismos entran en un estado de latencia
o de enlentecimiento metabólico, que les hace poco susceptibles a
los antimicrobianos que actúan en las fases de crecimiento
exponencial y a las defensas del huésped, lo que favorece su lenta
proliferación. Estas biocapas suelen ser responsables de las
recidivas después de retirar los antibióticos, de la aparición
de infecciones tardías meses después de la cirugía,
del fracaso del tratamiento antibiótico cuando no se retira la prótesis
y de la dificultad de demostrar la infección en aspirados de líquido
articular o cuando las muestras no se toman en la vecindad de la prótesis.
La formación de biopelículas o biofilms es característica
de S. aureus, S. epidermidis y otros estafilocococos
coagulasa negativa, aunque también puede aparecer en las
infecciones por otras bacterias. La importancia de estás biocapas
en el diagnóstico microbiológico de la IPA radica en que con
métodos convencionales basados en el cultivo de líquido
articular y biopsias periprótesicas pueden no detectarse los
microorganismos adheridos al implante lo que hace necesario según
diversos autores, introducir métodos de sonicación de la prótesis
que permitan liberar los biofilms adheridos a ella antes de su cultivo.
4.1.5. Diagnóstico no microbiológico.
Las manifestaciones clínicas con las que se puede presentar una IPA
son muy variables lo que dificulta en gran medida su diagnóstico,
que suele requerir de una completa evaluación clínica, una
exploración física adecuada y en general un abordaje
multidisciplinar, con la evaluación conjunta de estudios de imagen,
de medicina nuclear, de parámetros bioquímicos como la VSG y
PCR en suero, estudios histológicos de las muestras obtenidas del
tejido periprotésico, recuento y fórmula leucocitaria del líquido
articular y cultivos del líquido y las muestras periprotésicas
obtenidas mediante punción o cirugía, además del
cultivo del propio implante.
El diagnóstico clínico de IPA sólo es de certeza
si se observan fístulas que alcanzan el implante o si se demuestra
pus a su alrededor mediante punción o apertura quirúrgica de
la articulación.
Es fundamental intentar llegar a un diagnóstico prequirúrgico
mediante estudios bioquímicos, de imagen y del análisis del
líquido articular o biopsias sinoviales mediante cultivo, para
establecer si la prótesis está infectada y el agente etiológico
responsable y así poder considerar cuál será el
tratamiento más adecuado tanto antibiótico como quirúrgico,
si éste es necesario.
El líquido articular se puede obtener mediante punción
directa en el caso de infección de prótesis de rodilla o por
punción guiada con ecografía en el caso de localizaciones
menos accesibles como la cadera. El líquido articular se debe
cultivar siempre y se tiene que determinar la cantidad y porcentaje de
leucocitos. En ocasiones, es necesaria la obtención de muestras de
tejido sinovial que parece tener más rentabilidad que el cultivo
del líquido articular. Si existen colecciones o abscesos periprótesicos
también se deben tomar muestras para cultivo.
Si es necesaria la cirugía de revisión de la prótesis,
en el quirófano se deben tomar varias muestras de biopsias periprotésicas
que se enviarán al laboratorio de microbiología para tinción
de Gram y cultivo y al laboratorio de anatomía patológica
para detectar la presencia de inflamación aguda, que puede indicar
infección. En muchas ocasiones, los estudios que se realizan antes
de la cirugía de revisión de la artroplastia no son
concluyentes y el diagnóstico de infección se establece
durante la cirugía por visualización de pus en torno a la prótesis
o después de la cirugía considerando los resultados
microbiológicos y anatomo-patológicos obtenidos en los
estudios realizados de las muestras quirúrgicas.
A continuación, se revisa brevemente la utilidad de cada uno
de los estudios que se pueden realizar para llegar al diagnóstico
de una IPA:
Determinación de la velocidad de eritosedimentación
globular (VSG) y proteína C reactiva en suero: son parámetros
que suelen estar elevados en casos de IPA, pero son poco específicos.
No sirven para el diagnóstico de infecciones precoces, ya que se
suelen mantener elevados durante semanas después de la cirugía.
La PCR es algo más específica que la VSG. Su utilidad
principal está en el diagnóstico de IPA tardía de
modo que, si están dentro de rangos normales, es poco probable el
diagnóstico de infección. Las enfermedades inflamatorias
crónicas pueden causar falsos positivos. La utilidad de la
determinación de niveles de la procalcitonina e IL-6 no se ha
estudiado suficientemente en IPA.
Recuento de leucocitos y fórmula en líquido
articular: es quizás el mejor método para diferenciar
una complicación aséptica de una IPA. Se ha establecido
que recuentos de leucocitos superiores a 1.700/¼l o más de
65% de polimorfonucleares tienen una sensibilidad del 94% y 97%
respectivamente y una especificidad del 88% y 98%. Estas cifras son
inferiores que los recuentos considerados en el diagnóstico de
artritis séptica. Estos valores se han evaluado sólo en
IPA de rodilla y no se conoce bien si son aplicables para otro tipo de
localizaciones o cuando el paciente tiene enfermedades inflamatorias de
base.
Estudios de imagen: la radiografía simple no es de
mucha ayuda en los primeros meses tras la cirugía, pero
posteriormente puede ayudar a ver modificaciones en la interfase
cemento-hueso, osteolisis periprotésica y modificaciones del
implante. Sin embargo, es difícil diferenciar estas
modificaciones de las que se producen en la movilización aséptica.
El TAC suele usarse en ocasiones para guiar punciones complejas de la
articulación y la RMN permite visualizar con detalle los tejidos
blandos que rodean a la prótesis. Sin embargo, son técnicas
poco usadas al ser caras y tener muchas interferencias producidas por el
metal de los implantes. La ecografía es muy útil para
detectar colecciones periprotésicas y para guiar la punción
de la articulación. La tomografía de emisión de
positrones (PET) ha sido muy poco evaluada en IPA.
Estudios de medicina nuclear: las técnicas que han
demostrado mayor utilidad son la gammagrafía con leucocitos
marcados con Indio 111 y la gammagrafía con Tecnecio 99m con
coloide de sulfuro BMS realizadas conjuntamente. Sin embargo, pueden
presentar falsos positivos y negativos que hacen que su utilidad diagnóstica
sea todavía limitada. Se están evaluando nuevas técnicas
que emplean anticuerpos antigranulocitos marcados que podrían ser
útiles en el diagnóstico de IPA.
Estudios de histopatología: la detección de
inflamación aguda en estudios histopatológicos de las
muestras de biopsias periprotésicas tomadas durante la cirugía
de revisión de la prótesis han demostrado sensibilidades
del 67-80% y especificidades de alrededor del 90%. Los distintos
estudios consideran distintos recuentos de leucocitos polimorfonucleares
en los tejidos, para definir la existencia de inflamación aguda.
En general, se acepta entre 5-10 leucocitos/campo de gran aumento (400x)
en al menos 10 campos. Esta técnica tiene la ventaja de ser la única
que puede proporcionar un diagnóstico rápido intraquirúrgico,
cuando se realiza en biopsias intraoperatorias congeladas, pero tiene el
inconveniente de ser poco valorable en pacientes con enfermedades
inflamatorias crónicas.
En las infecciones precoces la exploración física del
paciente es la que suele hacer sospechar que la prótesis está
infectada, ya que los síntomas que hacen pensar en infección
(supuración de la herida quirúrgica con celulitis y fiebre)
suelen aparecer de forma aguda. En estos casos, es fundamental el estudio
del líquido articular mediante recuento y fórmula
leucocitaria y su cultivo, así como el de tejidos o colecciones
obtenidos por punción, ya que tanto los estudios de imagen como la
PCR en suero suelen estar alterados por los cambios producidos por la
cirugía.
En el caso de las infecciones tardías el diagnóstico
normalmente es más complejo, ya que los síntomas que suelen
presentarse como dolor, inestabilidad o hematomas también pueden
deberse a complicaciones no infecciosas (metalosis, movilización aséptica,
etc). En este tipo de infecciones suelen estar elevadas la VSG y la PCR
(si existen enfermedades inflamatorias crónicas su utilidad es
mucho menor) y se debe realizar una evaluación conjunta de los
resultados obtenidos en todas las pruebas. Como en las infecciones agudas,
el recuento y la fórmula leucocitaria del líquido articular
es útil en pacientes que no tienen enfermedades inflamatorias de
base.
Considerando lo anteriormente expuesto algunos autores han propuesto
los siguientes criterios para definir una IPA en la cirugía de
revisión de una artroplastia: presencia de pus alrededor de la prótesis,
inflamación aguda detectada por estudios histológicos en
muestras de biopsias periprotésicas, presencia de una fístula
que llega hasta la prótesis o el crecimiento del mismo
microrganismo (biotipo y perfil de sensibilidad o antibiotipo) en más
de dos cultivos de líquido articular o biopsias periprotésicas.
Por el momento no existen criterios estandarizados y universalmente
aceptados que ayuden a definir una IPA y a diferenciarla de una movilización
aséptica y no hay, ninguna prueba con suficiente sensibilidad y
especificidad para su diagnóstico. Hay que destacar que es muy
importante realizar un diagnóstico adecuado y temprano, con los
mayores intentos de establecer un diagnóstico etiológico
prequirúrgico, que permita instaurar un tratamiento antibiótico
precoz y decidir el tratamiento quirúrgico más adecuado para
minimizar las complicaciones asociadas a un diagnóstico tardío.
Escapa al objetivo de este procedimiento realizar una revisión del
diagnóstico clínico y del tratamiento de las IPA. Para un
mayor conocimiento en este sentido se pueden consultar diferentes
revisiones que se detallan en el apartado de bibliografía.
4.1.6. Diagnóstico microbiológico.
El diagnóstico etiológico y los patrones de sensibilidad a
los antibióticos de los microorganismos causantes de una IPA
constituyen el pilar fundamental para establecer un tratamiento antibiótico
adecuado y ayudar a considerar si el tratamiento se realizará sólo
con antibioterapia, con antibioterapia y desbridamiento o se seguirá
además del tratamiento antibiótico un abordaje quirúrgico
para la retirada del implante en uno o dos tiempos.
Hasta el momento, no hay métodos microbiológicos de
referencia establecidos, ni recomendaciones concretas sobre las muestras
que se deben obtener. El diagnóstico microbiológico de una
IPA se basa en el cultivo en medios convencionales sólidos y líquidos
(de enriquecimiento) de muestras de líquido articular y biopsias
periprotésicas obtenidas mediante artrocentesis o durante la cirugía
de revisión de la prótesis.
Es necesario tener en cuenta, que es muy importante realizar una
cuidadosa interpretación de los resultados microbiológicos y
considerar que muchos de los microorganismos que son causantes habituales
de IPA son con frecuencia contaminantes de la toma y procesamiento de las
muestras (estafilocococos coagulasa negativa, S. epidermidis, P.
acnes, Streptococcus del grupo viridans, etc.). Además,
hay que tener en cuenta que las IPA pueden cursar con una baja carga de
microorganismos, lo que hace necesario el empleo de medios de
enriquecimiento e incubación prolongada que eviten la obtención
de falsos negativos, lo que incrementa también la proporción
de aislamiento de contaminantes y hace difícil la interpretación
de los resultados de los cultivos.
Una vez que se sospecha de una IPA, se debe intentar llegar a un
diagnóstico etiológico prequirúrgico que permita la
selección más adecuada de tratamiento antibiótico, el
abordaje quirúrgico (recambio en uno o dos tiempos) y la elección
de los implantes a usar (empleo de cementos, espaciadores o bolas
impregnados de antibióticos).
En todos los casos en los que se considere la posibilidad de una IPA,
se deben obtener muestras de líquido articular y en ocasiones
biopsias de tejido sinovial, colecciones o abscesos periprotésicos,
que pueden ser obtenidas por punción directa o bajo control radiológico
o ecográfico (sobre todo en el caso de IPA de cadera que es menos
accesible).
Si es necesaria la revisión de la prótesis mediante
cirugía, se ha recomendado la toma de varias biopsias periprotésicas
de las zonas en las que el traumatólogo considere macroscópicamente
que está localizada la infección y siguiendo un protocolo
preestablecido que tome muestras de varias localizaciones en torno a la prótesis,
ya que la infección suele tener una disposición parcheada y
estar adherida al implante. Se deben tomar muestras del espacio articular
aspirando líquido y tomando biopsias de tejido sinovial antes de
abrir la articulación. Si sólo se realiza un desbridamiento,
se deben tomar varias muestras en torno a la prótesis y si se
recambia algún tipo de material de la prótesis (por ejemplo
el polietileno en las prótesis de rodilla) se debe enviar para su
cultivo. Si se hace un recambio total de la prótesis además,
se deben tomar biopsias de la interfase entre el cemento y el hueso tanto
de los componentes femorales como tibiales en prótesis de rodilla y
de los componentes femorales y cotiloideos en prótesis de cadera.
También se deben tomar biopsias de las cavidades endomedulares al
retirar el implante y muestras de cualquier tipo de exudado que rodee a la
prótesis, mediante aspiración evitando el uso de torundas ya
que inhiben algunos microorganismos, no permiten el cultivo de anaerobios,
recogen menos cantidad de muestra y favorecen la contaminación. Si
se retira el implante o alguno de sus componentes se debe procesar para su
cultivo.
Las muestras recogidas se deben enviar con rapidez al laboratorio de
anatomía patológica para un completo estudio histológico
y por supuesto al laboratorio de microbiología para tinción
de Gram y cultivo. Los únicos métodos rápidos de
diagnóstico de IPA que pueden ayudar al cirujano a decidir si la prótesis
está infectada o no son el estudio histológico realizado
sobre muestras congeladas y la tinción de Gram del líquido
articular y las biopsias periprotésicas obtenidas durante la cirugía.
A continuación se resume la utilidad de las distintas técnicas
microbiológicas que se pueden realizar para abordar el diagnóstico
microbiológico de una IPA:
- Tinción de Gram
La tinción de Gram del líquido articular es poco
sensible a la hora de detectar los microorganismos causantes de IPA
(sensibilidad alrededor del 25%) y sólo es útil cuando es
positiva, ya que tiene alta especificidad (88-97%). La tinción de
Gram de biopsias periprotésicas tomadas durante la cirugía,
tiene aún menor sensibilidad (0-23%), aunque su especificidad
también es muy alta (98%-100%). La tinción de Gram es el único
método microbiológico de diagnóstico rápido
intraoperatorio de las IPA y aunque algunos autores no recomiendan su
utilización sistemática al ser de poca utilidad diagnóstica,
puede ser útil como método de diagnóstico
intraoperatorio cuando es positiva, sobre todo considerando su facilidad
de realización.
- Cultivo de líquido articular
El líquido articular debe enviarse siempre para tinción
de Gram, cultivo y recuento leucocitario y fórmula. Se deben
realizar cultivos en medios sólidos convencionales para aerobios
y anaerobios y emplear caldos de enriquecimiento que se incubarán
al menos 7 días. La sensibilidad del cultivo para el diagnóstico
etiológico de IPA varía entre el 45-100% en diferentes
estudios según el estándar diagnóstico que se
considere, aunque su especificidad suele ser es alta 94-97%. La
rentabilidad del cultivo puede aumentar con una correcta selección
de los pacientes que tienen más probabilidad de tener una IPA. Es
muy importante obtener suficiente volumen de líquido articular,
ya que en ocasiones la escasa cantidad de líquido analizada
determina falsos negativos de los cultivos. Su inoculación en
frascos de hemocultivos podría aumentar el rendimiento, aunque
hay pocos datos en IPA, la mayoría de estudios se refieren a
pacientes con artritis séptica. El cultivo de líquido
articular suele tener mayor rentabilidad en las infecciones precoces que
en las tardías, aunque hay pocos trabajos al respecto.
- Cultivos de exudados de fístulas y de la herida quirúrgica
El cultivo de exudados de tractos fistulosos y de exudados de la
herida quirúrgica no tiene utilidad en el diagnóstico de
IPA al no existir buena correlación entre los resultados de su
cultivo y los obtenidos a partir de muestras quirúrgicas, de modo
que los microorganismos que se aíslan representan la colonización
microbiana de la piel circundante y del conducto de la fístula y
en la mayoría de los casos no indican lo que ocurre en la región
periprotésica. Algunos autores han destacado que sólo en
el aislamiento de S. aureus puede tener un valor predictivo
positivo adecuado para indicar infección, pero estos estudios se
han realizado en casos de osteomielitis y hay pocos estudios referentes
a infección de prótesis articular. Actualmente, no se
recomienda el cultivo de exudados de fístulas, pero al ser una
muestra fácil de obtener se sigue empleando. En caso de
utilizarse, se deben obtener las muestras mediante la aspiración
con aguja y hay que evitar la toma de exudados con torundas. Los
resultados de los cultivos se deben interpretar con precaución.
- Hemocultivos
Las IPA no suelen ser bacteriémicas y por tanto la toma de
hemocultivos tiene una utilidad muy limitada en su diagnóstico. Lógicamente,
el hemocultivo es muy útil en pacientes portadores de prótesis
que tienen una bacteriemia de otro origen que puede producir una siembra
hematógena del implante.
- Cultivo de biopsias periprotésicas
Las muestras periprotésicas se deben enviar para tinción
de Gram, cultivo convencional de microorganismos aerobios y anaerobios y
al laboratorio de anatomía patológica para estudio de
inflamación aguda de los tejidos.
Los resultados de los cultivos de este tipo de muestras se han
considerado tradicionalmente el estándar de oro para el diagnóstico
de la IPA. Sin embargo, hay que considerar que aunque su utilidad es
clara, presentan un número no despreciable de falsos positivos y
falsos negativos, que requieren que se haga una cuidadosa interpretación
de los resultados de los cultivos y considerar que la negatividad de los
cultivos no excluye la posibilidad de una IPA.
En distintos estudios se han descrito sensibilidades muy variables de
entre el 65-94% para el diagnóstico de IPA dependiendo del estándar
de comparación que se considere. Las especificidades descritas
son altas (97-100%) y dependen sobre todo de si se considera como diagnóstico
el crecimiento de un microorganismo en el cultivo de una única
muestra, de un paciente con sospecha de IPA o se necesita aislar el
mismo microorganismo en varias muestras.
En este sentido, un trabajo realizado por Atkins y cols demuestra,
mediante el diseño de un modelo matemático, que el
aislamiento del mismo microorganismo (considerando biotipo y ) en 3 o más
muestras de biopsias periprotésicas mejora la sensibilidad y el
valor predictivo positivo de los resultados de los cultivos, siempre que
se hayan cultivado al menos de 5-6 biopsias obtenidas durante la cirugía
de revisión de prótesis. Este estudio se considera
actualmente como estándar para la interpretación de los
cultivos de biopsias periprotésicas.
- Implantes
Si se retira el implante, se debe enviar también al
laboratorio de microbiología para su cultivo. No hay
recomendaciones claras sobre como realizar el cultivo de prótesis
e implantes de osteosíntesis. Los últimos trabajos
publicados han demostrado la utilidad de la sonicación y
posterior siembra del sonicado, para aumentar el rendimiento de los
cultivos al liberar el biofilm que recubre el implante. La ventaja de
cultivar el implante es que se muestrea directamente el lugar de la
infección. Como principal inconveniente de este método está
la facilidad de contaminación, que muchas veces está
causada por su difícil manejo, al ser implantes de tamaño
considerable. La interpretación de los resultados de los cultivos
debe ser cuidadosa y realizarse considerando los resultados obtenidos
para el resto de muestras. Estos métodos se revisan en el
apartado 6 de este Procedimiento.
En todos los casos (excepto en los exudados de fístulas) se
deben sembrar las muestras en medios sólidos convencionales para
microorganismos aerobios y anaerobios incubándolos en la atmósfera
adecuada y también medios de enriquecimiento que permitan
recuperar microorganismos que se presenten con inóculos bajos. El
empleo de medios para hongos o micobacterias, se debe realizar si existe
sospecha clínica al respecto, ya que son raras las IPA causadas
por estos microorganismos.
Limitaciones y ventajas de los métodos basados en cultivo:
Los métodos microbiológicos convencionales tienen como
ventajas principales su facilidad de realización, su bajo coste y
sobre todo que son los únicos que pueden establecer el diagnóstico
etiológico de una IPA y determinar los patrones de sensibilidad de
los microorganismos aislados. Sin embargo, para la correcta interpretación
de los resultados que proporcionan hay que tener en cuenta que tienen
algunas limitaciones que se deben considerar:
- La tinción de Gram es hasta el momento la única técnica
que puede aportar un diagnóstico microbiológico rápido,
pero tiene muy baja sensibilidad.
- Los métodos basados en cultivo, requieren 2, 3 o más
días para el aislamiento del agente causante del proceso, su
identificación y determinación de su sensibilidad a los
antibióticos, lo que en muchas ocasiones retrasa en gran medida
el comienzo de un tratamiento médico o quirúrgico
optimizado.
- Las contaminaciones del cultivo suelen ser frecuentes sobre todo
cuando se emplean medios líquidos de enriquecimiento que se
incuban largo tiempo. La contaminación puede proceder de la toma
de muestra al entrar en contacto con microorganismos de la piel del
paciente, de la incorrecta manipulación de las muestras en el
quirófano o del procesamiento en el laboratorio. Estas
contaminaciones dificultan la correcta interpretación de los
resultados de los cultivos, sobre todo cuando se aíslan
microorganismos que forman parte de la microbiota de la piel y que también
pueden causar IPA (S. epidermidis, otros estafilocococos
coagulasa negativa, P. acnes, etc). Para reducir las
contaminaciones se deben emplear quirófanos dotados de flujo
laminar, las muestras se deben manipular lo menos posible y se deben
enviar rápidamente al laboratorio para su procesamiento. Además,
es conveniente recordar a los traumatólogos, la utilidad del
empleo de bisturíes diferentes para obtener cada una de las
muestras que se van a enviar a cultivo.
- Los cultivos pueden ser negativos en pacientes con IPA a pesar del
empleo de métodos diagnósticos correctos. Se ha descrito
que hasta en un 11% de casos de prótesis articulares infectadas
el cultivo es negativo lo que puede deberse al tratamiento antibiótico
previo de los pacientes, al escaso número de microorganismos en
la muestra, a errores de localización de la zona de la infección,
a la incorrecta elección de medios de cultivo y manejo de la
muestra (por ejemplo: con microorganismos anaerobios) o a la presencia
de microorganismos de lento crecimiento o requerimientos nutricionales
específicos (estreptococcos nutricionalmente deficientes de los géneros
Abiotrophia y Granulicatella, S. aureus del tipo "small
colony variants" con deficiencias metabólicas y lento
crecimiento, micobacterias, hongos, etc). Para evitar los falsos
negativos se deben emplear medios líquidos de enriquecimiento que
se deben incubar al menos 7 días.
Para evitar los falsos negativos del cultivo se recomienda además
interrumpir el tratamiento antibiótico hasta 15 días antes
de la cirugía cuando sea posible y retrasar la profilaxis antibiótica
quirúrgica hasta que se han obtenido las muestras que se van a
enviar a cultivo.
El correcto diagnóstico microbiológico de las IPA
requiere de una comunicación fluida entre microbiólogos,
infectólogos y traumatólogos, para realizar una correcta
obtención, manipulación de las muestras e interpretación
de los resultados microbiológicos. En este sentido, en algunos
hospitales se han creado grupos multidisciplinares para el manejo de este
tipo de infecciones.
4.2. INFECCIÓN ASOCIADA CON MATERIAL DE
OSTEOSÍNTESIS
4.2.1. Introducción. El creciente
uso de diversos tipos de implantes para diversos tratamientos en cirugía
osteoarticular ha revolucionado de forma considerable el tratamiento de múltiples
enfermedades, disminuyendo de forma ostensible la morbimortalidad de estos
enfermos. Sin embargo, el uso de biomateriales en la práctica médica
no está exento de inconvenientes. En este sentido, la aparición
de cuadros infecciosos relacionados con estos materiales es un hecho
ampliamente conocido, con riesgos variables en función del tipo de
prótesis y cirugía empleada.
En el caso concreto del tratamiento de fracturas, el empleo de
diverso material de osteosíntesis (placas, tornillos, clavos,
fijadores externos) ha supuesto un avance tal en el tratamiento de
fracturas que hoy en día no se concibe el mismo sin el empleo de
dichos implantes. Sin embargo, el empleo de estos implantes también
presenta riesgo de infección. Dicho riesgo es variable en función
del tipo de fractura y del tipo de cirugía, siendo mayor en
fracturas abiertas (tipo IIIb de Gustilo, 12,5%) y menor en procedimientos
cerrados (1,8%). Los porcentajes también varían en función
del tipo de tratamiento empleado siendo inferiores las tasas de infección
superficial en aquellos pacientes en que se emplean de entrada clavos
intramedulares con respecto a los tratados inicialmente con fijación
externa, si bien los porcentajes se igualan en cuanto a infecciones
profundas. Globalmente, se puede considerar que el riesgo de infección
asociada al material de osteosíntesis varía entre 3-25 % de
los casos, dependiendo del tipo de fractura, el grado de contaminación,
la cantidad de daño tisular concomitante y la administración
de antibióticos locales y/o sistémicos.
4.2.2. Epidemiología y etiología.
Los microorganismos responsables de la infección profunda se
correlacionan en un 25% con los presentes en el momento de la reducción
de la fractura. Globalmente, suelen ser comensales habituales de la piel (Staphylococcus
spp.), pero también pueden aparecer microorganismos procedentes
del medio ambiente (fundamentalmente del suelo), en particular en
fracturas abiertas. En aquellos casos que requieren reintervenciones y/o
ingresos prolongados pueden aparecer patógenos nosocomiales, como
es el caso de SARM, P. aeruginosa o Acinetobacter sp. Es
de destacar la elevada frecuencia de infecciones polimicrobianas en
comparación con las infecciones asociadas a prótesis
osteoarticulares.
4.2.3. Patogenia. La patogenia de estos
cuadros, es muy similar a la de cualquier infección relacionada con
implantes. Una vez colocados éstos, se inicia lo que Gristina
denominó la "carrera hacia la superficie" (race for
the surface). De acuerdo con esta hipótesis se establece una
competición entre las células del huésped y los
microorganismos para determinar cual de los dos grupos colonizará
la superficie del implante. Si las células "ganan" la
carrera, se produce la fijación del implante al tejido óseo,
mientras que si son las bacterias las primeras en adherirse, desarrollarán
una biopelícula que dificultará la colonización por
parte de las células y con ello, la integración del
implante.
El concepto de biopelícula, por ello, es fundamental en la
patogenia de la infección relacionada con el implante. Una biopelícula
es una comunidad multicelular compuesta de células procariotas y/o
eucariotas incluidas en una matriz compuesta, al menos parcialmente, por
material sintetizado por las células sesiles de la comunidad.
El proceso de formación de una biopelícula comienza con
la adherencia de la bacteria a la superficie del material. Éste es
un proceso complejo en el que se pueden diferenciarse dos fases. En una
primera, se establece la adherencia al material como un proceso reversible
en el que están implicadas fuerzas de atracción de carácter
físico, tales como la hidrofobicidad, atracción electrostática,
fuerza de la gravedad, etc. Tras esta fase inicial, tiene lugar una
segunda fase de carácter químico en la que se establecen
enlaces covalentes entre moléculas del microorganismo y de la
superficie. Hay que tener en cuanta, además, que el material
implantado en el cuerpo humano es recubierto de forma inmediata por una
fina película de proteínas y otras moléculas químicas
procedentes de la sangre, líquidos orgánicos y la matriz
extracelular de los tejidos del propio paciente. Las bacterias poseen
receptores específicos frente a algunas de dichas moléculas
(como es el caso de S. aureus y el fibrinógeno), lo que
facilitaría aun más el proceso de adherencia.
Con posterioridad al proceso de adherencia, las bacterias comienzan a
multiplicarse, comenzando a fabricar la matriz extracelular. Ésta
estará formada principalmente por agua y diversas sustancias,
dependiendo de la bacteria o bacterias responsables de su síntesis,
incluyendo glicopolisacárido, ADN, lípidos, etc. Al
desarrollar la biopelícula, las células establecen un
sistema de comunicación entre ellas denominado quorum sensing.
Este sistema emplea diversas moléculas que actúan cuando el
número de organismos presentes en la biopelícula alcance una
concentración mínima. Las moléculas del sistema de
quorum sensing actúan activando diversos genes. Esto
permite a las células presentes en la biopelícula una
especialización que da lugar al establecimiento en la biopelícula
de diversas subpoblaciones con misiones distintas dentro de la misma. Toda
ella, globalmente, se comportará así como una unidad
pluricelular con unas características especiales, entre las que se
encuentran la resistencia a los mecanismos de defensa del huésped y
a los antibióticos, así como una importante tenacidad que
hace difícil desprender dicha estructura de la base a la que se
encuentra fijada, el implante en el caso de la infección
osteoarticular.
Sin embargo, el desarrollo de la infección no depende sólo
de las características de las bacterias, sino también del
propio material y del paciente. La destrucción tisular asociada a
la fractura y al procedimiento quirúrgico posterior altera
negativamente los mecanismos de defensa inmunes, lo que favorecería
la contaminación bacteriana en los casos de gran afectación
de los tejidos. En ese sentido, se ha demostrado la disminución de
las tasas de infección asociada a una reducción precoz de la
fractura, que minimizaría el problema de la afectación de
partes blandas adyacentes. Además, las características del
propio material pueden actuar asimismo disminuyendo la inmunidad local
como consecuencia de la composición química del mismo, o
favoreciendo la adherencia bacteriana debido al aumento en la superficie
disponible para la misma (rugosidad, clavos huecos).
4.2.4. Manifestaciones clínicas.
El cuadro clínico causado por la infección relacionada con
materiales de osteosíntesis varía en función del
material empleado. Clásicamente se suele presentar de forma precoz
como una infección aguda de relacionada con la cirugía (en
particular cuando se asocia a fijadores externos). En el caso de fijación
intramedular, el cuadro clínico suele aparece varias semanas después
de la fijación, y se manifiesta esencialmente como un fallo en la
consolidación de la fractura o de la regeneración de los
tejidos blandos relacionados. Los síntomas relacionados con
inflamación, como es el caso de fiebre, escalofríos, eritema
o edema locales suelen ser mucho más raros.
4.2.5. Diagnóstico microbiológico.
Las implicaciones del desarrollo de la biopelícula en diversos
aspectos del manejo de la infección relacionada con implantes
osteoarticulares es de gran importancia. Desde el punto de vista del diagnóstico
microbiológico, el problema radicaría en la necesidad de
desprender y liberar las bacterias incluidas en la biopelícula para
conseguir su detección posterior mediante técnicas microbiológicas.
Para ello se han empleado diversos procedimientos, tales como el hisopado
o el raspado del implante. Estas técnicas adolecen de falta de
sensibilidad, debido a que es imposible obtener muestras de todo el
implante mediante esta técnica. También se ha empleado la
incubación de todo el implante en medios de cultivo líquidos.
Sin embargo, esta técnica presenta el riesgo de contaminaciones
durante la manipulación que pudiesen dar lugar a falsos positivos.
Como las bacterias responsables de las infecciones se encuentran además
dentro de las que con mayor frecuencia dan lugar a contaminaciones en el
laboratorio (estafilococos coagulasa negativa, difteromorfos, Propionibacterium
spp.), resultaría muy difícil determinar si el
resultado del cultivo se debe a una contaminación o a la presencia
de bacterias en el implante, al carecerse de una cuantificación de
los organismos presentes.
La sonicación del implante se ha empleado previamente con
buenos resultados en otros tipos de cuerpos extraños, como son los
catéteres intravenosos. Esta técnica emplea ultrasonidos a
baja frecuencia para despegar y disgregar la biopelícula, que sería
posteriormente recuperada mediante distintos procedimientos. Existen
varios estudios que han demostrado la utilidad de esta técnica para
el diagnóstico de la infección relacionada con implantes
osteoarticulares, aunque su empleo ha despertado nuevas cuestiones en
relación con la interpretación de los hallazgos microbiológicos.
Sin embargo, la posibilidad de realizar el diagnóstico de esta
forma está vinculada a la retirada del mismo en el acto quirúrgico,
por lo que el diagnóstico etiológico de la infección
previo a la cirugía se realizará mediante el cultivo de
otras muestras. La sensibilidad de los hemocultivos es baja en las
infecciones crónicas, dada la baja tasa de bacteriemias en las
mismas.
En caso de poder disponer del implante, éste debería
conservarse de forma estéril hasta su procesamiento en el
laboratorio, empleando para ello bolsas o recipientes rígidos estériles.
Las muestras se conservarán a 4ºC hasta su procesamiento, que
debería ser llevado a cabo en menos de 24 horas.
Una vez recibido en el laboratorio, el implante deberá
procesarse siempre de forma estéril, vigilando evitar la
contaminación por la manipulación, dado que las bacterias
responsables de la infección son, con frecuencia, miembros de la
microbiota de la piel. En este sentido, se ha documentado un mayor riesgo
de contaminaciones asociado al procesamiento de muestras en bolsas de
material plástico. Sin embargo, el tamaño de alguno de los
implantes empleados como material de osteosíntesis (en particular
los clavos intramedulares, que pueden alcanzar tamaños superiores a
los 40 cm.), dificulta (y en algún caso imposibilita) su
procesamiento en contenedores rígidos. Puede minimizarse el riesgo
de contaminación de las bolsas de plástico asegurándose
de su hermeticidad antes de la sonicación, así como
eliminando el agua del sonicador de baño después de cada
procedimiento, lo que permitiría el empleo de estos sistemas cuando
no pudiesen emplearse contenedores rígidos.
En caso de optarse por la sonicación de la muestra, la
centrifugación del sonicado permitiría concentrar la muestra
y aumentar la sensibilidad. Sin embargo, este procedimiento aumentaría
la manipulación de la muestra, incrementando teóricamente el
riesgo de contaminación de la misma. El estudio de Trampuz y cols.
sobre prótesis osteoarticulares obtuvo una mayor sensibilidad de la
sonicación sin necesidad de concentrar el sonicado, si bien el número
de bacterias "atípicas" aumentó en otro estudio en
el que sí se concentró la muestra.
El estudio microbiológico del implante deberá incluir
siempre una tinción (Gram) para poder realizar un diagnóstico
precoz, si bien la positividad de la misma depende de la cantidad de
bacterias presentes, siendo positivo sólo cuando hay recuentos
elevados. Hay que tener en cuenta en este caso que las muestras pueden
mostrar una considerable cantidad de artefactos, en particular aquellas
procedentes de materiales metálicos, que pudieran confundirse con
bacterias grampositivas por parte de personal no experimentado.
El procesamiento de la muestra deberá incluir medios no
selectivos para bacterias aerobias y anaerobias. Asimismo, y dada la
exclusividad de la muestra (y la imposibilidad de obtener nuevas muestras
en el caso de los implantes retirados), deberán procesarse para
aquellos patógenos que se han descrito como agentes causantes de
infecciones relacionadas con cuerpos extraños, tales como hongos y
micobacterias atípicas. La siembra de los distintos medios será
cuantitativa, para valorar el significado de los aislamientos no sólo
en función de la especie o especies detectadas, sino en función
de su número. En este sentido, aunque un estudio reciente no ha
demostrado diferencias significativas en el recuento bacteriano tras
sonicación y concentración de diversos implantes, en un
estudio posterior sí que se ha podido demostrar dicha diferencia en
el procesamiento de material de osteosíntesis mediante sonicación
(ver bibliografía; Esteban y cols, 2009).
El tiempo de incubación de los distintos medios dependerá
de los patógenos buscados, no siendo en ningún caso inferior
a 7 días para los medios de cultivo convencionales, y mayor para
medios especiales destinados a patógenos de crecimiento lento. La
incubación se debe realizar a 37ºC en atmósfera con 5%
de CO2 para los microorganismos aerobios y en atmósfera
anaerobia para recuperar microorganismos anaerobios.
La interpretación de los resultados de los cultivos deberá
hacerse teniendo en cuenta el cuadro clínico del paciente. En
primer lugar, hay que tener en cuenta que el porcentaje de infecciones
polimicrobianas en infecciones relacionadas con material de osteosíntesis
es más elevado que en otro tipo de infecciones óseas, por lo
que habrá que valorar los distintos organismos aislados en los
cultivos, con especial importancia de los cultivos anaerobios. Además,
los resultados cuantitativos pueden verse modificados por la existencia de
tratamiento antibiótico previo. En general, puede interpretarse
que, en ausencia de contaminaciones externas, los recuentos elevados de
organismos se asociarán con la presencia de infección.
Las características del microorganismo aislado también
son importantes. El aislamiento de un microorganismo con un elevado poder
patógeno (S. aureus, Enterobacteriaceae, P.
aeruginosa) deberá valorarse siempre como potencialmente
responsable de infección, independientemente del recuento obtenido.
Dicha valoración deberá, sin embargo, ser mucho más
cuidadosa para aquellos organismos de escaso poder patógeno (como
por ejemplo Propionibacterium spp.) o claramente ambientales,
donde el aislamiento en cultivo de los mismos no necesariamente se asocia
con el desarrollo de infección clínica. En estos casos, la
integración de los datos microbiológicos con el cuadro clínico
y otros datos de laboratorio o imagen es esencial para valorar su
significado y decidir posterior tratamiento.
5. OTROS MÉTODOS
PARA EL DIAGNÓSTICO MICROBIOLÓGICO DE LAS INFECCIONES
OSTEOARTICULARES
5.1. TÉCNICAS DE BIOLOGÍA MOLECULAR.
En los últimos años, se ha resaltado el papel que
pueden jugar los métodos moleculares, sobre todo los basados en PCR
(reacción en cadena de la polimerasa), en el diagnóstico de
las enfermedades infecciosas, principalmente cuando se aplican
directamente al análisis de muestras clínicas.
Los métodos moleculares permiten detectar el ADN o ARN del
microorganismo causante de la infección directamente en la muestra
clínica, con una gran sensibilidad y generalmente en un tiempo
corto. Ell más utilizado es la PCR. A la hora de diseñar un
método de PCR para el diagnóstico de una determinada infección
se pueden seguir en general dos tipos de estrategias: Si se conoce que esa
infección puede estar causada por un único microorganismo o
se quiere descartar la infección por un microorganismo concreto se
diseñará una PCR específica que detecte ese
microorganismo. or el contrario la infección que se quiere
diagnosticar puede estar causada por numerosos microorganismos diferentes
se seguirá una estrategia de PCR multiplex o PCR universal que con
una sola reacción de PCR detecte la mayoría de los
microorganismos que pueden causar esa infección.
Como la mayor parte de las infecciones osteoarticulares están
causadas por bacterias, en este procedimiento se considerarán
principalmente los aspectos relacionados con técnicas basadas en
PCR y aplicables al estudio de infecciones bacterianas.
Entre las diferentes aproximaciones moleculares que se han propuesto
para detectar bacterias directamente en muestras de líquido
articular o biopsias óseas, se ha destacado el papel de las técnicas
de PCR universal del gen que codifica para el ARN ribosómico
bacteriano (PCR 16S ARNr) ya que es un tipo de infección que puede
estar causada por distintas bacterias. Este tipo de PCR se basa en la
presencia en este gen, de regiones cuya secuencia está conservada
en la mayoría de bacterias e intercaladas entre ellas regiones
variables características de los distintos géneros y
especies. Esta disposición favorece el diseño de iniciadores
de PCR complementarios para las regiones conservadas, que mediante PCR
amplifican las regiones variables características de cada especie,
que luego por secuenciación y comparación con bases de datos
de secuencias, permiten identificar la bacteria que se encuentra en la
muestra. Todo ello sin tener ninguna información acerca de qué
microorganismo es el causante de la infección (ver esquema a
continuación):
En la incorporación de estos métodos al diagnóstico
de las infecciones osteoarticulares hay que considerar una serie de
limitaciones: 1) su facilidad de contaminación al detectar la
presencia de ADN contaminante en los reactivos de PCR (principalmente la
Taq polimerasa) y de conservación y procesamiento de muestras, lo
que determina que no se puedan diseñar PCRs con una elevada
sensibilidad analítica, ya que tendrían numerosos falsos
positivos. 2) Al ser métodos basados en secuenciación los
resultados se retrasan al menos 24-48 horas desde la obtención de
la muestra clínica. 3) Son métodos relativamente caros y
poco abordables para algunos laboratorios como método de rutina. 4)
No permiten la detección de infecciones polimicrobianas que serían
detectadas como una mezcla de secuencias. 5) La presencia de ADN no indica
viabilidad de los microorganismos.
Por el contrario hay también que considerar las ventajas que
aportan: 1) con una única reacción de PCR pueden detectar
casi cualquier bacteria, sin conocer los datos clínico-epidemiológicos
de cada caso. 2) Son fáciles de realizar en servicios de
microbiología dotados de laboratorios de molecular. 3) Pueden
detectar bacterias en muestras de pacientes con tratamiento antibiótico.
4) Pueden detectar microorganismos que no crecen en los métodos de
cultivo habituales. 5) Pueden resultar más rápidos que la
identificación tradicional para determinados microorganismos.
Considerando los inconvenientes que pueden tener las PCRs universales
del gen 16S ARNr. Algunos autores prefieren emplear PCRs específicas
para detectar microorganismos concretos (S. aureus, Kingella kingae,
M. tuberculosis, B. burgdorferi, etc.) cuando hay algún dato clínico-epidemiológico
que permita sospechar un microorganismo determinado como causante de una
infección osteoarticular. Estas PCRs son en general más
sensibles que las PCRs universales, pero sólo pueden detectar los
microorganismos previamente sospechados.
La mayor aplicación de las técnicas de PCR para la
detección de infecciones osteoarticulares se ha realizado en el
diagnóstico de las infecciones no asociadas a implantes,
principalmente de las artritis sépticas y osteomielitis causadas
por microorganismos de crecimiento difícil. En este sentido, en el
caso de las artritis sépticas existen numerosos estudios que
emplean técnicas de PCR específicas para la identificación,
a partir de líquido articular, de microorganismos de difícil
aislamiento en cultivo como: N. gonorrhoeae, Chlamydia trachomatis,
Borrelia burgdorferi y Tropheryma whipplei. En el caso de las
infecciones osteoarticulares causadas por micobacterias las técnicas
moleculares que emplean PCRs específicas han demostrado su
utilidad, principalmente en el diagnóstico rápido de
tuberculosis osteoarticular, con una sensibilidad algo inferior que el
cultivo, pero mayor rapidez.
En lo referente a infecciones asociadas a prótesis
articulares, algunos autores han revisado recientemente la utilidad de la
PCR universal, para resolver las limitaciones del diagnóstico
microbiológico basado en cultivo. Aunque los primeros trabajos
fueron publicados en 1995 y 1996, está por demostrar la utilidad de
estos métodos en el diagnóstico diario al margen de trabajos
de investigación, ya que los diferentes estudios utilizan distintos
métodos de PCR universal y distintos patrones de referencia a la
hora de considerar si una prótesis está infectada o no y por
tanto no son comparables; además el número de muestras
incluidas en los estudios suele ser bajo como para establecer conclusiones
diagnósticas. Hasta el momento, los pocos artículos
publicados reflejan en general, una mayor rentabilidad diagnóstica
cuando los métodos moleculares se asocian al los cultivos
tradicionales que cuando se emplean solos como métodos de cribado.
En general, las técnicas de PCR universal del gen 16S ARNr son
menos sensibles que el cultivo, excepto en el caso de pacientes con
tratamiento antibiótico y en infecciones causadas por
microorganismos anaerobios y exigentes (Abiotrophia, Granulicatella,
etc.). Por el contrario, son más específicas que el cultivo
y ayudan a evaluar sus resultados, que en muchas ocasiones son difíciles
de interpretar. Estos métodos se deben emplear en casos especiales,
por ejemplo cuando tras 2 días de incubación no se obtiene
crecimiento en los cultivos tradicionales en pacientes con una infección
osteoarticular clara, o de entrada en pacientes con tratamiento antibiótico
o cuando los resultados de los cultivos son difíciles de evaluar.
En un futuro próximo si estos métodos demuestran su
utilidad, muy posiblemente no sustituyan al cultivo microbiológico
tradicional, pero sí lo complementen mediante el diagnóstico
rápido de la infección, la detección del
microorganismo causante de la infección en pacientes tratados o
permitiendo evaluar los falsos positivos o negativos del cultivo.
6. PROCESAMIENTO MICROBIOLÓGICO
DE MUESTRAS
6.1. OBTENCIÓN DE MUESTRAS
La obtención de una muestra de calidad es el paso inicial del
que dependerá, en gran parte, la calidad de los resultados
microbiológicos que se obtengan. A la hora de tomar y manipular las
muestras deben seguirse las recomendaciones generales del Procedimiento 1a
de la SEIMC sobre "Recogida, transporte y procesamiento general de
las muestras".
Se consideran útiles para el diagnóstico de las
distintas infecciones osteoarticulares las muestras de líquido
articular, biopsias sinoviales, biopsias óseas periprotésicas,
exudados periimplante, colecciones y abscesos localizados en tejidos
blandos en la vecindad del hueso, así como los propios implantes.
No se consideran muestras útiles los exudados de fístulas.
A la hora de obtener y conservar las muestras que se van a emplear en
el diagnóstico de las infecciones osteoarticulares hay que hacer
algunas consideraciones:
- Se debe evitar la recogida de muestras de líquido articular
y exudados periimplante con torundas.
- En general, todas las muestras se deberían tomar antes del
inicio del tratamiento antibiótico y si este ha comenzado se
debería interrumpir (si es posible) 2 días antes de la
toma de muestras y en el caso de las IPA hasta 15 días antes.
Cuando las muestras se tomen durante una intervención quirúrgica
que requiera profilaxis antibiótica, ésta se debe
retrasar, en la medida de lo posible, hasta que se hayan tomado las
muestras para cultivo.
- Las muestras se deben obtener en las mayores condiciones de asepsia
posible, realizando una correcta desinfección de la piel y
manipulándolas lo menos posible.
- Una vez obtenidas las muestras se introducirán en
contenedores estériles con cierre hermético que sean
apropiados a su tamaño y que permitan mantenerlas en condiciones
adecuadas de humedad, sin añadir formol ni otros conservantes.
- En el caso de sospecha de infección por hongos o
micobacterias no se deben introducir las muestras en medios de
transporte para anaerobios.
- Dado que estas muestras suelen ser de extrema importancia, difícil
obtención, con riesgos y molestias para el paciente, y en muchas
ocasiones son insustituibles, es recomendable que antes de iniciar el
procedimiento se establezca contacto con el laboratorio de Microbiología,
para evitar posibles errores y orientar las investigaciones posteriores
en relación con las distintas sospechas clínicas.
Como primer paso, debe desinfectarse la piel. Limpiar la zona con
alcohol, de forma concéntrica, comenzando por el centro. Abarcar
una zona de unos 10 cm. Después repetir la operación con
povidona iodada. En pacientes con hipersensibilidad al yodo, en lugar de
povidona se utilizará alcohol 2 veces consecutivas. Dejar secar al
menos 1 minuto para que la povidona ejerza su acción antiséptica.
Tras tener la zona desinfectada se procede a realizar una punción-aspiración
de liquido articular o absceso con jeringa y aguja, preferiblemente a través
de una zona sana de la piel.
Para las diferentes muestras, se seguirán las siguientes
recomendaciones:
Líquido articular: La obtención del líquido
sinovial se puede realizar por tres procedimientos: punción y
aspiración con aguja (artrocentesis), drenaje por artroscopia, o
artrotomía (drenaje quirúrgico abierto). La obtención
de biopsias de la membrana sinovial se realiza por artroscopia u
artrotomía. La artroscopia es el sistema de elección,
siempre que sea posible. La artrocentesis es sencilla en el caso de las
articulaciones periféricas, mientras que en las articulaciones
profundas (cadera y el hombro) puede ser necesaria la obtención
mediante guía radiológica, ecografía o realizar
artrotomía.
El líquido sinovial se puede introducir directamente (el mayor
volumen posible) en botellas de hemocultivo aerobio y anaerobio (tipo
BACTEC por ejemplo), reteniendo una porción en la jeringa o
inoculándola en un tubo estéril para realizar la tinción
de Gram y la inoculación directa en medios de cultivo.
Los líquidos inflamatorios o hemorrágicos (opacos o de
aspecto sanguinolento) pueden coagularse. Si se obtiene un volumen
suficiente de líquido sinovial, se debe transferir al menos 1 ml
en un tubo heparinizado o con EDTA para prevenir la coagulación y
facilitar el recuento de leucocitos. Para el estudio microbiológico
hay que evitar el uso de anticoagulantes, pero en caso de necesidad son
preferibles la heparina sódica o el polianetolsulfonato sódico
(SPS) al EDTA o al citrato.
Abscesos y exudados periimplante: Se considera absceso a toda
lesión cerrada, de origen infeccioso, con contenido en su
interior, que se manifiesta por la presencia de signos inflamatorios
(dolor o aumento localizado de la sensibilidad, enrojecimiento, calor).
En el caso de los abscesos óseos cerrados pueden no existir
signos externos y su punción debe ser guiada por una prueba de
imagen. La muestra obtenida se debe inocular en un medio de transporte
adecuado como son los recipientes con medio de transporte de anaerobios
(tipo Portagerm o similar) o en un tubo estéril. Deberá
enviarse un volumen de muestra de entre 1 y 5 mL. En el caso de muestras
escasas se podrán enviar en la propia jeringa, con el aire extraído,
sin aguja y convenientemente tapadas con tapón estéril.
Biopsias: Las muestras de biopsia ósea se pueden
obtener de forma percutánea o mediante cirugía abierta. La
biopsia abierta es preferible a la percutánea, que debe ser
guiada por una técnica de imagen. Habitualmente será el
traumatólogo quien obtenga la muestra de biopsia ósea. En
la biopsia percutánea se procederá como se describe en el
caso del absceso óseo cerrado. En la biopsia abierta se obtendrá
un bloque de tejido por escisión quirúrgica procurando
incluir las zonas dónde sea más patente la presencia de
infección. Cuando las lesiones estén bien delimitadas se
intentará incluir el borde activo de la lesión. Se
recomienda obtener una pieza de al menos 5-10 mm3. Las muestras se
introducirán rápidamente en recipientes estériles
de tamaño adecuado, que se deben cerrar inmediatamente. Las
biopsias se pueden sumergir en suero salino estéril recién
abierto, para evitar su desecación. Es recomendable el envío
de más de 1 muestra, particularmente en las IPA se deben enviar
entre 5-6 muestras como se describe en apartados anteriores de este
procedimiento. Se debe recomendar al traumatólogo el empleo de
diferentes bisturíes para cada muestra, para evitar las
contaminaciones que dificulten la interpretación de los cultivos.
Implantes: Los implantes osteoarticulares se obtendrán
en el quirófano empleando para ello los protocolos quirúrgicos
pertinentes. Tras su extracción del paciente, el implante deberá
ser manejado en el quirófano con las máximas condiciones
de asepsia e introducido en contenedores o bolsas estériles que
se cerrarán de la forma más hermética posible y se
enviarán rápidamente al laboratorio de Microbiología
con el resto de muestras del mismo paciente para su cultivo y sonicación,
en caso de estar disponible. No se añadirá ningún
medio de transporte ni conservante. Dada la dificultad de procesamiento
y manejo de algunos implantes, es conveniente ponerse en contacto con el
laboratorio de Microbiología antes de retirarlo.
6.2. TRANSPORTE Y CONSERVACIÓN
El envío de las muestras al laboratorio debe ser inmediato. El
procesamiento de las muestras se realizará lo más brevemente
posible y si se tiene que retrasar se deberán conservar las
muestras refrigeradas entre 2-8ºC hasta su procesamiento, que no debe
superar en ningún caso las 24 horas. En el caso de sospecha de
infección por N. gonorrhoeae, las muestras se deben
inocular inmediatamente en medios selectivos. Las muestras en medio de
transporte de anaerobios se deben mantener a temperatura ambiente. En ningún
caso se pueden congelar las muestras destinadas al cultivo.
6.3. RECEPCIÓN EN EL LABORATORIO
El manejo de la muestra a su llegada al laboratorio, implica el
cumplimiento de los requisitos de calidad de la muestra para ser
procesada, como se indica en el Procedimiento de Microbiología Clínica
de la SEIMC 1a: "Recogida, transporte y procesamiento general de las
muestras en el laboratorio de Microbiología".
Deben cumplirse los siguientes requisitos:
a) La muestra se recibirá siempre acompañada de un
volante de petición, en el que constarán al menos, los
datos demográficos del paciente, servicio de ingreso, los datos
del clínico que realiza la petición, tipo de muestra y método
de obtención, motivo de la petición y determinaciones
solicitadas.
b) La correcta identificación de la muestra y del paciente en
el recipiente que contiene la muestra.
c) Al recibir la muestra el laboratorio hará una valoración
de si la cantidad de muestra es adecuada para los estudios solicitados.
d) Se comprobará que el tiempo y las condiciones de transporte
y conservación son adecuadas.
e) Se evaluará la conveniencia de las tinciones y cultivos
solicitados.
Criterios de rechazo: Las discrepancias entre la identificación
de la muestra y la identificación en el volante de petición
serán motivo de rechazo, aunque se debe consultar previamente con
el clínico responsable de la solicitud. Se rechazarán las
muestras remitidas en formol o conservantes similares. Si se reciben
muestras en torunda se añadirá a los resultados un
comentario sobre sus limitaciones y las precauciones de interpretación
de los resultados obtenidos. Si la muestra es insuficiente para todas las
determinaciones solicitadas, se contactará con el clínico
responsable de la petición para decidir cuáles son las más
importantes y para las restantes, se indicará en el volante "muestra
insuficiente".
Cada laboratorio debe elaborar y distribuir los criterios de rechazo
de las muestras que incumplan los requisitos de calidad establecidos. Debe
emitirse un informe escrito en el que se detallen los motivos de rechazo
de la muestra.
6.4. PROCESAMIENTO
El pretratamiento de las muestras se recoge en la sección
7.2.1. del procedimiento microbiológico 1a de la SEIMC "Recogida,
transporte y procesamiento general de las muestras en el laboratorio de
Microbiología" (PNT-RTP-01).
Las muestras deberán ser procesadas con la mayor brevedad
posible en una cabina de bioseguridad siguiendo las recomendaciones
recogidas en el procedimiento 10 de la SEIMC "Seguridad en el
laboratorio de Microbiología Clínica".
En caso de sospecha de infección por hongos o micobacterias se
seguirán las recomendaciones de los procedimientos 9a "Micobacterias"
y 21 "Diagnóstico microbiológico de las micosis y
estudio de la sensibilidad a los antifúngicos".
El laboratorio someterá a la muestra a un procesamiento en
función de sus protocolos de trabajo y de la información que
aporta el servicio solicitante sobre la muestra y el enfermo. Por tanto,
el procesamiento dependerá de varios factores:
- Petición del servicio solicitante
- Tipo de muestra/técnica de obtención
- Diagnóstico /enfermedad de base del paciente
- Motivo de petición
- Cualquier otra información aportada en el volante de la
petición
- Según el tipo de infección y la muestra recibida el
personal del laboratorio de Microbiología podrá completar
los estudios solicitados, con las determinaciones que se consideren
convenientes.
Es conveniente conservar una porción de las muestras que
sobren, refrigeradas durante unos 7 días por si se necesitara
realizar comprobaciones o estudios posteriores.
A todas las muestras se les realizará tinción de Gram.
Para cada muestra específica se tendrán en cuenta las
siguientes recomendaciones: 3
Líquido articular: Si se van a inocular botellas de
hemocultivos (aerobio y anaerobio) tipo BACTEC o similar, se introducirá
el mayor volumen de muestra posible, previa desinfección del tapón.
La inoculación puede realizarse directamente por el clínico
o alternativamente en el laboratorio, siempre que se disponga de un
volumen suficiente de muestra. Se debe dejar una alícuota
suficiente para realizar tinciones.
Las muestras de líquido articular se deben centrifugar, cuando
el volumen recibido lo permita, para realizar extensiones para tinciones
de Gram, Ziehl-Neelsen, etc. y para la inoculación en los medios
de cultivo a partir del sedimento.
Biopsias: Las muestras de biopsias se deben cortar en trozos
en una placa de Petri estéril con un bisturí estéril.
Los distintos fragmentos se deben homogenizar en un mortero estéril
con una pequeña cantidad de solución salina o caldo BHI
antes de su siembra en los medios de cultivo. En el caso de sospecha de
infección por hongos filamentosos no se deben triturar las
muestras, se deben cortar en pequeños fragmentos que se colocarán
directamente en los medios de cultivo para hongos. Las extensiones para
tinciones pueden realizarse mediante impronta sobre el porta o bien a
partir de la muestra homogeneizada.
La siembra se realizará con un asa estéril ó
pipeta estéril, pasando 0,1 mL del homogenizado a la placa de
cultivo en un cuadrante de la misma. A continuación se extenderá
con el asa de cultivo a través de toda la placa en los tres
cuadrantes restantes. Este procedimiento se realiza igual para todas las
placas utilizadas en el cultivo. Los medios líquidos se siembran
con pipeta. Se colocará una gota del homogeneizado en un porta
para la tinción de Gram.
Las muestras muy pequeñas pueden inocularse directamente en el
caldo de enriquecimiento. Las muestras de biopsias óseas duras
que no se puedan fragmentar se añadirán directamente en un
caldo de enriquecimiento. Para realizar las extensiones para tinción
de este tipo de muestras, se puede procesar la muestra entre dos portas
presionando y desplazando ambos entre sí hasta conseguir una
extensión fina.
Abscesos y muestras fluidas: Al ser muestras líquidas
se inocularán 0,1 mL con pipeta en los medios sólidos y líquidos
como se describe en el apartado anterior. En caso de no poder recogerse
con pipeta, la inoculación se hará con asa de siembra como
se describe para las biopsias. Si se reciben recipientes para anaerobios
que estén cerrados herméticamente, la muestra se extraerá
con jeringa previa desinfección del tapón con povidona
iodada. Se deberá tener la precaución de no introducir
aire en el recipiente. La muestra se puede sembrar con la propia
jeringa. Para realizar la tinción de Gram se depositará
una alícuota en un porta con pipeta o asa de siembra.
Implantes: Se añadirá en el contenedor o la
bolsa en el que se recibe, una cantidad variable de tampón PBS
estéril, nunca superior a 400 mL ni inferior a 50 mL. Tras añadir
el tampón, el recipiente se cerrará herméticamente
y se introducirán en un sonicador de baño en el que se
habrá añadido agua destilada estéril suficiente
para cubrirlo, sin que éste llegue a flotar. Una vez introducido,
se sonicará la muestra a 40kHz durante 5 minutos. Tras retirar la
muestra, se centrifugará el sonicado a 3000 x g durante 20
minutos. Posteriormente, se decantará el sobrenadante, y el
sedimento se resuspenderá en 1/10 del volumen centrifugado de PBS
estéril. Una vez resuspendido, se procederá a la siembra
del mismo de forma cuantitativa (ver PNT-IOA-04 de este procedimiento).
6.5. MEDIOS DE CULTIVO Y CONDICIONES DE INCUBACIÓN
En general se seguirán las recomendaciones recogidas en el
procedimiento microbiológico 1a de la SEIMC "Recogida,
transporte y procesamiento general de las muestras en el laboratorio de
Microbiología" (PNT-RTP-01). En resumen:
Medios de cultivo: La inoculación directa de las
muestras de líquido sinovial, homogeneizados de biopsias y
exudados debe realizarse en medios convencionales para bacterias
aerobias (agar sangre, agar chocolate), medio para cultivo de bacterias
anaerobias (agar Brucella o agar Schaedler) y medio selectivo para
aislamiento de bacilos Gram negativos (agar McConkey o similar) y si se
considera necesario y hay muestra suficiente se sembrará también
medio selectivo para estreptococos (agar sangre ácido nalidíxico,
CNA). Además se inoculará un medio líquido de
enriquecimiento tipo caldo BHI, TSB o tioglicolato.
Las botellas de hemocultivos se introducirán en el sistema
automatizado del que disponga cada laboratorio.
Para el cultivo de N. gonorroheae, se inoculará una
placa de medio Thayer-Martin y se incubará en atmósfera
con 5% de CO2.
Condiciones de incubación: Las placas de agar sangre
se incubarán a 35-37ºC en aire o atmósfera con 5% de
CO2. Las placas de agar chocolate y CNA se incubarán
también a 35-37ºC siempre con atmósfera de 5% de CO2.
Las placas de agar Brucella y agar Schaedler para el cultivo de
anaerobios se incubarán a 35-37ºC en atmósfera de
anaerobiosis.
Los caldos se incubarán a 35-37ºC en aire. Se comprobará
diariamente el crecimiento de microorganismos mediante visualización
de turbidez, y en caso de que este aparezca se realizará
subcultivo en los medios sólidos descritos previamente.
El tiempo de incubación de las placas será de 2-7 días
y el de las botellas de hemocultivo y los caldos de enriquecimiento de
7-10 días. En caso de sospecha de microorganismos de crecimiento
lento (Brucella spp. o micobacterias), este período se
alargará convenientemente.
6.6. PRECAUCIONES E INTERPRETACIÓN DE
RESULTADOS
La interpretación de los resultados microbiológicos
comienza con la evaluación de la tinción de Gram y después
tras la incubación de durante las primeras 24h, se procede a la
valoración de los aislamientos en los medios de cultivo.
Tinción de Gram: Dado que todas las muestras que se
procesan para el diagnóstico de la infección osteoarticular
proceden de sitios normalmente estériles se debe dar valor a
cualquier microorganismo que se visualice en la tinción de Gram.
Se debe visualizar la extensión completa ya que en este tipo
de infecciones los microorganismos suelen estar en cantidades bajas.
Si se visualizan microorganismos que se considera que no pueden
crecer en los medios habituales, se añadirán los medios de
cultivo adecuados para su crecimiento. Se valorará la presencia de
leucocitos polimorfonucleares que indican la presencia de reacción
inflamatoria.
Cultivos: Las placas y los medios líquidos serán
examinados diariamente para detectar la presencia de crecimiento. La
primera lectura de las placas se hará a las 24 horas de incubación.
Los medios líquidos se examinarán diariamente para ver si
existe turbidez indicativa de crecimiento.
Si se observa crecimiento en los medios sólidos, se intentará
realizar una identificación presuntiva del microorganismo aislado
mediante tinción de Gram, catalasa, coagulasa en porta, etc. y si
se considera relevante se avisará al clínico del hallazgo.
En infecciones osteoarticulares es muy importante una evaluación
minuciosa de los cultivos, buscando diferentes morfotipos, sobre todo en
el caso del aislamiento de posibles contaminantes de la piel (S.
epidemidis, otros estafilococos coagulasa negativa, etc.). Si se
obtienen cultivos mixtos se realizarán los subcultivos necesarios
para obtener los microorganismos en cultivo puro. Si no hay crecimiento se
reincubarán todas las placas.
En los líquidos articulares y otras muestras de pacientes con
implantes se debe valorar como significativos los aislados de
microorganismos que en otras circunstancias se considerarían como
microbiota normal de la piel (S. epidermidis, otros estafilococos
coagulasa negativa, Corynebacterium spp., P. acnes, Streptococcus
del grupo viridans, etc). En otro tipo de muestras se deben
considerar como causantes de la infección si se aíslan en
cultivo puro. La interpretación de su papel en la infección
dependerá en gran medida, de los resultados de otras muestras del
mismo paciente.
Tanto si hay crecimiento en las placas de cultivo primario como si no
y si el caldo de enriquecimiento está turbio, se realizará
tinción de Gram y según los microorganismos que se observen
se realizarán subcultivos en los medios generales y selectivos
adecuados para su aislamiento. Cuando las muestras se han inoculado sólo
en caldos de enriquecimiento, es conveniente realizar al final del periodo
de incubación, un subcultivo "de salida" en medios sólidos,
aunque no se haya observado turbidez. En la valoración de los
cultivos negativos se debe tener en cuenta la posibilidad de que el
paciente haya recibido tratamiento antibiótico previo a la obtención
de la muestra.
Se identificarán todos los aislados y se realizarán las
pruebas de sensibilidad a los antibióticos según los medios
disponibles en cada laboratorio. En los microorganismos anaerobios no
suele estar recomendada la realización de pruebas de sensibilidad a
todos los aislados. Si se registra crecimiento de aparentemente el mismo
microorganismo en distintas muestras del mismo paciente, se realizará
la identificación y pruebas de sensibilidad a todos ellos, para
facilitar la interpretación del papel de los microorganismos
aislados en la infección como se ha comentado anteriormente.
Los cultivos de los implantes se interpretarán como se detalla
en el PNT-IOA-04 de este procedimiento.
Se recomienda guardar las placas de la siembra directa hasta que se
tengan los resultados definitivos del cultivo, por si fuera necesario
realizar pruebas adicionales.
Se deben realizar los procedimientos microbiológicos que
proporcionen la información clínica más relevante en
el menor tiempo posible. La profundidad de la investigación
microbiológica viene determinada por la procedencia anatómica
de la muestra, la técnica de recogida de la misma y los resultados
de la tinción de Gram. También es importante el tipo de
enfermo y sus enfermedades de base.
6.7. INFORMACIÓN DE RESULTADOS
Las tinciones de Gram se visualizarán e informarán lo más
rápidamente posible y siempre en el turno de trabajo de recepción
de la muestra. Si son muestras intraoperatorias se deben informar con carácter
urgente.
Se informarán todos los microorganismos presentes en la tinción
de Gram, siempre que las muestras hayan sido recogidas y conservadas
convenientemente. La presencia de leucocitos polimorfonucleares se podrá
informar como escasos, moderados o abundantes (no se realizan tinciones
cuantitativas).
Cualquier información sobre los cultivos que pueda tener
significado clínico y pueda reconducir la actitud terapéutica,
debe ser notificada con la mayor rapidez posible al clínico
responsable del paciente, mediante informes provisionales escritos o telefónicos.
Antes de emitir los informes de resultados, se tratará de
evaluar de forma conjunta los resultados de todas las muestras de un mismo
paciente, sobre todo el caso de sospecha de IPA. Se tendrán en
cuenta los resultados de la tinción de Gram y su concordancia con
los resultados de los cultivos. Se considerará si el mismo
microorganismo (biotipo y perfil de sensibilidad) está en más
de una muestra.
Se recomienda correlacionar los resultados de la tinción de
Gram con los del cultivo antes de emitir el informe definitivo.
En el informe de resultados deberán constar todos los
microorganismos aislados y su sensibilidad a los diferentes antibióticos
que determine cada laboratorio.
Los aislados pertenecientes a la microbiota normal de la piel (Corynebacterium
spp., estafilococos coagulasa negativa, etc.), se informarán como "microbiota
de contaminación cutánea" en el caso de muestras de
pacientes con artritis séptica y osteomielitis. En el caso de
infecciones asociadas a implantes se informarán siempre con su
sensibilidad a los antibióticos y se destacará si su
aislamiento se ha realizado solamente en el caldo de enriquecimiento y si
se han aislado únicamente tras cultivo prolongado.
Si el cultivo de la muestra resultara negativo, se emitirá el
resultado al finalizar el periodo de incubación de los medios de
cultivo, en el que conste "no se aíslan microorganismos".
6.8. OBSERVACIONES Y PROCEDIMIENTOS NO ACEPTABLES
El laboratorio debe ser estricto en la valoración microbiológica
de los aislados que pueden formar parte de la microbiota de la piel o ser
contaminantes y en el modo en que se emite la información de los
resultados de los cultivos. De un modo muy general, un informe con el
aislamiento (identificación) y determinación de la
sensibilidad a los antimicrobianos de uno o más microorganismos, se
suele interpretar como diagnóstico de infección, lo que
puede provocar que se administre tratamiento antimicrobiano
innecesariamente. Se debe tener especial cautela con los resultados de los
cultivos de los implantes.
Si sólo se remiten botellas de hemocultivos inoculadas con líquido
articular, no se podrá realizar la tinción de Gram.
La interpretación de los resultados de los cultivos de
muestras de biopsias periprotésicas es difícil si no se envían
al menos 3 muestras.
Se desaconseja rotundamente la toma de líquido articular y
exudados periprotésicos con torunda (mayor contaminación,
volumen insuficiente de muestra para los cultivos, inhibición de
ciertos patógenos y menor supervivencia de las bacterias).
No está indicado el procesamiento de las muestras obtenidas a
través de tubos de drenaje colocados durante más de 2 días,
por la gran probabilidad de contaminación con la microbiota de la
piel.
No se procesarán las muestras remitidas con conservantes tipo
formol.
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36:2932-2939.
3. Spangehl MJ, Masterson E, Masri BA, O'Connell JX, Duncan CP. The
role of intraoperative gram stain in the diagnosis of infection during
revision total hip arthroplasty. J Arthroplasty 1999; 14:952-956.
4. Spangehl MJ, Masri BA, O'Connell JX, Duncan CP. Prospective
analysis of preoperative and intraoperative investigations for the
diagnosis of infection at the sites of two hundred and two revision total
hip arthroplasties. J Bone Joint Surg Am 1999; 81:672-683.
5. Wilson ML, Winn W. Laboratory diagnosis of bone, joint,
soft-tissue, and skin infections. Clin Infect Dis 2008; 46:453-457.
7.6. BIOFILMS Y SONICACIÓN DE
IMPLANTES
1. Costerton JW (Ed.). The biofilm primer. Berlin: Springer-Verlag.
2007.
4. Esteban J, Gómez-Barrena E, Cordero J, Martín-de-Hijas
NZ, Kinnari TJ, Fernández-Roblas R. Evaluation of quantitative
analysis of cultures from sonicated retrieved orthopedic implants in
diagnosis of orthopedic infection. J Clin Microbiol 2008; 46:488-492.
5. Esteban J, Cordero-Ampuero J, Adames H, Martín-de-Hijas NZ,
Ortiz-Pérez A, Fernández-Roblas R. Evaluation of a
sonication protocol for the detection of bacteria in retrieved
osteosynthesis implants. 19th ECCMID. Helsinki. 2009. Abstract
nº 867.
6. Hall-Stoodley L, Costerton JW, Stoodley P. Bacterial biofilms:
From the natural environment to infectious diseases. Nat Rev Microbiol
2004; 2:95-108.
7. Trampuz A, Piper KE, Jacobson MJ, Hanssen AD, Unni KK, Osmon DR,
Mandrekar JN, Cockerill FR, Steckelberg JM, Greenleaf JF, Patel R.
Sonication of removed hip and knee prostheses for diagnosis of infection.
N Engl J Med 2007; 357:654-663.
8. Trampuz A, Osmon DR, Hanssen AD, Steckelberg JM, Patel R.
Molecular and antibiofilm approaches to prosthetic joint infection. Clin
Orthop Relat Resp 2003; 414:69-88.
9. Trampuz A, Piper KE, Hanssen AD, Osmon DR, Cockerill FR,
Steckelberg JMl. Sonication of explanted prosthetic components in bags for
diagnosis of prosthetic joint infection is associated with risk of
contamination. J Clin Microbiol 2006; 44:628-631.
10. Vila J, Soriano A, Mensa J. Molecular basis of microbial
adherence to prosthetic materials. Role of biofilms in
prosthesis-associated infection]. Enferm Infecc Microbiol Clin
2008; 26:48-54.
7.7. BIOLOGÍA MOLECULAR
1. Dora C, Altwegg M, Gerber C, Böttger EC, Zbinden R et al.
Evaluation of conventional microbiological procedures and molecular
genetic techniques for diagnosis of infections in patients with implanted
orthopedic devices. J Clin Microbiol 2008; 46:824-825.
2. Trampuz A, Steckelberg JM, Osmon DR, Cockerill FR, Hanssen AD,
Patel R. Advances in the laboratory diagnosis of prosthetic joint
infection. Rev Med Microbiol 2003; 14:1-14.
3. Vandercam B, Jeumont S, Cornu O, Yombi JC, Lecouvet F, Lefevre P,
Irenge LM, Gala JL. Amplification-based DNA analysis in the diagnosis of
prosthetic joint infection. J Mol Diagn 2008; 10:537-543.
DOCUMENTO
TÉCNICO
PNT-IOA-01
PROCESAMIENTO MICROBIOLÓGICO DEL LÍQUIDO ARTICULAR
ELABORADO
REVISADO
Y APROBADO
Jefe de Servicio
Nombre/Firma
Fecha
Nombre/Firma
Fecha
EDICIÓN
FECHA
ALCANCE
MODIFICACIONES
01
Edición
inicial
COPIA REGISTRADA Nº..........ASIGNADA
A.......................... Este documento es propiedad del Servicio de Microbiología
del Hospital ....... .
.................
La información en él contenida no podrá
reproducirse total ni parcialmente sin autorización
escrita del Responsable de su elaboración. Las copias
no registradas no se mantienen actualizadas a sus
destinatarios.
1.
PROPÓSITO Y ALCANCE El objetivo del presente documento es describir el procesamiento
del líquido sinovial y de la membrana sinovial para el diagnóstico
microbiológico de las infecciones de articulares, así
como los criterios de interpretación de los cultivos.
2.
FUNDAMENTO
La infección de la cavidad articular, es un proceso grave
que cursa con signos de inflamación local, dolor y restricción
de movimientos. La infección del espacio articular conduce al
deterioro y destrucción rápida del cartílago, por
lo que el cuadro debe ser considerado como una urgencia médica.
La principal vía de acceso de los microorganismos a la
articulación es la hematógena, aunque también
pueden acceder directamente a través de una inoculación
directa o de infecciones contiguas.
Cualquier agente infeccioso puede causar artritis séptica,
pero los más frecuentes son los patógenos bacterianos de
naturaleza piógena. Staphylococcus aureus es
actualmente el principal agente etiológico de la artritis séptica,
seguido de diversas especies de estreptococos (Streptococcus
del grupo viridans, Streptococcus pneumoniae y
estreptococos del grupo B). Otros microorganismos como Neisseria
gonorrhoeae y Brucella spp. frecuentes hace años,
actualmente se describen esporádicamente.
El diagnóstico microbiológico de la artritis séptica
se basa en el aislamiento del microorganismo responsable a partir de
muestras líquido o membrana sinovial. En el presente
procedimiento se describen los métodos a seguir para el
procesamiento de este tipo de muestras.
3.
DOCUMENTOS DE CONSULTA
- Sánchez C (Coordinador), Guerrero C, Sánchez C.
Recogida, transporte y procesamiento general de las muestras.
Procedimientos en Microbiología nº 1 a, 2ª edición.
SEIMC. 2003. Disponible en
http://www.seimc.org/documentos/protocolos/microbiologia
- Loza E (Coordinador). Alomar P, Bernal A, Harto A, Pérez
JL, Picazo JJ, Sarazá LL. Seguridad en el laboratorio de
microbiología clínica. Procedimientos en Microbiología
nº 10, 1ª edición. SEIMC. 2000. Disponible en:
http://www.seimc.org/documentos/protocolos/microbiologia
El volante de petición que acompaña a cada muestra
debe ser estrictamente cumplimentado y en él deberá
constar la filiación, edad, número de historia, servicio
de procedencia, tipo de muestra (de forma muy específica),
localización anatómica de la muestra, tratamiento previo
y diagnóstico del paciente, así como los datos del clínico
que realiza la petición.
4.2. RECOGIDA DE LA MUESTRA
La obtención de las muestras debe realizarse bajo
estrictas condiciones de asepsia, para evitar la contaminación
con microbiota de la piel y preferentemente antes de iniciar el
tratamiento antibiótico.
El área de piel en la que se va a realizar la aspiración
debe desinfectarse con alcohol y después con tintura de yodo al
1-2% o una solución de povidona yodada al 10%.
4.2.1. Líquido sinovial. La obtención del líquido
sinovial se puede realizar por tres procedimientos:
1) Punción percutánea con aguja y aspiración
(artrocentesis);
2) drenaje por artroscopia y
3) artrotomía (drenaje quirúrgico abierto). La
artroscopia es el sistema de elección, siempre que sea
posible.
Inmediatamente después de obtener la muestra, se pueden
seguir tres alternativas o la combinación de varias para su
recogida:
A) Una vez realizada la aspiración con aguja y jeringa
debe expulsarse el aire, tapando la aguja con una gasa estéril
impregnada en alcohol para eliminar el riesgo de aerosoles. A
continuación, se cambia la aguja por otra estéril y se
inocula el contenido, previa desinfección del tapón de
goma, en un tubo estéril sin aire (tipo Vacutainer) o en tubo
para transporte de anaerobios.
B) Alternativamente, se puede tapar el cono de la jeringa con un
tapón, asegurarlo bien y enviar así la muestra al
laboratorio.
C) Inocular, previa desinfección del tapón de goma,
una porción (lo mayor posible, máximo de 10 ml) del líquido
sinovial en botellas aerobias y anaerobias de hemocultivos (BACTEC).
D) Para facilitar el recuento de leucocitos, si se obtiene un
volumen suficiente de líquido sinovial, se debe transferir al
menos 1 ml en un tubo heparinizado o con EDTA para prevenir la
coagulación. Este estudio, al igual que la búsqueda de
cristales, suele ser realizado por el laboratorio de Bioquímica
o en el Servicio de Reumatología.
E) Para el estudio microbiológico no es recomendable el
uso de anticoagulantes, pero en caso de necesidad son preferibles la
heparina sódica o el polianetolsulfonato sódico (SPS)
al EDTA o al citrato.
4.2.2. Membrana sinovial. La membrana sinovial se obtiene
mediante biopsia por artroscopia u artrotomía.
Si los fragmentos de la membrana son pequeños, se inoculan
en un sistema de transporte para anaerobios. Si son más
grandes, se introducen en contenedores estériles sobre una gasa
estéril humedecida en suero salino estéril para evitar
su desecación.
4.3. TRANSPORTE Y CONSERVACIÓN DE LA MUESTRA.
Es necesario transportar la muestra al laboratorio de modo
inmediato, ya que:
- Un período de tiempo prolongado afecta al recuento de
leucocitos (desintegración de las células) y a la
presencia de cristales (disolución) en el líquido
sinovial.
- No olvidar que la artritis séptica es una situación
clínica urgente, que requiere el informe rápido de la
tinción de Gram y la siembra inmediata de la muestra.
- En caso de sospecha de infección por Neisseria
gonorrhoeae, es obligada la inoculación inmediata de la
muestra en el medio selectivo.
Por todo ello, el periodo máximo de llegada de las
muestras al laboratorio no superará a las 2 horas posteriores a
la toma. Si el transporte se demora, las muestras se mantendrán
refrigeradas (2-8º C), excepto en el caso de sospecha de N.
gonorrhoeae. Las muestras, una vez inoculadas, se mantendrán
de 2-8º C al menos durante una semana.
4.4. CRITERIOS DE ACEPTACIÓN Y RECHAZO
Deben ser cuidadosamente observadas las siguientes incidencias
relacionadas con la muestra:
1ª Defectos encontrados en la identificación de la
misma: etiquetado erróneo y cumplimentación inadecuada
o incompleta de la hoja de petición.
2ª Mala conservación (temperatura, biopsias secas).
3ª Muestra insuficiente para todas las determinaciones
solicitadas sin que se establezca por el facultativo peticionario un
orden de prioridades.
4ª Muestras recogidas en torundas.
5ª Muestras obtenidas a través de un drenaje, en
lugar de la aspiración directa, que conllevan un alto
potencial de contaminación con microbiota de la piel.
Todas estas incidencias deben ser comunicadas al clínico
correspondiente, indicando el procesamiento o no de la muestra e
incidiendo en la interpretación de los resultados si se llevara
a cabo el mismo.
5.
MEDIOS DE CULTIVO, REACTIVOS Y PRODUCTOS
Medios de cultivo:
- Agar sangre
- Agar chocolate
- Agar colistina-nalidíxico (CNA)
- Agar Brucella - Agar MacConkey (optativo)
- Agar Thayer-Martin (optativo)
- Agar Sabouraud (optativo)
- Caldo de enriquecimiento (BHI; caldo tioglicolato para
bacterias anaerobias)
- Botellas aerobias y anaerobias de hemocultivos (optativo, pero
recomendable)
Reactivos y productos:
- Sistemas de transporte para anaerobios
- Colorantes para tinción de Gram
- Sistemas comerciales generadores de atmósfera (con 5-7%
de CO2 y de anaerobiosis)
6.
APARATOS Y MATERIALES
- Cabina de seguridad biológica tipo II
- Pinzas estériles
- Pipetas Pasteur estériles
- Asas de siembra estériles
- Portaobjetos
- Sistema estéril para homogeneización de muestras
- Estufa de aerobiosis a 35ºC
- Jarras de incubación
- Centrífuga
7.
PROCESAMIENTO
7.1. PREPARACIÓN E INOCULACIÓN DE LA MUESTRA
Las muestras serán procesadas tan pronto como se reciban
en el laboratorio. El procesamiento se llevará acabo en cabina
de bioseguridad tipo II.
7.1.1. Líquido sinovial.
1. Las muestras inoculadas en botellas de hemocultivos se
registrarán y se introducirán en el incubador-lector de
crecimiento (BACTEC o similar).
2. Las muestras de líquido sinovial contenidas en tubos
estériles, así como las transportadas en jeringa,
siempre que el volumen lo permita, se introducirán en un tubo cónico
estéril para centrifugación. A partir del sedimento se
sembrarán 2 ó 3 gotas de muestra con pipeta Pasteur estéril
en los medios convencionales: agar sangre, agar chocolate, agar
Brucella para anaerobios, agar CNA, agar MacConkey, agar Sabouraud, y
caldo de enriquecimiento. Se realizará la siembra por
agotamiento con asa estéril y por último, se preparar á
la extensión sobre porta para realizar la tinción de
Gram.
3. Opcionalmente, si el volumen de muestra lo permite, se debería
inocular, previa desinfección del tapón de goma, una
porción (1 a 10 ml) del líquido sinovial en botellas
aerobias y anaerobias de hemocultivos (BACTEC o similar).
4. Si el volumen de muestra recibido es muy pequeño (1 ó
2 gotas), es conveniente inocular solamente una placa de agar
chocolate y hacer una extensión para tinción de Gram.
Después, añadir caldo de cultivo al tubo de transporte e
incubar.
5. En caso de que el líquido sinovial se muestre
coagulado, como ocurre en ocasiones, antes de la siembra se procederá
a la dispersión del coágulo:
- Colocar el coágulo en un homogenizador
- Añadir al homogenizador un pequeño volumen ( 5
ml) de solución salina estéril o caldo de cultivo y
con suavidad dispersar el coagulo para liberar las bacterias
atrapadas.
7.1.2. Membrana sinovial
1. Las piezas de la membrana sinovial recogidas por biopsia,
deben homogeneizarse con una pequeña cantidad de solución
salina estéril o caldo de cultivo antes de su siembra en los
medios de cultivo. Las extensiones para tinciones pueden realizarse
mediante impronta sobre el porta o bien a partir de la muestra
homogeneizada.
2. Las muestras de gran tamaño no precisan trituración,
basta con fraccionar la muestra con bisturí, realizar una
impronta con el borde de la muestra recién cortada en los
diferentes medios y otra impronta sobre el porta.
3. Las muestras muy pequeñas pueden inocularse
directamente en el caldo de enriquecimiento.
7.1.3. Cultivos especiales. En caso de petición de
cultivo de microorganismos inusuales, se inocularán los medios
especiales específicos.
7.2. CONDICIONES DE INCUBACIÓN
- Agar sangre, MacConkey, agar CNA, Sabouraud (aerobiosis): 5 días.
- Agar chocolate (5-7% CO2): 5 días.
- Agar Brucella (anaerobiosis): 7 días.
- En caso de se sospecha de infección por Brucella spp. u
hongos prolongar la incubación.
- Botellas de hemocultivos aerobios: 10 días; anaerobios:
15 días.
7.3. LECTURA DE LOS CULTIVOS E IDENTIFICACIÓN DE
MICROORGANISMOS
A) Tinción de Gram: Los resultados de la observación
microscópica de las extensiones del líquido sinovial o
de la membrana sinovial (ausencia o presencia de leucocitos
polimorfonucleares y ausencia o presencia de uno o varios morfotipos
bacterianos) se informarán al clínico peticionario y
quedarán registrados en la hoja de trabajo correspondiente a la
muestra. A pesar de su utilidad, la sensibilidad del Gram en la
artritis séptica no gonocócica se encuentra entre 30-50%
y en la artritis gonocócica es inferior al 10%.
- En ocasiones, la formación de precipitados de cristal
violeta junto con la mucina del líquido sinovial pueden
mimetizar a cocos grampositivos, dando lugar a un resultado
falsamente positivo.
- Igualmente, la viscosidad de la muestra dificulta la decoloración
de las bacterias, de modo que los organismos grampositivos tienden a
aparecer como gramnegativos o viceversa.
- En otras ocasiones, es posible visualizar la presencia de
cristales en el líquido sinovial (indicadores de gota), lo
que no invalida la coexistencia de éstos con microorganismos
(gota + artritis séptica).
B) Cultivos del líquido y membrana sinovial. Examinar
todas las placas y caldos cada 24 horas, y hasta un total de 5 días,
para la detección de crecimiento macroscópico.
- Si no hay crecimiento visible, reincubar.
- Si los cultivos presentan crecimiento:
- Correlacionar los aislados con los morfotipos observados en la
tinción de Gram.
- Notificar al facultativo peticionario un informe preliminar con
la identificación presuntiva.
- Identificar los aislados a nivel de especie y realizar pruebas
de sensibilidad a los antibióticos según las normas
estandarizadas (CLSI, EUCAST).
- Se recomienda investigar especialmente los microorganismos que
crecen en agar chocolate pero no en agar sangre.
- Si el aislado pertenece a la microbiota de la piel, identificar
sólo a nivel de género y no realizar pruebas de
sensibilidad a los antibióticos.
- Si el crecimiento se produce sólo en los caldos de
cultivo (turbidez) y no en las placas, dar un pase del caldo a
placas y correlacionar el aislado con el morfotipo observado en la
tinción de Gram.
- Cuando en un caldo crecido se observen por tinción de
Gram microorganismos que no crecen en el subcultivo, proceder a
subcultivar en medios nutricionalmente más enriquecidos y en
condiciones de incubación especiales.
7.4. CONTROL DE CALIDAD
- Comprobar según el "Quality Control for
Commercially Prepared Microbiological Culture Media: Approved
Standard. 3 Edition M22-A3 (formerly CLSI)" que el control de los
medios convencionales está asegurado por la empresa
manufacturadora y por lo tanto están exentos de otros
controles.
- Comprobar que los medios de cultivo se encuentran dentro de la
fecha de caducidad.
- Participación en ejercicios de intercomparación
(Programa de Control de Calidad de la SEIMC).
- Realización de inoculación de muestras en doble
ciego y comparación de los resultados obtenidos.
8.
OBTENCION Y EXPRESIÓN DE LOS RESULTADOS
8.1. TINCIÓN DE GRAM
Tanto en las extensiones del líquido sinovial como de la
membrana sinovial, se informarán la presencia o ausencia de
leucocitos polimorfonucleares. Así como todos los morfotipos
observados en la tinción de Gram.
8.2. CULTIVOS
Siempre que la toma se haya realizado de manera correcta sin
contaminación superficial, se informarán y se valorarán
(identificación y antibiograma) todos los microorganismos
aislados considerados esencialmente patógenos (S. aureus,
Streptococcus spp., Pseduomonas aeruginosa, etc.). Las infecciones
articulares son típicamente purulentas y van acompañadas
de un número elevado de leucocitos (>50.000 células/mm3),
con más del 75% de polimorfonucleares, en el líquido
sinovial.
No obstante, se pueden observar recuentos bajos principalmente en
la artritis séptica de los pacientes inmunodeprimidos, pero
también en la infección por micobacterias, Neisseria
y algunos microorganismos grampositivos.
El aislamiento de estafilococos coagulasa negativa, Corynebacterium
spp., Propionibacterium spp. tiene valoración microbiológica
en las muestras de líquido o membrana sinovial procedentes de
pacientes con prótesis articular supuestamente infectada. Los
cultivos en los que se aísla microbiota comensal del área
anatómica se informará como "microbiota saprofita
de la piel".
Los cultivos sin aislamientos se informan como "no se aíslan
microorganismos".
9. RESPONSABILIDADES
El proceso de recogida de la muestra es responsabilidad del
servicio solicitante o del laboratorio de Microbiología si se
realiza en él la toma de la muestra.
La información sobre las normas de recogida, transporte y
conservación de las muestras y su distribución a los
servicios solicitantes es responsabilidad del laboratorio de
microbiología. El área de recogida y procesamiento de
muestras del laboratorio de microbiología es responsable de la
recepción, identificación y procesamiento de las
muestras, así como del rechazo de las muestras remitidas en
condiciones defectuosas (medios de transporte inadecuados, derramadas)
y adopción de medidas correctoras.
El personal técnico es responsable de la realización
de las técnicas microbiológicas de identificación
y determinación de la sensibilidad antibiótica, así
como del registro de resultados, la trascripción correcta de
los resultados al ordenador, la emisión de informes, el archivo
de hojas de trabajo y la comunicación telefónica al
Servicio peticionario de los resultados preliminares positivos.
El facultativo es responsable de la valoración de la tinción
de Gram, lectura de los cultivos, determinación de los
microorganismos a valorar y validación de los informes
emitidos. Asimismo, debe supervisar el trabajo del personal técnico,
adoptar medidas correctoras de errores cometidos, firmar el informe de
resultados y realizar y responder a las interconsultas.
10. ANOTACIONES AL
PROCEDIMIENTO
Es importante tener presente que la artritis séptica
causada por bacterias piógenas es la forma de artritis aguda
potencialmente más peligrosa y destructiva, por lo que siempre
debe ser considerada como una urgencia clínica y microbiológica.
En los casos de importante sospecha clínica de artritis séptica
en los que no se aísle el agente patógeno, está
indicado referir la muestra a otro laboratorio para la realización
de técnicas moleculares (infección por micobacterias,
gonococo, hongos, Borrelia u otros microorganismos inusuales).
Hay que tener presente, que un recuento de leucocitos elevado en
el líquido sinovial no siempre es debido a una infección
de la articulación.
No se recomienda rechazar o no procesar ninguna muestra (por
ejemplo, derramamiento durante el transporte) sin consultar
previamente con el clínico. Se procesará, indicando en
el informe sobre la posibilidad de contaminación debida al
estado de la muestra a la llegada al laboratorio.
11. LIMITACIONES DEL
PROCEDIMIENTO
- El tratamiento antimicrobiano previo a la obtención de
la muestra puede dar lugar a cultivos negativos.
- Igualmente, la presencia de EDTA o citrato en los tubos de
recogida de las muestras puede afectar al aislamiento de los
microorganismos.
- No se deben aceptar las muestras recogidas con torundas.
- Tampoco se deben aceptar para cultivo los drenajes articulares
por la posible contaminación que conllevan, especialmente si
llevan más de 2 días implantados en la articulación.
- Un volumen reducido de muestra obliga a priorizar con el clínico
peticionario las peticiones de cultivo, además de reducir el número
de medios a inocular.
- Si sólo se remiten botellas de hemocultivos, no se podrá
realizar la tinción de Gram.
2. Mathews CJ, Coakley G. Septic arthritis: current diagnostic
and therapeutic algorithm. Curr Opin Rheumatol 2008; 20:457-462.
3. Margaretten ME, Kohiwes J, Moore D, Bent S. Does this adult
have septic arthritis? JAMA 2007; 297:1478-1488.
4. Wilson ML, Winn W. Laboratory diagnosis of bone, joint,
soft-tissue, and skin infections. Clin Infect Dis 2008;46:453-457.
DOCUMENTO
TÉCNICO
PNT-IOA-02
PROCESAMIENTO MICROBIOLÓGICO DE MUESTRAS DE BIOPSIAS ÓSEAS
Y PERIIMPLANTES
ELABORADO
REVISADO
Y APROBADO
Jefe de Servicio
Nombre/Firma
Fecha
Nombre/Firma
Fecha
EDICIÓN
FECHA
ALCANCE
MODIFICACIONES
01
Edición
inicial
COPIA REGISTRADA Nº..........ASIGNADA
A.......................... Este documento es propiedad del Servicio de Microbiología
del Hospital ....... .
.................
La información en él contenida no podrá
reproducirse total ni parcialmente sin autorización
escrita del Responsable de su elaboración. Las copias
no registradas no se mantienen actualizadas a sus
destinatarios.
1.
PROPÓSITO Y ALCANCE El propósito del presente documento es la descripción
del procesamiento microbiológico e interpretación de los
resultados de los cultivos de muestras de biopsias óseas y
periimplantes para el diagnóstico de infecciones
osteoarticulares.
2.
FUNDAMENTO
El análisis microbiológico de las biopsias de hueso
y de las tomadas alrededor de las prótesis articulares e
implantes intramedulares constituye, junto con el estudio del líquido
articular en las artritis sépticas, el pilar fundamental del
diagnóstico etiológico de las infecciones
osteoarticulares (artritis séptica, osteomielitis e infecciones
asociadas a prótesis articular y material de osteosíntesis).
La recogida de este tipo de muestras requiere de un método
invasivo por lo que se debe dar la mayor importancia y se deben
manipular en las mejores condiciones posibles. Un procesamiento rápido
y una adecuada interpretación de los resultados de los
cultivos, es esencial para el éxito del tratamiento del
paciente. Cualquier microorganismo encontrado en dichos cultivos debe
de ser considerado como potencialmente significativo, al ser muestras
obtenidas de compartimentos estériles.
La interpretación de los resultados de los cultivos en
este tipo de infecciones es en muchos casos compleja y requiere una
evaluación cuidadosa, sobre todo en el caso de infecciones
asociadas a implantes, ya que muchos de los microorganismos que las
causan son considerados habitualmente como contaminantes de la toma y
procesamiento de las muestras (Staphylococcus epidermidis,
otros estafilococos coagulasa negativa, Streptococcus del
grupo viridans, Corynebacterium spp., Propionibacterium
acnes).
3.
DOCUMENTOS DE CONSULTA
- Sánchez C (Coordinador), Guerrero C, Sánchez C.
Recogida, transporte y procesamiento general de las muestras.
Procedimientos en Microbiología nº 1 a, 2ª edición.
SEIMC. 2003. Disponible en
http://www.seimc.org/documentos/protocolos/microbiologia
- Loza E (Coordinador). Alomar P, Bernal A, Harto A, Pérez
JL, Picazo JJ, Sarazá LL. Seguridad en el laboratorio de
microbiología clínica. Procedimientos en Microbiología
nº 10, 1ª edición. SEIMC. 2000. Disponible en:
http://www.seimc.org/documentos/protocolos/microbiologia
El volante de petición que acompaña a cada muestra
debe estar estrictamente cumplimentado y en él deberán
constar los siguientes datos:
- demográficos del paciente y servicio de ingreso
hospitalario
- fecha
- tratamiento antibiótico previo
- enfermedad de base
- identificación del clínico responsable de la
solicitud
- juicio clínico
- tipo de muestra
- determinaciones microbiológicas solicitadas
4.2. RECOGIDA DE LA MUESTRA
La obtención de las muestras debe realizarse bajo
estrictas condiciones de asepsia para evitar la contaminación
con la microbiota de la piel y preferentemente antes de iniciar el
tratamiento antibiótico.
Si se ha iniciado el tratamiento antibiótico es
conveniente interrumpirlo, siempre que sea posible, al menos 2 días
antes de la toma de muestras (15 días antes en el caso de
infecciones asociadas con prótesis articular).
La toma de muestras de biopsias de hueso y de tejidos adyacentes
en la mayoría de los casos, se realiza por un traumatólogo
mediante cirugía abierta. Cuando se toman varias biopsias del
mismo paciente, se deben utilizar bisturíes distintos para cada
muestra, para evitar contaminaciones que dificulten la interpretación
de los resultados de los cultivos.
- En infección de prótesis articular se deben tomar
5-6 muestras mediante un protocolo estandarizado de toma y
localización de muestras que debería incluir: líquido
articular y membrana sinovial antes de abrir la articulación
(PNT-IOA-01 de este procedimiento)
- Interfase entre el cemento y el hueso tanto de los componentes
femorales como tibiales en prótesis de rodilla y de los
componentes femorales y cotiloideos en prótesis de cadera.
- Biopsias de las cavidades endomedulares al retirar el implante
y muestras de cualquier tipo de exudado que rodee a la prótesis
mediante aspiración
- Implante para su sonicación y cultivo (PNT-IOA-04 de
este procedimiento)
4.3. TRANSPORTE Y CONSERVACIÓN DE LA MUESTRA
Una vez tomadas las muestras se deben introducir en recipientes
estériles de tamaño adecuado y cierre hermético.
Se deben cerrar inmediatamente y llevarse al laboratorio lo más
rápidamente posible. El procesamiento de las muestras se
realizará lo más brevemente posible y si se tiene que
retrasar se deberán conservar las muestras refrigeradas entre
2-8ºC, hasta su procesamiento, durante un tiempo no mayor de 24
h. Se podrá añadir suero salino estéril recién
abierto para evitar la desecación de las muestras. En ningún
caso se pueden congelar las muestras destinadas al cultivo.
4.4. CRITERIOS DE ACEPTACIÓN Y RECHAZO
En principio se intentará no rechazar muestras de biopsias
óseas para su procesamiento, al ser muestras que no se pueden
volver a tomar con facilidad, pero se deben reflejar en los informes
de resultados cualquier incidencia en su identificación,
transporte o conservación Se tendrán en cuenta las
siguientes incidencias relacionadas con la recepción de la
muestra:
- Identificación defectuosa: etiquetado erróneo y
cumplimentación incompleta de la hoja de petición.
- Si la muestra es insuficiente para todas las determinaciones
solicitadas, se consultara con el clínico responsable para
que establezca un orden de prioridades de la petición.
Sólo se consideran motivo de rechazo los siguientes:
- Imposibilidad de identificación del paciente
- Muestras no identificadas
- Volantes sin nombre
- No coincidencia del nombre del paciente en muestras y volante
- Muestras remitidas en formol
5.
MEDIOS DE CULTIVO, REACTIVOS Y PRODUCTOS
Medios de cultivo:
Agar sangre (AS)
Agar McConkey (McC) o Agar Levine (eosina-azul de metileno) (EMB)
Agar Chocolate (ACh)
Agar CNA (colistina-ácido nalidíxico)
Agar Brucella o Agar Schaedler
Caldo de enriquecimiento: BHI, TSB o Tioglicolato
Reactivos:
Los necesarios para la tinción de Gram
6.
APARATOS Y MATERIALES
Material:
Placas Petri
Bisturíes
Homogenizadores de muestra o morteros estériles
Portas limpios
Suero salino estéril o agua destilada estéril
Asas de siembra y pipetas
Pasteur estériles
Sistemas comerciales generadores de atmósfera (con 5-7% de
CO2 y de anaerobiosis)
Jarras de cultivo
Aparatos:
- Estufas de incubación a 37ºC
- Lupa - Microscopio
- Campana de anaerobios
7.
PROCESAMIENTO
7.1. PREPARACIÓN E INOCULACIÓN
El pretratamiento de las muestras se recoge en la sección
7.2.1. del procedimiento microbiológico 1a de la SEIMC "Recogida,
transporte y procesamiento general de las muestras en el laboratorio
de Microbiología" y el en PNT-RTP-01 de este
procedimiento.
Las muestras deberán ser procesadas con la mayor brevedad
posible en una cabina de bioseguridad siguiendo las recomendaciones
recogidas en el procedimiento 10 de la SEIMC "Seguridad en el
laboratorio de Microbiología Clínica".
En caso de sospecha de infección por hongos o
micobacterias se seguirán las recomendaciones de los
procedimientos de la SEIMC 9a "Micobacterias" y 21 "Diagnóstico
microbiológico de las micosis y estudio de la sensibilidad a
los antifúngicos".
A todas las muestras se les realizará tinción de
Gram. Las muestras de biopsias se cortan en trozos en una placa de
Petri estéril con un bisturí estéril. Los
distintos fragmentos se deben homogenizar en un mortero estéril
con una pequeña cantidad de solución salina estéril
o caldo BHI antes de su siembra en los medios de cultivo
(aproximadamente 1 ml). En el caso de sospecha de infección por
hongos filamentosos no se deben triturar las muestras, se debe cortar
en pequeños fragmentos que se colocarán directamente en
los medios de cultivo para hongos. Las extensiones para tinciones,
pueden realizarse mediante impronta sobre el porta o bien a partir de
la muestra homogeneizada.
La siembra se realizará con un asa ó pipeta estéril,
pasando 0,1 ml del homogeneizado a la placa de cultivo en un cuadrante
de la misma. A continuación se extenderá con asa de
siembra, por agotamiento a través de toda la placa, en los tres
cuadrantes restantes. Esto se realiza igual para todas las placas
utilizadas en el cultivo. Los medios líquidos se siembran con
pipeta. Se colocará una gota del homogeneizado en un porta para
la tinción de Gram. Las muestras muy pequeñas pueden
inocularse directamente en el caldo de enriquecimiento. Las muestras
de biopsias óseas duras que no se puedan fragmentar se añadirán
directamente a caldo de enriquecimiento. Para realizar las extensiones
para tinción de este tipo de muestras, se puede incluir la
muestra entre dos portas presionando y desplazando ambos entre sí
hasta conseguir una extensión fina. Como mínimo, se
recomienda inocular la muestra en AS, un medio enriquecido como ACh,
un medio para anaerobios (tipo agar Brucella) y un caldo de
enriquecimiento, para recuperar microorganismos presentes en número
reducido. Además, si la cantidad de muestra es suficiente, se
recomienda inocular también medios selectivos para aerobios
Gram positivos (CNA) y Gram negativos (EMB o McC).
Es conveniente conservar, una porción de las muestras que
sobren, refrigeradas durante unos 7 días por si se necesita
realizar comprobaciones o estudios posteriores.
7.2. CONDICIONES Y TIEMPOS DE INCUBACIÓN
Las placas de agar sangre se incubarán a 35-37ºC en
aire o atmósfera con 5% de CO2. Las placas de agar
chocolate y CNA se incubarán también a 35-37ºC
siempre con atmósfera de 5% de CO2. Las placas de
agar Brucella y/o agar Schaedler para el cultivo de anaerobios se
incubarán a 35-37ºC en atmósfera de anaerobiosis.
Los caldos se incubarán a 35-37º C en aire. Se
comprobará diariamente el crecimiento de microorganismos
mediante visualización de turbidez, en caso de que esta
aparezca se realizará subcultivo en los medios sólidos
descritos previamente.
El tiempo de incubación de las placas será de 5 días
y los caldos de enriquecimiento de 10 días. En caso de sospecha
de microorganismos de crecimiento más lento (Brucella
spp. o micobacterias), este período se alargará
convenientemente.
7.3. EXAMEN DE TINCIONES
Tinción de Gram:
Se informará cualquier microorganismo que se visualice en
la tinción de Gram. Se valorará la presencia de
leucocitos polimorfonucleares que indican la presencia de reacción
inflamatoria.
Se debe visualizar la extensión completa ya que en este
tipo de infecciones los microorganismos suelen estar en baja carga. Si
se visualizan microorganismos que se considera que no pueden crecer en
los medios habituales, se añadirán los medios de cultivo
adecuados para su crecimiento.
Cultivos:
Los medios sólidos y los caldos de enriquecimiento serán
examinados diariamente para detectar la presencia de crecimiento. La
primera lectura de las placas se hará a las 24 horas de
incubación. Los medios líquidos se examinarán
diariamente para ver si existe turbidez indicativa de crecimiento.
Si se observa crecimiento en los medios sólidos, se
intentará realizar una identificación presuntiva del
microganismo aislado mediante tinción de Gram, catalasa,
coagulasa, oxidasa, etc. y si se considera relevante se avisará
al facultativo que realizó la petición.
En las infecciones osteoarticulares es muy importante una
evaluación minuciosa de los cultivos, buscando diferentes
morfotipos, sobre todo en el caso del aislamiento de posibles
contaminantes de la piel (S. epidemidis, otros estafilococos coagulasa
negativa, etc.). Si se obtienen cultivos mixtos se realizarán
los subcultivos necesarios para obtener los microorganismos en cultivo
puro. Si no hay crecimiento se reincubarán todas las placas y
caldo y se reexaminarán diariamente hasta el final del periodo
de incubación.
Se deben valorar como significativos los aislados de
microorganismos que en otras circunstancias se considerarían
como microbiota normal de la piel (S. epidermidis, otros
estafilococos coagulasa negativa, Corynebacterium spp., P.
acnes, Streptococcus del grupo viridans, etc). La
interpretación de su papel en la infección dependerá
en gran medida, de los resultados de otras muestras del mismo
paciente. Tanto si hay crecimiento en las placas de cultivo primario
como si no y el caldo está turbio, se realizará tinción
de Gram y según los microorganismos que se observen se realizarán
subcultivos en los medios generales y selectivos adecuados para su
aislamiento. Cuando las muestras se han inoculado sólo en
caldos de enriquecimiento, es conveniente realizar al final del
periodo de incubación, un subcultivo "de salida" a
medios sólidos enriquecidos agar sangre, agar chocolate y agar
Brucella, aunque no se haya observado turbidez. En la valoración
de los cultivos negativos se debe tener en cuenta la posibilidad de
que el paciente haya recibido tratamiento antibiótico previo a
la obtención de la muestra.
Se identificarán todos los aislados y se realizarán
las pruebas de sensibilidad a los antibióticos. Si se registra
crecimiento de aparentemente el mismo microorganismo en distintas
muestras del mismo paciente, se realizará la identificación
y pruebas de sensibilidad a todos ellos, para facilitar la
interpretación del papel de los microorganismos aislados en la
infección. En los microorganismos anaerobios no suele estar
recomendada la realización de pruebas de sensibilidad a todos
los aislados.
Se recomienda guardar las placas de la siembra directa, hasta que
se tengan los resultados definitivos del cultivo, por si fuera
necesario realizar pruebas adicionales.
Es conveniente conservar los aislados más significativos
en un archivo de cepas para estudios posteriores.
8.
OBTENCION Y EXPRESIÓN DE LOS RESULTADOS
8.1. TINCIÓN DE GRAM
Las tinciones de Gram se visualizarán e informarán
lo más rápidamente posible y siempre en el turno de
trabajo de recepción de la muestra. Si son muestras
intraoperatorias se deben realizar e informar con carácter
urgente.
Se informarán todos los microorganismos presentes en la
tinción de Gram, siempre que las muestras hayan sido
convenientemente recogidas y conservadas. La presencia de leucocitos
polimorfonucleares indica la presencia de inflamación aguda y
es presuntiva de infección. Se podrá informar como
escasos, moderados o abundantes (no se realizan tinciones
cuantitativas).
8.2 CULTIVOS
Se informará la identificación y sensibilidad de
cualquier microorganismo que se aísle en cultivo a partir de
una biopsia ósea. Si el aislamiento se ha realizado sólo
a partir de medios de enriquecimiento, se reflejará en el
informe de resultados y se hará constar el tiempo que ha
tardado el microorganismo en crecer, sobre todo cuando se aíslen
microorganismos que forman parte de la microbiota normal de la piel
(por ejemplo: se aísla S. epidermidis en medio de
enriquecimiento a los 5 días de incubación). Se
recomienda correlacionar los resultados de la tinción de Gram
con los del cultivo antes de emitir el informe definitivo. En el
informe de resultados deberán constar todos los microorganismos
aislados y su sensibilidad a los grupos de antibióticos que
determine cada laboratorio.
Antes de emitir los informes se tratará de evaluar de
forma conjunta los resultados de todas las muestras de un mismo
paciente, sobre todo el caso de sospecha de infección de prótesis
articular. Se tendrán en cuenta los resultados de la tinción
de Gram y su concordancia con los resultados de los cultivos. Se
considerará si el mismo microorganismo (biotipo y antibiotipo)
está en más de una muestra.
Cualquier información sobre los cultivos que pueda tener
significado clínico y pueda reconducir la actitud terapéutica,
debe ser informada con la mayor rapidez posible al clínico
responsable del paciente mediante informes provisionales escritos o
telefónicos. Si los cultivos de la muestra resultaran negativos
a las 48 horas de incubación se emitirá un informe en el
que conste "no se aíslan microorganismos a las 48 h de
incubación" y se refleje que la muestra se mantiene en
incubación y se informará posteriormente en caso de
positividad.
9.
RESPONSABILIDADES
El proceso de recogida de la muestra es responsabilidad del
servicio solicitante. La información sobre las normas de
recogida, transporte y conservación de las muestras y su
distribución a los servicios solicitantes es responsabilidad
del laboratorio de microbiología.
El área de recogida y procesamiento de muestras del
laboratorio de microbiología es responsable de la recepción,
identificación y procesamiento de las muestras, así como
del rechazo de las muestras remitidas en condiciones defectuosas
(medios de transporte inadecuados, derramadas) y adopción de
medidas correctoras.
El personal técnico del laboratorio de microbiología
es responsable de la realización de las técnicas
microbiológicas: tinciones, siembra, pruebas de identificación
y determinación de la sensibilidad antibiótica, así
como del archivo de las hojas de trabajo.
El facultativo es responsable de la valoración de la tinción
de Gram, lectura de los cultivos, determinación de los
microorganismos a valorar, registro de los resultados positivos,
información telefónica de los resultados relevantes y
validación de los informes emitidos. El facultativo deberá
supervisar del trabajo del personal técnico, adoptar de medidas
correctoras de errores cometidos, firmar los informes de resultados y
resolver las interconsultas.
Los facultativos residentes en formación tendrán
una responsabilidad compartida con el técnico y con el
facultativo especialista responsable del área, aunque nunca
podrá validar ni firmar ningún informe.
10.
ANOTACIONES AL PROCEDIMIENTO
Es importante considerar que las infecciones osteoarticulares son
procesos graves que requieren un tratamiento optimizado y precoz. Por
lo tanto, se deberán realizar todos los procedimientos
microbiológicos encaminados a su diagnóstico con la
mayor rapidez posible e informar todos los resultados que pueden
conllevar la toma de una decisión terapéutica importante
para el manejo del paciente.
Es conveniente realizar formación desde el laboratorio de
microbiología, sobre la interpretación de los resultados
de los cultivos en este tipo de infecciones y emitir recomendaciones
sobre el envío de un número correcto de muestras en el
caso de infecciones asociadas a prótesis articulares.
El personal del laboratorio de microbiología deberá
completar las peticiones realizadas por los facultativos responsables
del paciente, cuando lo considere oportuno, según el tipo de
infección, la muestra recibida y el tipo de paciente.
11.
LIMITACIONES DEL PROCEDIMIENTO
Si el paciente recibe antibioterapia previa a la extracción
de la muestra, los cultivos pueden verse alterados. La interpretación
de los resultados de los cultivos de muestras de biopsias periprotésicas
es difícil si no se envían al menos 3 muestras.
Una cantidad escasa de muestra limita el rendimiento de los métodos
microbiológicos.
12.
BIBLIOGRAFÍA
1. Ariza J, Euba G, Murillo O. Infecciones relacionadas con las
protesis articulares. Enferm Infecc Microbiol Clin 2008; 26:380-390.
2. Atkins BL, et al. Prospective evaluation of criteria for
microbiological diagnosis of prosthetic-joint infection at revision
arthroplasty. The OSIRIS Collaborative Study Group. J Clin Microbiol
1998; 36:2932-2939.
3. Bouza E, Barberan J. Infecciones óseas y
osteoarticulares. Infecciones asociadas a material de osteosíntesis
y prótesis articulares. En "Tratado SEIMC de enfermedades
infecciosas y microbiología clínica. Ausina Ruiz V, y
Moreno Guillén S. (eds). 2006: pp. 1381-1396.
5. Murray PR, Baron EJ, Jorgensen JH, Landry ML., Pfaller MA.
Manual of Clinical Microbiology, 9th Edition. American Society for
Microbiology, Washington, D.C. 2007.
6. Wilson ML, Winn W. Laboratory diagnosis of bone, joint,
soft-tissue, and skin infections. Clin Infect Dis 2008; 46:453-457.
DOCUMENTO
TÉCNICO
PNT-IOA-03
PROCESAMIENTO MICROBIOLÓGICO DE COLECCIONES Y ABSCESOS
PARA EL DIAGNÓSTICO DE INFECCIONES OSTEOARTICULARES
ELABORADO
REVISADO
Y APROBADO
Jefe de Servicio
Nombre/Firma
Fecha
Nombre/Firma
Fecha
EDICIÓN
FECHA
ALCANCE
MODIFICACIONES
01
Edición
inicial
COPIA REGISTRADA Nº..........ASIGNADA
A.......................... Este documento es propiedad del Servicio de Microbiología
del Hospital ....... .
.................
La información en él contenida no podrá
reproducirse total ni parcialmente sin autorización
escrita del Responsable de su elaboración. Las copias
no registradas no se mantienen actualizadas a sus
destinatarios.
1.
PROPÓSITO Y ALCANCE El propósito del presente documento es asegurar la
estandarización en la toma y el manejo de muestras de
colecciones y abscesos en la infección ostearticular para
garantizar el aislamiento de los microorganismos implicados en su
producción. Se describen la toma de muestra, su procesamiento
en el laboratorio y los criterios de interpretación de los
cultivos.
El alcance del documento es el personal médico
y de enfermería encargado de la toma de muestras de colecciones
y abscesos de infecciones ostearticulares, y el personal del
laboratorio de microbiología que interviene en el procesamiento
de estas muestras.
2.FUNDAMENTO
El diagnóstico de osteomielitis se basa en la obtención
de una muestra adecuada para el estudio microbiológico. Las
muestras ideales son los hemocultivos si la osteomielitis es hematógena,
las biopsias óseas y las colecciones o abscesos cerrados
adyacentes al hueso. En este documento se describe el procesamiento de
éstas últimas.
3.
DOCUMENTOS DE CONSULTA
- Sánchez C (Coordinador), Guerrero C, Sánchez C.
Recogida, transporte y procesamiento general de las muestras.
Procedimientos en Microbiología nº 1 a, 2ª edición.
SEIMC. 2003. Disponible en
http://www.seimc.org/documentos/protocolos/microbiologia
- Loza E (Coordinador). Alomar P, Bernal A, Harto A, Pérez
JL, Picazo JJ, Sarazá LL. Seguridad en el laboratorio de
microbiología clínica. Procedimientos en Microbiología
nº 10, 1ª edición. SEIMC. 2000. Disponible en:
http://www.seimc.org/documentos/protocolos/microbiologia
Identificar las muestras y rellenar el volante con los siguientes
datos:
- demográficos del paciente
- fecha
- tratamiento antibiótico previo
- enfermedad de base
- juicio clínico
- tipo de muestra
- determinaciones microbiológicas solicitadas
4.2. RECOGIDA DE LA MUESTRA
Se considera absceso a toda lesión cerrada, de origen
infeccioso, con contenido en su interior, que se manifiesta por la
presencia de signos inflamatorios (dolor o aumento localizado de la
sensibilidad, enrojecimiento, calor). En el caso de la infección
ósea el absceso puede ser intramedular y no manifestar clínica
externa. En tal caso la muestra a obtener sería una biopsia ósea.
Se recomienda que la toma de muestra se realice ANTES de iniciar
el tratamiento antibiótico
4.3. MATERIAL NECESARIO
- Gasas estériles
- Alcohol etílico o isopropílico al 70%
- Povidona yodada al 10%
- Jeringa estéril
- Aguja intramuscular
4.4. OBTENCIÓN DE LA MUESTRA
- Desinfectar la piel. Limpiar la zona con alcohol, de forma concéntrica,
comenzando por el centro. Abarcar una zona de unos 10 cm.
- Repetir la operación con povidona yodada. En pacientes
con hipersensibilidad al yodo, en lugar de povidona se utilizará
alcohol 2 veces consecutivas
- Dejar secar al menos 1 minuto para que la povidona ejerza su
acción antiséptica
- Realizar una punción-aspiración del absceso con
jeringa y aguja
- Inocular en un medio de transporte adecuado, vial para
transporte de anaerobios (portagerm) o tubo estéril.
- Deberá enviarse un volumen de muestra de entre 1 y 5 mL
4.5. TRANSPORTE Y CONSERVACIÓN DE LA MUESTRA
Se recomienda que las muestras se envíen INMEDIATAMENTE al
laboratorio, estando prohibido el uso de tubos neumáticos para
este fin. Si no es posible, las muestras se mantendrán a
temperatura ambiente.
Observaciones: Es muy importante especificar en el
volante de petición la localización anatómica del
absceso con vistas a la interpretación de los resultados.
4.6. CRITERIOS DE RECHAZO
Sólo se consideran motivo de rechazo los siguientes:
- Imposibilidad de identificación del paciente
- Muestras no identificadas
- Volantes sin nombre
- No coincidencia del nombre del paciente en muestras y volante
5.
MEDIOS DE CULTIVO, REACTIVOS Y PRODUCTOS
Medios de cultivo:
Agar sangre (AS)
Agar Levine (eosina-azul de metileno) (EMB) o agar McConkey (McC)
Agar Chocolate (ACh)
Agar CNA (colistina-ácido nalidíxico)
Agar Brucella Agar Schaedler
Agar Schaedler con kanamicina y vancomicina
Caldo de enriquecimiento: BHI o tioglicolato
Reactivos:
Los necesarios para la tinción de Gram
6.
MATERIAL
Portas limpios
Suero salino estéril o agua destilada estéril
Asas de siembra estériles
7.
PROCESAMIENTO
7.1. PREPARACIÓN E INOCULACIÓN DE LA MUESTRA
Como mínimo, se recomienda inocular la muestra en AS, un
medio enriquecido como ACh y un caldo de enriquecimiento, para
recuperar microorganismos presentes en número reducido. Además,
si la cantidad de muestra es suficiente, se recomienda inocular también
medios selectivos para aerobios Gram positivos (CNA) y Gram negativos
(EMB o McC).
La siembra se realizará pasando una pequeña parte
de la muestra a la placa de cultivo en un cuadrante de la misma. A
continuación se extenderá con el asa a través de
toda la placa en los tres cuadrantes restantes. Esto se realiza de
igual forma para todas las placas del cultivo. El caldo se inoculará
con una pequeña cantidad de la muestra. En estas muestras se
recomienda añadir una placa de agar Brucella (ABru) o agar
Schaedler (ASch) y una placa de agar Schaedler con kanamicina y
vancomicina (AKV).
7.2. CONDICIONES DE INCUBACIÓN
Las incubaciones serán en estufa a 35ºC-37ºC
para todos los medios de cultivo ordinario. Las atmósferas serán
de aerobiosis para AS, EMB o McC y caldo tioglicolato, con un 5-10% de
C02 para ACh y CNA y en anaerobiosis para ABru o ASch y AKV.
7.3. EXAMEN DE TINCIONES
El examen de la tinción de Gram permitirá
determinar si se requiere un procesamiento adicional de la muestra,
como cultivo de hongos o de anaerobios, o el empleo de medios de
cultivo o de técnicas especiales.
Se recomienda correlacionar los resultados de la tinción
de Gram con los del cultivo antes de emitir el informe definitivo.
Todos los microorganismos presentes en cantidad importante en la tinción
de Gram en muestras bien recogidas deben informarse.
7.4. EVALUACIÓN DE CULTIVOS
En líneas generales, se recomienda examinar las placas a
las 24 horas y a las 48 horas de incubación e incubar el caldo
un mínimo de 72 horas. Las placas para aislamiento de
anaerobios se procesarán según el Procedimiento nº
16 de la SEIMC: "Bacterias anaerobias".
Si a las 24 horas hay crecimiento de colonias éstas se
estudiarán según los microorganismos aislados,
realizando identificación y pruebas de sensibilidad si
precisan. Se recomienda reincubar todas las placas sembradas.
A las 48 horas se volverán a leer las placas y se estudiarán
aquellos microorganismos de nueva aparición.
Si sólo hubiera crecimiento en el caldo de
enriquecimiento, se realizará una tinción de Gram y se
subcultivará a los medios apropiados.
Las placas sin crecimiento y los caldos de enriquecimiento estériles
se reincubarán hasta las 72 horas como mínimo.
Se recomienda guardar las placas de la siembra directa hasta que
no se tengan los resultados definitivos del cultivo, por si fuera
necesario realizar pruebas adicionales.
Se recomienda identificar únicamente aquellos
microorganismos potencialmente patógenos con la máxima
rapidez posible.
Se valora siempre el crecimiento de microorganismos considerados
esencialmente patógenos como Staphylococcus aureus,
estfilococos coagulasa negativa, enterococos en cultivo puro y aún
más si existe tinción de Gram sugerente, así como
enterobacterias y Pseudomonas aeruginosa.
Se deben realizar los procedimientos microbiológicos que
proporcionen la información clínica más relevante
en el menor tiempo posible. La profundidad de la investigación
microbiológica viene determinada por la procedencia anatómica
de la muestra, la técnica de recogida de la misma y los
resultados de la tinción de Gram. También es importante
el tipo de paciente y sus enfermedades de base.
7.5. ELIMINACIÓN DE RESIDUOS Y LIMPIEZA
Todo el material punzante utilizado se desechará en un
contenedor de objetos punzantes o en el de residuos biológicos
(clase III).
Los residuos clínicos y microbiológicos que se
vayan generando se depositarán en el contenedor de residuos
biológicos (clase III). Cuando esté lleno, se cerrará
el contenedor y se avisará al personal de mantenimiento para
que proceda a su retirada y reponga uno vacío en su lugar.
Diariamente se cambiarán los papeles de filtro protectores
de todas las superficies de trabajo y se limpiarán las mesas de
trabajo con una solución desinfectante.
8.
OBTENCION Y EXPRESIÓN DE LOS RESULTADOS
Si el cultivo es negativo se informará como "cultivo
negativo" y si es positivo se informarán los diferentes
microorganismos aislados y se informará su sensibilidad a
antimicrobianos, tal y como se detalla en el apartado anterior.
9.
RESPONSABILIDADES
El proceso de recogida de muestra es responsabilidad del servicio
peticionario. La información sobre las normas de recogida,
transporte y conservación de las muestras y su distribución
a los servicios solicitantes es responsabilidad del laboratorio de
microbiología.
La responsabilidad del correcto procesamiento de las muestras es
del técnico de laboratorio lo lleve a cabo. En caso de duda,
consultará con un facultativo del laboratorio de Microbiología.
La responsabilidad de la visualización de las tinciones,
de la identificación de los microorganismos y de la realización
e interpretación de las pruebas de sensibilidad a los
antimicrobianos (cuando proceda) corresponde a los facultativos del
laboratorio de Microbiología.
10.
ANOTACIONES AL PROCEDIMIENTO
La importancia de las infecciones osteoarticulares requiere un
procesamiento urgente de las muestras y la información, al clínico
responsable del paciente, de todos los hallazgos microbiológicos
que puedan ser relevantes para la toma de una decisión terapéutica
importante.
Se deben realizar los procedimientos microbiológicos que
proporcionen la información clínica más relevante
en el menor tiempo posible. La profundidad de la investigación
microbiológica viene determinada por la procedencia anatómica
de la muestra, la técnica de recogida de la misma y los
resultados de la tinción de Gram. También es importante
el tipo de paciente y sus enfermedades de base.
11.
LIMITACIONES DEL PROCEDIMIENTO
El empleo de medios inadecuados de transporte de la muestra puede
dificultar el aislamiento de bacterias anaerobias. El procesamiento de
muestras de pacientes en tratamiento antibiótico puede
disminuir el rendimiento del cultivo.
12.
BIBLIOGRAFÍA
1. Manual of Clinical Microbiology. Murray PR, Baron EJ, Pfaller
MA, Tenover FC y Yolken RH, editores. American Society for
Microbiology, Washington, 1999. 7ª edición
2. A guide to Specimen Management in Clinical Microbiology.
Miller JM. American Society for Microbiology, Washington, 1999. 1ª
edición
3. Bouza E, Muñoz, P. Microorganisms responsible for
osteoarticular infections. Baillieres Best Pract Clin Reumatol. 1999;
13:21-35.
4. Bouza E, Barberan J. Infecciones óseas y
osteoarticulares. Infecciones asociadas a material de osteosíntesis
y prótesis articulares. En "Tratado SEIMC de enfermedades
infecciosas y microbiología clínica. Ausina Ruiz V, y
Moreno Guillén S. (eds). 2006: pp. 1381-1396.
DOCUMENTO
TÉCNICO
PNT-IOA-04
PROCESAMIENTO DE IMPLANTES ORTOPÉDICOS MEDIANTE SONICACIÓN
ELABORADO
REVISADO
Y APROBADO
Jefe de Servicio
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Fecha
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FECHA
ALCANCE
MODIFICACIONES
01
Edición
inicial
COPIA REGISTRADA Nº..........ASIGNADA
A.......................... Este documento es propiedad del Servicio de Microbiología
del Hospital ....... .
.................
La información en él contenida no podrá
reproducirse total ni parcialmente sin autorización
escrita del Responsable de su elaboración. Las copias
no registradas no se mantienen actualizadas a sus
destinatarios.
1.
PROPÓSITO Y ALCANCE El objetivo de este documento es definir la metodología
empleada para el procesamiento microbiología de implantes
empleados en cirugía ortopédica y traumatológica
mediante sonicación, con el objeto de realizar el diagnóstico
de la infección relacionada con estos materiales.
Este procedimiento es aplicable a todos los laboratorios de
microbiología clínica que posean la dotación y
experiencia adecuada en técnicas de cultivo bacteriológico
convencional, y que dispongan del aparataje necesario para su
realización.
2.
FUNDAMENTO
La infección relacionada con implantes es un cuadro de difícil
diagnóstico etiológico debido fundamentalmente a la
patogenia de la misma. La formación de biopelículas por
diversos organismos o grupos de organismos se considera actualmente el
primer factor de patogenicidad. La existencia de estas biopelículas
dificulta el diagnóstico convencional basado en la realización
de cultivos de los tejidos periféricos, puesto que los patógenos
se encuentran habitualmente incluidos en una matriz extracelular de
consistencia viscoelástica, por lo que su presencia en tejidos
tendría lugar solamente si estos organismos se liberan de la
biopelícula durante la maduración de la misma o bien
durante el acto quirúrgico. Los cultivos realizados de hisopado
de los implantes tras la cirugía pueden ser insuficientes al
abarcar sólo pequeñas zonas del implante, en el cual la
distribución de la biopelícula es aleatoria.
La liberación de los organismos presentes en las biopelículas
mediante sonicación es un procedimiento usado desde hace tiempo
en estudios in vitro, que recientemente ha sido evaluado clínicamente
para el diagnóstico microbiológico de estas infecciones
con resultados superiores a los de los cultivos convencionales.
3.
DOCUMENTOS DE CONSULTA
- Sánchez C (Coordinador), Guerrero C, Sánchez C.
Recogida, transporte y procesamiento general de las muestras.
Procedimientos en Microbiología nº 1 a, 2ª edición.
SEIMC. 2003. Disponible en
http://www.seimc.org/documentos/protocolos/microbiologia
- Loza E (Coordinador). Alomar P, Bernal A, Harto A, Pérez
JL, Picazo JJ, Sarazá LL. Seguridad en el laboratorio de
microbiología clínica. Procedimientos en Microbiología
nº 10, 1ª edición. SEIMC. 2000. Disponible en:
http://www.seimc.org/documentos/protocolos/microbiologia
Recogida, transporte y procesamiento general de las muestras en
el laboratorio de Microbiología (PNT-RTP-01). SEIMC, 2003.
4.
MUESTRAS
Esta técnica se aplicará sobre los implantes
obtenidos tras cirugía (prótesis osteoarticulares y
material de osteosíntesis) en pacientes con cuadros clínicos
sugerentes de infección relacionada con los mismos.
5.
REACTIVOS Y PRODUCTOS
- Reactivos necesarios para realizar tinción de Gram.
- Tampón PBS estéril.
- Medios de cultivo para aislamiento de bacterias, micobacterias
y hongos
6.
APARATOS Y MATERIALES
- Sonicador de baño de baja potencia (frequencia, 40±2
kHz).
- Vórtex. - Estufa de CO2.
- Estufa de atmósfera normal.
- Centrífuga refrigerada
- Sistemas de anaerobiosis.
- Recipientes de material plástico rígido estériles
de diversos tamaños.
- Bolsas de material plástico estériles de diversos
tamaños.
- Pipetas estériles de 1,5 y 10 ml.
- Asas de cultivo calibradas.
7.
PROCESAMIENTO
7.1. CONSIDERACIONES PREVIAS
Los implantes ortopédicos son muestras únicas y de
difícil obtención, por lo que deberán extremarse
las precauciones durante todo su procesamiento. Hay que tener en
cuenta que los organismos responsables de infección articular
son miembros habituales de la microbiota de la piel, por lo que las
violaciones de la normas de asepsia durante su procesamiento, pueden
dar lugar a contaminaciones que podrían confundir el diagnóstico.
7.2. TOMA DE LA MUESTRA Y CONSERVACIÓN DE LA MISMA
Los implantes osteoarticulares se obtendrán en el quirófano
empleando para ello los protocolos quirúrgicos pertinentes.
Tras su extracción del paciente, el implante deberá ser
manejado en el quirófano con las máximas condiciones de
asepsia, e introducido en contenedores o bolsas estériles que
se cerrarán de la forma más hermética posible.
Los implantes así guardados se enviarán
inmediatamente para su procesamiento en el laboratorio de microbiología.
En el caso de que dicho procesamiento no pueda llevarse a cabo se
conservarán a 4º C hasta su procesamiento.
7.3. PROCESAMIENTO DE LA MUESTRA
Una vez en el laboratorio, la muestra se introducirá en un
contenedor estéril. Se recomienda que el contenedor sea un
contenedor de material plástico rígido para evitar
posibles soluciones de continuidad en los mismos durante la manipulación.
Algunos implantes (particularmente los clavos intramedulares) tienen
una longitud apreciable, por lo que es difícil poder
procesarlos en contenedores rígidos. En este caso podrán
emplearse bolsas estériles de material plástico grueso,
asegurándose de que no existen poros en las mismas y de que no
hay roturas debidas a la manipulación de la muestra. Si las
muestras llegasen desde el quirófano en contenedores de
material plástico rígido estériles herméticamente
cerrados, podrán emplearse éstos directamente.
Se añadirá en el contenedor o la bolsa una cantidad
variable de tampón PBS estéril, nunca superior a 400 ml
ni inferior a 50 ml. Tras añadir el tampón, el
contenedor o la bolsa se cerrarán herméticamente y se
introducirán en un sonicador de baño en el que se habrá
añadido agua destilada suficiente para cubrir el recipiente,
sin que éste llegue a flotar. Una vez introducido, se sonicará
la muestra durante 5 minutos.
Tras retirar la muestra, se centrifugará el sonicado a
3000 x g durante 20 minutos. Posteriormente, se decantará el
sobrenadante, y el sedimento se resuspenderá en 1/10 del
volumen centrifugado de PBS estéril. Una vez resuspendido, se
procederá a la siembra del mismo y a la realización de
una tinción de Gram.
7.4. MEDIOS DE CULTIVO
Se realizará una extensión para tinción de
Gram del sonicado que se sembrará de forma cuantitativa en los
medios de cultivo que se indican a continuación. Para la
siembra cuantitativa se podrá seguir la técnica empleada
en la siembra de orina mediante asas calibradas (ver Procedimiento 15
de la SEIMC: Infección urinaria), o bien mediante la inoculación
en los distintos medios de un volumen controlado de sonicado y
posterior siembra mediante la técnica de los cuadrantes. Los
medios de cultivo empleados serán:
- Agar sangre
- Agar Chocolate
- Agar Sangre para anaerobios
- Agar McConkey/CNA
- Medio específico para crecimiento de micobacterias (es
recomendable el agar Middlebrook 7H10 en placa por poderse sembrar
de la misma forma que el resto de medios de bacteriología).
- Agar Sabouraud-cloranfenicol.
Los medios así sembrados se incubarán en las
correspondientes atmósferas de incubación y durante los
tiempos que se indican a continuación:
- Agar sangre y agar chocolate: 7 días a 37ºC en atmósfera
con 5% de CO2.
-Agar sangre para anaerobios: 7 días a 37ºC en atmósfera
anaerobia (las primeras 48 horas de forma ininterrumpida).
- Agar McConkey: 24 horas a 37ºC en atmósfera normal.
- Medio para micobacterias: 15-30 días a 37ºC en atmósfera
con 5% de CO2.
- Agar Sabouraud-cloranfenicol: 30 días a 30ºC en atmósfera
normal.
8.
OBTENCIÓN, INTERPRETACIÓN Y EXPRESIÓN DE LOS
RESULTADOS
En la tinción de Gram se valorará la presencia de
organismos (bacterias, hongos) y se informará el resultado de
forma semicuantitativa (escasos/moderados/abundantes).
Se valorará todo crecimiento microbiano que se obtenga en
los distintos medios. La identificación de los distintos
organismos se realizará mediante los protocolos específicos
aceptados. Se informarán los resultados cuantitativamente (número
de UFC/ml) en el caso de sembrarse mediante asa calibrada o
semicuantitativamente (escaso-moderado-abundante-muy abundante) en
caso de sembrarse mediante la técnica de los cuadrantes.
La interpretación de los resultados se realizará en
función del número de colonias, los medios en que
crezcan los organismos y las especies recuperadas de acuerdo con lo
referido en el documento científico.
9.
RESPONSABILIDADES
Deben estar descritas en el manual general de organización
del laboratorio de y en las fichas de descripción de los
puestos de trabajo.
El procesamiento de la muestra en el laboratorio debería
llevarse a cabo por personal técnico cualificado con un
entrenamiento específico. La supervisión de la técnica
y de los resultados emitidos deberá realizarla un facultativo
especialista en Microbiología.
10.
ANOTACIONES AL PROCEDIMIENTO
Es recomendable obtener y procesar simultáneamente al
implante muestras de tejido periprotésico de acuerdo con el
protocolo PNT-IOA-02 de este Procedimiento para incrementar la
sensibilidad global de los resultados.
En la tinción de Gram pueden verse diversos artefactos metálicos
de pequeño tamaño que un observador no experimentado
podría confundir con organismos grampositivos, si bien su
aspecto y morfología son diferentes de los de las bacterias.
11.
LIMITACIONES DEL PROCEDIMIENTO
La limitación más importante deriva de la posible
contaminación de las muestras durante su manipulación.
En este sentido es de especial importancia, el control de los
recipientes empleados en la sonicación del implante, puesto que
la rotura del mismo puede conducir a una potencial contaminación
proveniente del agua del sonicador.
Esta posibilidad puede minimizarse si, además de emplear
contenedores rígidos se emplea agua destilada estéril
para cada sonicación, eliminándose la empleada después
de la misma.
Asimismo, la muestra podría contaminarse durante su
extracción y procesamiento en el quirófano, si bien este
supuesto es poco probable.
Los resultados, además, podrán verse afectados por
la toma de antibióticos por parte del paciente en los días
previos a la cirugía. Los tratamientos prolongados son, en este
sentido, los que más repercusión podrían tener,
incrementando el número de cultivos negativos.
12.
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