rocedimientos
en Microbiología Clínica Recomendaciones
de la Sociedad Española de Enfermedades Infecciosas y Microbiología
Clínica
Editores:
Emilia Cercenado y Rafael Cantón
35. El
laboratorio de microbiología ante las enfermedades parasitarias
importadas. 2009
Coordinadora:
Pablo
Martín-Rabadán
Autores:
Carmen Cañavate
Juan
Cuadros
Rocío
Martínez Ruiz
Pablo
Martín-Rabadán
1. INTRODUCCIÓN
Una parasitosis importada es aquella adquirida por el paciente en una
zona geográfica distinta del lugar de diagnóstico. Al
referirse a ellas como entidad se asume que no es endémica en el área
en el que se realiza el diagnóstico o sólo lo es de forma
excepcional.
En el caso de las parasitosis intestinales el concepto de "importado"
es difícil de aplicar ya que son pocos los parásitos que se
pueden considerar estrictamente importados aunque se pueda sospechar este
origen al analizar la epidemiología de cada caso concreto. En
general, las técnicas de diagnóstico de los parásitos
intestinales importados son las mismas que las se emplean para los autóctonos
y ya han sido incluidas en el Procedimiento nº 30 dedicado al Diagnóstico
Microbiológico de las infecciones gastrointestinales (http://www.seimc.org/documentos/protocolos/microbiologia/)
y en los Documentos Técnicos dedicados al Diagnóstico
Microbiológico de las infecciones gastrointestinales parasitarias
(PNT-GE-03) y a las Técnicas rápidas de diagnóstico
de la parasitosis (PNT-TDA-05). En este procedimiento se amplían
algunos aspectos del Procedimiento nº 30, revisando aspectos
relevantes de las parasitosis intestinales inexistentes o casi erradicadas
en España.
Respecto a los parásitos hemáticos, en el presente
procedimiento se revisan todos ellos, incluyendo tanto los tropicales como
los de zonas templadas (Babesia spp.), los erradicados en nuestro
país (Plasmodium spp.) o los endémicos (Leishmania
spp.) ya que no han sido incluidos previamente en otros procedimientos. Se
ha añadido también un breve texto e imágenes de artrópodos
parásitos del hombre de fácil reconocimiento visual y que
pueden recibirse en un laboratorio específico de Parasitología
Médica.
Respecto a los Documentos técnicos se han incorporado los que
precisan de técnicas diagnósticas especiales y que por su
importancia o simplicidad deberían estar disponibles en cualquier
laboratorio de microbiología. Se han omitido las técnicas
parasitológicas no comercializadas, las propias de laboratorios de
referencia y las dedicadas a organismos muy infrecuentes.
Las enfermedades parasitarias son por su frecuencia y duración
uno de los grupos de enfermedades infecciosas más prevalentes en el
mundo. El riesgo que suponen para la salud es enormemente variable
dependiendo del organismo y de la inmunidad del hospedador. Así, la
malaria causa anualmente de 0,5 a 2 millones de muertes al año,
mientras que los parásitos intestinales no suelen ser causa directa
de muerte. Las enfermedades parasitarias se distribuyen principalmente en
relación a condiciones medioambientales pero su persistencia
responde en gran parte a los esfuerzos de erradicación muy
relacionados con factores socioeconómicos. Para su control son
necesarias extensas campañas y la mejora de las viviendas, de la
calidad del agua y de la eliminación de residuos.
Los laboratorios de microbiología diagnóstica de los
países desarrollados todavía dependen en gran medida del
examen microscópico de las muestras, método de limitada
sensibilidad y muy dependiente de la experiencia del microscopista. Los
elevados costes y la posible dificultad técnica de las técnicas
de PCR hacen que los métodos de detección inmunológica
de antígenos parasitarios sean el futuro inmediato tanto en
laboratorios como en proyectos de campo.
2. CONSIDERACIONES
CLINICAS
La colaboración estrecha entre los facultativos que atienden a
viajeros e inmigrantes y los facultativos responsables del laboratorio
facilita el alcanzar los objetivos diagnósticos optimizando los
recursos. El primero debe facilitar los datos clínicos y epidemiológicos
de utilidad diagnóstica y el segundo debe dar a conocer las
limitaciones y valores diagnósticos de las técnicas
empleadas.
La solicitud de un estudio parasitológico en heces está
indicada en cuadros de diarrea prolongada buscando fundamentalmente Giardia
lamblia y Cryptosporidium spp. y, en casos
seleccionados, Entamoeba histolytica, Cyclospora cayetanensis,
Strongyloides spp. o Balantidium coli. En inmunodeprimidos
puede estar indicado buscar Isospora belli y microsporidios. El clínico
debe estar informado de qué tinciones, pruebas de detección
de antígenos o de microbiología molecular realiza su
laboratorio de forma sistemática y cuáles sólo cuando
se solicitan expresamente. En otras palabras, debe saber hasta qué
punto se han buscado o descartado los posibles parásitos
sospechados. En algunas situaciones las limitaciones de sensibilidad, de
disponibilidad de las pruebas diagnósticas o las consideraciones de
coste-eficacia aconsejarán el empleo de tratamientos
antiparasitarios empíricos o "ex-juvantibus".
Los helmintos intestinales son frecuentes en expatriados e
inmigrantes de zonas tropicales o subdesarrolladas durante el primer año
fuera de la zona de alta endemia. Su presencia se puede investigar de
forma sistemática o sólo si produce síntomas. En
individuos con alta probabilidad de parasitación una alternativa
coste-eficaz es realizar tratamiento empírico. Transcurridos varios
años fuera de zona endémica los helmintos que se pueden
encontrar en heces son principalmente Strongyloides y Schistosoma
que se sospechan combinando datos clínicos y epidemiológicos
y se pueden confirmar mediante exámenes parasitológicos y
serológicos.
El aumento del número de eosinófilos en sangre, a veces
acompañados de lesiones cutáneas, de partes blandas o de órganos
internos puede deberse a la infección por parásitos
intestinales, siendo raro en protozoos (Isospora belli,
Dientamoeba fragilis) y frecuente en helmintos, en algunos casos
limitado a la fase de migración larvaria (Ascaris spp.) o
de intensidad variable durante toda la infección (Strongyloides
spp., Trichuris spp., uncinarias); a parásitos
extraintestinales (filarias, Paragonimus spp., Schistosoma
spp., Trichinella spiralis, etc.) o a la salida de antígenos
de formas quísticas de tenias (hidatidosis, cisticercosis). El
diagnóstico sindrómico de larva migrans visceral requiere un
alto nivel de alerta para su sospecha y su confirmación de
laboratorio resulta especialmente compleja ya que normalmente no se puede
examinar al organismo causal. En el diagnóstico diferencial se
deben incluir Toxocara spp., Ascaris spp., Anisakis
spp., Baylisascaris spp., Gnathostoma spp.,
Trichinella spp., Loa loa o Hypoderma spp.
Las filariasis humanas son un grupo de parasitosis producidas por
nematodos de la familia filaroidea transmitidos por dípteros. Son
propias de zonas tropicales y su presencia puede sospecharse en pacientes
con antecedentes de exposición en zonas endémicas que
presentan hiperesinofilia, edemas localizados, linfedema o prurito cutáneo.
Las manifestaciones clínicas pueden tardar años en aparecer.
Respecto a los protozoos hemáticos la malaria se debe
descartar en todo paciente febril procedente o visitante de zona endémica.
Los pacientes procedentes de zonas endémicas de malaria pueden
tener parasitación persistente por malaria sin fiebre. No están
claras las consecuencias (positivas o negativas) de esta parasitación
para el individuo parasitado pero supone un reto para el control de la
enfermedad y para la selección de donantes de sangre. No debe
olvidarse a Babesia spp. como causa de fiebre y hemólisis
en individuos procedentes de los Estados Unidos de Norteamérica y
en pacientes esplenectomizados con o sin historia de viajes.
La búsqueda de hemoparásitos en sangre está
también indicada en los cuadros de fiebre de origen desconocido en
ausencia de exposición a zonas endémicas por la posibilidad
(remota pero potencialmente grave) de malaria de aeropuerto, o de
adquisición por transfusión de sangre (Leishmania
spp. y otros), concentrado de hematíes (Plasmodium spp. y
Babesia spp.) o de plaquetas (Trypanosoma spp.).
Las formas de presentación de la parasitación por Leishmania
spp. se pueden dividir en: formas localizadas en piel, invasivas de
piel y mucosas y formas generalizadas con afectación del sistema
reticuloendotelial. Algunos pacientes que sobreviven a esta última
pueden desarrollar recidivas focalizadas en piel o áreas en donde
un proceso inflamatorio de cualquier etiología ha reunido
leucocitos circulantes parasitados que al romperse liberan los amastigotes
que se reproducen localmente (las llamadas leishmaniasis dérmica
post-kala-azar y las formas "atípicas" observadas en
pacientes infectados por el VIH). La parasitación por Leishmania
spp. también puede cursar de forma asintomática.
La leishmaniasis cutánea representa el 75% de todos los casos
nuevos. Diferentes especies de Leishmania pueden infectar los macrófagos
en la dermis con presentaciones clínicas y pronóstico
variables. Leishmania spp. produce lesiones en la piel de zonas
expuestas del cuerpo (cara, brazos y piernas) que causan cicatrices
permanentes. La forma habitual es un nódulo que alcanza varios centímetros
de diámetro, que a las pocas semanas de la inoculación puede
llegar a ulcerarse y que cura de forma espontánea en unos meses. El
diagnóstico diferencial incluye principalmente cáncer de
piel, infecciones por Mycobacterium spp. (M. tuberculosis, M.
leprae, atípicas...), Nocardia spp. y hongos (Blastomyces
spp., Sporothrix spp., Paracoccidioides spp., etc.).
La forma mucocutánea (LMC) también llamada espundia o
gangosa en Sudamérica, aparece meses o años después
de un episodio de leishmaniasis cutánea en el 5-15% de los casos.
Están originadas por las especies de Leishmania del subgénero
Viannia (L. braziliensis, L. guyanensis y L.
panamensis) y destruye las membranas mucosas y cartílagos de la
nariz, boca y garganta. Excepcionalmente, las LMC pueden estar causadas
por L. amazonensis, L. major, L. tropica y L. infantum.
Nunca curan espontáneamente, son muy difíciles de tratar, y
las infecciones bacterianas secundarias son comunes y potencialmente
fatales.
La leishmaniasis visceral o kala-azar, se caracteriza por fiebre
irregular, pérdida de peso, hepatomegalia, esplenomegalia y
pancitopenia. Según la procedencia geográfica del paciente,
se debe establecer el diagnóstico diferencial, entre otros, con
malaria, especialmente la forma de síndrome de esplenomegalia
tropical, esquistosomiasis, tripanosomiasis africana, mononucleosis,
malnutrición, linfoma y leucemia.
La enfermedad de Chagas se debería buscar activamente en todos
los individuos procedentes de zonas endémicas y en los hijos de
madres procedentes de estas zonas (la tasa de transmisión vertical
está entre el 3% y el 10%) ya que el tratamiento en fases precoces
cura la enfermedad y en la fase indeterminada (asintomática) reduce
el riesgo de enfermedad crónica. Los pacientes con enfermedad crónica
no mejoran clínicamente con el tratamiento pero sí está
indicado en pacientes que vayan a someterse a un transplante o a terapia
inmunosupresora. En los pacientes con SIDA u otra causa de inmunosupresión,
la infección por T. cruzi se reactiva, reaparece la
parasitemia y pueden producirse lesiones cerebrales semejantes a las de la
toxoplasmosis. El despistaje de la enfermedad de Chagas en mujeres
embarazadas permite la detección precoz en el recién nacido
que debe ser evaluado en repetidas ocasiones durante los 9 a 12 primeros
meses de vida. El despistaje serológico es fundamental en donantes
de sangre o de órganos. Actualmente en España la legislación
lo exige en donantes de sangre procedentes de zonas de riesgo.
La infección por T. cruzi se presenta en dos fases: la
fase aguda que va desde la inoculación del parásito hasta 1
a 2 meses después, pudiendo ser más prolongada en los casos
de transmisión por transfusión sanguínea.
Generalmente es asintomática o puede presentar síntomas
inespecíficos que a menudo se confunden con un resfriado común.
Sólo el 1-5% de los casos presentan manifestaciones clínicas
en forma de miocarditis, hepatoesplenomegalia, meningitis y malestar
general. En zonas endémicas, los signos clásicos según
la puerta de entrada, son el signo de Romaña y el chagoma de
inoculación. Durante esta etapa, la parasitemia es elevada,
generalmente disminuye al cabo de unos pocos meses dependiendo de la vía
de infección y el tratamiento tripanocida es prácticamente
100% eficaz. El tratamiento específico es obligado en todos los
casos de infección congénita, ya que el porcentaje de curación
alcanza el 100% en los niños menores de un año y los efectos
adversos son muy poco frecuentes. Entre el 60% y el 90% de los recién
nacidos infectados son totalmente asintomáticos. Los recién
nacidos sintomáticos no tienen un cuadro clínico definido,
pero los síntomas que aparecen con mayor frecuencia son
prematuridad, bajo peso al nacer, hepatoesplenomegalia, hemorragias cutáneas,
ictericia y síntomas de distrés respiratorio. Los casos más
graves cursan con alteraciones cardiacas y meningoencefálicas. Los
datos sobre mortalidad neonatal no son concluyentes, aunque se estima que
entre el 4% y el 14% de los niños infectados mueren si no reciben
tratamiento.
Si el individuo infectado por T. cruzi no ha sido tratado
evoluciona a la fase crónica que se manifiesta en 4 formas clínicas:
indeterminada, cardiaca, digestiva y neuronal. El 50%-70% de los
infectados pueden permanecer asintomáticos durante décadas o
de por vida, cursando lo que se conoce como forma indeterminada de la
infección. Aproximadamente, el 30%-50% de la población
infectada evoluciona a formas sintomáticas en un periodo de tiempo
que oscila entre 20 y 30 años. La afectación orgánica
más frecuente es la cardiaca que se presenta en dos tercios de los
infectados, seguida de las alteraciones digestivas megacolon y
megaesófago en el tercio restante y con menor frecuencia se
observan alteraciones en el sistema nervioso periférico asociadas a
estados de inmunodepresión por coinfección con el VIH, SIDA
o tratamiento con inmunosupresores. El 98% de los infectados se
diagnostican en esta etapa debido a la persistencia de anticuerpos específicos
anti-T. cruzi durante toda la vida en ausencia de tratamiento, sin
embargo, la parasitemia es variable, intermitente e incluso indetectable.
El tratamiento tripanocida durante la fase crónica ha sido muy
discutido y en general no estaba recomendado. No obstante, recientemente
se ha demostrado que este tratamiento podría reducir la frecuencia
de evolución hacia las formas graves. Los únicos fármacos
activos frente a T. cruzi son el benznidazol (Radanil®), y el
nifurtimox (Lampit®) de los que sólo el primero está fácilmente
disponible en España a través del servicio de medicamentos
extranjeros. En modelos animales se ha demostrado que el posaconazol tiene
actividad anti-tripanosoma.
Teniendo en cuenta las características de la infección,
la probabilidad de encontrar casos agudos en nuestro país es baja.
No obstante, se pueden encontrar casos autóctonos cursando la fase
aguda de la enfermedad en individuos que hayan recibido una transfusión
de hemoderivados sanguíneos o transplante de órgano sólido,
de donantes procedentes de áreas endémicas, y en recién
nacidos de madres latinoamericanas seropositivas. Las mujeres embarazadas,
así como el resto de la población procedente de países
endémicos, se encuentran en la etapa crónica de la infección.
El riesgo de infección tras un viaje a zona endémica es
relativamente bajo, salvo si se ha realizado una estancia prolongada en
zona rural o selvática o se ha recibido una transfusión
sanguínea.
3. RECOGIDA Y TRANSPORTE
DE MUESTRAS CLINICAS
Las directrices principales de recogida, conservación y
transporte de las muestras para el diagnóstico de los parásitos
intestinales se indican en los siguientes Procedimientos en Microbiología
Clínica: nº 1 y 1a: Recogida, transporte y procesamiento
general de las muestras (SEIMC, 1993 y 2003), nº 7 Gastroenteritis
bacterianas, víricas, parasitarias y toxi-infecciones alimentarias
(SEIMC, 1994) y nº 30: Diagnóstico microbiológico de
las infecciones gastrointestinales (SEIMC, 2008). En el presente documento
se realizan consideraciones adicionales en referencia a las parasitosis
importadas.
3.1. HECES
Recogida. Se deben recoger 3 muestras, preferentemente en días
no consecutivos ya que la expulsión de parásitos no es
constante. Se recomienda recogerlas en un periodo de 10 días ya que
la excreción de protozoos intestinales es cíclica y al
hacerlo así es más probable coincidir con los días de
máxima excreción. La probabilidad de detectar parásitos
en una sola muestra puede ser tan baja como 50%-60% pero es >95% si se
analizan 3 muestras. En la estrongiloidiasis crónica la
rentabilidad diagnóstica del examen de heces es menor.
Cantidad. En cada recipiente de transporte se debe incluir
una cantidad de heces del tamaño de una nuez o unos 10 ml en el
caso de heces líquidas. Cantidades muy escasas reducen la
sensibilidad del examen. Con cantidades excesivas de heces los fijadores
no alcanzan la proporción adecuada para conservar los posibles
protozoos presentes y las heces fermentan y al aumentar la presión
en el frasco pueden derramarse durante el trasnporte o apertura. En los
quince días previos a la recogida de las heces no se deberían
tomar antibióticos (especialmente tetraciclina o metronidazol) ni
sales de bismuto. En los cuatro días previos se deben evitar los
contrastes radiológicos, laxantes oleosos y antipalúdicos ya
que interfieren en la detección de protozoos.
Conservación y transporte. Si el procesamiento se va a
demorar es necesario utilizar productos fijadores que mantengan la
morfología (especialmente de los protozoos) e impidan la evolución
de huevos y larvas de helmintos sin necesidad de refrigeración de
la muestra. También disminuyen el riesgo de infección y el
hedor en el laboratorio de microbiología. Las alternativas más
habituales son:
- Formol en un tampón de acetato de sodio y ácido acético
(SAF): puede ser utilizado para concentración, tinciones y con la
mayoría de inmunoensayos. Es el más utilizado en nuestro
medio.
- Agua con formol, al 10%.
- Mertiolato-yodo-formol (MIF).
En determinados casos las heces deben necesariamente remitirse sin
conservantes. Ejemplo de ello son:
- Detección de antígeno de Entamoeba histolytica.
Si no se va a procesar en el momento es necesario refrigerar en
nevera (2-8 ºC)
- Cultivo de larvas de Strongyloides y uncinarias (métodos
de Baermann, de Harada-Mori, cultivo en placa de agar etc.). Además,
para mantener viables estos helmintos no deben refrigerarse, conservándose
mejor entre 22ºC y 35ºC.
- Estudio de viabilidad de los huevos de Schistosoma spp. No
refrigerar.
- PCR. Si se va a demorar su realización, deben congelarse.
3.2. TEST DE GRAHAM (PAPEL CELO PARA Enterobius
vermicularis)
Consiste en una muestra de los márgenes del ano recogida con
papel celo al levantarse por la mañana, y se debe recomendar al
paciente que no se lave la zona perianal antes de realizar la toma. Se
debe utilizar celo transparente (no translúcido tipo ScotchÒ
) que se colocará sobre un portaobjetos. Es necesario recoger tres
muestras en tres días consecutivos que deben ser transportadas al
laboratorio en un sobre de papel cerrado o en un frasco, y nunca sueltos
ya que los huevos de E.vermicularis ya son infectivos a
las 4-6 horas de haber sido puestos.
3.3. GUSANOS Y OTROS PARÁSITOS MACROSCÓPICOS
La mayoría de los gusanos adultos o fragmentos eliminados
espontáneamente son Ascaris lumbricoides que pueden ser
expulsados por el ano, por la boca o por la nariz y Enterobiusvermicularis y proglótides de cestodos que pueden verse en
la superficie de las heces. Raramente se detectan otros como Trichuris
trichiura y Dipylidium caninum. Las proglótides de T.
saginata, migran activamente atravesando el ano, por lo que se las
puede encontrar en los márgenes del mismo o en la ropa.
Ocasionalmente se remiten larvas de mosca, Anisakidae, y otros
elementos con aspecto de parásitos (incluyendo restos alimentarios
y moldes mucosos intestinales). Cualquiera de ellos se debe enviar al
laboratorio en un recipiente limpio, con agua o suero salino y conservar
refrigerado.
3.4 CONTENIDO DUODENAL
La obtención de contenido duodenal puede ser útil en
algunas parasitosis pero pocas veces se realiza sólo para este fin.
Se puede recoger mediante sonda, endoscopia o cápsula entérica.
Aumenta la sensibilidad en el diagnóstico de parásitos que
habitan en el duodeno como Giardia lamblia y Strongyloides
stercoralis o cuyos huevos se eliminan por vía biliar. La cápsula
entérica (Enterotest ® , Figura 1) es un sistema comercializado
compuesto por una cápsula de gelatina que contiene un cordón
de nailon, con un peso en el extremo y un indicador de pH para comprobar
que ha pasado del estómago. Uno de los extremos del cordón
se fija a la cara del paciente y la cápsula se deglute, llegando
hasta el duodeno, la gelatina se disuelve y el cordón se libera y
se impregna de bilis y moco duodenal. Se retira tirando del extremo oral y
se analiza el material adherido.
Figura 1. Equipo de toma de muestra
duodenal
Las muestras obtenidas por sonda o endoscopia
se deben identificar y transportar rápidamente al laboratorio para
su procesamiento inmediato. Si la muestra no va ser procesada dentro de
las 2 horas siguientes a su obtención, es necesario añadir
SAF o formol al 10%. El cordón obtenido mediante el "Enterotest"
se deposita en un recipiente con 2-5 ml de suero salino y se envía
rápidamente al laboratorio.
3.5 SANGRE
Plasmodium spp. La sangre debe extraerse en cuanto se
sospeche malaria, haya o no fiebre en ese momento. Puede ser necesario
extraer muestras cada 6-12 horas durante 48 horas para descartar por
completo la infección con microscopía, sobre todo en
pacientes no inmunes, pacientes que han recibido fármacos antipalúdicos
como profilaxis o tratamiento o cuando no se disponga de pruebas rápidas
de detección antigénica (PRD).
Estudios recientes indican que los resultados de la microscopía
y las PRD son similares con sangre capilar obtenida por punción
digital o con sangre venosa anticoagulada recogida en tubos con EDTA,
siempre que las extensiones se preparen en menos de 30 minutos desde la
extracción para evitar el deterioro de la morfología
parasitaria.
Trypanosoma spp. Para el método de Strout se
necesita sangre recogida sin anticoagulante. Si la parasitemia es elevada
se puede detectar el parásito a partir de sangre anticoagulada,
suero o plasma. Para observar los parásitosen movimiento,
o conseguir su aislamiento en cultivo, es necesario enviar la muestra al
laboratorio inmediatamente y analizarla en un plazo óptimo de menos
de 4 horas después de su obtención, para ello se puede
conservar refrigerada o a temperatura ambiente. En el diagnóstico
parasitológico de la infección congénita, se
recomienda la utilización de sangre periférica obtenida del
talón. La utilidad de la sangre del cordón es discutida por
la posible contaminación con sangre materna. En las infecciones crónicas
la parasitemia puede ser indetectable o fluctuante, por lo que se aconseja
procesar volúmenes de sangre de al menos 10 ml en adultos y 5 ml en
niños.
Filarias. Se aconseja remitir una muestra de sangre
anticoagulada de 10 ml para procesarlo por técnicas microscópicas.
Si se sospechan filarias linfáticas también debe remitirse
una muestra de sangre extraída de noche.
3.6. SUERO
Hay que desinfectar la piel y extraer sangre en un tubo seco, sin
anticoagulante que se mantendrá refrigerado a 2ºC-6ºC o
congelado si su procesamiento se va a demorar unas horas. Algunos ensayos
serológicos y de PCR se pueden realizar a partir de muestras de
sangre secas en papel absorbente que pueden remitirse por correo. Algunas
pruebas serológicas pueden realizarse empleando sangre
anticoagulada.
3.7. LÍQUIDO CEFALORRAQUÍDEO
Cuando se sospecha una enfermedad del sueño, un Chagas
cerebral o una meningoencefalitis amebiana se deben priorizar las pruebas
a realizar y es esencial contactar con el laboratorio para realizar de
inmediato un examen en fresco del LCR.
3.8. MUESTRAS DE TEJIDO
Cuando se sospecha una enfermedad del sueño, un Chagas
cerebral o una meningoencefalitis amebiana se deben priorizar las pruebas
a realizar y es esencial contactar con el laboratorio para realizar de
inmediato un examen en fresco del LCR.
Para las sospechas de leishmaniasis cutáneas y de chancros de
inoculación de tripanosomiasis son adecuadas las siguientes
muestras:
- Biopsia: con un sacabocados (biopsy punch), estéril
de 3-4 mm de diámetro se toma un cilindro de tejido del reborde
indurado de la lesión. Nunca se debe tomar del fondo de la úlcera
que suele estar infectado secundariamente siendo difícil la
visualización de los parásitos. Se deposita en un tubo con
unas gotas de suero salino fisiológico o de tampón NET 10
(NaCl 10 mM, EDTA 10 mM, TrisHCl, pH 8,0, 10 mM).
- Exudado del borde de la úlcera: se realiza una incisión
con un bisturí y se raspan los márgenes de dicho corte. El
material obtenido se introduce en un tubo de las características
anteriores para cultivo y otra parte del material se extenderá en
un portaobjetos para examen microscópico.
- Aspirado de la lesión: con una jeringuilla de 1 ml, se puede
inocular un pequeño volumen de solución salina en el borde
de la úlcera y aspirarlo comprimiendo la lesión. Parte del
material se deposita en un tubo estéril y se realiza un frotis con
el resto. Las muestras se mantendrán a temperatura ambiente hasta
su procesamiento. Este sistema se emplea también para aspirar
adenopatías en caso de sospecha de tripanosomiasis africana.
En el caso de sospecha de leishmaniasis visceral, en nuestro entorno,
las muestras de elección son el aspirado o biopsia de médula
ósea y la sangre anticoagulada. Se mantendrán a temperatura
ambiente hasta su transporte al laboratorio. La sangre preferentemente se
debe procesar inmediatamente para la separación de las células
mononucleares de sangre periférica y en su defecto se puede
conservar hasta 24 horas a 4ºC. La punción esplénica no
se recomienda por el riesgo de ruptura.
Las muestras de piel para detección de Oncocerca spp.
se deben remitir en un tubo con unas gotas de suero salino a temperatura
ambiente o bien realizar la toma en el laboratorio.
3.9. ORINA
Para detectar Schistosoma haematobium en orina se debe enviar
al laboratorio un volumen de más de 100 ml de orina incluso toda la
orina de 24 horas. La rentabilidad aumenta si la muestra se recoge entre
las 10 y las 15 horas del día y si se realiza ejercicio antes de
recogerlo. Se envía al laboratorio en un recipiente limpio y se
refrigera o se añade aproximadamente un 1% de formol.
3.10. MUESTRAS PARA PRUEBAS DE PCR
Para la detección de ácidos nucleicos por reacción
en cadena de la polimerasa (PCR) es conveniente que la muestra no sufra
muchos cambios de temperatura y es preferible que se conserve a 4ºC.
Para tiempos de conservación prolongados conviene congelarlo a -20ºC.
Dependiendo de la prueba a realizar, la adición a la muestra de
proteinasa K o guanidina-EDTA puede mejorar la sensibilidad del ensayo.
4. DIAGNOSTICO MICROBIOLÓGICO
DE LAS PARASITOSIS IMPORTADAS
4.1. DIAGNÓSTICO MICROBIOLÓGICO DE
LOS PARÁSITOS INTESTINALES IMPORTADOS
4.1.1 Parasitosis intestinales importadas.
Consideraciones diagnósticas generales. Las parasitosis
intestinales tienen una gran morbilidad debida a su altísima
prevalencia en países tropicales y subtropicales. Actualmente,
debido a la inmigración, los viajes internacionales, los cambios en
la alimentación (ej. ingesta de carne o pescado crudo) y a la
importación de alimentos, estamos asistiendo a un aumento de la
incidencia de parasitosis intestinales, lo que nos obliga a adecuar
nuestros conocimientos y nuestras técnicas diagnósticas a
este fenómeno tanto a nivel hospitalario como en Atención
Primaria.
Los parásitos intestinales pueden clasificarse en tres grupos
en función a su prevalencia en nuestro medio:
- Parásitos considerados estrictamente importados por tener
una localización geográfica determinada, ej. Clonorchis
sinensis.
- Parásitos de distribución mundial con baja
prevalencia en nuestro país y más frecuentes en otros países,
ej. Strongyloides stercoralis, Ascaris lumbricoides.
- Parásitos considerados autóctonos pero que también
son muy frecuentes en otros países y que se deben incluir en el
estudio de inmigrantes y viajeros, ej. Giardia lamblia.
Es importante conocer:
- Las zonas de exposición: no sólo el país y
comarca de origen del paciente, sino también la ruta migratoria.
- El tiempo que transcurre desde que el paciente adquiere el parásito
hasta que se pueden observar las formas diagnósticas: quistes,
huevos o larvas en las heces (período prepatente). Tiene especial
importancia para evitar dar por descartadas parasitosis en viajeros
recientemente parasitados.
- El mecanismo de transmisión de estos parásitos y su
potencial para producir casos secundarios. Este potencial es alto para
organismos transmisibles por contacto directo (Enterobius
vermicularis) o indirecto, incluyendo agua o alimentos contaminados,
el agua de piscinas o las relaciones orogenitales (Entamoeba
histolytica, Cryptosporidium spp., Giardia lamblia). En países
con adecuadas instalaciones de conducción y tratamiento de aguas
residuales son poco probables los casos secundarios debidos a parásitos
intestinales que requieren un tiempo de maduración para ser
infectivos como Cyclospora cayetanensis, Ascaris lumbricoides
o Trichuris trichiura.
En las tablas 1 a 7 se indican algunas características de
estos parásitos, resaltando su periodo prepatente y una aproximación
clínica y epidemiológica.
Tabla 1. Protozoos patógenos.
Organismo
Periodo
prepatente
Formas en heces
Manifestaciones clínicas
Distribución
geográfica
Entamoeba histolytica*
2-21 días
Quiste, trofozoíto
Diarrea-disentería
Ameboma Abscesos
Mundial, más
frecuente en áreas tropicales y subtropicales
Giardia lamblia
6-21 días
Quiste, trofozoíto
Diarrea, malabsorción,
dolor abdominal
Mundial, muy frecuente
Dientamoeba fragilis
Desconocido
Trofozoíto
Diarrea, dolor abdominal
Mundial, poco frecuente
Cryptosporidium spp.**
4-22 días
Ooquiste maduro
Diarrea
Mundial, muy frecuente
Isospora belli
9-17 días
Ooquiste inmaduro
Diarrea Malabsorción
Eosinofilia
Mundial, más
frecuente en áreas tropicales y subtropicales
Cyclospora cayetanensis
1-3 semanas
Ooquiste inmaduro
Diarrea
Pérdida de peso
Mundial. Endémica
en América Central y del Sur, Asia (Nepal)
Sarcocystis bovihominis
14-18 días
Ooquiste maduro,
esporoquiste
Diarrea
Mundial, infrecuente
Sarcocystis suihominis
11-13días
Ooquiste maduro,
Esporoquiste
Diarrea
Mundial, infrecuente
Balantidium coli
4 días-semanas
Quiste, trofozoito
Colitis, disentería
Mundial, infrecuente
Enterocytozoon bieneusi
Desconocido
Espora
Diarrea
Mundial, mas frecuente en
inmunodeprimidos
Encephalitozoon intestinalis
Desconocido
Espora
Diarrea
Mundial, poco frecuente
África, Australia
Blastocystis hominis
2 días-semanas
Quiste
Diarrea (¿?)
Patogenicidad discutida
Mundial, muy frecuente
*Indistinguible morfológicamente
de Entamoeba dispar y de Entamoeba moshkovskii.
Entamoeba coli, Entamoeba hartmanni, Entamoeba polecki (muy
frecuente en Papúa-Nueva Guinea), Endolimax nana, Iodamoeba
bütschlii, Chilomastix mesnili, Pentatrichomonas hominis,
Enteromonas hominis, Retortamonas intestinalis, no son
considerados patógenos.
**C. hominis, C. Parvum. Menos frecuentes: C.
meleagridis, C. canis. Muy raros: C. felis, C. muris, C. suis,
C. cervine
Tabla 2. Nematodos intestinales.
Organismo
Periodo
prepatente
(semanas)
Vida media
Formas en heces
Modo de infección
Distribución
geográfica
Ascaris lumbricoides
8
1-2 años
Huevos
Gusano adulto
Ingestión de huevos infectivos
(tras 2-3 semanas en el suelo)
Mundial, más frecuente en países
tropicales y subtropicales
Enterobius vermicularis
3 - 4
1-2 meses
Raro en heces
En márgenes anales huevos, y
gusano adulto
(Test de Graham)
Ingestión de huevos infectivos
(4-6 horas)
Mundial
Strongyloides stercoralis
2 4
>40 años
Larva rabditiforme habitualmemnte.
Larva filariforme
Larvas filariformes por vía cutánea
Autoinfección
-Mundial, más frecuente en países
tropicales y subtropicales
Strongyloides fuelleborni
Huevos
-África Central-Este Papúa-Nueva
Guinea
Trichostrongylus spp.
2 - 3
1 año
Huevos; larva rabditiforme si se demora
el estudio
Ingestión de larvas (en 3-5 días
en el suelo)
Japón, Corea, China, Taiwán,
Irán, Rusia
Trichuris trichiura
12
5-15 años
Huevos
Raro: gusano adulto
Ingestión de huevos infectivos
(tras 2-3 semanas en el suelo)
Mundial, más frecuente en países
tropicales y subtropicales
Uncinarias:
Ancylostoma duodenale
Necator americanus
4 8
5-7 años
4-20 años
Huevos; larva rabditiforme si se demora
el estudio
(Tras 5-7 días)
-Larvas filariformes por vía cutánea o por ingestión
-Larvas filariformes por vía cutánea
Sudeste asiático, India, Pacífico
Sur, cuenca del Mediterráneo, zona andina América.
-América Central y del Sur, Asia
sudoriental, África tropical
Capillaria philippinensis
4
Huevos
Raro: larvas, gusano adulto
Ingestión pescado
crudo
Sudeste asiático,
India, Irán, Japón, Egipto
Tabla 3. Cestodos intestinales.
Organismo
Periodo prepatente
(semanas)
Vida media
Formas en heces
Infección por
ingestión de cisticercos en:
Distribución
geográfica
Taenia saginata
10 12
Hasta 25 años
Huevos
Proglótides
Carne de vaca
Mundial
Taenia saginata asiatica
10 12
Hasta 25 años
Huevos
Proglótides
Carne e hígado de cerdo
Sudeste asiático
Taenia solium
5 - 12
Hasta 25 años
Huevos
Proglótides
Carne de cerdo
(Huevos: cisticercosis)
Mundial, endémica en América
Latina, Asia, África
Hymenolepis nana
2 3
Adulto vive 1 año,
pero la infección persiste por la autoinfección
Huevos
Ingestión de cisticercos (artrópodos)
o de huevos (autoinfección)
Mundial, es la tenia más común
en EEUU. América Latina
Hymenolepis diminuta
3
< 1 año
Huevos
Coleópteros de la harina: Tenebrio
spp., Tribolium spp. ..
Mundial, más común en
India, Rusia, Japón
Diphyllobothrium latum
Diphyllobothrium pacificum
3-5
Hasta 25 años
Huevos
Proglótides
Ingestión de plerocercoides
(peces)
-Mundial, más frecuente Norte de
Europa, Norte y Sur América, Japón
-Perú, Chile
Dipylidium caninum
3-4
< 1 año
Huevos
Proglótides
Pulgas y malófagos de perros:
Mundial
Tabla 4. Trematodos intestinales.
Organismo
Periodo
prepatente(semanas)
Formas en heces
Infección por
ingestión de metacercarias en:
Distribución
geográfica
Fasciolopsis buski
12
Huevos
Plantas acuáticas
Lejano Oriente
Heterophyes heterophyes
1 - 2
Huevos
Peces agua dulce
Lejano Oriente
Oriente Medio
Metagonimus yokogawai
2 - 3
Huevos
Peces agua dulce
Lejano Oriente, Egipto,
Israel, Rusia
Echinostoma spp. (ilocanum )
Desconocido
Huevos
Moluscos agua dulce
Oriente Medio, Lejano
Oriente
Gastrodiscoides hominis
Desconocido
Huevos
Plantas acuáticas,
moluscos y peces agua dulce
Lejano Oriente, Rusia,
Nigeria, Zambia
Tabla 5. Trematodos tisulares cuyos
huevos se eliminan por heces.
Organismo
Periodo
prepatente
(semanas)
Infección por
ingestión de metacercarias en:
Localización
Distribución
geográfica
Fasciola hepatica
8-12
Plantas acuáticas:
berros
Vía biliar
Cosmopolita
Fasciola gigantica
8-12
Plantas acuáticas
Vía biliar
África, Oriente,
Europa del Este
Clonorchis sinensis
12
Peces agua dulce
Vía biliar
Lejano Oriente
Opistorchis viverrini
3-4
Peces agua dulce
Vía biliar
Norte Tailandia
Laos
Opistorchis felineus
3-4
Peces agua dulce
Vía biliar
Europa del Este
Dicrocoelium dendriticum
Desconocido
Hormigas, grillos
Vía biliar
Cosmopolita
Paragonimus westermani
5-6
Cangrejos agua dulce
Pulmón
Extremo oriente, Pacífico,
India
Paragonimus mexicanus
5-6
Cangrejos agua dulce
Pulmón
América Central y
del Sur
Paragonimus africanus
5-6
Cangrejos agua dulce
Pulmón
África
Tabla 6. Trematodos hemáticos
cuyos huevos se eliminan por heces.
Organismo
Periodo prepatente
(semanas)
Localización
Distribución
geográfica
Schistosoma mansoni
4-7
Plexo mesentérico
África, América
de Sur, Caribe, Yemen, Arabia Saudita
Schistosoma japonicum
5-6
Plexo mesentérico
China, Japón,
Indonesia, Filipinas
Schistosoma mekongi
4-6
Plexo mesentérico
Sudeste Asiático
Schistosoma intercalatum
4-6
Plexo mesentérico
África Central y
Occidental
Schistosoma haematobium*
12
Plexo vesical
África, Oriente
Medio, India
Infección por penetración
de las cercarias a través de la piel en contacto con agua
contaminada.
Pueden vivir 30-40 años
*Huevos de S. haematobium normalmente se observan en
orina pero ocasionalmente pueden hallarse en heces
Tabla 7. Resumen de periodos mínimos
aconsejables desde la parasitación hasta poder considerar negativo
el examen parasitológico de heces.
En el Procedimiento en Microbiología
Clínica nº 7: Gastroenteritis bacterianas, víricas,
parasitarias y toxi-infecciones alimentarias (SEIMC, 1994) y en el nº
30: Diagnóstico microbiológico de las infecciones
gastrointestinales (SEIMC, 2008) se indican las directrices principales de
procesamiento de las muestras de heces para diagnóstico de parásitos
intestinales.
Se debe realizar examen macroscópico y examen microscópico
en fresco de heces sin conservantes y tras concentración. Se pueden
realizar tinciones permanentes: Kinyoun, Ziehl-Neelsen modificado o
auramina para coccidios; tricrómico para protozoos en general;
Ryan-Webber o calcoflúor para microsporidios; inmunofluorescencia
para Giardia spp. o Cryptosporidium spp.; pruebas de
detección antigénica y PCR.
El examen microscópico en fresco con solución salina a
37ºC está indicado para el diagnóstico rápido de
disenterías parasitarias (amebiasis, balantidiosis,
estrongiloidiasis, trichiuriasis o esquistosomiasis). Se deben extremar
las precauciones para evitar posibles infecciones en el personal técnico
ya que la muestra puede contener microorganismos patógenos viables,
algunos con una dosis infectiva muy baja como Shigella spp.
Respecto a las técnicas de concentración, el método
recomendado si sólo se utiliza uno, es el de sedimentación
con formol o SAF y acetato de etilo, centrifugando 10 minutos a 500 xg.
El método de flotación está en desuso. Es más
laborioso de preparar y tiene el inconveniente de que larvas y quistes
pueden colapsarse dificultando su reconocimiento y que los huevos infértiles
de Ascaris lumbricoides y los huevos operculados (trematodos y
Diphyllobothrium)no siempre flotan, por lo que hay que
examinar tanto el sobrenadante como el sedimento.
El diagnóstico se basa en las características morfológicas
de los parásitos observados según se indica en el siguiente
esquema:
Protozoos
Helmintos
Forma, tamaño, refringencia
Estadío: trofozoíto, quiste, ooquiste
Citoplasma: barras cromidiales, vacuolas de glucógeno,
axonema, axostilo
Núcleos: número, cromatina, cariosoma
Huevos, larvas o adultos; tamaño,
estructuras internas
Huevo: forma, pared, opérculos, ganchos, filamentos
polares, espinas
Larvas: morfología de cabeza y cola, tracto digestivo,
primordio
4.1.2. Diagnóstico
microbiológico de la amebiasis. La fiabilidad diagnóstica
del examen microscópico de heces en amebiasis es muy dependiente de
la experiencia del microscopista y, en general, no es alta ni siquiera en
laboratorios de referencia (Tabla 8). Entamoeba histolytica es
morfológicamente idéntica a E. dispar y E.moshkovskii. Para su diferenciación se pueden utilizar técnicas
de detección de antígeno, de PCR o cultivo con estudio de
isoenzimas. Se requieren muestras de heces sin conservante ya que éste
desnaturaliza los antígenos y el ADN. Existen distintos
enzimoinmunoensayos que tienen mayor sensibilidad que el examen microscópico
aunque menor que la PCR, pero tienen la ventaja de estar comercializados:
Entamoeba CELISA PATH (Cellabs, Vitro) que utiliza un anticuerpo
monoclonal específico para la lectina de E. histolytica;
Entamoeba histolytica II Test (TechLab, Inverness) con anticuerpos
monoclonales frente a la lectina Gal/GalNac de E. histolytica;
Optimum S kit (Merlin Diagnostika) que utiliza anticuerpos monoclonales
frente al antígeno rico en serina de E. histolytica. La
detección de anticuerpos en suero es una prueba diagnóstica
fundamental que se debe solicitar en pacientes con abscesos sin etiología
bacteriana demostrada aún en ausencia de exposición a zonas
endémicas. Su utilidad en las formas intestinales está
siendo reevaluada.
Tabla 8. Sensibilidad y especificidad
de las pruebas diagnósticas para amebiasis
Método
Muestra
Sensibilidad (%)
Especificidad (%)
Disentería
Absceso hepático
Examen microscópico
Heces
25-60
<10
10-50
Aspirado absceso
-----------
<25
-----------
Detección de antígeno (EIA)
Heces
>95
Normalmente negativo
>95
Suero
65 (temprano)
100 (antes tratamiento),
75 (tardío)
>90
Aspirado absceso
-----------
100(antes tratamiento)
90-100
Detección de anticuerpos
Suero (Infección
aguda)
75-85
70-100
>85
Suero (Convalecencia)
>90
>90
Cultivo y análisis de isoenzimas
Heces
Más bajo que antígeno
y PCR
<25
Prueba de referencia
PCR
Heces
>90
-----------
>90
Aspirado absceso
-----------
100
90-100
Se debe considerar la posibilidad de absceso
amebiano en los abscesos en los que no se observen microorganismos en la
tinción de Gram y el cultivo bacteriano sea estéril, incluso
en ausencia de datos epidemiológicos de exposición. En los
abscesos amebianos el examen microscópico tiene una baja
sensibilidad por lo que se recomienda analizar el material del absceso por
PCR para E. histolytica y realizar estudio serológico.
Los anticuerpos anti-E. histolytica se detectan a partir de
la primera semana en más del 90% de pacientes con infección
invasiva (extraintestinal). Pueden permanecer elevados durante meses o
incluso hasta 10 años después de la curación, lo que
complica el diagnóstico en pacientes provenientes de países
endémicos, al no poder distinguir entre infección actual o
infección pasada en muchos casos.
En recién nacidos, los anticuerpos maternos desaparecen a los
3 meses, por lo que si persisten puede indicar enfermedad activa.
Los pacientes con infección por Entamoeba dispar y
Entamoeba moshkovskii no producen anticuerpos detectables.
Se han desarrollado y comercializado diferentes métodos de
detección de anticuerpos (hemaglutinación indirecta,
aglutinación con látex, fijación de complemento,
inmunofluorescencia indirecta, enzimoinmunoanálisis) con diferente
sensibilidad y especificidad (ver la Tabla 9) .
Tabla 9. Sensibilidad y especificidad
de las pruebas diagnósticas comerciales para amebiasis.
*Para títulos e 1:64, 100%
sensibilidad y 90,9% especificidad; para títulos e 1:512, 100%
sensibilidad y 100% especificidad
** Datos del fabricante
4.1.3. Diagnóstico microbiológico
de la ciclosporidiosis. En casos de diarrea importada de zonas
tropicales se debe descartar la presencia de Cyclospora cayetanensis.
En viajeros se suele manifestar como un cuadro agudo de diarrea acuosa
profusa y síntomas abdominales inespecíficos, frecuentemente
con importante pérdida de peso. Sin tratamiento acaba remitiendo en
unos meses a veces con clínica intermitente. Es especialmente
frecuente en pacientes procedentes de Nepal, Perú, Haití o
Indonesia. Su diagnóstico se puede sospechar al observar en el
examen en fresco esferas refringentes de 7-10 micras de diámetro.
Para confirmarlo se observan los ooquistes inmaduros mediante:
- Tinción de Kinyoun, de Ziehl-Neelsen o auramina modificadas
ya que es parcialmente ácido-alcohol resistente.
- Examen con microscopio de luz ultravioleta. Con este método
sin añadir colorante los ooquistes se pueden observar como círculos
autofluorescentes de color azul con filtro de 365 nm o verde con filtro
de 450 a 490 nm.
4.1.4. Diagnóstico microbiológico
de las helmintiasis. Como complemento de lo indicado en el
Procedimiento 30 (SEIMC, 2009) se añaden unas recomendaciones útiles
para los microbiólogos interesados en este tema.
- Para la detección de huevos y larvas de helmintos la
preparación se debe observar con el objetivo de 10x dado su gran
tamaño, excepto los huevos de Clonorchis spp., Opistorchis
spp., Heterophyes spp. y Metagonimus spp. que son de
menor tamaño y pueden precisar el de 40x para su identificación.
- Ascaris spp.y Trichuris spp. frecuentemente coexisten en el
mismo paciente ya que los requerimientos para el desarrollo de los
huevos infectivos en el suelo son los mismos.
- Los huevos de Fasciola spp., Fasciolopsis spp.y
Echinostoma spp. son muy semejantes en forma y tamaño,
por lo que la diferenciación debe ayudarse de los datos clínicos
y epidemiológicos del paciente.
- Los huevos de Fasciola spp., Dicrocoelium spp.
yCapillaria hepatica pueden ser observados en las heces de
pacientes que hayan comido hígado infestado. Para diferenciarlo
de una verdadera parasitación se debe repetir el estudio después
de una dieta libre de hígado al menos durante tres días.
La inmensa mayoría de los hallazgos de huevos de Dicrocoelium
spp. se trata de un pseudo parasitismo.
- Los huevos de Paragonimus spp. son muy semejantes a los de
Diphyllobothrium spp.
- Los huevos de Schistosoma haematobium normalmente se
encuentran en orina pero a veces también se pueden encontrar en
heces siendo difíciles de distinguir morfológicamente de
los de Schistosoma intercalatum. Se pueden diferenciar ya que
los de S. intercalatum son ácido-alcohol resistentes.
- El método de Kato-Katz es útil sólo para la
investigación de huevos de helmintos, especialmente para Fasciola
spp. y Schistosoma spp.
- Las larvas que habitualmente se encuentran en heces son las de Strongyloides
stercoralis, pero si las heces han permanecido a una temperatura cálida
durante más de 24 horas antes de ser estudiadas, los huevos de
uncinaria y de Trichostrongylus spp. pueden eclosionar y será
necesario diferenciar sus larvas de las de Strongyloides spp.
- Los huevos de Taenia saginata y T. solium son idénticos
morfológicamente.Para la identificación de la especie se
requiere estudiar las proglótides o realizar PCR.
- Las proglótides de Dipylidium caninum son pequeñas,
semejantes a pepitas de melón, con dos poros genitales.
4.1.4.1. Pruebas serológicas para
helmintiasis intestinales. Son métodos actualmente en
desarrollo con buenas perspectivas en un futuro inmediato. Sin embargo de
momento son pocos los métodos desarrollados para el diagnóstico
serológico de las parasitosis intestinales, algunos de ellos están
comercializados, otros sólo se realizan en centros de referencia.
Tienen el inconveniente de no distinguir entre una infección actual
y una infección pasada por lo que son más útiles en
zonas donde la infección no es endémica o en viajeros. Además,
con frecuencia tienen problemas de reacciones cruzadas especialmente en el
diagnóstico de helmintos, tanto intestinales como hemáticos
y tisulares. Por otro lado para el cálculo de los valores de
sensibilidad y especificidad suele faltar un patrón oro de certeza
diagnóstica.
Las serologías de helmintos más comunes o más útiles
son las de hidatidosis, cisticercosis, fascioliasis, esquistosomiasis,
toxocariasis, anisakiasis, filariasis y estrongiloidiasis.
4.1.4.2. Helmintos adultos. Los
nematodos pueden conservarse introduciéndolos en agua caliente (60ºC-63ºC)
y después fijados en alcohol al 70% con 5% de glicerina.
En España la mayor parte de las tenias que se diagnostican son
T. saginata. En Portugal y Extremadura continúan detectándose
casos autóctonos de T. solium y de cisticercosis. Las proglótides
se colocan en agua para su relajación y las ramificaciones uterinas
se pueden ver directamente aplastándolas entre dos portaobjetos
(15-20 ramas en T. saginata, 7-13 en T.solium).
Una vez relajada la musculatura de la proglótide, puede facilitarse
la visualización introduciendo tinta china por el poro genital con
una jeringa de insulina con aguja de punta roma o inyectando una pequeña
cantidad de tinta china en la proglótide. Todas estas
manipulaciones deben realizarse con extremada precaución, siempre
con guantes sobre papel de filtro desechable, ya que los huevos de Taenia
solium son infectantes (causan cisticercosis). Las proglótides
maduras de Dipylidium caninum miden menos de 7 mm de longitud,
tienen dos poros genitales y en el interior no se observa un útero
ramificado sino acúmulos de huevos. Si las proglótides están
muy deterioradas se puede realizar el diagnóstico por PCR en
centros de referencia.
4.1.4.3. Contenido duodenal. Se puede
obtener mediante sondaje, endoscopia o cordón duodenal (Enterotest ®
) y debe ser procesado inmediatamente.
La cantidad obtenida por sondaje o endoscopia puede variar desde <0,5
ml a varios ml. Se debe realizar examen microscópico en fresco y
tras centrifugación (10 minutos a 500 xg) buscando fundamentalmente
trofozoítos deGiardia lamblia y larvas de Strongyloides
spp. Pueden observarse también huevos de trematodos hepáticos.
Realizar tinción de Kinyoun para Cryptosporidium spp.
Si la muestra se obtiene por "Enterotest" se procederá
de la siguiente forma: ponerse guantes. Agitar el recipiente que contiene
el cordón de nailon y el suero salino, utilizando el vórtex.
Retirar el cordón del recipiente exprimiéndolo con los
dedos, centrifugar el líquido durante 10 minutos a 500 xg. y
observar al microscopio. Realizar tinción de Kinyoun para Cryptosporidium
spp.
En ambos casos se puede realizar inmunofluorescencia directa o
detección de antígeno para Giardia spp. y Cryptosporidium
spp.
4.1.4.4. Test de Graham. También
conocido como test del papel celo, se usa para demostrar la parasitación
por Enterobius vermicularis (oxiuros). Los huevos se visualizan
mejor añadiendo aceite de inmersión que además
aclarará el celo si éste fuera opaco.
4.1.5. Diagnóstico microbiológico
de la estrongiloidiasis. Esta parasitación se debe sospechar en
los pacientes con disentería aguda, con lesiones cutáneas
sugestivas de larva currens o con hipereosinofilia procedentes de zonas
endémicas especialmente si se han expuesto a barro. En Europa
occidental quedan focos activos en Valencia (comarca de la Safor), en el
Piamonte y en los Pirineos occidentales franceses (valle alto del río
Garona). También se debe descartar o tratar empíricamente en
pacientes con posibles antecedentes de exposición, aunque sea
remota en el tiempo (pueden persistir durante décadas), si van a
ser sometidos a tratamientos inmunosupresores.
4.1.5.1. Pruebas de migración-cultivo de
larvas de Strongyloides spp.
El diagnóstico de Strongyloides stercoralis se basa en
la detección de sus larvas en heces, pero salvo en infección
aguda o casos de hiperinfestación se suelen eliminar en escasa
cantidad y esporádicamente, por lo que la sensibilidad de los métodos
habituales de concentración es muy baja. Se han desarrollado métodos
específicos de enriquecimiento por migración-cultivo de
larvas. Estos métodos son útiles también para
detectar bajas parasitaciones por uncinarias y Trichostrongylus
spp.
Se debe realizar especialmente en pacientes con eosinofilia o que van
a recibir esteroides o tratamiento inmunosupresor y proceden de zonas endémicas.
Figura 2.
Existen diversos métodos, siendo imprescindible que las heces
sean frescas y sin refrigerar ya que estos helmintos pierden viabilidad a
bajas temperaturas. En todos los casos hay que manejar las muestras y
cultivos con precaución, siempre con guantes, debido a la posible
presencia de larvas filariformes, infectivas a través de la piel.
Si se dispone de una campana de extracción de gases su empleo
reduce el molesto hedor que se produce en estos procedimientos. La
rentabilidad diagnóstica es directamente proporcional a la cantidad
de muestra que se procese y aumenta si se repite el ensayo en varias
ocasiones (tres se considera un número razonable).
- Cultivo en placa de agar: es la técnica más
sensible y la que se recomienda. Consiste en poner una cantidad de heces
recientes en una placa de agar, incubarla a 28ºC-30º C y
examinarla buscando el rastro de bacterias inoculado por las larvas en su
migración (ver Figura 2). La presencia de rastro es indicativa de
parasitación por Strongyloides spp., Necator spp.,
Ancylostoma spp. o Trichostrongylus spp.Si se ven rastros
se puede inundar la placa con agua formolada al 10%, pasar un asa de
cultivo por toda la superficie (excepto donde permanece la porción
de heces) para llevarse los helmintos presentes, pasar el líquido a
un tubo, centrifugarlo e identificar morfológicamente el o los
helmintos en cuestión.
- Harada-Mori: en un tubo cónico se introduce una tira de
papel de filtro, cortada en punta en un extremo y en cuya zona central se
ha depositado una cantidad de al menos 1 gr. de heces. Se añade
agua a la base del tubo, de manera que el papel siempre esté húmedo.
Se incuba a 30ºC durante 15 días, manteniendo el nivel de
agua. Las larvas migran a través del papel de filtro hacia el agua.
Hay que tener cuidado al manipular la muestra porque también pueden
migrar hacia el tapón. Periódicamente se deben coger unas
gotas del fondo del tubo para buscar larvas. Utilizar el objetivo de 10x
para el examen. Al final del período de incubación se añade
1 ml de formol al tubo, se extrae toda el agua del fondo, se centrifuga y
se observa el sedimento al microscopio (Figura 3).
Figura 3.
- Concentración de Baermann: el aparato de Baermann
consiste en un embudo colocado sobre un soporte universal de laboratorio
que en su extremo estrecho tiene un tubo de goma sujeto por una pinza. Se
llena el embudo con agua y se coloca una malla metálica fina y
varias capas de gasa, que toquen la superficie del agua. Sobre la gasa se
colocan unos 10 gr. de heces recién defecadas. De forma inmediata
las larvas de Strongyloides spp. comienzan a migrar de las heces
al agua. A las 2-3 horas se abre la pinza que cerraba el tubo de goma y se
recogen 5-10 ml de agua que se centrifuga. Se observa el sedimento
buscando larvas.
- Cultivo con carbón. Se mezclan las heces con carbón
activado hasta formar una pasta homogénea. En una placa de Petri
colocar un disco de papel humedecido de menor diámetro que la
placa. En el centro colocar las heces y guardar en la oscuridad. Mantener
siempre húmedo el papel. Al cabo de 5-6 días observar el
borde del papel con lupa o al microscopio en busca de larvas.
4.1.5.2 Serología de Strongyloides
stercoralis. La demostración de anticuerpos anti-Strongyloides
se utiliza como prueba de cribado o como complemento al diagnóstico.
Utilizada junto con el nivel de eosinofilia puede ser útil para
monitorizar el tratamiento, ya que el nivel de anticuerpos disminuye después
de 6 meses del tratamiento eficaz y puede negativizarse en 12-24 meses.
Existen varios enzimoinmunoanálisis comercializados, tienen un alto
valor predictivo negativo y su sensibilidad es buena (Tabla 10) aunque
disminuye en pacientes con neoplasias hematológicas y en
infecciones por el virus HTLV-1. Se suelen producir reacciones cruzadas en
parasitaciones por filarias, Anisakis spp., Toxocara spp.
y otros nematodos.
Tabla 10. Sensibilidad y
especificidad de las pruebas diagnósticas comerciales para
estrongiloidiasis
Ensayo
Sensibilidad %
Especificidad %
Fabricante
Strongyloides Serology Microwell
ELISA
89
97,2
IVD Research, Inc., Carlsbad
Bordier ELISA
83
97,2
Bordier Affinity Products SA
DRG Strongyloides IgG
100*
100*-
DRG International Inc., USA
* Datos del fabricante.
4.2. DIAGNÓSTICO DE LA MALARIA
La malaria es la infección parasitaria importada por viajeros
e inmigrantes más relevante porque puede ser rápidamente
mortal y requiere un diagnóstico seguro y rápido para
instaurar el tratamiento de forma precoz y prevenir las complicaciones.
El diagnóstico actual de la malaria se basa en el uso
combinado y secuencial de las pruebas rápidas de detección
de antígenos proteicos del parásito (resultado en < 20
minutos) y la visualización posterior del parásito teñido
con solución de Giemsa en una gota gruesa (resultado en 2 horas)
por un microscopista experto en muestras de sangre total capilar o venosa.
Si no se dispone de un microscopista experto, debe realizarse siempre
una prueba de diagnóstico rápido muy sensible para descartar
la infección por Plasmodium falciparum, emitir
inmediatamente el resultado y preparar gotas gruesas (secadas al aire) y
extensiones finas (fijadas con metanol) para su posterior tinción y
revisión por un microscopista experto del propio laboratorio o de
un laboratorio de referencia.
Información de resultados. La malaria es una enfermedad
potencialmente mortal en cuestión de horas, sobre todo en pacientes
no inmunes, y el laboratorio debe emitir resultados lo antes posible,
preferentemente en menos de 1 hora. Se informará como mínimo
si el paciente tiene o no malaria por P. falciparum y, cuando esté
disponible el resultado de la microscopía, se añadirá
al informe la identificación de especie y el grado de parasitemia.
Debe informarse como mínimo el porcentaje de hematíes
parasitados (parasitemia baja: <1 %, moderada: 1-5%, alta: > 5%) y,
si fuera posible, se recomienda añadir también el recuento
absoluto (trofozoítos/microlitro).
La relación entre la parasitemia y la gravedad de la infección
varía según las poblaciones y los grupos de edad aunque, en
general, las parasitemias muy altas se asocian a mayor riesgo de
enfermedad más grave. Según las recomendaciones de la OMS
del año 2000, una densidad superior al 4% en pacientes no inmunes
debe considerarse hiperparasitemia y todas las malarias con una
parasitemia superior al 20% deben valorarse como potencialmente graves,
con independencia de otros factores clínicos y epidemiológicos.
4.2.1. Pruebas rápidas para el diagnóstico
de la malaria (PRD).
Sinonimia: MDRT, MRT, RDT, PRD, pruebas de detección
de antígenos palúdicos.
Existen numerosas PRD, aunque los principios de funcionamiento son
similares. Las PRD detectan antígenos específicos (proteínas)
que producen los plasmodios y están presentes en la sangre de
individuos infectados o de los individuos infectados que recibieron
tratamiento recientemente (en las 4 semanas previas). Algunas PRD detectan
solo un antígeno de P. falciparum y otras detectan también
un antígeno panmalárico común a todas las especies.
La sensibilidad de las PRD en el diagnóstico de las especies
de Plasmodium no falciparum es baja y un test negativo no descarta
una malaria por una especie distinta de P. falciparum. Por este
motivo, y también para cuantificar la parasitemia, debe realizarse
siempre también la técnica de referencia que es la microscopía.
No obstante, en los países endémicos de renta baja, la
situación es muy distinta y actualmente las PRD se utilizan
ampliamente como única técnica diagnóstica ante la
imposibilidad en muchos casos de contar con microscopia experta en la
mayoría de los casos. Las nuevas estrategias de tratamiento de la
malaria en África recomendadas por la mayoría de los
expertos incluyen el uso de tratamientos combinados con artemisinas y el
diagnóstico previo con PRD, que actualmente se están
utilizando de forma masiva en algunos países africanos.
Principio de funcionamiento: los antígenos palúdicos se
detectan mediante inmunocromatografía en una tira de nitrocelulosa
o tarjeta que incorpora bandas de anticuerpos monoclonales específicos.
Su fundamento se recoge en la figura 4.
Figura 4. Fundamento de la técnica
de inmunocromatografía
Las PRD se dividen básicamente en dos grupos según el
antígeno principal detectado:
A) La proteína rica en histidina II (HRP-2) producida por P.
falciparum. Algunos kits añaden actualmente una segunda
banda para detectar aldolasa, una enzima producida por todos los
plasmodios.
B) La enzima lactato deshidrogenasa (LDH) producida por P.
falciparum (PfLDH). Estos kits suelen incorporar también
la LDH producida por todas las especies de Plasmodium (PLDH).
Las PRD distinguen P. falciparum del resto de las especies,
pero no pueden diferenciar entre P. vivax, P. ovale, P. malariae y
P. knowlesi. En general, las PRD deben ser rápidas (< 20
minutos), de fácil uso, con una cantidad mínima de pasos y
reactivos, reproducibles y, en la infección por P. falciparum,
deben detectar densidades de al menos 100 parásitos/µl o tener
una sensibilidad mínima del 95% en comparación con la
microscopía experta. En el diagnóstico de la malaria
importada en los países no endémicos se recomienda que la
sensibilidad sea similar a la que se obtiene con la microscopía
experta (20-50 parásitos/microlitro) y que permitan detectar también
otras especies de malaria. Por otro lado, la capacidad de evaluar la
respuesta al tratamiento, el coste y la estabilidad a temperaturas altas,
a diferencia de lo que sucede en la mayoría de los países
endémicos, no son una prioridad absoluta en los laboratorios de los
países más avanzados.
La OMS ha publicado una lista con las PRD de fabricantes y
distribuidores que cumplen la norma ISO13485:2003 y una evaluación
inicial comparativa de los productos comercializados (http://www.wpro.who.int/sites/rdt).
En la tabla 11 se presentan los estudios más relevantes realizados
con PRD.
En general, puede afirmarse que los kits que detectan HRP-2
son algo más sensibles que los basados en PfLDH para el diagnóstico
de la infección por P. falciparum. En la detección
de P. vivax, la determinación de aldolasa y PLDH muestran
una sensibilidad similar. No existen datos suficientes para evaluar los
resultados con P. ovale ni P. malariae.
Otros usos de las PRD:
Diagnóstico en gestantes. Debido al secuestro
placentario de los parásitos, en el diagnóstico de malaria
en gestantes, las PRD que detectan HRP-2 son más sensibles que la
microscopía.
Diagnóstico retrospectivo o remoto. La persistencia
del antígeno HRP-2 puede ser útil para confirmar un diagnóstico
previo de malaria en pacientes tratados de forma empírica en
muestras de sangre extraídas hasta 14-21 días después
de finalizar el tratamiento o de la resolución de los síntomas.
Usos no recomendados de las PRD:
Autodiagnóstico en viajeros. Algunas PRD (OptiMal-IT y DiaMed
AG) presentan envases para uso individual para autodiagnóstico en
viajeros, sin embargo, actualmente no se recomienda el uso de estos kits
por personal no sanitario en los viajes porque en algunos estudios
realizados con un número limitado de pacientes los resultados no
fueron satisfactorios.
Tabla 11. Estudios clave en la
evaluación de las PRD (Adaptado de Murray y cols., Clin Microbiolog
Rev 2008).
PRODUCTO
Antígenos
Sensibilidad (%)
Especificidad (%)
Patrón de referencia
Tipo y lugar de
estudio
P. falciparum
P. vivax
Ambos plasmodios
BinaxNOW Malaria (BinaxInc.)*
HRP-2 y Aldolasa
95 %
69 %
94 %
Microcopía de campo, dos
microscopistas certificados
Tailandia , 565 P. falciparum
(+), 1.202 P. vivax (+), 2.315 (-)
BinaxNOW Malaria (BinaxInc.)*
HRP-2 y Aldolasa
96%
86,7%
98,7%
PCR
Viajeros con síntomas, Toronto,
106 P. falciparum (+), 103 no P. falciparum (+),
47 (-)
OptiMAL-IT (DiaMed AG)
PfLDH y PLDH
83,6%
91%
97,8%
Microscopía de campo, un
microscopista
Colombia, 139 P. falciparum (+),
279 P. vivax (+), 465 (-)
OptiMAL-IT (DiaMed AG)
PfLDH y PLDH
84,3%
84,6%
98,4%
Microscopía en hospital, dos
microscopistas
Viajeros sintomáticos , Francia,
80 P. falciparum (+), 13 P. vivax (+), 457 (-)
CareStart Malaria test(AccessBio Inc.)
PfLDH y PLDH
95,6%
92,3%
94,1%
Microscopía de campo, un
microscopista
Madagascar, 72 P. falciparum (+),9
P. vivax (+), 104 (-)
SD malaria antigen bioline(Standard
Diagnostics)
PfLDH y PLDH
89,4%
73,3%
91%
Microscopía de campo, un
microscopista
Madagascar, 72 P. falciparum (+),
9 P. vivax (+), 104 (-)
P. falciparum-only testsParacheck
Pf (Orchid Biomedical Systems)
HRP-2
97,2%
ND
88,8%
Microscopía en hospital, un
microscopista
Uganda, 423 (+) P. falciparum,
303 (-)
* PRD aprobada en 2007 por la Food
and Drug Administration norteamericana; ND: no disponible
Control de tratamiento. La microscopía es el único
método fiable para controlar la eficacia del tratamiento. Las PRD
no se utilizan para controlar el tratamiento porque el antígeno
HRP-2 puede permanecer positivo hasta 4 semanas después de
desaparecer los síntomas clínicos; por otro lado, aunque las
formas asexuales del parásito de la sangre, la aldolasa y la pLDH
disminuyen rápidamente con un tratamiento eficaz, pueden ser
expresadas por los gametocitos y estos, dependiendo del tratamiento
utilizado, pueden persistir una o dos semanas en la circulación
sanguínea tras la resolución de los síntomas clínicos.
4.2.2. Diagnóstico microscópico.
Gota gruesa. El exámen microscópico de la gota
gruesa es la técnica de referencia para determinar la parasitemia y
permite detectar densidades de hasta 5 - 20 parásitos/microlitro
(0,0001%), evaluar el estadío de los parásitos circulantes
(trofozoítos, esquizontes, gametocitos) y, en muchos casos, también
permite determinar la especie infectante. La parasitemia puede tener valor
pronóstico y es un factor relevante junto con los datos clínicos
y de laboratorio para adoptar decisiones terapéuticas como la vía
de administración y el fármaco más adecuados a cada
paciente y si el tratamiento será ambulatorio o en el hospital;
además, el estudio seriado de la parasitemia permite controlar la
eficacia del tratamiento y la aparición de resistencias.
No obstante, la gota gruesa es una técnica que requiere
microscopistas expertos y un estricto control de calidad. Varios estudios
han demostrado la variabilidad de los resultados según el
observador y la calidad de la tinción, incluso en pacientes con
parasitemias relativamente elevadas. Este problema es insoluble por ahora
en muchos países endémicos de renta baja por la falta de
personal sanitario entrenado; en los países avanzados, en general,
la microscopía experta solo está disponible en centros que
atienden con frecuencia infecciones importadas y en franjas horarias
limitadas.
Extensión fina. Esta técnica permite visualizar
bien los hematíes parasitados y los plasmodios en sus diferentes
fases de crecimiento y facilita la identificación de la especie, lo
cual es necesario, por ejemplo, para añadir primaquina al
tratamiento en las infecciones por P. ovale y P. vivax. Es
una técnica 30 veces menos sensible que la gota gruesa y no debe
emplearse de forma aislada en el diagnóstico de la malaria.
4.2.3. Procedimientos alternativos
adicionales. Los siguientes procedimientos alternativos válidos
o adicionales pueden estar indicados en situaciones especiales.
- La PCR múltiplex es una herramienta diagnóstica
complementaria que se utiliza en la práctica clínica de
forma retrospectiva para confirmar el diagnóstico de infecciones
con parasitemias muy bajas en pacientes con antígenos positivos y
gota gruesa negativa; para detectar infecciones oligo o asintomáticas
en pacientes con antígenos palúdicos y gota gruesa
negativa (situación no infrecuente en pacientes infectados por el
VIH); y para detectar parasitemias mixtas en casos de difícil
interpretación de las pruebas microscópicas. Otro aspecto
relevante del diagnóstico por PCR es la utilidad en los procesos
de control de calidad de la microscopía y las pruebas rápidas.
Recientemente se han comercializado reactivos de PCR a tiempo real para
malaria. Debido al coste y equipamiento necesario para realizar estas
pruebas y la falta de experiencia clínica, todavía no
puede recomendarse su uso generalizado.
- Las técnicas serológicas para detección de
anticuerpos antipalúdicos de inmunofluorescencia indirecta y
ELISA se emplean sobre todo en estudios epidemiológicos. El interés
en la práctica clínica se limita al diagnóstico
retrospectivo cuando se desea confirmar el diagnóstico previo en
pacientes no inmunes que sufrieron un proceso febril durante un viaje.
- La microscopía de fluorescencia permite identificar parásitos
de malaria en sangre periférica con la tinción de naranja
de acridina de gotas gruesas o extensiones finas o mediante la técnica
de QBC (Quantitative Buffy Coat) realizada con un tubo de
hematocrito. Es una técnica que rara vez se usa en países
más avanzados por la inespecificidad de la tinción
fluorescente ni en los países de renta baja por el precio y la
dificultad del mantenimiento de los equipos de fluorescencia, aunque la
reciente comercialización de microscopios equipados de lámparas
LED (diodos emisores de luz) robustas, económicas y duraderas
podría aumentar el interés de esta técnica.
4.2.4. Procedimientos no recomendados
- La gota gruesa no debe realizarse en laboratorios sin experiencia.
- La extensión fina no debe utilizarse como única
prueba diagnóstica por su baja sensibilidad aunque sí
detectaría los casos con alta parasitemia. - En zonas no endémicas,
no deben utilizarse los antígenos como única herramienta
diagnóstica por la posibilidad de falsos negativos (especialmente
en infecciones por P. vivax, P. ovale, P. malariae o P.
knowlesi) y falsos positivos (infecciones previas tratadas,
presencia de factor reumatoide). - Las PRD no deben utilizarse para
controlar la eficacia del tratamiento.
- En la gota gruesa de control del tratamiento debe valorarse
exclusivamente la presencia de trofozoítos. La existencia de
gametocitos en un paciente tratado previamente no indica fracaso terapéutico
y es normal que aparezcan incluso semanas después de un
tratamiento eficaz. Por otro lado, su persistencia varios meses después
del último tratamiento sí indicaría la existencia
de ciclo eritocítico activo y el paciente debería tratarse
si tiene síntomas o si ya no reside en zona endémica.
4.3. DIAGNÓSTICO MICROBIOLÓGICO DE
LA LEISHMANIASIS
Aunque es una enfermedad autóctona en España dada la
variedad de especies y formas clínicas y su importancia se ha
considerado necesario incorporarla a este documento.
4.3.1. Consideraciones generales. Bajo el
nombre de leishmaniasis se engloba un grupo de enfermedades que cursan
como úlceras cutáneas o como graves afectaciones viscerales.
Entre estos dos polos hay una amplia gama de posibilidades clínicas.
Todas ellas tienen en común el estar causadas por protozoos
flagelados pertenecientes a la clase Kinetoplastida y al género
Leishmania. Al menos existen dos docenas de especies patógenas
de Leishmania que son transmitidas por la picadura de las hembras
hematófagas infectadas de alrededor de 30 especies de dípteros
de los géneros Phlebotomus en el Viejo Mundo y Lutzomyia
en el Nuevo Mundo. Hay un grado de correlación entre la especie de
Leishmania y la forma/evolución clínica, las
especies de flebotomos encargadas de su transmisión y los
diferentes mamíferos a los que puede parasitar (roedores, primates,
carnívoros, marsupiales, etc.). El parásito adquiere a lo
largo de su ciclo biológico dos formas bien diferenciadas, una móvil
y flagelada en el hospedador invertebrado, denominada promastigote, y la
otra inmóvil, intracelular y no flagelada, denominada amastigote,
que parasita las células del sistema retículo-endotelial del
hospedador vertebrado.
Las leishmaniasis aparecen en todos los continentes, excepto
Australia, y son endémicas en las regiones tropicales y
subtropicales de 88 países, con una prevalencia de 12 millones de
enfermos y una incidencia de unos dos millones de casos nuevos anuales, de
ellos 500.000 viscerales y casi 1.500.000 cutáneos. Las
leishmaniasis se asocian con una pérdida de años de vida
saludable de aproximadamente 2,4 millones y alrededor de 50.000 personas
mueren al año de leishmaniasis visceral (LV), una tasa de
mortalidad que, en el caso de las enfermedades parasitarias, sólo
es superada por la malaria. La población en riesgo se eleva a 368
millones de personas. Es una de las cinco parasitosis más
importantes y pertenece al grupo de las llamadas enfermedades olvidadas
debido a su amplia distribución, incidencia y dificultad de control
(http://www.who.int/tdr).
La prevalencia mundial de la leishmaniasis ha aumentado en los últimos
20 años ya que se detectan casos autóctonos en zonas hasta
ahora libres de la enfermedad como el norte de Italia y el sur de Alemania
y, además, debido a la mejora de los métodos de diagnóstico
y de los sistemas de vigilancia que reportan un mayor número de
enfermos. El incremento global de casos se debe también a otros
factores como: el control inadecuado de vectores y reservorios; la
urbanización y deforestación; la asociación con
infecciones oportunistas como en el caso de la coinfección con el
VIH/SIDA; la aparición de resistencias a los fármacos anti-Leishmania;
la malnutrición y la pobreza; los conflictos armados y el aumento
de los viajes internacionales por trabajo o turismo. Además, el
calentamiento global del planeta está modificando la distribución
geográfica de los vectores involucrados en la leishmaniasis lo que
podría llevar a que se estableciera la transmisión en
regiones no endémicas.
Desde 1985, cuando se publicó el primer caso de leishmaniasis
asociada a infección por el VIH, el número de casos de
coinfección fue aumentando rápidamente en el sur de Europa,
detectándose hasta la fecha casos en 35 de los 88 países
donde la leishmaniasis es endémica. A partir de la introducción
de la terapia antirretrovírica de gran actividad (TARGA) se ha
observado una marcada disminución en la incidencia de casos de
coinfección en Europa, como resultado de la restauración
parcial de la inmunidad, con la excepción de Portugal. Sin embargo,
el problema se ha extendido a otros importantes focos de leishmaniasis en
el mundo debido al solapamiento de ambas infecciones. La pandemia de
VIH/SIDA ha modificado la historia natural de la leishmaniasis . La
infección por el VIH aumenta el riesgo de desarrollar una LV en las
áreas endémicas, reduce las expectativas de una respuesta
terapéutica adecuada e incrementa la probabilidad de recaídas.
La coinfecciónLeishmania/VIH se comunica actualmente en el
2-9% de todos los casos de LV, una proporción que es probable que
aumente dramáticamente. En poblaciones seleccionadas, como es el
caso de Humera, en Etiopía, la tasa de coinfección en los
pacientes con LV es del 15% al 30%.
En España, L. infantum es el agente causal de las
leishmaniasis cutáneas (LC) y viscerales, con una distribución
típicamente rural y periurbana. Se notifican unos 120 casos por año,
lo que significa 0,3 casos cada 100.000 habitantes, es decir, se trata de
una enfermedad hipoendémica. No obstante, las leishmaniasis son de
declaración obligatoria anual en sólo 12 de las 17
Comunidades Autónomas y hay una evidente subdeclaración.
Hasta 1985, la mayoría de los casos de LV se daban en niños
inmunocompetentes, desde entonces este porcentaje se ha invertido y hasta
el 80% de los casos de LV está relacionado con adultos
inmunodeprimidos, en su gran mayoría infectados por el VIH.
4.3.2. Diagnóstico de la leishmaniasis
mediante exámen microscópico. El diagnóstico de
certeza de una leishmaniasis se realiza por observación directa de
los parásitos. Las técnicas microscópicas son baratas
y de fácil manejo pero requieren un entrenamiento adecuado. La
combinación con técnicas de inmunohistoquímica como
la inmunoperoxidasa o la tinción con anticuerpos monoclonales
fluorescentes aumentan la sensibilidad. Los métodos clásicos
de tinción son: Giemsa, hematoxilina-eosina y Leishman. En las LC
la observación microscópica es la técnica más
empleada. La sensibilidad varía entre el 50%-80% según
diferentes autores y el procedimiento empleado. En el caso de las lesiones
crónicas como la leishmaniasis cutánea recidivante y la LMC,
el rendimiento de la microscopía es muy bajo ya que suele haber muy
pocos parásitos en las lesiones. La detección microscópica
de amastigotes en material de biopsia o en el aspirado de médula ósea
teñido con Giemsa es el "patrón oro" en el diagnóstico
de la LV con una sensibilidad del 64%-94% tanto en pacientes
inmunocompetentes como en coinfectados con el VIH. En estos últimos,
la observación de amastigotes en extensiones de sangre periférica
alcanza una sensibilidad de aproximadamente el 50%. Además, es
posible encontrar amastigotes, en este tipo de pacientes, en
localizaciones inusuales como pulmones, laringe, amígdalas, tracto
digestivo, recto, líquido cefalorraquídeo y otros.
4.3.3. El cultivo de Leishmania spp.
Parte del material de la biopsia, convenientemente triturado en
condiciones estériles, o del aspirado se puede cultivar en medio
específico NNN (Novy-Nicolle-McNeal) en los casos en los que se
desee aislar la cepa para su caracterización bioquímica,
para realizar estudios epidemiológicos, pruebas de susceptibilidad
a fármacos y con fines diagnósticos cuando haya alta
sospecha clínica y no haya sido detectado el parásito por
otros métodos. Los cultivos se incuban a 27ºC o, en su
defecto, a temperatura ambiente, se examinan semanalmente en busca de
promastigotes y se resiembran en medio fresco. Pueden descartarse como
negativos si no aparecen flagelados después de cuatro semanas. En
las LC la sensibilidad varía entre el 50% y el 60% y disminuye en
los casos crónicos y en la LMC; es frecuente la contaminación
con bacterias y hongos. En la LV la sensibilidad del cultivo de médula
ósea en pacientes inmunocompetentes es del 53-70% y en coinfectados
varía del 50% al 100%. En estos enfermos el cultivo de células
mononucleares de sangre periférica tiene una sensibilidad del 64%
al 67%. Uno de los hechos más característicos de las
leishmaniasis en los enfermos coinfectados es su tendencia a las
recidivas, de modo que terminan por rechazar nuevas punciones de médula
para el control parasitológico de las mismas. Por tanto, la elección
de una biopsia no invasiva como la sangre, resulta extraordinariamente útil
en el diagnóstico de leishmaniasis en estos pacientes.
Recientemente, se ha descrito un método de microcultivo en
tubo capilar para el aislamiento de Leishmania spp., consistente
en mezclar a partes iguales la muestra biológica y el medio de
cultivo utilizado (RPMI 1640, Schneider, NNN). Este método ha
resultado ser más sensible y rápido que el cultivo
tradicional en el diagnóstico de las LC causadas por L. tropica
en Turquía y por especies del subgénero Viannia en
Perú y de la LV originada por L. infantum, también
en Turquía. La detección de promastigotes por microcultivo
requiere, por tanto, menor cantidad de muestra y medio de cultivo y
periodos de incubación menores que el cultivo tradicional.
4.3.4. Diagnóstico molecular de la
leishmaniasis. Existen numerosos protocolos de PCR para la detección
de ADN de Leishmania spp. en una amplia variedad de muestras clínicas
(médula ósea, sangre periférica, ganglio linfático,
piel, y otras). La máxima sensibilidad se consigue al utilizar
secuencias multicopia como diana como el ARN de la subunidad pequeña
ribosomal y el ADN del kinetoplasto (kDNA). Permiten la detección
altamente sensible y específica de los parásitos del género
Leishmania, independientemente de la especie. En el diagnóstico
de la LC y LMC, la PCR mejora los resultados obtenidos por la microscopía
y el cultivo, alcanzando un 100% de sensibilidad y en la LV, la
sensibilidad de esta técnica en el estudio de médula ósea
es muy elevada, oscilando entre un 82% y un 100%. Ha supuesto un gran
avance en el diagnóstico de la LV a partir de sangre periférica,
ya que presenta una gran sensibilidad, en torno al 70%-100% en esta
muestra poco invasiva, en comparación con el resto de técnicas
diagnósticas y, en especial, en el caso de los pacientes
coinfectados. Además, mediante PCR es posible caracterizar de
manera rápida el parásito presente en una muestra biológica
en el nivel taxonómico de complejo, especie o incluso aislado
individual, evitando los inconvenientes de las técnicas clásicas
de identificación y caracterización, lo que puede ser muy útil
para el manejo clínico de los pacientes.
Recientemente, se ha desarrollado un método de
oligocromatografía-PCR para visualizar de forma rápida los
productos de PCR sin necesidad de utilizar geles de agarosa y bromuro de
etidio, que se encuentra ya disponible en el mercado. El amplicón
se detecta en un dipstick mediante la hibridación con una
sonda conjugada con oro y una ventaja adicional es que el dipstick
puede incorporar controles internos de PCR.
La PCR cuantitativa en tiempo real (RTQ-PCR) permite la monitorización
continua de los productos de PCR generados durante el proceso de
amplificación mediante tinción con SYBR-green I o hibridación
con sondas fluorescentes (TaqMan). Se han desarrollado diversos protocolos
de RTQ-PCR para leishmaniasis que utilizan como dianas: la región
conservada de los minicírculos de kDNA, el ARNr 18S y el ARNr de la
subunidad pequeña del ribosoma. Las ventajas, en comparación
con la PCR clásica, son la reducción del tiempo del ensayo y
la posibilidad de determinar la carga parasitaria de la muestra estudiada,
que permite su aplicación en el estudio de la eficacia de
tratamientos y vacunas, el apoyo al diagnóstico y en el seguimiento
de los pacientes coinfectados para confirmar las recaídas.
4.3.5. Diagnóstico serológico
de la leishmaniasis. En cuanto a la detección de la respuesta
inmune humoral, durante un proceso activo de LV pueden encontrarse títulos
elevados de anticuerpos anti-Leishmania. Las técnicas serológicas
poseen considerables ventajas, habiéndose desarrollado un elevado número
de ellas, incluyendo inmunofluorescencia indirecta (IFI),
enzimoinmunoensayo, aglutinación directa, y una gran variedad de métodos
de immunoblot. No obstante, la mayoría de estos ensayos
presentan una serie de limitaciones. En primer lugar, aunque los títulos
de anticuerpos decaen tras el tratamiento, permanecen detectables durante
varios años después de la curación. Por tanto, en el
caso de la LV las recaídas no se pueden diagnosticar mediante técnicas
serológicas. En segundo lugar, una proporción significativa
de individuos sanos de áreas endémicas y sin historia previa
de LV presentan anticuerpos anti-Leishmania debido a infecciones
asintomáticas. La seroprevalencia en poblaciones sanas varía
desde menos del 10% en áreas de baja a moderada endemicidad, a más
del 30% en focos de alta transmisión o entre los contactos de un
caso clínico. Por lo tanto, la mayoría de las pruebas serológicas
son incapaces de discriminar entre infecciones subclínicas, activas
y pasadas y por ello se deben utilizar siempre en combinación con
una definición estandarizada de caso clínico para el diagnóstico
de la LV. Por último, pueden presentar reacciones cruzadas con
enfermedad de Chagas, enfermedad del sueño, lepra, malaria,
esquistosomiasis, lupus eritematoso, sífilis y con algunos procesos
autoinmunes. En nuestro entorno, la IFI es la técnica serológica
de referencia considerándose positivos aquellos sueros con un título
de anticuerpos e1/80. En la coinfección Leishmania/VIH la
respuesta humoral específica a Leishmania resulta parcial,
débil o ausente, debido a que la inmunidad celular se encuentra
afectada tras la infección por el VIH y la serología es
positiva sólo en el 40%-50% de los pacientes coinfectados.
Se han comercializado varias pruebas inmunocromatográficas
(ICTs) que utilizan el antígeno recombinante rK39 y se encuentran
disponibles en el mercado español. Se ha postulado que este antígeno
podría ser un indicador serológico de enfermedad ya que los
anticuerpos frente al rK39 se detectan durante la enfermedad activa y en
los casos subclínicos que progresan a LV, adelantándose a
los síntomas de la misma. Sin embargo, en estudios realizados en
Brasil, Sudán e India se obtienen resultados positivos durante 24
meses después del tratamiento. Un meta-análisis reciente que
incluyó 13 estudios validados del disptick rK39 mostró
unas estimaciones de sensibilidad y especificidad del 94% y 95%,
respectivamente. Los ICTs rK39 son fáciles de realizar, rápidos
(10-20 minutos), baratos y reproducibles. Actualmente son las mejores
herramientas de diagnóstico de la LV disponibles para ser
utilizadas en áreas remotas y se debería promover su
distribución y utilización en un algoritmo apropiado de
diagnóstico de la LV en zonas endémicas.
4.3.6. Métodos de detección de
antígeno de Leishmania spp. Teóricamente, las
pruebas de detección de antígeno deberían ser más
específicas que las de detección de anticuerpos ya que
evitan la reactividad cruzada y pueden distinguir infecciones activas de
pasadas. Recientemente se cuenta con un nuevo ensayo de aglutinación
para la detección de antígeno de Leishmania spp. en
orina, una muestra no invasiva y fácil de obtener que está
comercializado con el nombre de KAtex. Se trata de una prueba de
aglutinación con látex que detecta un antígeno
carbohidrato de bajo peso molecular, estable al calor, en la orina de los
pacientes con LV. Varios estudios llevados a cabo en África y en el
subcontinente indio mostraron una buena especificidad, del 84% al 100%, y
una sensibilidad moderada que oscila entre 48% y 87%. La secreción
de antígeno en orina se espera que dependa del estado de la
enfermedad y de los niveles de parasitemia, y de ahí la
variabilidad de la sensibilidad del KAtex en diferentes grupos de
pacientes. Un aspecto interesante de esta nueva metodología es que
parece ser un buen indicador de leishmaniasis activa ya que se ha
comprobado que la antigenuria se vuelve negativa después de un
tratamiento con éxito y, además, es ajeno a la situación
inmunológica del paciente.
Los métodos de detección de antígeno son útiles
en el diagnóstico de enfermedades infecciosas en pacientes con una
producción deficiente de anticuerpos, como es el caso de los
pacientes coinfectados y en la evaluación de la eficacia del
tratamiento. El KAtex ha demostrado ser altamente sensible durante los
episodios clínicos, cuando la carga parasitaria es alta. En dos
estudios realizados en España, encuentran una sensibilidad del
85,7% y 100% respectivamente y una especificidad del 96% en el segundo
estudio.
Se ha propuesto la utilización del KAtex como una herramienta útil
para monitorizar la eficacia del tratamiento ya que la antigenuria se
negativizaba tras el tratamiento con éxito y no se observaron recaídas
en la mayoría de estos pacientes, el KAtex detectó antígenos
deLeishmania spp. en los periodos asintomáticos entre recaídas
indicando infección subclínica y esta prueba resultó
ser negativa en pacientes coinfectados que se consideraban curados (sin
amastigotes en los aspirados de médula ósea o en sangre
después del tratamiento).
4.4. DIAGNÓSTICO DE LA ENFERMEDAD DE CHAGAS
(TRIPANOSOMIASIS AMERICANA)
4.4.1. Consideraciones generales. Para
realizar un diagnóstico de laboratorio adecuado es necesario
disponer de la información clínico-epidemiológica que
indique la etapa de la infección en la que podría
encontrarse el paciente. En el caso de una infección aguda o
reciente se utilizarán técnicas de detección del parásito,
mientras que si el individuo se encuentra en la etapa crónica, el
diagnóstico se basará, fundamentalmente, en la determinación
de anticuerpos específicos anti-T. cruzi. No obstante, para
realizar el seguimiento de la infección en un paciente, tanto si ha
recibido tratamiento como si no, es necesario llevar a cabo los dos tipos
de determinaciones mencionadas.
4.4.2. Diagnóstico de la
tripanosomiasis americana mediante microscopía. El diagnóstico
de certeza consiste en la demostración del parásito. Durante
la fase aguda, los tripomastigotes son abundantes en sangre periférica
y su detección se realiza mediante pruebas parasitológicas
directas como la observación microscópica en fresco, tinción
Giemsa de gota gruesa o frotis sanguíneos o la observación
después de realizar la prueba de Strout. Este último
procedimiento consiste en concentrar los parásitos a partir de 3 ml
de sangre recogida sin anticoagulante mediante incubación a 37ºC
durante 1 h para que se retraiga el coágulo y los tripomastigotes
queden suspendidos en el sobrenadante. Tras varios ciclos de centrifugación,
el sedimento se observa a 400 aumentos. El método del tubo capilar
heparinizado o microhematocrito es otra técnica de concentración
que mejora el redimiendo de la microscopía convencional y resulta
de gran utilidad para el diagnóstico de las infecciones congénitas.
Esta prueba consiste en el análisis del movimiento de los parásitos
en la interfase entre el paquete de hematíes y el plasma de 4 a 6
capilares.
4.4.3. Métodos diagnósticos
indirectos: xenodiagnóstico y cultivo. En la fase crónica,
la detección de T. cruzi es difícil porque el número
de parásitos circulantes es muy bajo y se recomienda utilizar métodos
parasitológicos indirectos como el xenodiagnóstico y el
hemocultivo que permiten amplificar la presencia del parásito. El
primero, consiste en la aplicación de triatominos de colonias de
laboratorio en el antebrazo o las piernas del paciente para que ingurgiten
sangre y mensualmente examinar la presencia de tripomastigotes metacíclicos
en su contenido rectal, durante un periodo de tres meses. Actualmente se
puede realizar de forma artificial, exponiendo la sangre del paciente, y
evitando así la exposición directa del paciente a los
triatominos. La detección de los parásitos por PCR ha
conseguido aumentar la sensibilidad del xenodiagnóstico y reducir
el tiempo de duración de la prueba a 30 días.
Durante la fase aguda se puede realizar el hemocultivo sembrando volúmenes
pequeños de muestra en medio NNN tradicional. En la etapa crónica
es necesario utilizar hasta 30 ml de sangre para obtener un rendimiento óptimo.
La sangre recogida con anticoagulante se centrifuga en un plazo de 4-8 h
para separar el paquete de hematíes y el plasma que contiene las células
blancas y las plaquetas. Los hematíes después de un lavado
con medio LIT (liver infusion tryptose) se distribuyen en 6 tubos
que contienen 3 ml de medio LIT. Por otro lado, las células
suspendidas en el plasma se centrifugan y se cultivan en 3 ml de medio
LIT. Los cultivos se incuban a 27ºC y se revisan semanalmente
mediante observación de una gota en fresco para detectar la
presencia de epimastigotes durante un periodo de 6 meses.
Los métodos indirectos, aparte de su interés diagnóstico,
son herramientas de gran utilidad para el aislamiento de cepas de T.
cruzi y posteriores estudios de genética de poblaciones pero,
por razones obvias, su utilización se restringe a los laboratorios
de referencia.
4.4.4. Métodos basados en la detección
de ácidos nucleicos. Existen numerosas dianas moleculares que
permiten la detección específica de T. cruzi, si
bien, la mayoría de los protocolos de PCR que se utilizan para el
diagnóstico de la infección son protocolos no
comercializados, puestos a punto en los laboratorios de referencia. Las
dianas más utilizadas son el minicírculo del ADN del
kinetoplasto y la secuencia repetida de ADN satélite. Como ambas se
encuentran representadas en un número de copias muy similar (104
copias), las diferencias en el límite de detección dependen
de la optimización de cada reacción. En ambos protocolos de
PCR, es posible conseguir la detección inequívoca del
contenido genómico de un solo parásito por mililitro de
muestra, e incluso cantidades inferiores. En general, el límite de
detección depende del número de repeticiones de la secuencia
diana de amplificación, las condiciones de la reacción, la
variabilidad de la parasitemia, y el tipo y cantidad de muestra biológica.
En la fase aguda es una herramienta diagnóstica más sensible
que los métodos parasitológicos tradicionales mientras que
en la fase crónica, la PCR es una prueba complementaria y es útil
como criterio parasitológico de seguimiento del tratamiento
tripanocida. Hay que destacar que algunos individuos infectados en fase crónica
tienen parasitemias persistentes, pero en muchos es posible que se
alternen resultados positivos con negativos. Mientras que un resultado de
PCR positivo confirma la infección, un resultado negativo con
serología positiva no necesariamente indica ausencia de parasitación.
La PCR cuantitativa en tiempo real todavía no está muy
introducida en el diagnóstico habitual, debido a que la determinación
de la carga parasitaria es útil, principalmente, en la etapa aguda.
Su utilización en el diagnóstico de la infección crónica
tiene las mismas limitaciones que una PCR tradicional. No obstante,
mediante esta metodología se reduce el tiempo de visualización
de los productos de la reacción, ya que la amplificación y
la detección se realizan en un solo paso, y el riesgo de
contaminación es menor como consecuencia de la mínima
manipulación de las muestras. Algunos protocolos de PCR tradicional
de diagnóstico ya se han adaptado a esta tecnología pero
todavía es necesario estudiar con detenimiento sus ventajas.
4.4.5. Diagnóstico serológico
de la tripanosomiasis americana. La enfermedad de Chagas se
caracteriza por la aparición cronológica de distintas clases
de anticuerpos específicos durante la infección. Al comienzo
de la misma se detectan anticuerpos del tipo IgM que desaparecerán
precozmente, seguidas de IgG que permanecen toda la vida si no hay
tratamiento. La detección de anticuerpos frente a T. cruzi
mediante métodos serológicos, es una de las principales
herramientas de diagnóstico de la enfermedad de Chagas. Entre las técnicas
convencionales se encuentran la inmunofluorescencia indirecta, la
hemaglutinación indirecta y el ELISA, denominadas así porque
utilizan parásitos completos o fracciones antigénicas
complejas o semipurificadas de epimastigotes de T. cruzi (la forma
no infectiva del parásito). Estos métodos serológicos
convencionales son altamente sensibles, pero presentan reacciones cruzadas
con anticuerpos frente a otras patologías: leishmaniasis visceral y
mucocutánea, malaria, sífilis, toxoplasmosis, hepatitis,
lupus eritematoso sistémico, esquistosomiasis, artritis reumatoide,
paracoccidiodomicosis, mononucleosis y enfermedades autoinmunes. Las técnicas
serológicas no convencionales son aquellas que utilizan antígenos
purificados, recombinantes o péptidos sintéticos (OMS,
2003). En general, los antígenos recombinantes han supuesto un
claro avance en lo que se refiere a especificidad frente a los extractos
crudos del parásito. Dentro de este último grupo, destacan
las pruebas rápidas en formato de tiras inmunocromatográficas
que permiten obtener un resultado en 10-15 minutos.
A pesar de los avances tecnológicos, ningún ensayo
serológico alcanza el 100% de sensibilidad y especificidad, de
manera que el diagnóstico serológico de certeza se basa en
la concordancia de, al menos, 2 técnicas de distinto principio y
antígenos diferentes (OMS, 2003). Cuando los resultados son
discordantes, es necesario realizar otra prueba de confirmación y
diagnóstico diferencial con otras enfermedades que pueden dar lugar
a reacciones falsamente positivas.
Actualmente, se pueden encontrar en el mercado numerosos juegos de
reactivos comerciales para la detección de anticuerpos anti-T.
cruzi, que se basan tanto en antígenos totales como en antígenos
recombinantes. A la hora de elegir una u otra técnica, es necesario
considerar el objetivo del estudio y la infraestructura disponible y, a
continuación, seguir estrictamente las instrucciones del
fabricante. En cribados serológicos se debe optar por la técnica
de mayor sensibilidad, por lo general en formato de ELISA. En cambio, para
el diagnóstico es conveniente combinar los ensayos convencionales
entre sí, o con alguno de los métodos no convencionales de
mayor especificidad. La mayoría de las pruebas no convencionales,
disponibles en el mercado español, se basan en epítopos
antigénicos muy similares, por lo que la utilización de dos
de estos reactivos para confirmar un diagnóstico no cumpliría
la recomendación de la OMS, que es utilizar pruebas de principios
distintos. Las pruebas inmunocromatográficas presentan, en general,
una menor sensibilidad pero pueden resultar útiles en determinadas
circunstancias que requieran una actuación inmediata por su
sencillez y rapidez de ejecución.
4.5. DIAGNÓSTICO DE LA ENFERMEDADE DEL SUEÑO
(TRIPANOSOMIASIS AFRICANA)
4.5.1. Consideraciones generales. La
tripanosomiasis africana (TA) es una enfermedad propia del África
subsahariana donde existen múltiples pequeños focos endémicos.
En el pasado lustro se han descrito sólo 11 casos importados en
Europa (expatriados, turistas o inmigrantes). No hay registros fiables de
su incidencia o prevalencia pero se estima en decenas de miles o incluso
centenares de miles. Esta enfermedad tiene dos variedades con diferencias
clínicas y epidemiológicas:
a) La causada por Trypanosoma brucei rhodesiense se
distribuye fundamentalmente por el este de África (Figura 5), la
transmiten moscas tse-tse del grupo Glossina morsitans y es una
antropozoonosis que afecta también a antílopes y al ganado
vacuno y que tiende a aparecer en forma de pequeños brotes epidémicos.
La presentación clínica característica es aguda,
con fiebre alta y una lesión inflamatoria en la zona de picadura
del vector. El trypanosoma se puede visualizar en dicho chancro de
inoculación o en la sangre donde suele haber alta parasitemia.
b) El Trypanosoma brucei gambiense se distribuye por el oeste
de África, lo transmiten tse-tse del grupo Glossina palpalis
y el principal reservorio es humano, y representa la gran mayoría
de los casos declarados de TA. El curso de la enfermedad suele ser crónico,
con adenopatías y hepatoesplenomegalia. Por lo tardío de
la sospecha clínica el chancro de inoculación suele haber
desaparecido y puede tener un discreto exantema y manifestaciones neurológicas
incluido insomnio o somnolencia. La parasitemia suele ser baja o
indetectable.
Excepcionalmente se ha descrito la parasitación de humanos por
otras especies zoonóticas en individuos con deficiencia de la
apolipoproteína L-1, que es una proteína sérica con
actividad tripanolitica
4.5.2. Diagnóstico de laboratorio de
la tripanosomiasis africana. El proceso general es similar al descrito
para T. cruzi: si la parasitemia es muy alta puede bastar con un
exámen en fresco de plasma o de sangre anticoagulada, o con una
extensión y gota gruesa de las utilizadas para malaria. Para mayor
sensibilidad se recomienda el método de Strout, la
microcentrifugación o, preferiblemente la centrifugación en
minicolumnas de intercambio aniónico. Si hay una adenopatía
cervical (signo de Winterbottom) se debe puncionar el ganglio con una
aguja, sin jeringa, exprimir el ganglio y examinar el líquido
obtenido. El líquido cefalorraquídeo se debe centrifugar 10
min. a 900 xg y examinarse inmediatamente en fresco con el objetivo de
10x. La presencia en biopsias cerebrales de células plasmáticas
con cuerpos de inclusión (células de Mott) en un contexto
epidemiológico adecuado se considera patognomónico. Para el
diagnóstico serológico de campo se emplean tarjetas de
aglutinación. Se han desarrollado otras pruebas serológicas
y de PCR disponibles en algunos centros de referencia.
Figura 5. Distribución de
focos endémicos de tripanosomiasis humana en África
(tomado de Stich A et al. ver referencia nº
34). Se observa una destacable discrepancia en el número
y localización de los focos entre las distintas publicaciones
dependiendo de su fecha de elaboración y fuentes utilizadas por
lo que sólo debe ser considerada como orientativa. La línea
de puntos establece la distribución aproximada de T. b.
gambiense (oeste) y T. b. rhodesiense (este).
4.6. DIAGNÓSTICO DE LAS FILARIASIS
Las filarias son un grupo de helmintos hemáticos y tisulares
muy heterogéneo desde el punto de vista clínico, epidemiológico
y de diagnóstico por lo que se expondrán separadamente. A
modo de introducción, la Tabla 12 resume algunas de sus principales
características.
Modificado a partir de: Bench aids for the diagnosis of filarial
infections. O.M.S. 1997
Para examinar imágenes de las diferentes especies pueden
consultarse las siguientes láminas de la OMS:
4.6.1 Diagnóstico de las filariasis
linfáticas. Las filarias de los géneros Wuchereria
y Brugia invaden los vasos linfáticos produciendo obstrucción
del flujo de la linfa. Las manifestaciones clínicas dependen de la
interacción del sistema inmune contra los antígenos de las
filarias, y sus bacterias endosimbióticas (Wolbachia spp.),
del número y localización de filarias adultas, de las
sobreinfecciones bacterianas y, en menor medida, de las microfilarias,
habiéndose observado una correlación inversa entre el
linfedema y la intensidad de la microfilaremia. Estas bacterias también
parecen favorecer la fertilidad o la supervivencia de las filarias
adultas.
La parasitación por estas filarias puede ser asintomática,
o manifestarse como eosinofilia y reacciones inmunitarias (síndrome
de eosinofilia pulmonar tropical) que podría confundirse con asma,
episodios febriles agudos sin focalidad (fiebre filarial), como
linfangitis aguda, o insuficiencia linfática crónica con un
grado variable de linfedema.
Se distribuyen por la mayor parte de las zonas tropicales siendo endémicas
en 83 países. India, Indonesia, Nigeria y Bangladesh acumulan el
70% de los casos de filariasis del mundo. En América existen focos
activos en Brasil, en la Guayana y en La Española (Haití y
República Dominicana). Las estrategias de control de Wuchereria
spp. se basan en la administración masiva de filaricidas a la
población de zonas endémicas de forma periódica
durante unos 5 años. A diferencia de la anterior, la erradicación
de Brugia spp. no se considera un objetivo alcanzable por tener un
amplio reservorio animal.
Tabla 12. Características
de las principales filarias que afectan al hombre
Especie
Wuchereria
bancrofti
Brugia
malayi
Brugia
timori
Loa loa
Mansonella
ozzardi
Mansonella
perstans
Mansonella
streptocerca
Onchocerca
volvulus
Distribución Geográfica
Trópicos y subtrópicos
Subcontinente indio e Indochina
Indonesia y Timor, islas Sunda
África central y del oeste
Centro y Sudamérica
África y Sudamérica
África Central y del Oeste
África y América
Vectores
Mosquitos
Chrysops Tábano
Culicoides Simulium
Culicoides
Culicoides
Simulium
Habitat de adultos
Sistema
linfático
Tejido subcutáneo,
conjuntiva
Tejido subcutáneo
Sangre
Dermis
Subcutáneo
tejidos profundos
Hábitat de
microfilarias
Sangre
Sangre
Sangre
No
Piel
Periodicidad
Nocturna
Diurna
No
No
No
No
Vaina
Sí
Sí
No
No
No
No
Longitud en extensión
seca. Rango (media) m
244-296 (260)
177-230 (220)
265-323 (287)
231-250 (238)
163-203 (183)
190-200 (195)
304-315 (309)
180 240 (210)
Longitud fijada: formol 2%.
Rango (media) m
275-317 (298)
240-298 (270)
332-383 (358)
270-300 (281)
183-225 (203)
203-254 (224)
-
-
Se transmiten de persona a persona por
picadura de mosquitos. Los mosquitos infectados inyectan al picar
microfilarias de tercer estadío que, en unos nueve meses, se
transforman en adultos en los vasos linfáticos. Estos adultos
sobreviven durante unos cinco años (ocasionalmente hasta 15) y cada
hembra puede llegar a producir miles de microfilarias al día donde
producen larvas de primer estadío. Éstas migran a la sangre
durante la noche, donde tienen oportunidad de ser ingeridas por mosquitos
cerrando el ciclo. La periodicidad de la presencia de estas microfilarias
en sangre es variable dependiendo de la especie, de la zona geográfica
y del ritmo de sueño-vigilia del paciente.
Wuchereria bancrofti se distribuye ampliamente por zonas
tropicales y es transmitida por mosquitos de los géneros Culex,
Anopheles, Aedes, Mansonia y Coquillettidia. Brugia malayi es
transmitida por mosquitos del género Aedes y Mansonia
y está presente en pequeños focos en Asia y en islas del Pacífico
mientras que Brugia timori sólo se encuentra en algunas
islas del este de Indonesia (ver Figura 6).
El diagnóstico de laboratorio se puede realizar mediante la
visualización de las microfilarias en sangre, y la detección
de anticuerpos o de antígenos circulantes. Los principales
inconvenientes de las técnicas serológicas son las
reacciones cruzadas, especialmente con Strongyloides estercoralis,
y la ausencia de un patrón oro con el que comparar sensibilidad y
especificidad.
Para la detección de microfilarias se debe realizar una
extracción de sangre nocturna, a la que se somete a un
procedimiento de concentración (filtrado o lisis-centrifugación),
identificándose las microfilarias por su morfología tras teñirlas
con Giemsa (ver detalles en el PNT-PI-05 de este procedimiento). La
ausencia de microfilaremia no descarta la parasitación.
La detección de anticuerpos puede resultar útil en
expatriados a zonas endémicas sin microfilaremia detectable. La
presencia de IgG4 específica se considera un marcador sensible de
infección activa.
La detección de antígenos circulantes de filarias es
probablemente el método diagnóstico más fiable para
la detección de Wuchereria spp. y no necesita toma de
muestra nocturna (ver Procedimiento nº 19, SEIMC 2005, PNT-TDA-5, págs.
3-4 y 6). Las cantidades de antígeno Og4C3 se correlacionan con la
intensidad de la parasitación y se hace indetectable al año
de realizar un tratamiento curativo.
El tratamiento de elección es objeto de controversia.
Actualmente se usan distintas pautas y combinaciones de dietil
carmabazina, ivermectina, albendazol y doxiciclina. La elección
puede variar según se trate de un caso individual que va a ser
reevaluado periódicamente o de tratamientos en masa en zonas endémicas
y de la presencia de otras parasitosis concomitantes, especialmente Loa
loa, Onchocerca volvulus y S. estercoralis.
4.6.2. Diagnóstico de la
oncocerquiasis. La oncocerquiasis también llamada oncocercosis,
ceguera de los ríos, craw-craw (África), enfermedad de
Robles, erisipela de la costa y mal morado (Hispanoamérica) es una
enfermedad crónica producida por Onchocerca volvulus, que
se encuentra muy extendida en África y es endémica en Yemen.
En Iberoamérica sólo persisten 13 pequeños focos en
regresión en Brasil, Colombia, Ecuador, Guatemala, Méjico y
Venezuela (Figuras 7 y 8).
El parásito se transmite por un simúlido de hábitos
diurnos (mosca negra) que se reproduce en aguas corrientes bien aireadas
(de lo que deriva la asociación de esta enfermedad con los ríos).
Las larvas inoculadas por la picadura se transforman en adultos que miden
unos 3-5 cm. los machos y 30-80 cm. las hembras y se localizan en el
tejido subcutáneo enredados formando ovillos. Estos nódulos
subcutáneos suelen localizarse cerca de prominencias óseas y
no suelen producir molestias clínicas. A la exploración física
son similares a los que aparecen en la cisticercosis, con la que coexisten
en algunas regiones y que debe considerarse en el diagnóstico
diferencial. A los 3-8 meses de la infección se puede detectar la
presencia de microfilarias. Los síntomas pueden tardar en aparecer
meses o años y sólo se manifiestan en individuos que han
sufrido múltiples picaduras infectivas.
Las microfilarias invaden la piel y la córnea. Actualmente se
considera que el papel principal en la patogenia de la enfermedad lo
desempeñan las microfilarias y en menor medida las endotoxinas de
bacterias del género Wolbachia que albergan. La afectación
ocular inicial suele ser una queratitis punctata con opacificación
progresiva de la misma y, en ocasiones complicada con uveítis
anterior, glaucoma, corioretinitis o neuritis óptica. La infiltración
de la piel por las microfilarias puede ser asintomática o producir
distintas formas de dermatitis generalmente pruriginosas y acompañadas
de hiper o hipopigmentación (dermatitis papular, dermatitis
liquenoide o sowda, dermatitis atrófica o piel de leopardo, etc.).
El diagnóstico de laboratorio de la parasitación puede
realizarse mediante la visualización de las microfilarias en piel o
en la cámara ocular anterior, el exámen de los oncocercomas
extirpados, la respuesta clínica a la dietil carbamazina, la
detección de anticuerpos o de antígenos en suero y técnicas
de PCR. En el diagnóstico diferencial se deben incluir cuadros alérgicos,
treponematosis endémicas, sífilis, lepra y déficit de
vitamina A.
Pellizco cutáneo. Se descontaminan con alcohol al 70% las
zonas a muestrear.Se introduce la punta de una aguja hipodérmica
en la dermis, se levanta la piel y con una hoja de bisturí se
secciona un fragmento de piel prácticamente exangüe. El
fragmento se introduce en un tubo con unas gotas de suero salino fisiológico
que se incuba a 37ºC y se examina con un objetivo de bajo aumento o
una lupa binocular como mínimo a las 2 y a las 24 horas de realizar
la toma. Pasado ese tiempo es aconsejable centrifugar el líquido y
realizar una tinción de Giemsa del sedimento (sin los fragmentos de
piel) para comprobar la ausencia de filarias o, si las hubiera, sus
detalles anatómicos. Para diferenciarla de Mansonella
streptocerca o de filarias presentes en sangre. Lo habitual es tomar
una muestra de piel de la zona escapular, cresta ilíaca y región
gemelar (todas de los lados derecho e izquierdo (un total de 6 fragmentos
de piel).
Figura 7. Focos activos de
oncocerquiasis en América. Tomado de: Onchocerciasis
Elimination Program for the Americas (http://www.oepa.net/epidemiologia.html)
Figura 8. Focos activos de
oncocerquiasis en Africa. En amarillo: países que habiendo sido
incluidos en el Onchocerciasis Control Program in West Africa
(OCP) todavía presentaban transmisión cuando finalizó
el este programa en el 2002.
El procedimiento es menos doloroso si se realiza con habilidad y
suele realizarse sin anestesia. La muestra de dermis también puede
tomarse con un punch de Holth, diseñado para hacer biopsias
esclerocorneales. La rentabilidad diagnóstica de este procedimiento
depende de la intensidad de la infestación. Es baja durante los
primeros uno o dos años de parasitación, en expatriados y en
la forma liquenoide.
Examen de polo anterior. Utilizando un oftalmoscopio o una lámpara
de hendidura puede examinarse la córnea para detectar una
queratitis punctata o la cámara anterior en busca de microfilarias.
Conviene recordar que las microfilarias de Onchocerca spp. miden
de 0,2 a 0,3 mm y que la filaria que ocasionalmente se ve pasar por debajo
de la conjuntiva del globo ocular es la macrofilaria de Loa loa.
Test de Mazzoti. Consiste en administrar una dosis de 50 mg.
de dietil carbamazina y comprobar si aparece un intenso prurito en las 3 a
24 horas siguientes. Esta respuesta resulta molesta para el paciente y
potencialmente grave cuando la parasitación es intensa.
Parche de dietil carbamazina. La respuesta local a la dietil
carbamacina absorbida a través de la piel es una alternativa diagnóstica
interesante. Se basa en la reproducción de una pequeña
reacción de Mazzoti localizada. El procedimiento consiste en
aplicar una cantidad de 0,55 ml de leche Nivea a la que se ha añadido
un 20% de dietil carbamazina en un papel de filtro de 2x3 cm., aplicarlo
sobre la piel de la espalda o de la cresta ilíaca, y cubrirlo con
un apósito. Dos días después se quita el parche y la
presencia de signos inflamatorios o prurito en esa zona es indicativo de
filariasis El test puede ser positivo en casos de oncocerquiasis y de
loasis y se ha desarrollado para evaluar tasas de prevalencia en zonas endémicas
más que para el diagnóstico individual. Los datos publicados
de sensibilidad y especificad son muy dispares, no existe un test de
certeza que sirva como patrón oro con el que comparar. La
reactividad varía en función de la edad y de los
antecedentes de tratamiento con dietil carbamacina (DEC).
Otros métodos. Existen múltiples métodos
diagnósticos desarrollados que no han llegado a comercializarse.
Los basados en la detección de anticuerpos son útiles en
estudios de prevalencia y el empleo de antígenos recombinantes
aumenta su especificidad. La presencia del parásito puede
detectarse mediante PCR de las biopsias o del raspado cutáneo con
mayor sensibilidad que con las técnicas basadas en el exámen
microscópico. La detección de antígenos de Onchocerca
spp. es probablemente uno los mejores métodos en cuanto a
sensibilidad, especificidad y aceptabilidad a un coste razonable.
4.6.3. Diagnóstico de la loasis.
La Loa loa es una filaria endémica del oeste y el centro
del África subsahariana. Se transmite por un tábano de hábitos
diurnos perteneciente al género Chrysops. Tras la picadura,
la larva inoculada madura a lo largo de tres meses transformándose
en adulto de 3 a 7 cm. de longitud. Los adultos migran por el tejido
subcutáneo y, ocasionalmente entre la conjuntiva del globo ocular y
la esclera. A partir de los 6-12 meses y durante varios años, los
adultos producen miles de microfilarias que pasan a la sangre. La
microfilaremia es más alta en las horas centrales del día
que por la noche. Estas filarias no albergan bacterias del género
Wolbachia. La mayor parte de estas parasitaciones son asintomáticas.
Los síntomas son mas frecuentes en expatriados que en los nativos
de zonas endémicas y frecuentemente tienen menor carga de filarias
y más frecuentemente hipereosinofilia. Las manifestaciones clínicas
más frecuentes son los edemas localizados que aparecen al paso del
gusano adulto (edemas de Calabar).Ocasionalmente aparece prurito,
urticaria o asma. Se ha relacionado esta parasitación con la
fibrosis endomiocárdica.
El diagnóstico de laboratorio se basa en la detección
de filarias circulantes en sangre diurna empleando los métodos
descritos para las filarias linfáticas. La detección de
anticuerpos específicos del tipo IgG4 puede reforzar la sospecha
diagnóstica en pacientes sin microfilaremia detectable.
4.6.4. Diagnóstico de la parasitación
por Mansonella spp. Las filarias del género Mansonella
se consideran menos importantes desde el punto de vista clínico
aunque afectan a un importante volumen de población. La
sintomatología que se les atribuye queda desdibujada por la
frecuente coexistencia de otras helmintiasis incluidas otras filarias. Son
una importante causa de reacciones serológicas cruzadas y se deben
tener en cuenta en el diagnóstico diferencial microscópico
de filarias detectadas en muestras clínicas.
Las tres especies de Mansonella que parasitan al humano son
M. ozzardi, M. perstans y M. streptocerca.
4.6.5. Diagnóstico de filariasis autóctonas
de Europa (dirofilariasis). Dirofilaria immitis y
Dirofilaria repens, son unas filarias de distribución universal
que afectan frecuentemente a perros y gatos y, excepcionalmente, a humanos
existiendo unos centenares de casos publicados.
Su presentación clínica en humanos es del tipo de larva
migrans visceral o de pseudotumoración. En ocasiones se detecta en
el examen histológico de un nódulo pulmonar, periocular,
escrotal, mamario, subcutáneo o más raramente en otras
localizaciones. Como el humano es un hospedador paraténico, la
filaria adulta acaba muriendo sin llegar a producir microfilarias por lo
que el diagnóstico es clínico y serológico o bien un
hallazgo histológico en una masa extirpada. Existen técnicas
de PCR que permiten la identificación precisa del parásito a
partir de tejido parasitado. No existen métodos diagnósticos
comercializados siendo aconsejable contactar con grupos de investigación
expertos en diagnóstico de esta filariasis.
4.7. DIAGNÓSTICO DE LA ESQUISTOSOMIASIS
4.7.1. Consideraciones generales. La
esquistososmiasis es una enfermedad crónica que afecta a unos 200
millones de personas de los cuales algo más de la mitad están
sintomáticos. El parásito en un trematodo sexuado que tiene
como hospedador intermediario un caracol. La enfermedad se adquiere cuando
las cercarias presentes en el agua atraviesan la piel que se ha sumergido
en ella. Hay cinco especies de Schistosoma que parasitan al
humano. La esquistosomiasis intestinal la producen Schistosoma
mansoni, S. intercalatum,S. japonicum y S. mekongi.
Los parásitos adultos se emparejan y viven durante décadas
en los plexos venosos intestinales. Los huevos producidos por la hembra se
acumulan en la pared intestinal y se eliminan con las heces, o bien viajan
por vía portal hasta el hígado donde se produce un granuloma
de cuerpo extraño que finalmente se fibrosa. La esquistosomiasis
urinaria la produce el S. haematobium que vive en los plexos
perivesicales y los huevos se acumulan principalmente en el aparato
urinario y se eliminan con la orina. En ocasiones los huevos producen
reacciones inflamatorias en otras partes del organismo siendo
especialmente graves las localizaciones medulares (S. mansoni o
S. haematobium) y del sistema nervioso central (S. japonicum).
La reacción cutánea a la penetración de las cercarias
(prurito del bañista o dermatitis por cercarias) se puede producir
al adquirir un Schistosoma de las especies antes mencionadas o
también por parásitos de aves, generalmente del género
Trichobilharcia de distribución cosmopolita. En la Figura 9
se indican los países del mundo en los que existen zonas de riesgo
para la esquistosomiasis.
Figura 9. Países con zonas
de riesgo de esquistosomiasis. (Tomado de WHO 2009).
4.7.2. Diagnóstico de laboratorio de
la esquistosomiasis urinaria. La orina recogida según se indica
en el apartado 3.9. de este procedimiento, se procesa por centrifugación
o por filtración.
Se puede centrifugar toda la orina o bien dejarla sedimentar espontáneamente
en su recipiente durante al menos una hora, tirar la parte superior del
sobrenadante y el resto agitarlo y pasarlo a unos tubos de centrífuga.
La centrifugación debe hacerse a 2000 xg durante 2 minutos. Se debe
examinar la totalidad del sedimento en busca de huevos de S.
haematobium. Si hay muchas sales precipitadas pueden redisolverse añadiendo
inmediatamente antes del exámen microscópico unas gotas de ácido
clorhídrico 1N o de hidróxido sódico 1N según
se trate de fosfatos o uratos, respectivamente.
Como procedimiento alternativo puede tomarse la orina con una jeringa
y pasarse por un filtro de policarbonato o de nailon (poro de 12 a 20
micras) colocado en un dispositivo contenedor del filtro que se cierra a
rosca. Tras pasar la orina por el filtro se inyecta un poco de aire para
expulsar el resto de orina, se abre el dispositivo, se saca el filtro y se
coloca en un portaobjetos con la cara superior (donde se quedan los
huevos) hacia arriba. Se añade una gota de lugol, un cubreobjetos y
se observa al microscopio.
El diagnóstico serológico mediante ELISA es el método
más sensible para detectar infección por cualquiera de las
especies del género Schistosoma pero los títulos
pueden persistir positivos muchos meses después de un tratamiento
eficaz.
4.7.3. Diagnóstico de laboratorio de
la esquistososmiasis intestinal. El estudio de las heces puede
realizarse por el método de rutina de concentración bifásica.
El método de Kato-Katz es un sistema de evaluación microscópica
que permite cuantificar la carga de huevos y es muy utilizado en trabajos
de campo. Para realizarlo se filtran las heces a través de una fina
malla de alambre; sobre un portaobjetos se coloca una cartulina con un
pocillo central donde se depositan las heces filtradas, se retitra la
cartulina y se cubre con un papel de celofán empapado en una solución
acuosa de glicerina y verde malaquita o azul de metileno, se aplana al máximo
la muestra y se deja la preparación bajo una fuente de calor suave
durante 20-30 minutos hasta su aclaración, posteriormente se
observa al microscopio barriendo toda la preparación con el
objetivo de 10x.
En ocasiones en las que no se encuentren parásitos en heces
el exámen en fresco de una biopsia de mucosa rectal puede resultar
diagnóstico.
Pruebas de viabilidad de los huevos de Schistosoma spp.
Cuando se detecten huevos de Schistosoma spp. en una muestra éstos
deben ser examinados cuidadosamente para determinar su viabilidad. Después
de un tratamiento eficaz se pueden eliminar huevos no viables durante
semanas o meses. La presencia de miracidios vivos dentro de los huevos
indica una infección activa que debe ser tratada. Es imprescindible
que la orina o las heces sean frescas, sin conservantes y sin refrigerar.
La viabilidad del miracidio dentro del huevo puede determinarse de dos
formas:
- Se puede observar al microscopio el movimiento de los cilios de las
células excretorias primitivas, también llamadas células
flamígeras o "en llama", localizadas a los lados del
miracidio, llamadas así porque tienen un movimiento semejante al
de la llama de una vela.
- Se puede comprobar si los huevos eclosionan al contacto con el
agua. Para ello se mezclan las heces con suero salino, se filtran y se
dejan sedimentar. Se repite el proceso una segunda vez. El sedimento de
las heces o la orina se mezcla con agua destilada y se coloca en un
frasco tipo Erlenmeyer. Se tapa el frasco dejando la boca expuesta a la
luz y se deja a temperatura ambiente hasta el día siguiente.
Cuando se coloca una luz intensa sobre el costado del frasco, los
miracidios presentes, si están viables, nadarán hacia la
luz y se pueden observar con una lupa potente.
4.8. ARTRÓPODOS TROPICALES QUE PARASITAN
HUMANOS
Independientemente de la importancia de los artrópodos como
vectores de enfermedades infecciosas y de la patogenicidad de sus ponzoñas
hay tres artrópodos importantes, de distribución tropical,
capaces de parasitar temporalmente al humano: Las larvas productoras de
miasis forunculares (Dermatobia hominis y Cordylobia
anthropophaga), una pulga (Tunga penetrans) y dos grupos de
organismos de clasificación incierta, a medio camino entre los artrópodos
y los moluscos: los pentastomas (principalmente Linguatula spp.y
Armillifer spp.).
4.8.1. Miasis. Se denominan miasis a las
parasitaciones por larvas de moscas.
4.8.1.1. Miasis foruncular americana:
Dermatobia hominis. Se conoce comúnmente como colmoyote,
moyocuil (Méjico), torsalo, nunche (Centroamérica, Colombia
y Venezuela), berna (Brasil), sututo, mirunta (Perú), ura
(Argentina, Paraguay y Uruguay) gusanos macacos o gusanos de cayena
(Guayana), lo que da información sobre su área de distribución.
La mosca adulta de Dermatobia spp. captura un mosquito u otro artrópodo
y adhiere sus huevos al abdomen del mismo. Cuando el mosquito pica los
huevos, éstos eclosionan y las larvas se introducen bajo la piel
dejando un orificio al exterior por donde respiran exteriorizando periódicamente
los estigmas respiratorios de su polo caudal a través del orificio.
Si se deja evolucionar 6-12 semanas, la larva emerge y cae al suelo para
pupar. El paciente suele referir dolor y sensación de movimientos
en la lesión. El diagnóstico clínico se basa en la
presencia de una lesión de aspecto foruncular por cuyo orificio
central asoma el extremo caudal, detectable a simple vista, que se retrae
al menor contacto. Por regla general una larva ocupa un único
orificio y en las parasitaciones múltiples las larvas no ocupan
zonas contiguas de piel.
Para su extracción se sofoca a la larva aplicando una gruesa
capa de crema o pomada (por ejemplo vaselina o pomada de ácido fusídico)
sobre el orificio foruncular y se captura la larva con unas pinzas cuando
se asoma para respirar. Debe evitarse fragmentar la larva para facilitar
la curación del granuloma periparasitario y evitar infecciones
secundarias. Cuando esto falla (lo que no es raro en fases avanzadas de la
parasitación) puede extraerse quirúrgicamente. La inyección
de anestésico local en ocasiones se sigue de la exteriorización
inmediata de la larva. Si no es así se procede realizando un corte
superficial con un bisturí en el orificio central del forúnculo
parasitario y posteriormente se alcanza la cámara subcutánea
donde se encuentra la larva ampliando cuidadosamente el trayecto mediante
disección roma con unas pinzas tipo mosquito. No es necesaria la
extirpación en bloque del nódulo que termina desapareciendo
en unos meses. Un método alternativo que no requiere instrumental
alguno consiste en colocar un trozo de panceta, de tocino o de carne cruda
sobre la lesión y esperar unas horas a que la larva migre al nuevo "tejido".
Tanto en esta como en las otras miasis importadas deben tomarse
precauciones para destruir los organismos viables evitando así la
introducción en la zona de un patógeno de graves
consecuencias para humanos y otros mamíferos.
El diagnóstico diferencial debe realizarse con las
parasitaciones por otras larvas en función de las características
clínicas y epidemiológicas del cuadro y las anatómicas
de la larva. Las principales características diferenciales se
refieren a la forma de los estigmas respiratorios, la cutícula y el
aparato bucal. Para remitir el espécimen a un centro de referencia
se aconseja introducirlo en agua hirviendo y pasarlo luego a un tubo de
cierre hermético con agua formolada al 10%.
4.8.1.2. Miasis foruncular africana:
Cordylobia spp. La miasis foruncular en África y Arabia
la causa Cordylobia anthropophaga o mosca tumbú y
Cordylobia rodhaini o mosca de Lund. La hembra pone los huevos
en la arena, la hierba o en la ropa dejada a secar, en donde puede
permanecer viable hasta 2 semanas. Al contacto con la piel las larvas
penetran produciendo unas lesiones similares a las de Dermatobia.
Tras una o dos semanas de parasitación, la larva abandona al
hospedador y cae al suelo donde se transforma en pupa y luego en mosca. El
manejo terapéutico es el mismo que para Dermatobia.
4.8.1.3. Otras miasis. Las moscas de la
carne, de distribución universal, tales como Lucilia spp.,
Calliphora spp., Sarcophaga spp., etc., pueden depositar
sus huevos en lesiones ulceradas (habitualmente tumores cutáneos, úlceras
de decúbito o úlceras varicosas) o en cavidades expuestas
(boca, vagina ...) y desarrollarse localmente. Los pacientes suelen tener
algún tipo de déficit neurológico o cognitivo que
limita su capacidad de ahuyentar las moscas. Para la identificación
genérica pueden examinarse con una lupa potente los estigmas
respiratorios. Si las larvas se recogen sin dañar y se depositan
sobre un trozo de carne cruda o un coágulo de sangre se puede
observar el desarrollo de la pupa y la mosca adulta. Su eliminación
se puede realizar mediante el sofocamiento con una crema y retirada con
pinzas. En lesiones muy anfractuosas la salida de las larvas se ha
inducido derramando éter etílico con una jeringa,
procedimiento que entraña un cierto riesgo de toxicidad y fuego o
explosión.
Cochliomyia hominivorax es una mosca de Iberoamérica
que deposita los huevos en heridas a partir de las cuales las larvas se
desplazan excavando túneles subcutáneos y alimentándose
de tejido vivo (gusano barrenador). Chrysomya bezziana es su
equivalente en zonas tropicales del viejo mundo, siendo especialmente
prevalente en Asia.
Otras larvas de mosca autóctonas, que ocasionalmente afectan a
los humanos son Oestrus ovis que causa miasis conjuntival y
excepcionalmente nasal o sinusal, e Hypoderma spp. causante de
cuadros de hipereosinofilia y poliserositis hasta su exteriorización.
4.8.2. Tunguiasis. La Tunga penetrans
es una pulga endémica de algunas zonas del África
Subsahariana e Iberoamérica. En Sudamérica recibe el nombre
de nigua (nombre que también se aplica a los ácaros de la
familia Trombiculidae) o pulga de arena. La hembra atraviesa la
piel del hospedador, generalmente en las zonas subungueales o laterales de
los pies, aunque puede afectar otras zonas cutáneas. Tras penetrar
la dermis, el abdomen de la pulga se dilata enormemente cargado de huevos,
pudiendo alcanzar un diámetro de hasta 1 cm. en pocos días.
Las manifestaciones clínicas son fundamentalmente de dolor con
sensación de cuerpo extraño en las zonas donde se han
instalado la pulga donde se puede observar el punto de entrada pero no
suele ser posible reconocer la porción de pulga que queda expuesta
fuera de la epidermis. Su tratamiento consiste en la expresión de
la lesión o su apertura quirúrgica produciéndose la
salida de numerosos huevos blanquecinos característicos de esta
parasitación. Se deben eliminar todos los restos parasitarios de la
lesión y aplicar antisépticos tópicos. En
parasitaciones masivas o con lesiones sobreinfectadas deben administrarse
antibióticos. El uso de calzado cerrado reduce las posibilidades de
parasitación.
4.8.3. Pentastomiasis. Son zoonosis
parasitarias poco frecuentes en humanos. Se han descrito casos en humanos
producidos por los géneros Linguatula y Armillifer, y,
excepcionalmente por Leiperia spp., Porocephalus spp. y
Raillietiella spp.
Linguatula serrata es un porocefálido de distribución
global. La parasitación por este organismo es conocida con el
nombre de halzoun en Líbano y marrara en Sudán. Se
caracteriza por un cuadro agudo de dolor, tos, estornudos, rinorrea
sanguinolenta, parálisis facial, afectación ótica u
ocular que se produce por migración de los parásitos horas
después de consumir alimentos conteniendo vísceras de cabra,
oveja o camello crudos. La mayor parte de los casos se han descrito en el
Próximo Oriente y en Oriente Medio. El diagnóstico de
laboratorio se basa en el examen anatómico del organismo.
Armillifer armillatus es parásito de ofidios y
diversos mamíferos actúan como hospedador intermediario. La
parasitación humana en África se produce al consumir carne
de serpiente poco cocinada (habitualmente pitón ahumada), y agua o
alimentos crudos contaminados con heces de ofidio. Tras ser ingerido el
parásito sufre varias mudas, se desplaza por las serosas y puede
enquistarse en la pared abdominal, el pulmón u otros órganos
donde termina calcificándose. Los síntomas de la fase aguda
a menudo pasan sin diagnóstico y se han descrito molestias
abdominales relacionadas con la migración o problemas de ocupación
de espacio en la fase quística. A menudo constituye un hallazgo en
una exploración quirúrgica, radiológica o necrópsica.
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Textos generales :
- García LS. Practical guide to diagnostic parasitology. 1999,
ASM Press.
- García LS. Diagnostic Medical Parasitology. 5th edition
2007, ASM Press.
- López-Vélez R, Martín Echavarría E, Pérez
Molina JA. Guía de enfermedades infecciosas importadas. Ministerio
de Sanidad y Consumo, Centro de Publicaciones. Madrid, 2008. Disponible en
http://www.060.es
- The Public Health Image Library. (Contiene miles de imágenes
y vídeos de alta calidad para uso público de forma gratuita)
http://phil.cdc.gov.phil
- Atlas of medical parasitology. Fudación Carlo Denegri, Clínica
de Enfermedades Infecciosas de la Universidad de Turín y Hospital
Amadeo de Saboya. (Atlas parasitológico virtual):
http://www.cdfound.to.it/_atlas.htm
PNT-PI-01
EXÁMEN MICROSCÓPICO DE SANGRE PARA DETECCIÓN
DE MALARIA
ELABORADO
REVISADO
Y APROBADO
Jefe de Servicio
Nombre/Firma
Fecha
Nombre/Firma
Fecha
EDICIÓN
FECHA
ALCANCE
MODIFICACIONES
01
Edición
inicial
COPIA REGISTRADA Nº..........ASIGNADA
A.......................... Este documento es propiedad del Servicio de Microbiología
del Hospital ....... .
.................
La información en él contenida no podrá
reproducirse total ni parcialmente sin autorización
escrita del Responsable de su elaboración. Las copias
no registradas no se mantienen actualizadas a sus
destinatarios.
1.
PROPÓSITO Y ALCANCE El objetivo de este documento es describir el método de
tinción de Plasmodium spp. en sangre periférica
mediante la tinción de Giemsa (que también se emplea
para visualización de otros parásitos hemáticos y
tisulares).
Es un documento de consulta para el personal del laboratorio
encargado de su realización e interpretación.
2.
FUNDAMENTO
Plasmodium spp. son unos protozoos que parasitan los
hematíes, por lo que el diagnóstico se realiza
observando su presencia en muestras teñidas de sangre periférica.
El colorante de Giemsa es una mezcla de pigmentos que tiñe
de forma diferenciable algunos orgánulos parasitarios
(citoplasma azulado, cromatina rojiza) y las células hemáticas.
La realización de la tinción de Giemsa permite reconocer
e identificar la presencia de Plasmodium falciparum, P. vivax, P.
ovale, P. malariae, P. knowlesi, Babesia spp., Trypanosoma
cruzi, T. rangelli, T. brucei, Toxoplasma spp. y filarias.
Para el diagnóstico de malaria la tinción se
realiza habitualmente en muestras de sangre periférica, aunque
también puede hacerse con sangre capilar, tejido placentario, médula
ósea o tejido esplénico, ante la sospecha clínico-epidemiológica
de malaria.
3.
DOCUMENTOS DE CONSULTA
- Loza E (Coordinador). Alomar P, Bernal A, Harto A, Pérez
JL, Picazo JJ, Sarazá LL. Seguridad en el laboratorio de
microbiología clínica. Procedimientos en Microbiología
nº 10, 1ª edición. SEIMC. 2000.
- Atlas of medical parasitology. Fudación Carlo Denegri,
Clínica de Enfermedades Infecciosas de la Universidad de Turín
y Hospital Amadeo de Saboya.
http://www.cdfound.to.it/_atlas.htm
4.
MATERIAL Y EQUIPO
Son muestras aceptables:
- Sangre anticoagulada con EDTA (tubo de Coulter, tapón
morado) o heparina (tapón verde) o sangre capilar obtenida en
el laboratorio mediante punción del pulpejo del dedo.
- Tejido de placenta, biopsia esplénica o médula ósea.
Extendidos en un porta o remitida en frasco estéril con una
pequeña cantidad de suero fisiológico o
Ringer-lactato.
- El procesamiento debe realizarse lo antes posible, idealmente
en los 30 primeros minutos desde la extracción de la muestra.
Se deben rechazar las muestras que se han dejado (a cualquier
temperatura) durante un periodo superior a 8 horas desde su extracción.
Si la microscopía no puede realizarse inmediatamente deberán
prepararse las gotas gruesas y extensiones para su tinción y/o
examen microscópico posterior. La muestra se recepcionará
en el área destinada a tal fin en el laboratorio acompañada
de la copia del volante de petición donde se comprobará
qué entidad nosológica sospechada ha originado la petición
y otros posibles datos epidemiológicos de interés diagnóstico.
Toda sospecha de malaria o petición de gota gruesa se
considerará urgente y se procesará como tal.
5.
REACTIVOS Y PRODUCTOS
Reactivos y productos:
- Metanol grado técnico.
- Tampón fosfato pH 7,2
- Reactivo de Giemsa
- Placa excavada de cristal para aglutinaciones
- Agua destilada
- Aceite de inmersión
Conservación y fechas de caducidad:
Las fechas de caducidad no son o críticas para ninguno de
los pasos de este procedimiento. Por tanto, podrán utilizarse
los reactivos indicados independientemente de su fecha de caducidad
nominal, a menos que haya algún signo de deterioro o
contaminación del material o del reactivo. Los materiales
empleados deberán estar limpios, no necesariamente estériles.
Todos los materiales mencionados se conservan a temperatura ambiente.
6.
APARATOS Y MATERIALES
Aparatos:
- Microscopio
- Placa calefactora
Material fungible:
- Guantes de látex
- 1 tubo graduado de 15 ml de polietileno
- Rotulador permanente
- Pipetas Pasteur (no estériles)
- Portaobjetos, cubreobjetos, líquido de montaje
- Cuaderno y lápiz para el registro
7.
PROCESAMIENTO
1.- Ponerse guantes de látex.
2.- Separar las muestras recibidas en el laboratorio para tinción
de Giemsa y alinearlas en la bancada por orden numérico.
Comprobar los datos de la copia del volante de petición.
3.- Para obtener mejores resultados, las extensiones deben
prepararse lo antes posible tras la llegada al laboratorio del tubo de
sangre anticoagulada. De cada muestra se deben preparar y teñir
al menos dos extensiones en capa fina y dos en gota gruesa.
Adicionalmente, conviene dejar hechas (pero sin teñir) un par
de extensiones y de gotas gruesas por si hubiera que repetir las
tinciones.
Extensión fina:
1.- Para extender la sangre en capa fina se coloca con una pipeta
Pasteur una cantidad aproximada de unos 5-10 µl de sangre en un
extremo de un portaobjetos identificado con el número
correspondiente y se extiende con la arista de otro portaobjetos. La
extensión se debe dejar secar completamente, y luego fijar en
una cubeta de tinciones con metanol al 100% durante unos cinco
minutos. Sacar de la cubeta y dejar que se evapore completamente el
metanol.
2.- Preparar una dilución 1/10 del colorante de Giemsa
comercial en el tampón fosfato (pH 7,2), al hacerlo se formará
un precipitado. Colocar los portas invertidos sobre el envés de
una placa de cristal excavada para aglutinación (con los
pocillos hacia arriba, rellenos de colorante) para evitar que el
precipitado artefactúe la extensión.
3.- Teñir exactamente durante 30 minutos con colorante
Giemsa recién diluido. Eliminar los restos de colorante con
agua destilada.
Gota gruesa:
1.- Para extender la gota gruesa se coloca con una pipeta Pasteur
una cantidad aproximada de unos 50 µl de sangre (una gota) en el
centro de un porta identificado con el número correspondiente y
se extiende con la pipeta hasta dejar una extensión de sangre
de un grosor tal que a través suyo se puedan leer los números
de un reloj de pulsera (ver anexo I).
La extensión se debe dejar secar completamente (no
calentar ni fijar con metanol) y luego teñir con colorante
Giemsa diluido 1/10 en tampón fosfato. Las gotas gruesas deben
dejarse secar totalmente, por lo menos una hora en estufa a 37ºC,
y a continuación se tiñen con colorante.
Giemsa como se indica con las extensiones finas. Se deben
extremar las precauciones para evitar que la sangre se desprenda del
cristal. La sangre sobrante se dejará en la nevera por si se
considerase necesario realizar PCR de Plasmodium spp. u otras
técnicas.
Otras muestras:
Se realiza una extensión de la muestra y una vez seca se
procederá como con la extensión fina.
1.- Dejar secar las extensiones (se puede usar la placa
calefactora a baja temperatura o un ventilador), y montar con líquido
de montaje (Permount) y un cubreobjetos largo.
2.- Las extensiones deben examinarse cuidadosamente en inmersión
de aceite (objetivo 100X). La gota gruesa se usa fundamentalmente para
determinar la presencia o ausencia de Plasmodium spp., y las
extensiones finas para determinar la especie o especies presentes en
caso de positividad. En la gota gruesa deben examinarse como mínimo
200 campos con el objetivo de 100X antes de informarlas como
negativas.
Si se observa la presencia de Plasmodium spp. debe
calcularse la parasitemia según se indica en el anexo III al
final de este texto.
Los resultados se anotarán en la hoja de trabajo y
posteriormente en la hoja del libro de registro. Los negativos se
anotarán como: "negativo" y en los positivos se
indicará el género y especie y estadío del parásito
o parásitos visualizados.
Es conveniente archivar una de las extensiones y de las gotas
gruesas teñidas, y cuando se haya supervisado el resultado
definitivo por el responsable del área, se eliminarán el
resto de los portaobjetos y de la sangre en un contenedor adecuado.
Apagar, limpiar y cubrir el microscopio y limpiar toda la zona de
trabajo.
Controles:
Controles externos: serán proporcionados por los
diferentes programas de calidad a los que esté adscrito el
laboratorio (por ejemplo, los de la asociación americana AAB).
Se realizarán según las instrucciones de los mismos. Los
resultados (positivos o negativos) deberán ser supervisados por
el responsable del área antes de que se emitan. Los resultados
de los controles externos quedarán registrados en los libros de
trabajo y en el ordenador central como cualquier otra muestra.
Controles internos: ocasionalmente se incluirán
controles positivos que podrán ser realizados por el propio técnico
que realiza el procedimiento o de forma ciega para dicho técnico
y preparado por otra persona del servicio. Cada vez que se produzca un
falso negativo en un control, este será reexaminado para tratar
de comprobar si se trata de un error en el procesamiento de la muestra
o en su examen microscópico y se establecerán las
medidas correctoras correspondientes.
8.
OBTENCIÓN, INTERPRETACIÓN Y EXPRESIÓN DE LOS
RESULTADOS
Los parásitos hemáticos o tisulares se identificarán
visualmente, sobre la base de su tamaño, características
tintoriales y morfología. Si el resultado es positivo se
indicará: Tinción de Giemsa: "se observa Plasmodium
spp."
El resultado con los microorganismos identificados se introducirá
en el sistema informático. Cuando el responsable del área
lo considere necesario se podrá incluir un comentario
aclaratorio en la especie correspondiente, siendo habitual incorporar
el índice de parasitemia estimada.
Por ejemplo: "Plasmodium falciparum; índice
de parasitemia: 4,5%".
Si el resultado es negativo se indicará: Tinción de
Giemsa: "no se observan parásitos". Todos los
resultados positivos se comentarán de inmediato al responsable
del área. Se informarán inmediata y telefónicamente
los resultados con hallazgos significativos y previa consulta al
encargado del área. En estos casos el volante se emitirá
inmediatamente y si tiene otras peticiones se hará un duplicado
del mismo.
Todos los resultados obtenidos a lo largo del día se pasarán
al final del trabajo al ordenador y se emitirán los
correspondientes volantes. Todos los volantes de salida deberán
ser revisados por el encargado del área.
En las muestras rechazadas, se indicará la causa del
rechazo: muestra no adecuada para el examen solicitado, sangre
coagulada, muestra derramada, etc.
9. RESPONSABILIDADES
Es responsabilidad del equipo de atención al paciente:
1.- La sospecha de infección o en su caso la cumplimentación
de los protocolos de despistaje de infección en las
situaciones en las que proceda.
2.- La adecuada tramitación de la solicitud, y la correcta
recogida identificación y envío de la muestra.
Es responsabilidad del equipo del área de recepción
de muestras:
1.- Informar sobre cómo deben recogerse y enviarse las
muestras al laboratorio.
2.- El rechazo de las muestras remitidas en condiciones
defectuosas y la adopción de las correspondientes medidas
correctoras.
3.- La recepción de la muestra con su volante
correspondiente y su identificación.
4.- Avisar de forma inmediata al área de parasitología
cuando se reciba la muestra para su inmediato procesamiento.
Es responsabilidad del personal de secretaría la
correcta transcripción de la información que manejen y
de mantener la confidencialidad de esta.
Es responsabilidad del equipo del área gestión
de calidad la recepción e introducción de los
controles de calidad externos.
Es responsabilidad del técnico encargado del
procesamiento de muestras para parásitos:
1.- El procesamiento y el examen de las extensiones.
2.- El registro y la emisión de resultados.
3.- La preparación de los reactivos, la rotación de
los productos almacenados y la solicitud del material fungible con
la antelación adecuada.
Es responsabilidad del responsable del área la
supervisión de los resultados negativos, positivos o dudosos,
la validación y firma de los informes de resultados, la
investigación de las causas de error y la adopción de
medidas correctoras. El responsable podrá reasignar
temporalmente alguna de estas funciones a otro personal con
cualificación suficiente.
Las solicitudes urgentes durante las guardias se atenderán
siguiendo los procedimientos previstos para estas situaciones.
10. ANOTACIONES AL
PROCEDIMIENTO
Reconocimiento de Plasmodium spp. y posibles causas
de error:
El reconocimiento de la presencia de Plasmodium spp. y, aún
más, la discriminación entre especies requiere de cierta
experiencia. Las infecciones por más de una especie de Plasmodium
spp. no son excepcionales en algunas zonas geográficas.
La incorrecta realización de la tinción o el exámen
de extensiones teñidas por otros procedimientos (los habituales
en el laboratorio de hematología o de urgencias) pueden inducir
a error ya que, por ejemplo, pueden no teñirse las
granulaciones eritrocitarias.
Las plaquetas superpuestas a los hematíes pueden dar lugar
a imágenes dudosas. Las plaquetas nunca tienen los gránulos
de cromatina de color rojo sino un color rojizo general.
En presencia de un parásito intraeritrocitario sólo
puede tratarse de Plasmodium spp. o Babesia spp. La
ausencia gametocitos y de pigmento malárico en las babesiosis y
los datos epidemiológicos deben permitir el diagnóstico
diferencial.
Si no fuese posible identificar el Plasmodium a nivel de
especie se deberá recomendar un tratamiento como si fuese P.
falciparum hasta que un centro de referencia lo identifique.
Procedimientos alternativos aceptables:
De forma sistemática se realizará una técnica
de detección de antígenos de Plasmodium spp. con
todas las muestras en las que se sospeche malaria (pero no
necesariamente en los controles post-tratamiento).
Existen procedimientos de PCR y de detección de antígenos
o de anticuerpos, que se pueden solicitar al Centro de Referencia de
Majadahonda.
La tinción de Field es un método de tinción
más rápido para el diagnóstico de malaria que se
utiliza preferentemente en las zonas endémicas.
Tiempo de entrega de muestras urgentes:
Toda sospecha de malaria o petición de gota gruesa se
considerará urgente y se procesará como tal.
Los resultados preliminares, generalmente se emitirán
telefónicamente al médico responsable. Si el paciente
estuviese de alta se realizará todo el esfuerzo necesario para
que sea informado del resultado y para que reciba tratamiento
adecuado.
Todo el proceso puede realizarse en 2 horas. Si se diagnostica
una malaria en una guardia (fuera del horario de trabajo matutino o en
día festivo), debe asegurarse el suministro de la medicación
necesaria para el tratamiento.
11. LIMITACIONES DEL
PROCEDIMIENTO
Si la prueba es negativa, ante una historia clínica
compatible con malaria se deben solicitar nuevas muestras cada 12 ó
24 horas y en casos muy graves evaluar la posibilidad de tratamiento
empírico.
En algunas malarias graves el secuestro capilar de hematíes
parasitados puede ser causa de falsos negativos.
La toma de antimaláricos y de algunos antibióticos
(quinolonas, tetraciclinas, y otros) pueden enmascarar una malaria
negativizando temporalmente la gota gruesa.
12.
BIBLIOGRAFÍA
1.- Diagnostic Medical Parasitology. Lynne S. García 5th
Ed, ASM Press Washington, D.C. 2006.
2.- Coatney GR, Collins WE, Warren M, Contacos PG. The Primate
Malarias. U.S. Department of Health, Education and Welfare, Bethesda,
1971.
Anexo I. Esquemas para la
realización de las tinciones en capa fina y gruesa
Tamaño aumentado, forma a
veces distorsionada, punteado fino (Schüffner)
Grande (casi llena el hematíe),
cuando madura tiene de 12 a 24 merozoítos
Gametocito
Tamaño aumentado, forma a
veces distorsionada, punteado fino (Schüffner)
Redondo u ovalado, casi ocupa todo el
hematíe
Anexo II b. Características
morfológicas de las diferentes especies de Plasmodium y
modificaciones de los hematíes parasitados.
Tamaño
hematíe*
Membrana hematíe
Forma hematíe
Trofozoítos
Esquizontes
Gametocitos
= Pf
= o - Pm
= o + Po
= o + + Pv
Membrana:
Pv, Po,
Algún punto alargado: Pf
Desflecado, oval: Po
Irregular: Pv
Normal: Pf, Pm
Sólo anillos, muchos, finos, 1ó
2 puntos de cromatina: Pf
8-24: Pf (infrecuente)
6-12: Pm
6-14: Po
12-24: Pv
Alargado o curvo: Pf
Redondo:
Pm, Po, Pv
*=: igual tamaño del hematíe
parasitado; - : disminución del tamaño del hematíe
parasitado;
+ : aumento de tamaño del hematíe
parasitado; Pf: Plasmodium falciparum; Pm: Plasmodium
malariae;
Po: Plasmodium ovale; Pv: Plasmodium
vivax.
Anexo III:
Cálculo de la tasa de parasitemia Recuento absoluto en
gota gruesa: Se deberá elegir una zona de la gota gruesa donde
los parásitos estén bien teñidos y los leucocitos
estén distribuidos de forma homogénea.
Si es posible, se debe obtener el número de hematíes
y de leucocitos por microlitro de sangre que tenía el paciente
en el Coulter más cercano en el tiempo al momento de la toma de
la gota gruesa. Si eso no fuera posible, asumir que tenía 4000
leucocitos/ml y 5x106 hematíes/ml.
Al contar células de Plasmodium spp. ignorar (no contar)
los gametocitos que se vean y contar como uno cada esquizonte.
Método 1:
Se multiplica x 500 la media del número de parásitos
vistos en un campo con el objetivo de inmersión. La media se
obtiene con los recuentos realizados en 10-50 campos de inmersión,
según el grado de parasitemia.
Ejemplo: 200 trofozoítos de media por campo de inmersión
x 500 = 10.000 trofozoítos/µl (parasitemia baja).
Método 2:
1.- Contar el número de parásitos y leucocitos que
se observan por campo hasta alcanzar 200 leucocitos.
2.- Repetir el proceso en otras dos zonas de la gota gruesa y
sacar la media de los tres recuentos.
3.- Calcular el número de parásitos por µl de
sangre como sigue:
Recuento de leucocitos
x recuento de parásitos por 200 leucocitos 200
Ejemplo: 3.500
leucocitos/µl x 1000 parásitos = 17.500 parásitos/µl
200
Recuento relativo en extensión fina:
1.- Con el objetivo de inmersión, seleccionar un área
de la extensión fina con una densidad aproximada de 250 hematíes/campo.
2.- Contar el número de hematíes parasitados en 8
campos.
3.- Dividir por 20 para calcular el porcentaje (%) de células
parasitadas.
Ejemplo de
paciente con 4000 leucocitos y 5·106 hematíes
Figura 28: Macrogametocito (femenino); Figura 29: Microgametocito
(masculino)
Detalle morfológico de las
diferentes especies de Plasmodium
Ilustraciones originales de: Coatney
GR, Collins WE, Warren M, Contacos PG. The Primate Malarias. U.S.
Department of Health, Education and Welfare, Bethesda, 1971
DOCUMENTO
TÉCNICO
PNT-PI-02
DETECCIÓN DE ANTÍGENOS DE Plasmodium spp.
ELABORADO
REVISADO
Y APROBADO
Jefe de Servicio
Nombre/Firma
Fecha
Nombre/Firma
Fecha
EDICIÓN
FECHA
ALCANCE
MODIFICACIONES
01
Edición
inicial
COPIA REGISTRADA Nº..........ASIGNADA
A.......................... Este documento es propiedad del Servicio de Microbiología
del Hospital ....... .
.................
La información en él contenida no podrá
reproducirse total ni parcialmente sin autorización
escrita del Responsable de su elaboración. Las copias
no registradas no se mantienen actualizadas a sus
destinatarios.
1.
PROPÓSITO Y ALCANCE El objetivo de este documento es describir uno de los métodos
actualmente comercializados de detección de antígenos de
Plasmodium spp. en muestras de sangre total. En la página Web
de la OMS se incluye un listado con la mayoría de los equipos
comercializados actualmente que cumplen la norma ISO13485:2003 (http://www.wpro.who.int/sites/rdt,
última fecha de acceso 5/10/2009)
El presente documento está dirigido a la realización
del método de inmunocromatografía comercializado de uso
mas extendido en España.
Los usuarios de otros productos comerciales deberán
incorporar las modificaciones necesarias.
Esta prueba debe realizarse ante la sospecha clínico-epidemiológica
de malaria, empleando muestras de sangre total.
Es un documento de consulta para el personal del laboratorio
encargado de su realización e interpretación.
2.
FUNDAMENTO
Los protozoos del género Plasmodium son unos
microorganismos que parasitan los hematíes y producen una
enfermedad febril llamada malaria o paludismo.
El análisis objeto de este procedimiento detecta por
inmunocromatografía la presencia de aldolasa, un antígeno
común a Plasmodium falciparum, a P. vivax, P.
ovale y P. malariae y, de forma separada, otro antígeno
llamado HPR2 (histidine-rich protein number 2) presente sólo en
P. falciparum. En una banda de la tira de reactivo están
fijados un control de reactividad y cada uno de los antígenos.
La tira adquiere una tonalidad rojiza cuando detecta la presencia del
antígeno.
La presencia de uno o ambos antígenos es indicativa de
malaria y orientativa respecto a la especie causal. La identificación
definitiva a nivel de especie debe realizarse mediante la tinción
de Giemsa de extensiones finas de sangre (y técnicas de PCR en
un centro de referencia).
3.
DOCUMENTOS DE CONSULTA
- Loza E (Coordinador). Alomar P, Bernal A, Harto A, Pérez
JL, Picazo JJ, Sarazá LL. Seguridad en el laboratorio de
microbiología clínica. Procedimientos en Microbiología
nº 10, 1ª edición. SEIMC. 2000.
- Sánchez C (Coordinador), Guerrero C, Sánchez C.
Recogida, transporte y procesamiento general de las muestras.
Procedimientos en Microbiología nº 1 a, 2ª edición.
SEIMC. 2003.
- Prospecto con las instrucciones del fabricante presente en cada
caja de reactivos.
4.
MUESTRAS
Son muestras aceptables:
- Sangre anticoagulada con EDTA (tubo de Coulter, tapón
morado) o heparina (tapón verde).
- Sangre capilar obtenida en el laboratorio mediante punción
del pulpejo del dedo.
Los criterios de aceptación y rechazo son responsabilidad
del área de recepción de muestras y están
especificadas en el correspondiente PNT del procedimiento de recogida
de muestras (SEIMC, 2003).
La muestra se recepcionará en el área en el área
del laboratorio destinada a este fin acompañada de la copia del
volante de petición donde se comprobará qué
entidad nosológica sospechada ha originado la petición y
otros datos epidemiológicos de interés diagnóstico.
Toda sospecha de malaria o petición de gota gruesa se
considerará urgente y se procesará como tal,
realizando por sistema la detección de antígenos de Plasmodium
spp., gota gruesa y extensión fina teñidas con Giemsa
(ver PNT-PI-01 de este procedimiento).
5.
REACTIVOS Y PRODUCTOS
Reactivos y productos:
-Tarjeta de reacción
- Envase de goteo con reactivo de arrastre
- Tubos capilares recubiertos de EDTA.
Conservación y fechas de caducidad:
- La caja de reactivos se conservará habitualmente en
nevera (2-8ºC) salvo que el fabricante recomiende otra cosa. Los
reactivos mantenidos a temperatura ambiente caducan en un periodo de
tres meses empezando a contar desde la fecha en que se dejen de
refrigerar (siempre que dicha fecha no sea posterior a la fecha de
caducidad escrita en la caja). En general no se utilizarán
reactivos para inmunodiagnóstico después de su fecha de
caducidad.
- Si, de forma excepcional, no se dispusiera de reactivos no
caducados, se podrán utilizar los caducados durante el mes
siguiente a la fecha de caducidad, como complemento al examen microscópico
de la muestra, pero no se podrá informar el resultado de la
detección de antígenos de Plasmodium spp.
- Ningún material continuará usándose cuando
se observen signos de deterioro.
6.
APARATOS Y MATERIALES
- Guantes
- Ninguno adicional salvo los incluidos en el kit
- Opcionalmente pipeta automática para dispensar 15 µl
7.
PROCESAMIENTO
(ver esquema en el anexo I)
1.- Saque la tarjeta de la bolsa. Márquela con la fecha y
número de muestra.
2.- Abra la tarjeta y deje que el Reactivo A se atempere.
3.- Ponga 15 ml de sangre poco a poco en la parte inferior de
la almohadilla violeta (flecha 1) de la tira de reacción.
4.- Destape el reactivo A y seque la punta del gotero.
5.- Con el gotero verticalmente deje caer dos gotas en la sección
blanca de debajo (flecha 2).
6.- Ponga cuatro gotas en la almohadilla superior del lado
izquierdo de la tarjeta (flecha 3).
7.- La sangre será arrastrada hacia la parte superior de
la tira de reacción. Cuando la sangre llegue a la almohadilla
superior, retire la tira que protege la banda adhesiva y cierre la
tarjeta presionando fuertemente sobre la zona del adhesivo. Si observa
que la migración de la muestra sobre la tira se detiene o
alcanza menos de la mitad de la tira después de un minuto, añada
una gota adicional de Reactivo-A a la almohadilla, justo por debajo de
donde se puso la sangre. Si no llegó hasta arriba y la sangre
de la tira se ha secado, coja una nueva tarjeta y repita el test.
8.- Lea la reacción a través de la ventanilla sobre
la tira reactiva a los 15 minutos. Si existe una banda
visible, aunque sea muy tenue, el resultado es POSITIVO.
9.- Guarde la tarjeta en el archivo de muestras analizadas.
10.- Registre el resultado en la hoja de trabajo.
Controles:
Controles externos: se recomienda controlar de forma periódica
los resultados con una técnica de referencia como la PCR.
Controles internos: la caja de reactivos no incluye
muestras de control ni las hay comercialmente disponibles. A medida
que se vayan acumulando resultados positivos se prepararán alícuotas
de los mismos que se congelarán. Estos controles se utilizarán
cuando se produzcan resultados discordantes de la detección de
antígeno con la tinción de Giemsa (situación en
la que es necesario repetir la detección de antígeno y
que un microscopista experto revise la tinción).
Periódicamente, los responsables de Calidad del servicio
incluirán controles positivos abiertos y ciegos para el propio
técnico que realiza el procedimiento. Cada vez que se produzca
un fallo en un control, este será reexaminado para tratar de
comprobar si se trata de un error en el procesamiento de la muestra o
del examen microscópico y se establecerán las medidas
correctoras correspondientes.
8.
OBTENCIÓN Y EXPRESIÓN DE LOS RESULTADOS
A través de la ventanilla de la tarjeta se podrá
llegar a ver un máximo de tres líneas de color
identificadas de arriba abajo como C, T1 y T2.
La ausencia de la banda C (control) invalida el test.
La presencia de la banda T1 o Pf (Ag. HRP2) es indicativa de P.
falciparum.
La presencia de la banda T2 (aldolasa) en ausencia de T1 es
indicativa de P. vivax, P. ovale o P. malariae).
La presencia sólo de la banda C indica resultado negativo.
Todos los resultados positivos se comentarán de inmediato
al responsable del área. Se informarán inmediata y telefónicamente
los resultados con hallazgos significativos y previa consulta al
encargado del área.
Todos los resultados obtenidos a lo largo del día se
registrarán en la hoja de trabajo, se pasarán finalmente
al ordenador y se emitirán los correspondientes volantes. Todos
los volantes de salida deberán ser firmados y revisados por el
responsable del área.
En las muestras rechazadas se indicará la causa del
rechazo: sangre coagulada, muestra no adecuada para el examen
solicitado, muestra derramada, etc.
Bandas
visibles
Interpretación
"C + T1"
Positivo (P.
falciparum)
"C + T1 +
T2"
Positivo (P.
falciparum)
Solo o con otras especies
"C + T2"
Positivo (P.
no falciparum)
P. vivax, P. ovale, P. malariae o P. knowlesi
Sólo C
Negativo
Ausencia de "C"
Sólo "T1" o "T2" o "T1 y T2"
Ininterpretable
Error de ejecución o reactivo defectuoso
9. RESPONSABILIDADES
Es responsabilidad del equipo de atención al paciente:
1.- La sospecha de infección o en su caso la cumplimentación
de los protocolos de despistaje de infección en las situaciones
en las que proceda.
2.- La adecuada tramitación de la solicitud y correcta
recogida identificación y envío de la muestra.
Es responsabilidad del equipo del área de recepción
de muestras:
1.- Informar sobre cómo deben recogerse y enviarse las
muestras al laboratorio.
2.- El rechazo de las muestras remitidas en condiciones
defectuosas y la adopción de las correspondientes medidas
correctoras.
3.- La recepción de la muestra con su volante
correspondiente y su identificación.
4.- Avisar de forma inmediata al área de parasitología
cuando se reciba la muestra para su inmediato procesamiento.
Es responsabilidad del personal de secretaría la
correcta transcripción de la información que manejen y
de mantener la confidencialidad de esta.
Es responsabilidad del equipo del área gestión
de calidad la recepción e introducción de los
controles de calidad externos.
Es responsabilidad del técnico encargado del
procesamiento de muestras para parásitos:
1.- El procesamiento y el examen de las extensiones.
2.- El registro y la emisión de resultados.
3.- La preparación de los reactivos, la rotación de
los productos almacenados y la solicitud del material fungible con
la antelación adecuada.
Es responsabilidad del responsable del área la
supervisión de los resultados negativos, positivos o dudosos,
la validación y firma de los informes de resultados, la
investigación de las causas de error y la adopción de
medidas correctoras. También debe encargarse de que los
resultados positivos sean conocidos de forma fehaciente por el médico
responsable del paciente. El responsable podrá reasignar
temporalmente alguna de estas funciones a otro personal con
cualificación suficiente.
Las solicitudes urgentes durante las guardias se atenderán
siguiendo los procedimientos previstos para estas situaciones.
10. ANOTACIONES AL
PROCEDIMIENTO
Advertencias:
La técnica puede tener falsos negativos con plasmodios no
falciparum, sobre todo en infección por P. ovale o P.
malariae. Se han descrito falsos positivos en una cuarta parte de
los individuos con factor reumatoide positivo (Adv Exp Med Biol.
2003;531:135-148).
Es imprescindible realizar la técnica exactamente como se
indica en este procedimiento, y especialmente mantener la precisión
al añadir los reactivos: la forma y orden de dispensación,
número de gotas y su tamaño (una gota en caída
libre desde un gotero seco invertido y en posición vertical).
El reactivo A contiene azida de sodio que es tóxica y
produce compuestos explosivos al reaccionar con los metales. Si se
desecha por el fregadero (y los desagües son de plomo), se debe
dejar correr el agua unos minutos.
Procedimientos alternativos aceptables:
El examen microscópico de la muestra teñida con la
tinción de Giemsa.
Las técnicas de PCR permiten confirmar retrospectivamente
la especie infectante y detectar con seguridad infecciones causadas
por más de una especie. Su uso sistemático en toda
sospecha de malaria para confirmar los resultados (tanto positivos
como negativos) obtenidos por otras técnicas permite controlar
la calidad del diagnóstico.
Para el estudio de una esplenomegalia de individuos con exposición
a malaria (esplenomegalia tropical) se deberá realizar la PCR
de Plasmodium spp. siempre que sea posible. También
puede ser útil la detección de anticuerpos anti-Plasmodium.
Tiempo de entrega de muestras urgentes:
Todo el proceso de detección de antígeno puede
realizarse en menos de quince minutos. La tinción de Giemsa
puede llevar unos 90-120 minutos.
11. LIMITACIONES DEL
PROCEDIMIENTO
El fabricante recomienda el test sólo en el diagnóstico
de pacientes sintomáticos. No debe utilizarse en pacientes
asintomáticos ni en el cribado de malaria en donantes de
sangre. Tampoco debe utilizarse en el control del tratamiento porque
las pruebas pueden continuar positivas hasta 4 semanas después
de administrar tratamiento eficaz. La positividad del procedimiento
debe interpretarse en presencia de un cuadro clínico
compatible. En general, si se detecta antígeno de Plasmodium
spp. después de dos meses de finalizar el último
tratamiento antimalárico, es muy probable la parasitación.
- Recomendaciones respecto al uso de test rápidos de
malaria en programas de control de la enfermedad, en centros
sanitarios y en otras situaciones.
- Guías para evaluar estos tipos de pruebas analíticas.
- Información para usuarios y fabricantes sobre los
resultados del programa de evaluación de estos tests llevado a
cabo por la O.M.S.
Anexo I. Esquema de trabajo para
la detección antígenos de Plasmodium spp.
Detección
de antígenos de Plasmodium spp.
Procesamiento:
1.- Saque la tarjeta de la bolsa. Márquela con la
fecha y número de muestra.
2.- Abra la tarjeta y manténgala permanentemente en
posición horizontal.
3.- Ponga poco a poco 15 µl de sangre en la zona
inferior de la almohadilla violeta (flecha 1).
4.- Destape el reactivo A y seque la punta del gotero.
5.- Con el gotero verticalmente deje caer dos gotas en la
sección blanca absorbente por debajo de donde se puso la
sangre (flecha 2). Puede ser necesario añadir una gota más.
6.- Ponga cuatro gotas en la almohadilla superior del lado
izquierdo de la tarjeta (flecha 3).
7.- La sangre será arrastrada hacia la parte superior
de la tira de reacción. En cuanto la sangre llegue a la
almohadilla superior, quite el papel que protege la tira adhesiva
y cierre la tarjeta presionando fuertemente.
8.- Lea la reacción con buena iluminación a los
15 minutos. No hay que abrir la tarjeta.
9.- Guarde la tarjeta el archivo de muestras analizadas.
10.- Registre el resultado en la hoja de trabajo.
DOCUMENTO
TÉCNICO
PNT-PI-03
Detección de Trypanosoma spp. en sangre
ELABORADO
REVISADO
Y APROBADO
Jefe de Servicio
Nombre/Firma
Fecha
Nombre/Firma
Fecha
EDICIÓN
FECHA
ALCANCE
MODIFICACIONES
01
Edición
inicial
COPIA REGISTRADA Nº..........ASIGNADA
A.......................... Este documento es propiedad del Servicio de Microbiología
del Hospital ....... .
.................
La información en él contenida no podrá
reproducirse total ni parcialmente sin autorización
escrita del Responsable de su elaboración. Las copias
no registradas no se mantienen actualizadas a sus
destinatarios.
1. PROPÓSITO
Y ALCANCE
El objetivo de este documento es describir el método de
concentración y examen microscópico de tripanosomas en
muestras de sangre y LCR.
Es un documento de consulta para el personal del laboratorio
encargado de su realización e interpretación.
2.
FUNDAMENTO
Trypanosoma spp. es un género de protozoos hemáticos
y tisulares de los que hay dos especies principales patógenas
para el hombre: T. cruzi, que causa la enfermedad de Chagas y
es endémico del continente americano y T. brucei gambiense
y T. brucei rhodesiense (el T. brucei brucei sólo
afecta a animales) que causan la enfermedad del sueño y son endémicos
de África. El Trypanosoma rangelli, endémico en
América, parasita humanos pero no se considera patógeno.
Excepcionalmente se han descrito parasitaciones de humanos por otras
especies diferentes a las nombradas.
La infección la transmite un artrópodo vector y
también se puede adquirir por accidente de laboratorio o de
persona a persona mediante transfusión, trasplante o por vía
materno-fetal. Los métodos diagnósticos (algunos sólo
disponibles en centros de referencia) son serología, detección
de ADN, cultivo, xenodiagnóstico y visualización del parásito
en sangre periférica, LCR (en el caso de tripanosomiasis
africana o meningoencefalitis chagásica) o biopsias de tejido.
En la enfermedad de Chagas la parasitemia sólo es
detectable en la fase aguda o en fases precoces, pudiendo reaparecer
en periodos de inmunodepresión. En la tripanosomiasis africana
la parasitemia aparece en fase aguda y se hace intermitente en la fase
crónica.
3.
DOCUMENTOS DE CONSULTA
- Loza E (Coordinador). Alomar P, Bernal A, Harto A, Pérez
JL, Picazo JJ, Sarazá LL. Seguridad en el laboratorio de
microbiología clínica. Procedimientos en Microbiología
nº 10, 1ª edición. SEIMC. 2000.
- Sánchez C (Coordinador), Guerrero C, Sánchez C.
Recogida, transporte y procesamiento general de las muestras.
Procedimientos en Microbiología nº 1 a, 2ª edición.
SEIMC. 2003.
- Para microhematocrito: sangre anticoagulada con EDTA (tubo de
Coulter) o con heparina.
- Para la técnica de Strout: sangre extraída en
tubo sin anticoagulante. La visualización es más
sensible cuanto antes se realiza la técnica (preferiblemente en
las 4 primeras horas tras la extracción de la sangre) ya que
los parásitos van perdiendo movilidad con el paso del tiempo.
En ocasiones se pueden visualizar tripanosomas en LCR y en
aspirados de chagomas, chancros de inoculación o ganglios linfáticos.
En estos casos conviene contactar con el responsable de parasitología.
Los tejidos también se deben examinar histológicamente
en anatomía patológica.
La muestra se recepcionará en el área del
laboratorio destinada a este fin acompañada de la copia del
volante de petición donde se comprobará qué
entidad nosológica sospechada ha originado la petición y
otros posibles datos clínicos y epidemiológicos de interés
diagnóstico.
5.
REACTIVOS Y PRODUCTOS
Reactivos y productos:
- Plastilina común de uso escolar
- Metanol grado técnico
- Reactivo de Giemsa con tampón fosfato pH 7,2
- Aceite de inmersión
Conservación y fechas de caducidad:
Las fechas de caducidad no son importantes para los reactivos
utilizados en este procedimiento que se deben conservar a temperatura
ambiente. Por tanto, podrán utilizarse independientemente de su
fecha de caducidad nominal, a menos que haya algún signo de
deterioro o contaminación del material o del reactivo. Los
materiales empleados para las tinciones deberán estar limpios
pero no necesariamente estériles.
6.
APARATOS Y MATERIALES
Material fungible:
- Guantes de Látex
- Tubos capilares de microhematocrito. Son preferibles los de 1,6
mm de diámetro (cargan hasta 80 µl de muestra). También
se pueden usar los de 1,1 mm de diámetro (sólo cargan
hasta 20 µl de muestra) y vienen incluidos en algunas cajas de
reactivos de detección de antígeno de malaria. En este último
caso habría que preparar mayor número de tubos
capilares.
- Tubos de centrífuga de polietileno (Tapón azul)
- Rotulador permanente
- Pipetas Pasteur (estériles)
- Portaobjetos
- Cubreobjetos de 24x24 mm
- Cuaderno y lápiz para el registro
- Tubo de plástico transparente y flexible (tipo sistema
de infusión i.v.) cortado a 4 - 8 cm de largo.
- Gafas de protección ocular
- Mascarilla
- Marcador de punta de diamante
Aparatos:
- Microscopio con objetivos de 10x, 40x y100x
- Incubadora de 37º C
- Microcentrífuga de hematocrito o centrífuga
convencional de tubos
- Cabina de flujo laminar
7.
PROCESAMIENTO
El método del microhematocrito para detección de
Trypanosoma spp. data de los años 70. Actualmente este tipo de
centrífugas de microhematocrito ha caído en desuso. El
procedimiento que se describe a continuación es una adaptación
de la técnica del microhematocrito para poderla realizar con
las centrífugas de uso habitual en los laboratorios de
parasitología.
Procesamiento de sangre periférica:
El método a emplear dependerá del volumen de sangre
disponible. Habitualmente se empleará el microhematocrito de
sangre anticoagulada en neonatos (ver método 7.1) y el método
de Strout con sangre sin anticoagular en adultos (ver método
7.2).
7.1. PROCEDIMIENTO DEL MICROHEMATOCRITO (ver
esquema en el anexo I)
1.- Maneje la muestra con extrema precaución: póngase
guantes de látex y protector facial o gafas protectoras y
mascarilla. Es aconsejable manipular las muestras en campana de flujo
laminar.
2.- Prepare el material necesario. Coloque varias capas de papel
de filtro en la zona de trabajo.
3.- Ponga una bola de plastilina de unos 5 mm de diámetro
en el fondo del tubo de centrífuga y aplástelo con un lápiz
de tal manera que ocupe todo el fondo del cono interior. Prepare así
dos tubos para que hagan de contrapeso.
4.- Cargue de sangre 6 capilares de microhematocrito. Cierre un
extremo de cada tubo clavándolos en plastilina. Si dispone de
una centrífuga de microtubos procéselos a 3000 xg
durante 4 minutos y continúe en el punto número 8.
5.- Ponga dos capilares en cada tubo de centrífuga con el
polo tapado con plastilina hacia la parte inferior del tubo. Tape los
tubos.
6.- Centrifugue 10 minutos a 900 xg.
7.- Debido a la fuerza centrífuga en ocasiones se puede
extravasar sangre o romperse el tubo. Si se ha salido sangre de alguno
de los capilares, deseche el tubo de centrífuga que lo
contiene.
8.- Grabe una línea con el diamante alrededor del tubo
capilar en el límite entre los hematíes y el sedimento
de leucocitos. Conviene practicarlo antes con algún capilar vacío.
9.- Proteja el capilar con el tubo de plástico flexible y
pártalo en dos cuidadosamente, manteniendo el capilar en posición
horizontal.
10.- Descargue el grumo de leucocitos y plaquetas (que debería
haber quedado en el extremo donde está el plasma) en un porta,
ponga un cubreobjetos y examine toda la muestra inmediatamente con el
objetivo de 10x en busca de organismos móviles.
11.- Repita los puntos 8 al 10 con el resto de los capilares. Es
aconsejable que el material obtenido de al menos uno de los capilares
se extienda en un porta y se deje secar para realizar una tinción
de Giemsa. Si la muestra tiene muchos hematíes es mejor hacerlo
sin fijarla con metanol (como una gota gruesa, ver PNT-PI-01 de este
procedimiento). Esta tinción permanente servirá para
confirmar los resultados del examen en fresco y para tratar de
detectar los casos en los que el parásito hubiese perdido
movilidad y por ello no se hubiera visto en el examen en fresco.
12.- Anote los resultados en la hoja de trabajo y en el sistema
informático. Las tinciones permanentes se conservarán al
menos hasta disponer de las otras pruebas diagnósticas
solicitadas (serología, PCR ...).
13.- Recoja el material, tire los capilares de forma segura. Si
procede, deje en la nevera la sangre sobrante para realizar una PCR de
T. cruzi posteriormente.
7. 2. PROCEDIMIENTO DE CONCENTRACIÓN DE STROUT
1.- Maneje la muestra con extrema precaución: póngase
guantes de látex y protector facial o gafas protectoras y
mascarilla. Es aconsejable manipular las muestras en campana de flujo
laminar.
2.- Prepare el material necesario. Coloque papel de filtro en la
zona de trabajo.
3.- Tras la extracción de al menos 3 ml de sangre permita
que se coagule y que se retraiga el coágulo (aproximadamente 2
horas a 37ºC).
4.- Extraiga el suero y centrifúguelo a 50 xg durante 5
minutos.
5.- Transvase el sobrenadante a otro tubo y centrifúguelo
a 400 xg durante 10 minutos.
6.- Decante el sobrenadante y con el sedimento prepare dos
extensiones finas para tinción de Giemsa y otro porta para
examen en fresco.
7.- Ponga un cubreobjetos sobre el concentrado y examínelo
inmediatamente con el objetivo de 10x en busca de organismos móviles.
Puede usar el objetivo de 40x para confirmar su morfología.
8.- Realice una tinción de Giemsa de las otras dos
extensiones. Si la muestra ha sido correctamente preparada se observarán
plaquetas casi con exclusividad.
9.- Anote los resultados en la hoja de trabajo y en el sistema
informático. Las tinciones permanentes se conservarán al
menos hasta disponer de las otras pruebas diagnósticas
solicitadas (serología, PCR ...).
10.- Recoja el material, tire el material fungible de forma
segura. Si procede, deje en la nevera la sangre sobrante para realizar
una PCR de T. cruzi posteriormente.
Controles:
Controles externos: pueden ser suministrados por
cualquier programa de control de calidad de diferentes organismos
nacionales o internacionales de control de calidad.
Controles internos: pueden prepararse en el laboratorio
si se dispone de una cepa de Trypanosoma spp. cultivada in vitro o de
animales de experimentación infectados.
8.
OBTENCIÓN Y EXPRESIÓN DE LOS RESULTADOS
- Los parásitos se identificarán visualmente (tanto
en las extensiones teñidas de la muestra original como en los
exámenes en fresco) sobre la base de su tamaño, características
tintoriales y morfología. La PCR deberá confirmar los
resultados positivos, y en ocasiones será más sensible.
- Todos los resultados positivos se comentarán de
inmediato al responsable del área para su confirmación.
Se informarán telefónicamente al médico
responsable del paciente los resultados con hallazgos significativos,
previa consulta al responsable del área.
- Todos los resultados obtenidos se emitirán por el
sistema habitual lo antes posible tras ser validados por el
responsable del área.
- En las muestras rechazadas se indicará la causa del
rechazo: muestra no adecuada para el examen solicitado, sangre
coagulada, muestra derramada, etc.
9. RESPONSABILIDADES
Es responsabilidad del equipo de atención al paciente:
1.- La sospecha de infección o en su caso la cumplimentación
de los protocolos de despistaje de infección en las situaciones
en las que proceda.
2.- La adecuada tramitación de la solicitud, y la correcta
recogida identificación y envío de la muestra.
Es responsabilidad del equipo del área de recepción
de muestras:
1.- Informar sobre cómo deben recogerse y enviarse las
muestras al laboratorio.
2.- El rechazo de las muestras remitidas en condiciones
defectuosas y la adopción de las correspondientes medidas
correctoras.
3.- La recepción de la muestra con su volante
correspondiente y su identificación.
4.- Avisar de forma inmediata al área de parasitología
cuando se reciba la muestra para su inmediato procesamiento.
Es responsabilidad del personal de secretaría la
correcta transcripción de la información que manejen y
de mantener la confidencialidad de esta.
Es responsabilidad del equipo del área gestión
de calidad la recepción e introducción de los
controles de calidad externos.
Es responsabilidad del técnico encargado del
procesamiento de muestras para parásitos:
1.- El procesamiento y el examen de las extensiones.
2.- El registro y la emisión de resultados.
3.- La preparación de los reactivos, la rotación de
los productos almacenados y la solicitud del material fungible con
la antelación adecuada.
Es responsabilidad del responsable del área la
supervisión de los resultados negativos, positivos o dudosos,
la validación y firma de los informes de resultados, la
investigación de las causas de error y la adopción de
medidas correctoras. También debe encargarse de que los
resultados positivos sean conocidos de forma fehaciente por el médico
responsable del paciente. El responsable podrá reasignar
temporalmente alguna de estas funciones a otro personal con
cualificación suficiente.
Las solicitudes urgentes durante las guardias se atenderán
siguiendo los procedimientos previstos para estas situaciones.
10. ANOTACIONES AL
PROCEDIMIENTO
- La fuerza centrífuga (g) aplicada a la muestra depende
del radio de giro y del número de revoluciones por unidad de
tiempo. Si la centrífuga utilizada no se programa por número
de g sino por r.p.m. se debe crear una tabla con las equivalencias
entre ambas magnitudes.
- Los tripanosomas son los únicos protozoos hemáticos
extracelulares en humanos. En ocasiones se pueden observar Babesia
spp. o Leishmania spp. procedentes de células hemáticas
rotas. En ocasiones puede inducir a error la presencia en muestras de
sangre de pacientes con malaria de gametocitos exflagelados.
- Trypanosoma rangelli es morfológicamente similar
al Trypanosoma brucei pero es endémico de zonas de
Iberoamérica y en algunas zonas de Centroamérica es mas
frecuente que el T. cruzi.
- El medio de NNN utilizado para Leishmania spp. también
permite el crecimiento de Trypanosoma spp. pero es lento y
laborioso y ha sido desplazado por técnicas de PCR.
- El xenodiagnóstico con triatominos es muy sensible pero
sus resultados se demoran también varias semanas y exigiría
la presencia de vinchucas vivas y ESTA CONTRAINDICADO por el riesgo de
introducción de vectores en nuevas áreas geográficas,
salvo en centros de referencia. Por su bajo coste y alta sensibilidad
se podría realizar en zonas endémicas empleando vectores
locales no infectados.
- El reconocimiento de la presencia de Trypanosoma spp.
requiere de cierta experiencia. Para la identificación a nivel
de especie se deben considerar los antecedentes epidemiológicos.
- Como norma general se recomienda el empleo de técnicas
de PCR al menos para tratar de confirmar sospechas de infección
no demostradas microscópicamente o de interés epidemiológico.
Procedimientos alternativos aceptables:
- El observar una gota de sangre en fresco puede ser suficiente
para hacer un diagnóstico si la parasitemia es alta. En general
conviene hacerlo antes de empezar el procedimiento de concentración.
Si los hematíes se han sedimentado algo, la muestra debe
tomarse del la parte inferior del suero sobrenadante.
- Este examen en fresco inmediato es el recomendado así
como el examen de aspirados de ganglios o chancros de inoculación
en tripanosomiasis africana. El líquido cefalorraquídeo
se debe centrifugar 10 min. a 900 xg y examinar de inmediato el
sedimento.
- En lugar de extraer el contenido de los tubos partiéndolos,
algunos microscopistas avezados prefieren fijar los tubos ya
centrifugados a un portaobjetos con plastilina, liquido de montaje o
laca de uñas, y examinarlos directamente al microscopio
buscando organismos extracelulares moviéndose en el limite
entre suero y hematíes.
- La visualización también puede hacerse
centrifugando la muestra de sangre y recogiendo para examen en fresco
y tinción la capa de plaquetas y leucocitos que queda sobre la
capa de hematíes (buffy coat).
- Existe un procedimiento de concentración muy sensible
que requiere el empleo de una columna de intercambio aniónico.
- Como alternativa a la técnica de Strout existe un método
de concentración por triple centrifugación aplicable a
muestras de sangre con anticoagulante (centrifugar sangre a 300 xg 10
minutos, tomar el sobrenadante y centrifugarlo a 500 xg 10 minutos,
tomar el sobrenadante y centrifugarlo a 900 xg 10 minutos y observar
el sedimento de este tercer tubo).
Tiempo de entrega de resultados de muestras urgentes:
- Todo el proceso puede llegar a realizarse en menos de 3 horas.
La confirmación de un resultado por parte de un especialista
con experiencia o de un centro de referencia puede tardar más
de un día.
11. LIMITACIONES DEL
PROCEDIMIENTO
- La negatividad del examen no excluye la parasitación,
especialmente en casos de infección adquirida hace años.
- En la enfermedad de Chagas durante la fase indeterminada y en
la infección crónica el examen microscópico de
sangre suele ser negativo y ocasionalmente pueden positivizarse
durante periodos de tiempo.
- En la tripanosomiasis africana estas fluctuaciones son características
de los cambios antigénicos del parásito.
12.
BIBLIOGRAFÍA
1. Freilij H, Muller L, González Cappa SM. Direct
micromethod for diagnosis of acute and congenital Chagas disease. J
Clin Microbiol 1983;18:327-330.
3. Strout, RG. A method for concentrating hemoflagellates. J
Parasitol 1962; 48:100-102.
Anexo I. Esquema de
trabajo para la detección antígenos de Plasmodium
spp.
TRIPANOSOMAS
EN SANGRE:CONCENTRACIÓN POR MICROHEMATOCRÍTO
¡¡¡ LA MUESTRA DEBE PROCESARSE DE INMEDIATO
!!!
1.-Maneje la muestra como potencialmente infectante: póngase
guantes de látex, gafas protectoras y mascarilla. Prepare
el material necesario.
2.- Ponga una bola de plastilina en el fondo del tubo de
centrífuga y aplástelo con un lápiz. Prepare
así dos tubos.
3.- Cargue de sangre 6 capilares de microhematocrito. Cierre
un extremo de cada tubo clavándolos en plastilina.
4.-Ponga dos capilares en cada tubo de centrífuga con
el polo tapado hacia la parte inferior del tubo y ciérrelos
enroscando su tapón.
5.- Centrifugue 10 minutos a 900 xg (.........rpm en la centrífuga
correspondiente).
6.- Protéjase los ojos con las gafas y grabe una línea
con el diamante alrededor del tubo capilar en el límite
entre los hematíes y el sedimento de leucocitos.
7.- Proteja el capilar con el tubo de plástico
flexible y pártalo en dos mitades cuidadosamente,
manteniendo el capilar en posición horizontal.
8.- Descargue el grumo de leucocitos y plaquetas en un porta,
ponga un cubreobjetos y examine con el objetivo de 10x en busca de
organismos móviles.
9.- Repita los puntos 8 al 9 con el resto de los capilares.
10.-Extienda en un portaobjetos el material obtenido de uno
de los capilares y déjelo secar para realizar una tinción
de Giemsa. Si la muestra tiene muchos hematíes es mejor
hacerlo sin fijar con metanol (como una gota gruesa). Esta tinción
permanente servirá para confirmar los resultados del examen
en fresco y para tratar de detectar los casos en los que el parásito
hubiese perdido movilidad y por ello no se hubiera detectado en el
examen en fresco.
11.- Registre los resultados del examen directo y emita un
informe.
12.- Recoja el material, tire los capilares de forma segura.
13.-Considere conservar parte de la sangre sobrante si va a
ser necesaria para realizar una detección molecular de Trypanosoma
spp. mediante PCR.
DOCUMENTO
TÉCNICO
PNT-PI-04
DETECCIÓN DE Leishmania spp. EN MUESTRAS CLÍNICAS
ELABORADO
REVISADO
Y APROBADO
Jefe de Servicio
Nombre/Firma
Fecha
Nombre/Firma
Fecha
EDICIÓN
FECHA
ALCANCE
MODIFICACIONES
01
Edición
inicial
COPIA REGISTRADA Nº..........ASIGNADA
A.......................... Este documento es propiedad del Servicio de Microbiología
del Hospital ....... .
.................
La información en él contenida no podrá
reproducirse total ni parcialmente sin autorización
escrita del Responsable de su elaboración. Las copias
no registradas no se mantienen actualizadas a sus
destinatarios.
1. PROPÓSITO
Y ALCANCE
El objetivo del este documento es describir el procedimiento de
detección de Leishmania spp. en muestras clínicas
mediante tinción y cultivo. Es un documento de consulta para el
personal del laboratorio encargado de su realización e
interpretación.
2.
FUNDAMENTO
Leishmania spp. es un género constituído
por protozoos hemáticos y tisulares ampliamente distribuidos
por el mundo. Leishmania infantum es la única especie endémica
en España. Las formas cutáneas afectan a cualquier tipo
de hospedador mientras que las formas viscerales se producen
fundamentalmente en niños pequeños y en adultos
inmunodeprimidos o malnutridos.
La infección por este protozoo se diagnostica
habitualmente mediante serología, por examen de extensiones teñidas
de médula ósea, tejido cutáneo, de la capa
leucocitaria de sangre periférica y excepcionalmente en otras
muestras. El cultivo de estas muestras aumenta la sensibilidad
respecto al examen directo y se realiza rutinariamente cuando se
remite una muestra al laboratorio para descartar leishmaniasis.
3.
DOCUMENTOS DE CONSULTA
- Loza E (Coordinador). Alomar P, Bernal A, Harto A, Pérez
JL, Picazo JJ, Sarazá LL. Seguridad en el laboratorio de
microbiología clínica. Procedimientos en Microbiología
nº 10, 1ª edición. SEIMC. 2000.
- Atlas of medical parasitology. Fudación Carlo Denegri,
Clínica de Enfermedades Infecciosas de la Universidad de Turín
y Hospital Amadeo de Saboya.
http://www.cdfound.to.it/_atlas.htm
- Atlas de parasitología del laboratorio.
4.
MUESTRAS
Son muestras aceptables:
1.- Sangre anticoagulada preferiblemente con heparina (tapón
verde). La sangre anticoagulada con EDTA (tubo de Coulter, tapón
morado) es aceptable.
2.- Médula ósea, biopsias, punción-aspiración
e improntas de cualquier tejido sospechoso de afectación por
Leishmania spp. Ocasionalmente secreciones respiratorias u
otras muestras.
La muestra se recepcionará en el área del
laboratorio destinada a este fin acompañada de la copia del
volante de petición donde se comprobará qué
entidad nosológica sospechada ha originado la petición y
otros posibles datos epidemiológicos de interés diagnóstico.
5.
MEDIOS DE CULTIVO, REACTIVOS Y PRODUCTOS
Reactivos y productos:
- Metanol grado técnico.
- Tampón fosfato pH 7,2
- Tampón PBS pH 7,4 estéril
- Reactivo de Giemsa
- Suero fisiológico
- Agua destilada
- Aceite de inmersión
- Solución de dextrano al 6% estéril.
- Medio de Novy, Nicolle y McNeal (NNN) con antibióticos
(estéril)
Conservación y fechas de caducidad:
Las fechas de caducidad son importantes para los medios de
cultivo. No lo son en cambio para el resto de los materiales de este
procedimiento. Por tanto podrán utilizarse independientemente
de su fecha de caducidad nominal, a menos que haya algún signo
de deterioro o contaminación del material o del reactivo. Todos
los materiales que entren en contacto con la muestra original o con
los medios de cultivo deberán ser estériles. Los
materiales empleados para las tinciones deberán estar limpios
pero no necesariamente estériles. El PBS pH 7,4, el dextrano y
el medio NNN se conservarán en nevera. El resto se conserva a
temperatura ambiente.
6.
APARATOS Y MATERIALES
Material fungible:
- Guantes de Látex
- Tubos estériles
- Rotulador permanente
- Pipetas Pasteur (estériles)
- Portaobjetos
- Cubreobjetos de 24x24mm
- Cuaderno y lápiz para el registro
Aparatos:
- Microscopio
- Incubadora de 37º C
7.
PROCESAMIENTO
A) Sangre periférica (ver esquema Anexo I)
1.- Póngase guantes de látex. Considere la muestra
como potencialmente infectante.
2.- Prepare el material necesario. Utilice técnica estéril.
3.- Poner 5 ml de sangre en un tubo con 1,5 ml de dextrano al 6%
(o bien 3 ml de sangre en 0,9 ml de dextrano al 6%).
4.- Cerrar y mezclar invirtiendo el tubo suavemente varias veces.
5.- Aflojar el tapón. Incubar a 37ºC durante 30-45
minutos.
6.- Trasegar el sobrenadante a un tubo con 5 ml de PBS pH 7,4.
7.- Centrifugar 5 minutos a 2000 r.p.m.
8.- Elimine el sobrenadante.
9.- Con el sedimento haga una extensión gruesa en un
porta.
10.- Ponga el resto del sedimento en un tubo de NNN y déjelo
en incubación a temperatura ambiente.
11.- Deje secar completamente la extensión del porta.
12.- Fíjela con metanol al 100% durante 5 minutos.
13.- Deje secar el metanol.
14.- Tiña con colorante Giemsa diluido 1/10 en buffer
durante 30 minutos.
15.- Examine la extensión con los objetivos de 40x y 100x.
16.- Anote los resultados del examen directo en el cuaderno y
posteriormente en la hoja del libro de registro.
17.- Los cultivos se examinarán dos o tres veces por
semana durante al menos un mes.
18.- Se debe llevar un registro de cuándo se examinan las
muestras rellenando una hoja de control de Cultivos de Leishmania
spp.
19.- Para detectar crecimiento en los cultivos examine en fresco
una pequeña cantidad de líquido entre porta y cubre
con el objetivo de 20x ó 40x. Evite la formación de
aerosoles y utilice una campana de flujo laminar que proteja de
contaminaciones a la muestra y al usuario.
B) Médula ósea y otras muestras
Con las muestras de médula ósea se comenzará
el procesamiento en el punto 9, así como con las muestras de
tejido que se macerarán previamente en un pequeño
volumen de suero fisiológico.
Controles:
Controles externos: serán proporcionados por
diferentes organismos de control de calidad a los que esté
adscrito el laboratorio y se realizarán según las
instrucciones de los mismos. Los resultados (positivos o negativos)
deberán ser supervisados por el responsable del área
antes de que se emitan.
8.
OBTENCIÓN, INTERPRETACIÓN Y EXPRESIÓN DE LOS
RESULTADOS
- Los parásitos se identificarán visualmente (tanto
en las extensiones teñidas de la muestra original como en los
exámenes en fresco de los cultivos) sobre la base de su tamaño,
características tintoriales y morfología.
- Todos los resultados positivos se comentarán de
inmediato al responsable del área. Se informarán telefónicamente
los resultados con hallazgos significativos y se introducirán
en el ordenador para emitir los volantes.
- Los resultados negativos de la tinción se considerarán
preliminares hasta que finalice la incubación de los cultivos.
- Si el resultado es positivo se informará como: "Se
observan parásitos. Amastigotes de Leishmania spp."
- Cuando el responsable del área lo considere necesario se
podrá incluir un comentario aclaratorio en el aislado
correspondiente.
- Si el resultado es negativo se informará como: "No
se observan parásitos. No se observan amastigotes de Leishmania
spp. Pendiente del cultivo de Leishmania spp."
- Todos los resultados obtenidos a lo largo del día se
emitirán en el día. Todos los volantes de salida deberán
ser revisados por el adjunto responsable del área.
- En las muestras rechazadas se indicará la causa del
rechazo: muestra no adecuada para el examen solicitado, sangre
coagulada, muestra derramada, etc.
9. RESPONSABILIDADES
Es responsabilidad del equipo de atención al paciente:
1.- La sospecha de infección o en su caso la cumplimentación
de los protocolos de despistaje de infección en las situaciones
en las que proceda.
2.- La adecuada tramitación de la solicitud, y la correcta
recogida identificación y envío de la muestra.
Es responsabilidad del equipo del área de recepción
de muestras:
1.- Informar sobre cómo deben recogerse y enviarse las
muestras al laboratorio.
2.- El rechazo de las muestras remitidas en condiciones
defectuosas y la adopción de las correspondientes medidas
correctoras.
3.- La recepción de la muestra con su volante
correspondiente y su identificación.
4.- Avisar de forma inmediata al área de parasitología
cuando se reciba la muestra para su inmediato procesamiento.
Es responsabilidad del personal de secretaría la
correcta transcripción de la información que manejen y
de mantener la confidencialidad de esta.
Es responsabilidad del equipo del área gestión
de calidad la recepción e introducción de los
controles de calidad externos.
Es responsabilidad del técnico encargado del
procesamiento de muestras para parásitos:
1.- El procesamiento y el examen de las extensiones.
2.- El registro y la emisión de resultados.
3.- La preparación de los reactivos, la rotación de
los productos almacenados y la solicitud del material fungible con
la antelación adecuada.
Es responsabilidad del responsable del área la
supervisión de los resultados negativos, positivos o dudosos,
la validación y firma de los informes de resultados, la
investigación de las causas de error y la adopción de
medidas correctoras. También debe encargarse de que los
resultados positivos sean conocidos de forma fehaciente por el médico
responsable del paciente. El responsable podrá reasignar
temporalmente alguna de estas funciones a otro personal con
cualificación suficiente.
Las solicitudes urgentes durante las guardias se atenderán
siguiendo los procedimientos previstos para estas situaciones.
10. ANOTACIONES AL
PROCEDIMIENTO
- El medio de NNN también permite el crecimiento de Trypanosoma
spp.
- Las muestras clínicas procesadas podrían contener
hongos regionales dimórficos patógenos (Histoplasma
spp., Coccidioides spp., Paracoccidioides spp., Sporothrix
spp., etc.) que pueden producir cuadros clínicos muy similares.
Los cultivos al incubarse a temperatura ambiente podrían
contener la forma filamentosa (infectante) de estos, por lo que se
deben manipular en campana de seguridad. Por la misma razón,
también debe identificarse cualquier hongo que crezca en medio
NNN. Se deben extremar las precauciones para evitar que se contaminen
los tubos de NNN, especialmente con hongos. No es aconsejable añadir
antifúngicos a los medios de cultivo porque pueden interferir
con el crecimiento de Leishmania spp.
- No está establecido el plazo de caducidad del medio NNN.
No se aconseja utilizar los medios que estén retraídos o
parcialmente deshidratados.
Reconocimiento de Leishmania spp. y posibles causas
de error:
El reconocimiento de la presencia Leishmania spp. requiere de
cierta experiencia. La identificación a nivel de especie se
puede suponer por los antecedentes epidemiológicos. Cuando se
considere interesante la identificación de especie se deberá
mandar un tubo de NNN o de un medio equivalente, con la cepa en cuestión
al Centro Nacional de Referencia de Parasitología de
Majadahonda.
En muestras teñidas suele ser mucho mas fácil
encontrar amastigotes extracelulares (procedentes de células
rotas) que intraleucocitarios. La presencia de un organismo con un núcleo
y un quinetoplasto es diagnóstica de leishmaniasis (o de
tripanosomiasis).
Las granulaciones de las plaquetas pueden ser causa de error. La
presencia de células intraleucocitarias similares carentes de
quinetoplasto deben hacer sospechar de histoplasmosis.
Procedimientos alternativos aceptables:
El medio líquido de Schneider suplementado es una
alternativa válida para el cultivo de Leishmania spp.,
su rentabilidad diagnóstica varia según la especie de
Leishmania infectante.
La concentración también puede hacerse por métodos
de centrifugación sedimentación: Centrifugar el tubo de
sangre anticoagulada a 100 xg durante 30 minutos y recoger para
cultivo y tinción la capa leucocitaria que queda sobre la capa
de hematíes (buffy coat).
Tiempo de entrega de muestras urgentes:
Todo el proceso de la tinción con Giemsa puede llegar a
realizarse en menos de 3 horas. La confirmación (por parte del
responsable del área) de un resultado puede demorarse un máximo
de 16 horas. Los cultivos habitualmente son positivos entre los 5 y
los 15 días de incubación pero pueden tardar hasta 4
semanas.
11. LIMITACIONES DEL
PROCEDIMIENTO
La prueba puede ser negativa lo que no excluye la parasitación
ante una historia compatible, especialmente con las muestras de sangre
periférica. La médula ósea y la punción
esplénica tienen mucha mayor rentabilidad diagnóstica
(cercana al 90%).
Algunas especies de Leishmania pueden no crecer en este
medio de cultivo (cepas excepcionales en el área mediterránea).
12.
BIBLIOGRAFÍA
1.- García LS, Diagnostic Medical Parasitology. 5ª
Edición, ASM Press Washington, D.C. 2007
2.- Markell EK, Voge M, John DT. Medical Parasitology. 6ª
Edición, WB Saunders Company, Philadelphia. USA. 1986.
Anexo I. Esquema del
procesamiento para tinción de Leishmania spp.
Leishmania
spp. EN SANGRE
1- Póngase guantes de látex. Considere la
muestra como si estuviera infectada por el VIH.
2- Prepare el material necesario. Utilice técnica estéril.
3- Poner 5 ml de sangre en un tubo con 1,5 ml de dextrano al
6% (o bien 3 ml de sangre en 0,9 ml de dextrano al 6%)
4- Cerrar y mezclar invirtiendo el tubo suavemente varias
veces.
5- Aflojar el tapón. Incubar a 37ºC durante 30-45
minutos.
6- Trasegar el sobrenadante a un tubo con 5 ml de BPS pH 7,4
7- Centrifugar 5 minutos a 2000 r.p.m.
8- Eliminar el sobrenadante.
9- Con el sedimento haga una extensión gruesa en un
portaobjetos.
10- Ponga el resto del sedimento en un tubo de NNN y déjelo
cerrado a temperatura ambiente.
11- Déje secar completamente la extensión del
portaobjetos.
12- Fíjela con metanol al 100% durante unos cinco
minutos.
13- Deje secar el metanol.
14- Tiña con colorante Giemsa diluido 1/10 en buffer
durante 30 min.
15- Examine la extensión con los objetivos de 40x y
100x.
16- Registre los resultados.
17- Los cultivos se examinarán dos o tres veces por
semana durante al menos un mes.
18- Para detectar crecimiento en los cultivos examine en
fresco una pequeña cantidad de líquido entre
portaobjetos y cubreobjetos con el objetivo de 20x ó 40x.
DOCUMENTO
TÉCNICO
PNT-PI-05
EXAMEN DE FILARIAS EN SANGRE
ELABORADO
REVISADO
Y APROBADO
Jefe de Servicio
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FECHA
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01
Edición
inicial
COPIA REGISTRADA Nº..........ASIGNADA
A.......................... Este documento es propiedad del Servicio de Microbiología
del Hospital ....... .
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reproducirse total ni parcialmente sin autorización
escrita del Responsable de su elaboración. Las copias
no registradas no se mantienen actualizadas a sus
destinatarios.
1. PROPÓSITO
Y ALCANCE
El objetivo de este documento es describir el método de
detección y tinción de filarias hemáticas. Es un
documento de consulta para el personal del laboratorio encargado de su
realización e interpretación.
2.
FUNDAMENTO
Las filarias son un grupo de nematodos algunos de los cuales
circulan durante un periodo de su ciclo vital (las microfilarias) por
el torrente sanguíneo humano. Dado que el número de
microfilarias puede ser bajo (menos de una por mililitro) es necesario
realizar un procedimiento de concentración para detectarlas.
Como tienen un tamaño mucho mayor que las células hemáticas
(decenas de micrómetros) se las puede "pescar con red"
haciendo pasar un volumen grande de sangre a través de un
filtro de un diámetro adecuado (3-5 mm) que retendrá las
filarias y dejará pasar hematíes, plaquetas y leucocitos
Posteriormente se pueden identificar mediante una tinción de
Giemsa similar a la empleada para Plasmodium spp. (ver
PNT-PI-01 de este procedimiento).
Para el diagnóstico de filariasis, ante la sospecha clínico-epidemiológica,
habitualmente se emplean muestras de sangre periférica, pero
también puede realizarse el diagnóstico con sangre
capilar.
3.
DOCUMENTOS DE CONSULTA
- Loza E (Coordinador). Alomar P, Bernal A, Harto A, Pérez
JL, Picazo JJ, Sarazá LL. Seguridad en el laboratorio de
microbiología clínica. Procedimientos en Microbiología
nº 10, 1ª edición. SEIMC. 2000.
- Atlas of medical parasitology. Fudación Carlo Denegri,
Clínica de Enfermedades Infecciosas de la Universidad de Turín
y Hospital Amadeo de Saboya.
http://www.cdfound.to.it/_atlas.htm
- Atlas de parasitología del laboratorio.
- Manual de gestión de residuos del laboratorio.
4.
MUESTRAS
Son muestras aceptables:
- Sangre anticoagulada con EDTA (tubo de Coulter, tapón
morado) o heparina (tapón verde).
- Sangre capilar obtenida en el laboratorio mediante punción
del pulpejo del dedo (para examen de gota gruesa, sin realizar
concentración por filtrado).
El procesamiento debe realizarse lo antes posible, aunque son
aceptables muestras conservadas en nevera por un periodo no superior a
las 48 horas.
La muestra se recepcionará en el área acompañada
de la copia del volante de petición donde se comprobará
qué entidad nosológica sospechada que ha originado la
petición y otros posibles datos epidemiológicos de interés
diagnóstico.
5.
REACTIVOS Y PRODUCTOS
Reactivos y productos:
- Metanol grado técnico.
- Tampón PBS pH 7,2.
- Reactivo de Giemsa
- Agua destilada
- Aceite de inmersión
- Formol
- Líquido de montaje permanente para cubreobjetos
Conservación y fechas de caducidad:
Las fechas de caducidad no son críticas para ninguno de
los pasos de este procedimiento. Por tanto podrán utilizarse
independientemente de su fecha de caducidad nominal, a menos que haya
algún signo de deterioro o contaminación del material o
del reactivo. Los materiales empleados deberán estar limpios,
no necesariamente estériles. Todos los materiales mencionados
se conservan a temperatura ambiente.
6.
APARATOS Y MATERIALES
Material fungible:
- Guantes de Látex
- Tubos graduados de 15 ml de polietileno
- Jeringuilla de 10 ml de volumen
- Filtros desechables de 3-5 micrómetros nominales de poro
- Rotulador permanente
- Pipetas Pasteur (no estériles)
- Portaobjetos
- Cubreobjetos de 24x60mm
- Cuaderno y lápiz para el registro
Aparatos:
- Microscopio
- Contenedores reutilizables de soporte de los filtros
7.
PROCESAMIENTO
(ver esquema de procesamiento en el anexo I)
1. Póngase guantes de látex.
2. Prepare el material necesario y ponga hojas adicionales de
papel de filtro en la zona de trabajo.
3. Extraiga con una pipeta el total de sangre remitida y fuerce
su paso a través de la membrana del filtro presionando
suavemente.
4. Cargue la jeringa con 10 ml de agua destilada y páselos
por el filtro.
5. Repita el paso anterior dos veces más.
6. Pase a través del filtro 3-4 ml de formol. Espere 5
minutos.
7. Pase por el filtro 10 ml de agua destilada para eliminar el
exceso de formol.
8. Pase por el filtro 10 ml de aire para eliminar los restos del
líquido.
9. Abra el contenedor del filtro, saque la membrana con unas
pinzas y deposítela extendida en un portaobjetos.
10. Déjela secar completamente.
11. Fíjela con metanol al 100% durante 5 minutos.
12. Deje secar el metanol.
13. Tiña con colorante Giemsa diluido 1/10 en buffer.
14. Toda la superficie de la membrana se debe examinar con el
objetivo de 10x o de 20x. Las imágenes sospechosas se
examinarán a mayor aumento (ver Figuras 1 y 2).
15. Anote los resultados en el cuaderno y posteriormente en la
hoja del libro de registro. Los negativos se anotarán como "negativo"
y en los positivos se indicará el género y especie del
parásito o parásitos visualizados.
16. Descarte las muestras negativas examinadas, los portas y las
pipetas Pasteur utilizadas en un contenedor adecuado. Limpie con lejía
el recipiente de sujeción del filtro. Apague, limpie y cubra
el microscopio. Limpie toda la zona de trabajo.
Controles:
Controles externos: serán proporcionados por las
entidades de control de calidad a las que esté adscrito el
laboratorio, y se realizarán según las instrucciones de
las mismas.
Los resultados (positivos o negativos) deberán ser
supervisados por el responsable del área antes de que se
emitan.
Figura 1. Tinción
con Giemsa de filarias en sangre Mansonella perstans Loa loa
Figura 2. Tinción
con Giemsa de filarias sobre el filtro. Wuchereria bancrofti
8.
OBTENCIÓN Y EXPRESIÓN DE LOS RESULTADOS
Los parásitos se identificarán visualmente, sobre
la base de su tamaño, características tintoriales y
morfología.
Todos los resultados positivos o negativos se comentarán
de inmediato al responsable del área.
Se informarán inmediata y telefónicamente los
resultados con hallazgos significativos y previa consulta al
responsable del área..
Si el resultado es positivo se informará como: "Tinción
de Giemsa: se observan parásitos", indicando el género
y especie de la microfilaria identificada.
Si el resultado es negativo se informará como: "Tinción
de Giemsa: no se observan microfilarias" . Cuando el responsable
del área lo considere necesario se podrá incluir un
comentario aclaratorio en el aislado correspondiente.
Todos los resultados obtenidos a lo largo del día se pasarán
al final del trabajo al ordenador y se emitirán los
correspondientes volantes. Todos los volantes de salida deberán
ser revisados por el responsable del área.
En las muestras rechazadas se indicará la causa del
rechazo: muestra no adecuada para el examen solicitado, sangre
coagulada, muestra derramada, etc.
9. RESPONSABILIDADES
Es responsabilidad del equipo de atención al paciente:
1.- La sospecha de infección o en su caso la cumplimentación
de los protocolos de despistaje de infección en las
situaciones en las que proceda.
2.- La adecuada tramitación de la solicitud, y la correcta
recogida identificación y envío de la muestra.
Es responsabilidad del equipo del área de recepción
de muestras:
1.- Informar sobre cómo deben recogerse y enviarse las
muestras al laboratorio.
2.- El rechazo de las muestras remitidas en condiciones
defectuosas y la adopción de las correspondientes medidas
correctoras.
3.- La recepción de la muestra con su volante
correspondiente y su identificación.
4.- Avisar de forma inmediata al área de parasitología
cuando se reciba la muestra para su inmediato procesamiento.
Es responsabilidad del personal de secretaría la
correcta transcripción de la información que manejen y
de mantener la confidencialidad de esta.
Es responsabilidad del equipo del área gestión
de calidad la recepción e introducción de los
controles de calidad externos.
Es responsabilidad del técnico encargado del
procesamiento de muestras para parásitos:
1.- El procesamiento y el examen de las extensiones.
2.- El registro y la emisión de resultados.
3.- La preparación de los reactivos, la rotación de
los productos almacenados y la solicitud del material fungible con
la antelación adecuada.
Es responsabilidad del responsable del área la
supervisión de los resultados negativos, positivos o
dudosos, la validación y firma de los informes de resultados,
la investigación de las causas de error y la adopción de
medidas correctoras. También debe encargarse de que los
resultados positivos sean conocidos de forma fehaciente por el médico
responsable del paciente. El responsable podrá reasignar
temporalmente alguna de estas funciones a otro personal con
cualificación suficiente.
Las solicitudes urgentes durante las guardias se atenderán
siguiendo los procedimientos previstos para estas situaciones.
10. ANOTACIONES AL
PROCEDIMIENTO
Reconocimiento de filarias y posibles causas de error:
- El reconocimiento de la presencia de filarias, y aún más
la discriminación entre especies requiere de cierta
experiencia. Las infecciones por más de una especie no son
excepcionales en algunas zonas geográficas.
- La incorrecta realización de la tinción o el
examen de extensiones teñidas por otros procedimientos (los
habituales en el laboratorio de hematología o de urgencias)
pueden inducir a error ya que por ejemplo puede no teñirse la
vaina de las microfilarias.
- Algunas especies de filarias tienen una periodicidad circadiana
por lo que es recomendable procesar sangre recogida a distintas horas
del día (al menos a media noche y a medio día).
- Algunas especies de filarias no se pueden diagnosticar por un
examen de sangre ya que sólo se suelen encontrar en tejido cutáneo
(Oncocerca volvulus).
Procedimientos alternativos aceptables:
- Existen procedimientos de detección de antígenos
o de anticuerpos, que se pueden solicitar al Centro de Referencia de
Parasitología de Majadahonda en casos seleccionados.
- La concentración también puede hacerse por métodos
de centrifugación-sedimentación (similares a los
empleados en el área de hemocultivos) lisando los hematíes
con saponinas o con agua destilada. Si se hace mediante lisis se debe
observar todo el sedimento en fresco o teñido con
Giemsa (varias extensiones).
Tiempo de entrega de muestras urgentes:
- Como las filariasis son infecciones crónicas no se
suelen considerar una urgencia diagnóstica ni terapéutica.
- Todo el proceso puede llegar a realizarse en menos de 3 horas.
La confirmación (por parte del responsable del área) de
un resultado puede demorarse un máximo de 16 horas.
11. LIMITACIONES DEL
PROCEDIMIENTO
- La prueba puede ser negativa lo que no excluye la parasitación
ante una historia compatible y se deben solicitar nuevas muestras cada
12-16 horas.
- En algunos pacientes con microfilaremia indetectable se ha
empleado el test de Mazzoti (administrar una dosis baja de
dietilcarbamacina, ver documento científico de este
procedimiento) para estimular el paso de microfilarias de los tejidos
a la sangre circulante.
- La toma de antimaláricos y de algunos antihelmínticos
(albendazol y otros) podrían enmascarar el diagnóstico.
12.
BIBLIOGRAFÍA
1.- García LS, Diagnostic Medical Parasitology. 5ª
Edición, ASM Press Washington, D.C. 2007
2.- Markell EK, Voge M, John DT. Medical Parasitology. 6ª
Edición, WB Saunders Company, Philadelphia. USA. 1986.
Anexo I. Esquema de
procesamiento para visualización de filarias en sangre
FILARIAS
EN SANGRE
1. Póngase guantes de látex.
2. Prepare el material necesario y ponga hojas adicionales de
papel de filtro en la zona de trabajo.
3. Extraiga con una pipeta el total de sangre remitida y
fuerce su paso a través de la membrana del filtro
presionando suavemente.
4. Cargue la jeringa con 10 ml de agua destilada y páselos
por el filtro tres veces.
5. Pase a través del filtro 3-4 ml de formol. Espere 5
minutos.
6. Pase por el filtro 10 ml de agua destilada para eliminar
el exceso de formol.7. Pase por el filtro 10 ml de aire para
eliminar los restos del líquido.
8. Abra el contenedor del filtro, saque la membrana con unas
pinzas y deposítela extendida en un portaobjetos.
9. Déjela secar completamente.
10. Fíjela con metanol al 100% durante unos cinco
minutos
11. Deje secar el metanol.
12. Tiña con colorante Giemsa diluido 1/10 en tampón
fosfato pH 7,2.
13. Toda la superficie de la membrana se debe examinar con el
objetivo de 10x o 20x. Las imágenes sospechosas se examinarán
a mayor aumento.
14. Anote los resultados
15. Descarte las muestras negativas examinadas, los portas y
las pipetas Pasteur utilizadas en un contenedor adecuado. Limpie
con lejía el recipiente de sujeción del filtro.
Apague, limpie y cubra el microscopio. Limpie toda la zona de
trabajo.
DOCUMENTO
TÉCNICO
PNT-PI-06
PRUEBA DE MIGRACIÓN-CULTIVO DE LARVAS DE NEMATODOS
ELABORADO
REVISADO
Y APROBADO
Jefe de Servicio
Nombre/Firma
Fecha
Nombre/Firma
Fecha
EDICIÓN
FECHA
ALCANCE
MODIFICACIONES
01
Edición
inicial
COPIA REGISTRADA Nº..........ASIGNADA
A.......................... Este documento es propiedad del Servicio de Microbiología
del Hospital ....... .
.................
La información en él contenida no podrá
reproducirse total ni parcialmente sin autorización
escrita del Responsable de su elaboración. Las copias
no registradas no se mantienen actualizadas a sus
destinatarios.
1. PROPÓSITO
Y ALCANCE
El objetivo de este documento es describir el método de
cultivo de larvas de nematodos intestinales: Strongyloides
stercoralis, uncinarias (Ancylostoma duodenale, Necator
americanus) y Trichostrongylus spp.
La utilización del cultivo aumenta la sensibilidad en el
diagnóstico de estas parasitosis. Es un documento de consulta
para el personal del laboratorio encargado de su realización e
interpretación.
2.
FUNDAMENTO
El diagnóstico de Strongyloides stercoralis se
basa en la detección de sus larvas en heces, pero salvo en
casos de hiperinfestación se suelen eliminar en escasa cantidad
y esporádicamente, por lo que la sensibilidad de los
procedimientos habituales de concentración es muy baja.
Se han diseñado diversos métodos que mejoran la
rentabilidad diagnóstica de los exámenes microscópicos
de las heces tras procedimientos convencionales de concentración.
Todos ellos aprovechan la tendencia natural de Strongyloides
spp. a migrar fuera de las heces y su capacidad de realizar su ciclo
biológico completo fuera de un hospedador como geohelminto de
vida libre.
Es recomendable realizarlo especialmente en pacientes procedentes
de áreas endémicas con eosinofilia o que vayan a recibir
tratamiento inmunosupresor.
Es imprescindible que las heces sean recientes, sin conservantes
y sin refrigerar. En todos los casos hay que manejar las muestras y
cultivos con precaución, en campana y siempre con guantes,
debido a la posible presencia de larvas filariformes, infectivas a
través de la piel y a la presencia de posibles microorganismos
patógenos.
Estos métodos son útiles también para
detectar bajas parasitaciones por uncinarias y Trichostrongylus.
El método de cultivo en placa de agar es el que ha
demostrado una mayor sensibilidad.
3.
DOCUMENTOS DE CONSULTA
- Sánchez C (Coordinador), Guerrero C, Sánchez C.
Recogida, transporte y procesamiento general de las muestras.
Procedimientos en Microbiología nº 1 a, 2ª edición.
SEIMC. 2003.
- Loza E (Coordinador). Alomar P, Bernal A, Harto A, Pérez
JL, Picazo JJ, Sarazá LL. Seguridad en el laboratorio de
microbiología clínica. Procedimientos en Microbiología
nº 10, 1ª edición. SEIMC. 2000.
Debe acompañar a cada muestra y en él deberán
indicarse los datos del paciente, del médico solicitante, del
servicio o consulta, así como el país de origen o
visitados, si existe o no eosinofilia.
4.2 MUESTRA Se recogerán muestras de heces, el número
ideal es de tres, recogidas en días alternos. Se deben entregar
diariamente sin conservantes y sin refrigerar ya que en ambos casos se
afecta la viabilidad de las larvas.
4.3 CAUSAS DE RECHAZO - Muestras mal identificadas - Muestras en
recipientes con conservantes - Muestras refrigeradas - Recipientes
demasiado llenos, muestras fermentadas - Muestras derramadas -
Muestras escasas y secas - Muestras de pacientes en tratamiento
antihelmíntico
5.
MEDIOS DE CULTIVO, REACTIVOS Y PRODUCTOS
Reactivos y productos:
- Agar sangre
- Agar chocolate
- Agar Levine o MacConkey
- Agar nutritivo (1,5% agar, 0,5% de extracto de carne, 1% de
peptona, 0,5% NaCl)
Reactivos y productos:
- Formol al 10%
6.
APARATOS Y MATERIALES
-Guantes
-Papel de celofán o "parafilm/nescofilm"
-Pinzas
-Pipetas Pasteur
-Tubos de centrífuga
-Centrífuga
-Portaobjetos
-Cubreobjetos
-Microscopio
-Campana
7.
PROCESAMIENTO
1.- Trabajar en campana y utilizar siempre guantes.
2.- Examinar las placas para comprobar que no estén secas
ni tengan agua en la superficie.
3.- Colocar aproximadamente 2 gr de heces en el centro de la
placa de agar.
4.- Tapar y sellar la placa con papel celo o "parafilm/nescofilm".
5.-Incubar la placa, con la tapa hacia arriba, a 28-30ºC
durante una semana.
6.- Examinar diariamente la placa. Las larvas avanzan por la
superficie del agar y arrastran las bacterias presentes en las heces
con lo que se observa un rastro de colonias bacterianas.
7.- Calentar las pinzas y hacer un agujero en la tapa de la
placa.
8.- Con una pipeta Pasteur introducir 10 ml de formol al 10%,
cubriendo la superficie del agar. Dejarlo actuar durante 30 minutos.
9.- Quitar la tapa. Pasar un asa de cultivo por toda la
superficie, excepto donde están depositadas las heces. Echar el
formol a un tubo de centrífuga por medio de un embudo.
10.- Centrifugar 5 minutos a 500 xg.
11.- Observar el sedimento al microscopio, buscando la presencia
de larvas con el objetivo de 10x, confirmar la identificación
con el objetivo de 40x.
12.- Las larvas rabditifomes se diferencian en función del
tamaño de la cavidad bucal, del primordio genital y del esófago.
Las larvas filariformes en función del extremo caudal.
8.
OBTENCIÓN Y EXPRESIÓN DE LOS RESULTADOS
Se pueden observar larvas de nematodos, de Strongyloides
stercoralis, uncinarias (Ancylostoma duodenale, Necator
americanus) o Trichostrongylus spp. Si hay larvas de
Strongyloides, después de varios días de incubación
se pueden recuperar también adultos y larvas de vida libre.
Los resultados se informarán como negativo: "No se
observan larvas por cultivo en agar" o como positivo (se debe
indicar el tipo de larvas detectadas): ejemplo, " Se observan
larvas de Strongyloidesstercoralis mediante cultivo
en agar".
9. RESPONSABILIDADES
Es responsabilidad del equipo de atención al paciente:
1.- La sospecha de infección o en su caso la cumplimentación
de los protocolos de despistaje de infección en las
situaciones en las que proceda.
2.- La adecuada tramitación de la solicitud, y la correcta
recogida identificación y envío de la muestra.
Es responsabilidad del equipo del área de recepción
de muestras:
1.- Informar sobre cómo deben recogerse y enviarse las
muestras al laboratorio.
2.- El rechazo de las muestras remitidas en condiciones
defectuosas y la adopción de las correspondientes medidas
correctoras.
3.- La recepción de la muestra con su volante
correspondiente y su identificación.
4.- Avisar de forma inmediata al área de parasitología
cuando se reciba la muestra para su inmediato procesamiento.
Es responsabilidad del personal de secretaría la
correcta transcripción de la información que manejen y
de mantener la confidencialidad de esta.
Es responsabilidad del equipo del área gestión
de calidad la recepción e introducción de los
controles de calidad externos.
Es responsabilidad del técnico encargado del
procesamiento de muestras para parásitos:
1.- El procesamiento y el examen de las extensiones.
2.- El registro y la emisión de resultados.
3.- La preparación de los reactivos, la rotación de
los productos almacenados y la solicitud del material fungible con
la antelación adecuada.
Es responsabilidad del responsable del área la
supervisión de los resultados negativos, positivos o
dudosos, la validación y firma de los informes de resultados,
la investigación de las causas de error y la adopción de
medidas correctoras. También debe encargarse de que los
resultados positivos sean conocidos de forma fehaciente por el médico
responsable del paciente. El responsable podrá reasignar
temporalmente alguna de estas funciones a otro personal con
cualificación suficiente.
Las solicitudes urgentes durante las guardias se atenderán
siguiendo los procedimientos previstos para estas situaciones.
10. ANOTACIONES AL
PROCEDIMIENTO
- Siempre es necesario trabajar en campana y utilizar guantes
durante todo el procedimiento ya que puede haber larvas infectivas a
partir del primer o segundo día, o incluso al manipular las
heces.
- Hay que recordar que las larvas infectivas penetran activamente
a través de la piel intacta y tener especial cuidado una vez
retirada la tapa de la placa de cultivo.
- Para detectar larvas con este método es necesario que
sean viables. Si la muestra no es reciente las larvas pueden haber
muerto y dar lugar a falsos negativos.
- Las larvas son sensibles a las bajas temperaturas por lo que es
necesario que las muestras permanezcan a temperatura ambiente hasta su
procesamiento.
- La utilización de conservantes mata a las larvas, por lo
que las muestras con formol, SAF, etc. no pueden ser utilizadas para
esta técnica.
- No utilizar muestras de pacientes en tratamiento antihelmíntico
o que hayan recibido papilla de bario en los días previos.
11. LIMITACIONES DEL
PROCEDIMIENTO
Un resultado negativo no excluye la parasitación por Strongyloides
stercoralis, uncinarias (Ancylostoma duodenale, Necator
americanus) o Trichostrongylus spp. Es recomendable
estudiar al menos 3 muestras.
2. Hirata T, Nakamura H, Kinjo N, Hokama A, Kinjo F, Yamane N,
Fujita J. Short report: Increased detection rate of Strongyloides
stercoralis by repeated stool examinations using the agar plate
culture method. Am J Trop Med Hyg 2007;77:683-684.
3. Siddiqui AA, Berk L. Diagnosis of Strongyloides
stercoralis Infection. Clin Infect Dis 2001;33:1040-1047.